Los personajes de Naruto no me pertenecen, son totalmente propiedad del autor Masashi Kishimoto y sólo los uso sin fin de lucro, para divertirme escribiendo historias de mi autoría. Algunos personajes serán creación mía y podrían o no tener relevancia en la historia, si esto no les gusta, no lo lean. Las parejas serán elegidas conforme se desarrolle la historia.

Pensamientos: ¿Será que me ama?

Dialogo: — ¿Cómo estás? —Pregunté preocupada.

Subrayado: Será utilizado cuando se dé importancia a una parte de la conversación, o en pensamientos.

Saltos en el tiempo/ Escritos del personaje: "Recuerdo que cuando éramos niños jugábamos en un gran árbol".


Capítulo 12. ¿Quién es ella?


Hanabi lo miraba con nerviosismo, estaban en el parque cercano a la escuela y tenía pavor de ser vista por alguien. Jamás se había saltado clases y mucho menos largarse del instituto pero no quería que Gaara pensase que era una cría. Además, nunca imagino que fuera tan hablador con ese aspecto tan rudo.

Tenían demasiadas cosas en común y la plática había fluido sin ningún problema, incluso el pelirrojo que no solía sonreír demasiado había incluso soltado una carcajada de vez en cuando. Hanabi tenía algo especial. Él no lo había notado hasta hace poco, nunca le había tomado demasiada atención, tampoco podía imaginar que estaba con ella teniendo la mejor conversación desde hace mucho tiempo. No podía mentir, las hermanas Hyuga eran muy atractivas.

Pero muy aparte de eso, Gaara notaba ese carácter fuerte, esa actitud tan abierta y la tranquilidad con la que hablaba de su color favorito o de su fantasía sexual. Esa chica no le tenía miedo a nada, y eso era lo que más le gustaba. Admitía que al inicio sólo había pensado en pasar un buen rato con ella y dejarla tirada como a todas. A él le importaba muy poco que Neji fuese su amigo, y que ella su hermana menor. Pero ahora que estaba conociéndola, comenzaba a sentirse un completo gilipollas de tan sólo haber imaginado en tirársela. ¡La chica ni siquiera había besado a nadie aún!

—Gaara, eres una persona muy interesante y realmente atractiva, ¿Por qué de repente has decidido hablarme? Habiendo tantas personas mejor que yo, más interesantes, ¿Por qué de un día a otro ahora te la pasas hablándome? — Hanabi lo miraba interrogante, sólo lo conoció por casualidad, realmente no entendía porque alguien como él la miraba un poco. Empezaba a creer que no se trataba de ella si no por Hinata. Todos se acercaban por su hermana.

—Hanabi… ¿Por qué no hablarte?, Creo que te subestimas. Yo no le hablo a cualquier cría— No la miraba directamente, pero ella sintió un ligero hormigueo, no podía creer que escuchaba eso. Su sonrisa se expandió de manera gigantesca y le acarició el cabello— Tú también me gustas.

—No te confundas, así como eres totalmente distinta, no has llegado a gustarme…déjame explicarte, tú me atraes, tanto como para acercarme a ti, así tanto como para hablarte y pasarme el día contigo, tú me atraes sólo para acostarme contigo. Debes entender algo, Hanabi, yo sólo juego contigo. Es lo que hago siempre con todas, no te ilusiones y tampoco me pidas enamorarme de ti, no lo haré— La miró directamente, sin un atisbo de mentira, notando como la sonrisa de la morena se esfumaba y quedaba un pequeña sonrisa, que parecía decepcionante a comparación.

—Vaya que eres un imbécil, eh…— El pelirrojo sonrió melancólico, le gustaba escucharla decir eso. Había estado hablado tanto con ella, realmente aparte de Temari , no había hablado tanto con nadie. Era por eso que no quería arruinarla. Realmente no lo merecía.

—No entiendes, me agradas, por eso te digo todo esto y por eso te pedí salir quería aclarar las cosas, eres demasiado buena para alguien que sólo se ama a sí mismo, alguien como yo—.

Hanabi le miró confundida, sabía que no iban a salir pero ahora no quería alejarse de él. No lo haría, sabía que era una decisión estúpida. Pero Gaara realmente le agradaba más que gustarle.

—Entonces, seamos amigos—Sonrío y le tendió la mano. Y claro que él también. Realmente le agradaba la idea. Nunca había tenido una amiga mujer.

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Naruto había estado evitando a Matsuri en todo el día, no sabía cómo decirle que en realidad salía con ella por miedo a hacerle daño. Sabía que tenía que parar o acabaría afectándola en serio, había llegado a la conclusión de que tenía que terminarla y entre más rápido mejor.

Camino por los pasillos sin rumbo, últimamente las cosas le estaban resultando muy complicadas. O era que se preocupaba más por los demás que por sí mismo, había estado observando de reojo a Hinata desde hace unas semanas. La conocía desde el jardín de niños pero jamás hablaron demasiado, ella era muy rara.

Desde que recordaba se la pasaba sola en uno de los salones, o en las bancas. Leyendo un libro o escuchando música pero nunca hacia el intento de acercarse a nadie, sus actuales amigas realmente no le prestaban demasiada atención y solían dejarla de lado. Además por lo que veía no se llevaba bien con su hermano. Ni con su hermana menor. ¿Qué le pasaba a esa chica?

El rubio había decidido que no dejaría que la chica continuara estando así, especialmente desde que sin querer la vio llorando en uno de los salones de Historia, sola, como siempre. Y no lo entendía, ¿Quién podría haber hecho llorar a una chica como ella?

La había estado buscando por los salones, pero la encontró en la cafetería en una mesa del rincón. Se acercó sonriendo.

— ¡Hinata!, ¡Hinata!, ¡Hinata! — La pelinegra lo miró sorprendida, ¿Qué hacía Naruto saludándola?, eso se preguntaba pues no le extrañaba tanto que estuviese tan eufórico.

—Hola, Naruto-kun—Le sonrió amablemente y el chico ensancho aún más su sonrisa—Mira, ahí está el teme y Kiba, vamos con ellos, ¿Sí?

Ni siquiera le dio tiempo de decir algo pues el atractivo chico la llevo a rastras hacia ellos tomándola de la mano con fuerza. Sasuke enarco una ceja y sonrío de lado al verlos juntos, ¿A Hinata no le gustaba el rubio cuando eran más críos?

La chica de ojos perlas por su parte sentía un cosquilleo en su vientre al estar cerca del Uchiga, de cierta manera lo extrañaba, antes pasaban todo el día juntos y ahora simplemente la dejaba de lado, no podía evitar mirarlo embelesada. Sus mejillas enrojecieron aún más cuando le sonrío ladinamente. Y Naruto no era idiota, la miro con curiosidad. ¿Qué pasaba con ella y el teme?

—Oh pero que tierna tu amiga Naruto, no sabía que conocías nenas tan monas—Kiba era conocido por ser un total coqueto, Hinata ni se inmuto, tan sólo le sonrío amablemente—¡Hey, que yo la encontré primero! —.

—Técnicamente el que la encontró primero fui yo, subnormal—.

—Cállate Sasuke, tú tienes a todas, lo mínimo que puedes hacer es darme a Hinata-chan…—.

— ¿¡Y yo qué!?¡De todos soy el que más necesita una novia! — El amante de los perros comenzó a zarandear a Hinata de un lado a otro mientras le apretaba las mejillas.

—Por favor, tú te tiras a todas— Sasuke rodó los ojos.

—Hey idiotas, ¿No la vais a dejar en paz? La pobre está a punto de un colapso, sé que muy pocas veces han visto a una tía buena pero vamos, esto ya es acoso sexual— Una chica de ojos azules y cabello castaño oscuro rizado que llegaba hasta su cadera rapado de un lado, los miraba con burla. Tenía un estilo que según Hinata era de una estrella de rock, sus vaqueros rotos, la piel morena, alta y además con varios tatuajes. Realmente esa chica le parecía tan bonita que la intimidaba.

—Oh, yo sí que podría volverme un depravado contigo, linda— EL castaño le guiño el ojo y tan sólo recibió una mueca de asco por parte de la extraña chica— ¿Y bien? ¿No vais a presentarme?

—Hinata-chan, ella es Anett, es mi prima política. Es de Texas pero decidió venirse a Tokyo con mi familia a estudiar, no te alteres si la ves un poco zafada, es medio tonta— Ya decía la pelinegra que de asiática no tenía nada, se sintió aún más cohibida, encima era extranjera. Y por cómo estaba mirando a Sasuke temía que le gustara.

— ¡Un gusto conocerte! ¡Eres una monada, en serio! —Le dio un beso en la mejilla y le sonrío abiertamente. Notó que el azabache sonreía levemente al verla. Se sentía un poco fuera de lugar, pero al parecer la chica lo notó.

— ¡Hey Sasuke, deja de mirarme así! No te preocupes Hinata, le he rechazado tantas veces que no tiene esperanzas conmigo— Lo último lo dijo susurrándoselo, pero la pequeña Hyuga no entendió, ¿Y a ella que le importaba?

—Naruto no me dijo que estabas aquí, no te había visto…—El pelinegro estaba realmente confundido y se le notaba triste, observo de reojo al rubio que ni siquiera quería mirarlo directamente.

Anett sólo se disculpó sin tomarle importancia y le acaricio el cabello cariñosamente, pero Hinata lo miraba preocupada, nunca había escuchado de ella, eso significaba que realmente era importante para él, ¿Sasuke se había enamorado de ella? ¿Y por qué estaba preguntándose eso? No era su problema. Debería dejar de pensar en él, últimamente no podía dejar de hacerlo. Pero realmente lo extrañaba.

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En otro lugar no muy lejos de esa mesa estaba Tenten analizando todo y estaba a punto de gritar de emoción, ¡Dios! Que no hubiese hecho Hinata por que el rubio la tomara de la mano hace unos dos años. Se alegraba por ella y al mismo tiempo sentía una gran curiosidad por la chica nueva, ¿Sasuke estaba dejándose abrazar por ella e incluso le correspondía? "Que extraño".

Sintió que le arrebataban su jugo de naranja, sangrándole un poco el labio. Genial, lo que le faltaba que Deidara la molestara ahora. El rubio comenzó a reírse estrepitosamente mientras tomaba de su bebida. La morena sintió arcadas.

—Me gustan las difíciles como tú— El chico le guiño el ojo y le sonrío.

— ¿Qué quieres? — Sintió como le soplaba en los labios, una sensación extraña le recorrió la espalda. Empezó a sentirse caliente de repente.

—Quería preguntar si sabías donde está Sasori de casualidad y también aprovechar para que te conviertas en mi futura esposa— Le dio un beso repentino, la castaña le propino un puñetazo. Oh no, este sí que iba a acabar muerto. Sasuke desde su lugar apenas y había notado lo que sucedía. Neji estaba ahora en medio de los dos, tomando a Deidara del cuello, no. Nadie explicaba cómo había llegado ahí.

—Tranquilo tío, que no ha sido nada jaja— El rubio parecía realmente nervioso y Tenten lo miraba extrañada, ¿Desde cuándo él la defendía?

—No quiero ver que la toques de nuevo, ¿Escuchaste? —Lo miró mientras sonreía sarcásticamente—Que asco me das.

Tenten no podía entender porque él estaba ahí, no sabía cómo reaccionar, después de todo sentía una gran decepción hacia Neji. El aludido la miraba sentado enfrente suyo justo donde estaba el rubio que había salido huyendo de ahí —Te debía una.

— ¿A qué te refieres? Podía defenderme perfectamente sola —La morena estaba enfadada, el chico siempre la había tratado con indiferencia e incluso llegaba a ser cruel. Ahora que lo pensaba, no valía la pena esforzarse por alguien como él.

—Pf, no te lo había dicho antes…no me diste la oportunidad pero…si no fuera por ti tal vez estaría muerto, fuiste a ayudarme a pesar de lo imbécil que soy, no entenderías las razones del porque hago lo que hago pero tampoco voy a dártelas, sin embargo sentí la necesidad de ayudarte ahora, porque eres lo que parece, alguien interesante… —.

Al parecer el Hyuga jamás había dicho algo con tanta sinceridad, estaba nervioso e incluso hacia pausas constantes al hablar, ni siquiera la miraba directamente por lo que Tenten asumió que hablaba arrepentido. Sonrió levemente — Lo soy, tanto que podrías sorprenderte.

Le hizo un guiño a Sasuke en la lejanía, él sabía que le gustaba el castaño por lo que trato de darle la indirecta. El azabache no hizo expresión alguna, incluso parecía tener un gesto de molestia, creía que eran celos, pero era imposible, en todo caso, no importaba en ese momento, luego preguntaría qué era lo que le estaba pasando.

—Déjame conocerte más — El chico de ojos perlas lo decía muy en serio, sentía que le debía mucho a la castaña. Sabía que ella siempre había estado al pendiente de él, lo sospecho desde que la pelirroja le dio la indirecta. Y creía que si ella había ido a ayudarle, era el destino.

Tenten enrojeció un poco —No, Neji, lo único que haces es creer que soy interesante, hacerte a la idea de que ser mi amigo o algo más es lo que debes hacer pero te equivocas. Tú no quieres tener nada que ver conmigo de ninguna manera y lo único que vas a hacer es lastimarme, lo lamento, pero nos vemos en clase. Y gracias.

Oh si, que bien se sentía dejar a ese tipo a dos velas pensó mientras se alejaba de él con una gran sonrisa disimulada, bien le había dicho Ino que tenía que hacerse del rogar y vaya que no era difícil, se sentía espectacular.

Fase número uno para seducir a Neji: Venganza. La dulce venganza.

Pero la parte dos le gustaba más, era lo que el Uchiga le había estado diciendo en estos días. Jugar con él lo suficiente sin dejar que tenga el control, para así dejarle con ganas. Dejarle "Loco".

Y vaya que le gustaba la idea. Sonrío mientras movía sus caderas de manera coqueta dejando a cierto chico de ojos ónix con la vista fija en éstas con un ligero sonrojo que por supuesto Hinata notó con cierta molesta, ¿A Sasuke le gustaba Tenten?

"Eso no podía pasar, ¿O sí?"


¡Gracias por leer, humanos!, espero comentarios, tomatazos, críticas constructivas, y también que les haya gustado. Nos vemos hasta el próximo capítulo. :3