Los personajes de Naruto no me pertenecen, son totalmente propiedad del autor Masashi Kishimoto y sólo los uso sin fin de lucro, para divertirme escribiendo historias de mi autoría. Algunos personajes serán creación mía y podrían o no tener relevancia en la historia, si esto no les gusta, no lo lean. Las parejas serán elegidas conforme se desarrolle la historia.
Pensamientos: ¿Será que me ama?
Dialogo: — ¿Cómo estás? —Pregunté preocupada.
Subrayado: Será utilizado cuando se dé importancia a una parte de la conversación, o en pensamientos.
Saltos en el tiempo/ Escritos del personaje: "Recuerdo que cuando éramos niños jugábamos en un gran árbol".
Capítulo 15. ¡Citas!
.
.
.
Ino le había comentado a medio mundo sobre su cita con el atractivo profesor de literatura, su emoción hacía eco entre todos sus amigos y claro que la mayoría tenía curiosidad, ¡Hasta Sakura quería saber que pasaría! Y eso que apenas se habían conocido un poco más a fondo. Su cita era el Domingo, pero decidieron que el Sábado era mejor idea. Por lo que terminó siendo hoy.
La rubia paseaba de un lado a otro en su habitación color lavanda, no sabía que ponerse pues sabía que era sólo una salida al cine pero…aun así quería lucir radiante. Al final se decidió por su viejo confiable top morado junto con su mini short negro. Dejándose una coleta alta. Al mirarse al espejo sonrío triunfante, se sentía tan sexy.
Al bajar de las escaleras se encontró con su madre que la observaba con una sonrisa pícara, mientras se cruzaba de brazos. — ¿Y a dónde vas tan guapa?
—Oh mamá, voy al cine con el chico del que te hable, ¿No recuerdas? Acaba de llamar y ya está en la esquina, ¡Te va a encantar! — Ino sonrío guiñándole un ojo, la mujer mayor tan sólo suspiro "estaba demasiado acostumbrada a ver chicos que le iban a encantar" — Uhm…no tan tarde, te cuidas, ¿Llevas suéter? Bien.
— ¡Sí, sí má! — El timbre toco varias veces hasta que una señorita de limpieza dejó entrar a un joven muy apuesto, que iba esta vez sin su tan común cubre bocas. La pequeña rubia casi se desmaya al ver a su profesor ¡Parecía un modelo! Y la madre no fue la excepción, su sangrado nasal parecía a punto de salir, vaya que si le había encantado la nueva pareja de su hija. ¡Estaba fascinada!
—Buenos días, señora Yamanaka, Ino— Sonrío dejando ver su perfecta dentadura, al mirar a su alumna le guiño un ojo confidente— Te ves encantadora hoy.
—Oh…g-gracias…—Su sonrojo era inmenso, su madre sonrío abiertamente, el chico era un encanto. Cuando su hija le había comentado que era su profesor sin duda se había molestado pero….al verlo ahora ya no se preocupaba tanto, tenía casi la misma edad y bah, "adolescentes". Se alegraba de que su pequeña encontrara a alguien decente. Muy decente.
—Bueno, ¿Me deja robársela unas horas? — Kakashi tomó de la mano a la chica y su madre asintió riéndose— Con cuidado, chicos.
— ¡Adiós! — Ino miro hacia los lados buscando algún auto elegante pero no encontró nada, el apuesto joven tan sólo sonrío divertido— Prefiero caminar, ¿Vamos?
Caminaron varias cuadras, Ino le preguntaba todo lo que podía, su mano comenzaba a sudar entrelazada con la de él, sentía un pequeño hormigueo, él era tan perfecto. Nunca se había sentido así por nadie pero desde que lo vio entrar a su clase, el primer día, algo en ella hizo click.
— ¿Qué película vemos? — Ino trató de hacerse la valiente, a su profesor le gustaban las cosas de miedo, así que opto por "Cuando las luces se apagan". —Ésa.
— ¿Segura? Podemos ver otra cosa— La joven sonrío negando— ¡Veamos esa!
Genial, ya no se sentía tan segura al estar junto a él, con un montón de dulces y palomitas, con nervios mientras sentía la mirada de su profesor sobre ella. Mucho menos cuando apareció el monstruo persiguiendo al pequeño niño. Trago fuerte.
—Miedosa…—Kakashi le acaricio el cabello, sintió una ligera corriente eléctrica, ¿Podría besarlo al fin? Negó con fuerza cuando sintió que le quitaba las palomitas que tenía en las manos mientras comenzaba a comer. Mierda.
Su plan era: Hacerse la asustada a pesar de que en verdad estaba a punto de darle un ataque de miedo. Y hacer que él la reconfortara pero en vez de eso, el chico tan sólo se reía de ella.
Plan fallido, al carajo el beso. Estaba segura de que ese día no pasaría más que unos kilos ganados. Suspiró.
— ¿Quieres irte? Itachi me ha llamado, dice que habrá fiesta en su casa, podríamos ir…— ¡Segunda oportunidad! ¡Emborrachar a Kakashi! ¿Y qué le pasara lo de la otra vez? Se lo pensaba bastante— No te preocupes, esta vez, yo cuidaré de ti.
Pov´s Kakashi.
.
Me sentía como un depravado, pero no podía evitar observarla estando tan cerca de mí, tenía meses que estaba así y sabía perfectamente que me gustaba pero no podía evitar preocuparme al respecto. Y aun así había aceptado estar solo con ella. No pensaba hacerle nada, claro…pero me lo había pensado.
Tiene tiempo que me parecía una chica inteligente, atractiva, dulce además llena de energía, tan divertida. Justo lo que a mí me gustaba, incluso había rechazado la cita con Anko por ir con ella. No podía evitarlo, había intentado dejarlo así, que seguramente era algún fetiche debido a mi trabajo, pero al final me había dado cuenta que me atraía, aunque no sabía si era más físico que intelectual.
Al acercarme a ella, sentí la necesidad de besarla, pero me contuve, estaba esperando un momento para alejarme de ella y mi salvación llamada Itachi tocó mi puerta cuando me mandó un mensaje invitándome a una fiesta, era la coartada perfecta y ella acepto. ¡Estaba salvado!
Nos fuimos en taxi rápidamente hasta la casa de los Uchiga. Parecía estar a reventar.
— ¿Pasa algo? — Por favor, ¿Cómo podía resistirme a ella? Sus profundos ojos azules me miraban con confusión, si tan sólo supieras…y sus labios, que parecían tan suaves. ¡Parecía que querían que los besara! Suspire, cálmate Kakashi, no seas un pervertido…— Oh no, nada…que ya hemos llegado.
Ino me sonrío, parecía tan inocente pero sabía perfectamente que ella quería algo conmigo. Ambos lo sabíamos pero el que debía mantener las cosas en su lugar debía ser yo. No podía darme el lujo de hacer nada, no…no podía. Al llegar Sasuke nos miró interrogantes, bah, bien podría reprobar a ese mocoso. Itachi tan sólo sonrío. — ¡Pero que linda, Kakashi!
—Es mi alumna, idiota— Mis ojeras perecían acentuarse más y cuando dije aquello sentí el peso de lo que estaba mal en mí y mis pensamientos un poco obscenos se fueron al catre. Noté cuando mi pequeña rubia fruncía el ceño, notablemente molesta. Lo siento, Ino.
—Me llamo Ino, ¿Así que tú eres Itachi eh? Muchas en mi escuela te recuerdan como el más atractivo del instituto— El aludido sonrío, yo sentí una molestia. ¡El más atractivo ahora era yo! ¡Que más daba que fuese su jodido profesor! ¡Era yo!
— ¿Y lo soy? — Ino sonrío levemente— No.
Sonreí triunfante al ver la cara que había puesto mi mejor amigo. "Idiota". Tomé a Ino de la mano para su sorpresa. Y bebí dos chupitos de una. Ella tan sólo sorbió un poco. El líquido recorrió su garganta, sentía la necesidad de observar ese lugar, sus clavículas estaban a la vista, quería morderla justo ahí…sin darme cuenta me había mordido el labio.
— ¿Estás bien, Kakashi…?—Sin duda estaba preocupada, me sonroje. ¿Cuándo es que yo me sonrojaba? ¡Seguro algo le había echado a los jodidos chupitos! — S-sí.
Genial, Kakashi, ahora hasta tartamudeas. Ino frunció el ceño, sí, incluso yo no podía creer que estaba comportándome así. Sentí un hormigueo en mi "amigo" cuando puso su mano sobre mi frente, dejándome a la vista sus torneadas piernas. Ay mierda. —No tienes fiebre…
—No es eso, Ino…—.Suspire, contrólate…Kakashi…contrólate.
— ¿Seguro? Estás rojísimo, estás sudando, ¿De verdad estás bien? — Sus perfectas piernas, y su vientre tan trabajado, además de la dulce voz que parecía realmente preocupada me estaban mareando.
—Sí, tan sólo apártate un poco— La empuje suavemente, que suave se sentía su piel. Que ganas me dieron de sentirla por completo. Sentí que la atracción física era más…no podía controlarlo y ni siquiera era su culpa. Estaba realmente pendiente de mí. Sentí como su mano rozó levemente mi pierna.
"Bien, al carajo el autocontrol". La tomé bruscamente de la mano, ¡Esto era una maldita locura! Su mano estaba igual o peor de temblorosa que yo. ¿Cómo carajo acabe queriendo tirárme a mi alumna? Pensándolo bien, tenía demasiado tiempo aguantándome. Y sabía que ella también.
La metí en la primera habitación que encontré, para mi suerte no había nadie, parecía ser de huéspedes. Sonreí de lado cuando la escuche suspirar. La arrincone en la pared de color hueso, su perfume me estaba volviendo loco. Sentía sus pequeñas manos sobre mí, intentando acariciarme en todas partes. Gruñí.
Le mordí el lóbulo, se sentía tan suave, pasé mi lengua por su cuello, y sus ansiadas clavículas. Se sentía tan bien tenerla ahí. Sentía que estaba ahogándome en ella, y por primera vez en mucho tiempo me sentía realmente excitado de estar con alguien.
—Kakashi…—Su pequeña voz parecía tan frágil que no pude contenerme más, comencé con ese top morado que me estaba hartando, no podía dejar de acariciar su suave piel. De morderla en todos los lugares posibles, su pequeño sujetador color lavanda me estaba molestando, pero no iba a terminar tan rápido, quería que me lo pidiese. La cargue y sus piernas se amoldaron tan bien a mis caderas que sentí que era perfecta para mí.
Ino perecía tan desesperada que comenzó a quitarme la playera, noté su hermoso rostro totalmente sonrojado y sentí que mi piel se erizaba al sentir su pequeña mordida en mi cuello—Oh mierda…
Empecé a quitarle todo lo que me molestaba y al pasar mis manos por cualquier parte de ella, y es que, era perfecta, incluso sus pequeños senos me parecían tan atractivos, no podía evitar besarla en todas partes, aunque sentía aún cierto miedo de besarla. Hasta que sentí sus manos rasguñarme la espalda y darme cierto placer. Cuando noté sus ojos azules tan nebulosos que me dieron ganas de fundirme a ella como nunca antes, sentí la necesidad de hacerlo. Y también de sentir sus suaves labios que estaban pidiéndome a gritos un beso.
Y cuando al fin lo hice, sus pequeños gritos me hicieron gruñir a mí también, no podía evitar mirarla, era tan jodidamente sensual, se contorneaba tan bien, se veía tan bien junto a mí, cuando para mi sorpresa estaba besándome con tanta fuerza que creí me arrancaría los labios. Se sentía tan bien, realmente bien.
Ese beso fue lo que necesitaba desde hace tiempo. Sí, ahora estaba seguro de que Ino Yamanaka realmente me gustaba. Ni siquiera había notado la hora, pero sabía que su madre la regañaría y que posiblemente ya nada sería igual. En ese momento me valía un carajo todo.
"Sólo quiero estar contigo". Pensé al sentir sus pequeñas manos abrazarme.
.
.
.
.
.
.
.
.
Pov´s Hinata.
.
Hace unas horas había llamado a Ino para pedirle consejo sobre cómo debía vestirme para mi cita con Naruto-kun pero no había contestado, cosa que se me hizo muy extraña. Así que decidí pedirle consejo a Sasuke-kun, que atendió el teléfono en unos cuantos minutos.
"¿Pasa algo, Hinata?" Se escuchaba mucho ruido en su casa, por lo que supuse que habían hecho una fiesta, bueno, Itachi. A Sasuke hace mucho que no le gustaban. Tome el teléfono nerviosa.
"Q-quería pedirte consejo sobre…esto, ¿Qué debería ponerme para la cita con Naruto-kun?" Escuché su suave risa de fondo, me sonroje "¡No te rías!"
"Hinata, en primera Naruto tiene novia, ¿Lo sabes cierto? Y…lo que sea se te verá perfecto Hyuga" No sabía por qué pero imaginaba a mi mejor amigo con su clásica sonrisa ladina del otro lado. Me sonroje aún más. De alguna forma quería que estuviese celoso de Naruto-kun, pero…incluso se había alegrado por mí.
"Gracias…" Aun así, mi pequeño hormigueo en el vientre no se detuvo cuando lo escuche decirme aquello, ¿De verdad cree que me veo bien con cualquier cosa?
"Adiós, Hinata….hmp…suerte" A pesar de los años, me hacía gracia escucharlo decir ese monosílabo, jamás se le había quitado esa manía. Suspire cuando le colgué. ¿Por qué había recurrido a él cuando sus demás amigas le pudieron haber ayudado mejor?
"Porque querías ponerlo celoso…" Sí, lo sabía. Muy en el interior quería que el moreno sintiera celos justo como yo con Tenten.
Al final opte por llevarme un pantalón negro y mi amada chaqueta lila. Realmente tampoco pensaba impresionar al rubio, ni quería. Hace mucho había dejado de sentir algo por é siquiera parecía una cita, habíamos acordado vernos en el parque cercano.
Me preguntaba si realmente valía la pena ir, e incluso tenía la sensación de que no estaba cómoda yendo ahí, pero no podía dejarlo plantado. Además sentía cierta molestia porque él tenía novia y ella me agradaba, era una chica realmente amable.
—¡Hey Hinata-chan! — Naruto me saludaba a lo lejos con una gran sonrisa, llevaba una playera blanca que hacía juego con su chaqueta naranja y sus jeans blancos. Me senti cohibida pues se veía muy bien. Se acercó lentamente, hasta sentir como me abrazaba con fuerza. —¿Lista para divertirte?
—N-no…— Lo mire con miedo, se me había olvidado por completo que quería ir a un parque de diversiones, mi mayor miedo. Aguante la respiración "No seas cobarde".
—¡Vamos! — Sentí como si fuese mi llamado hacia la muerte, camine despacio, habían demasiados juegos peligrosos. Y con demasiada altura o de esos que te hacían vomitar, incluso me daban miedo los juegos de niños. Me agarre a su chaqueta fuertemente cuando Naruto señalo uno que daba una vuelta completa llamado "El martillo". Sí, estaba muerta.
—Na-naruto-kun… ¿No quieres mejor j-jugar en los carritos chocones? — Me miró como si estuviese loca y volvió a sonreír— Vamos a divertirnos, Hinata, no seas miedosa.
—Sólo son máquinas muy altas y muy peligrosas…. — Suspiro, me hizo una mueca de aburrimiento— ¡Pero son unas máquinas muy altas y muy peligrosas que te harán feliz hoy!
Fue lo último que escuche cuando sentí como me amarraban fuertemente a un asiento, no pude evitar tomar de la manga al chico de los ojos color cielo. "Si cierras los ojos no verás nada". Uno, dos, tres…. ¡Arribaaaa! ¡Abajo!
—¡Hinata-chan! ¡Abre los ojos se ve impresionante, de veras! — Un pellizco hizo que abriera mis ojos y viese lo alto que era, parecía que no aguantaría mi peso y caería, mis brazos se agarraban de los tubos, éstos me dolían. Pero a pesar de que en mi interior quería matar a Naruto-kun, comencé a reírme. Ambos nos reímos. ¡De verdad lo estaba disfrutando!
—¡Vamos a la casa del terror, ! — Sonreí al ver un par de zombies comerse un cerebro humano que nos veían fijamente enfrente de la gigantesca casa. El rubio palideció. ¿Estaba temblando? — Oh no, Hina, yo no me voy a meter en eso…
Cinco minutos después estábamos mi nuevo amigo y yo peleando contra un hombre lobo que no había parado de perseguirnos en el oscuro lugar, sentí que me iba a quitar el brazo, no me había soltado en todo el rato— M-miedoso…
— ¡No soy miedoso, de verás! — Se escuchó un grito de un pequeño niño, que hizo que me abrazara todavía más mientras gritaba— ¡Ignora eso!
—¡D-diviértete, Naruto-kun! — Me reí fuertemente mientras empujaba a un fantasma y llegábamos al final del recorrido junto con un zombie que nos había regalado dos paletas en forma de ojo que el miedoso de Naruto-kun me regaló con una mueca de asco cuando me vio lamerla. Me comencé a reír fuertemente mientras me sonrojaba.
—¡Que tierna te ves, Hinata…!— Comenzó a reír cuando me vio pintada de conejo, lo que provocó que me pusiera como Rodolfo el reno pero me reí aún más cuando lo pintaron de Kitsune, incluso le habían regalado las orejitas. Se veía demasiado tierno, incluso algunas chicas le habían pedido foto. Pagamos a las artistas y nos fuimos de ahí. En ese momento me empecé a dar cuenta de la hora, ¡Mi padre me iba a matar!
—Naruto-kun…— Me miró con atención, realmente era atractivo además de parecer un príncipe azul, lleno de encantos, era una lástima que no fuese él quién me iba a salvar de la bruja malvada. Él le pertenecía a Matsuri, la dulce y simpática Matsuri—¿Qué pasa, Hinata?
—Tengo que irme ya a casa— Frunció el ceño mirando el reloj— Apenas son las 10:30, es muy temprano aún…
—Es tarde, d-de verdad tengo que irme— Suspire mirándole con cansancio, tampoco me quería ir. Sólo sonrío y caminamos hacia mi casa.
De alguna manera me sentía muy cercana a él, ahora entendía porque las personas le tenían tanta confianza, él irradiaba luz. Tenía muchas preguntas que hacerle, y había una en particular, me arme de valor— Naruto…¿Por qué te gusta Matsuri-san?
—Uhm…no lo sé— Sonrío sin voltear a verme, con un leve sonrojo en sus mejillas— Realmente creo que no tenemos nada en común, ni siquiera ha pasado nada muy interesante entre nosotros….pienso que sólo estamos juntos porque necesitamos de alguien más, especialmente yo…creo que dependo mucho de todo el mundo y ahora más que nunca me siento solo.
Lo miré con tristeza, ¿Alguien como él se sentía solo? ¿Por qué? "No sólo eres tú, Hinata, la soledad se comparte" — Oh… ¿E-entonces no te gusta?
—Hina-chan….son cosas que no entenderías, a veces incluso yo me siento solo, sé perfectamente cómo se siente y es doloroso, he llegado incluso a odiarme a mí mismo, ¿Pero sabes qué? Siempre que me siento así, pienso en mis metas, en mis sueños y cada día me levanto creyendo que estoy a un paso más de conseguirlos….—Suspiro mientras me regalaba una sonrisa más pequeña, pero más sincera— Matsuri tan sólo necesita atención, claro que me gusta, estaría mintiendo si te dijese que no. Así como mentiría si te dijese que no me das lastima, que no me identifico contigo o que no me atraes, pero no por eso significa que quiero estar con ella o contigo. Estoy con ella, sólo porque me lo pidió. Y yo no pude negarme.
Entonces lo comprendí un poco, Naruto se preocupaba tanto por los demás que se olvidaba de sus propios problemas, ¿Y quién lo escuchaba a él? ¿Y quién lo ayudaba a él? Nadie.
"Justo como tú, ¿No Hinata?"
—N-naruto-kun, a veces tenemos que decir lo que pensamos, a-aunque eso lastime a los demás, es parte de ser h-humanos…—Traté de regalarle una sonrisa, que me devolvió con un choque de puños, no sabía bien que significaba pero me recordó a Sasuke, al gesto que sólo me había regalado él. Y entendí que para él también era importante. Que yo empezaba a ser parte de su vida.
—Gracias, Hinata…—Me ido un pequeño beso en la frente, mientras me regalaba una mirada dulce. Por primera vez me sentí útil — Tienes razón, de veras.
"Gracias a ti, Naruto-kun". Pensé al verle alejarse a paso lento. Y yo entraba a casa, lista para enfrentarme a los regaños de mi padre.
.
.
.
.
.
.
.
¡Hola! Muchas gracias a los nuevos lectores y a los que me leen aún a pesar de todo, realmente me alegra saber que les gusta lo que hago, intento mejorar cada día, espero les haya gustado este capítulo y no sé ustedes pero Kakashi se me hace de los tíos más sexys en esta historia. Intenté hacer lemon pero mi mente no pudo y lo dejé así, me dio demasiada penilla jajaja.
¡Nos vemos en el próximo capítulo, humanos! :3
