Los personajes de Naruto no me pertenecen, son totalmente propiedad del autor Masashi Kishimoto y sólo los uso sin fin de lucro, para divertirme escribiendo historias de mi autoría. Algunos personajes serán creación mía y podrían o no tener relevancia en la historia, si esto no les gusta, no lo lean. Las parejas serán elegidas conforme se desarrolle la historia.
Pensamientos: ¿Será que me ama?
Dialogo: — ¿Cómo estás? —Pregunté preocupada.
Subrayado: Será utilizado cuando se dé importancia a una parte de la conversación, o en pensamientos.
Saltos en el tiempo/ Escritos del personaje: "Recuerdo que cuando éramos niños jugábamos en un gran árbol".
Capítulo 16. ¿Sola?
Había pasado ya una semana, los días pasaban cada vez más lento o eso le parecía a Sasuke, ni siquiera había tenido oportunidad de hablar con Tenten aunque se preguntaba si realmente era miedo. Imposible, él era un Uchiga. Se sentía extraño, la rutina lo estaba matando y la morena era la única que lo sacaba de ésta, pero era tan cobarde que ni siquiera podía acercarse a ella.
Este Lunes, estaba nublado y con una gran posibilidad de que lloviera, aunque los pronósticos del clima decían que estaría despejado, esto le resultó un tanto agradable al chico, sentía que era un día distinto y aun así no esperaba nada. Hasta que notó a lo lejos unas peculiares hebras rosadas que sin duda reconoció al instante.
Era Haruno Sakura, algunas memorias que apenas reconocía como propias le daban a entender que alguna vez ellos fueron buenos amigos, o tal vez algo más. No comprendía por qué se había comportado con ella así en el pasado, o por qué había hecho pues…todo. Ahora que lo pensaba había roto los lazos más importantes para él en ese momento, sin duda ella era uno. Incluso le parecía una tragedia que ahora fueran completos desconocidos. En ese momento también se preguntaba por qué Hinata era la única que jamás abandono.
Pero se alegraba por Haruno, jamás habrían sido una buena pareja de haber estado juntos. O tal vez sí, pero el momento no era el adecuado. No podía dejar de pensar en eso, sentado en una de las bancas, lo más posible es que no tenía nada más en qué pensar o que se había preocupado al ver a la susodicha con una expresión confusa. A pesar del tiempo, seguía creyendo que algún día ella lo perdonaría.
Antes hablaban diariamente incluso hasta la madrugada, no podía decir que no la extrañaba aunque su orgullo le imposibilitara gritárselo, no podía aceptar que le molestaba que no estuviera a su lado con su voz chillona, o su gesto de preocupación hacia él, o sus regaños. Había pocas ocasiones en las que leía sus mensajes, sólo para ver si un día le escribiría nuevamente. Se sentía patético, pues creía que estaba tan solo que empezaba a necesitar de ella.
La fresca brisa le hizo temblar un poco, y pensó aún más profundamente en lo que su nueva amiga había dicho hace no mucho, la chica de los moñitos había dicho que él debía disculparse para así poder continuar con su vida, de otra forma, seguiría atado a su pasado. Y tenía razón. La persona que más merecía esto, era aquella chica.
Sus pantalones negros comenzaron a mojarse levemente y se apresuró a buscarla, qué extraño era que hoy estaba decidido a hacerlo, porque hoy ya no sentía nada más por ella. Nada más que una simpatía por haberla conocido alguna vez. Y pena, de sí mismo. La encontró sentada en el piso con un libro, en la siguiente clase, cubriéndose del frío. Sabía perfectamente que eso lo hacía cuando se sentía sola, quería escapar de la realidad, o ignorarla. Algunas gotas de lluvia tocaban su rostro.
—Haruno…— Se acercó lentamente hacia ella, sentándose a su lado. Lo miró extrañada— ¿Sasuke…?
Su voz lo regresó a la realidad, ¿Cuánto tiempo había pasado desde que no hablaban? ¿Dos, tres, tal vez cuatro años? — Te estás mojando.
—Ah…. ¿Estás bien? — Ninguno sabía por qué estaban ahí, la joven estaba aturdida, ¿Por qué ahora se acercaba a ella? Habían pasado años, antes habría suplicado por este momento, por que volviesen a hablar. Ahora no estaba segura de sentir algo. Notó que frotaba sus manos y la veía ligeramente. Seguía siendo el mismo.
—No, creo que estoy siendo demasiado estúpido— Su voz sonaba tranquila, pero sus gestos le parecían nerviosos a Sakura, tal vez aún seguía conociéndolo. —Tal vez, Sasuke.
—Lo siento— Sus labios se secaron en automático y sintió un ligero hormigueo que sin duda ella notó. Parpadeo varias veces e incluso dejo caer el libro, le prestó atención al fin. Incluso sentía como si le hubiesen golpeado, su voz sonaba tan sincera que parecía un susurro.
—Hace mucho tiempo, hubiera hecho lo que fuera por escucharte decir esto, ¿Por qué ahora? —Suspiró cansada y notó que estaba siendo un poco dura con él, sus hombros se tensaron— No lo sé.
—No te odio, a pesar de lo que todos creen, o sienten. A pesar incluso de lo que Naruto dice…no lo hago— Sus ojos miraron los esmeralda de ella, que ni siquiera miraban un punto fijo— Así que no entiendo tus disculpas, no me has hecho nada.
Sasuke sintió un extraño alivio, tal vez necesitaba escuchar esas palabras para sentirse bien consigo mismo, observo que le dedicaba una leve sonrisa mientras acariciaba su mejilla. —A pasado tiempo, Sasuke, pero siempre estaré aquí para ti.
Sintió ganas de abrazarla, tenía tiempo que no lo hacía, no era que estuviera enamorado de ella, jamás lo estuvo o al menos eso creía. Pero…ya le hacía falta. El cabello que antes le parecía molesto ahora ya no lo era tanto y sintió su frágil cuerpo temblar al sentir el suyo. Ella lo extrañaba también—Gracias, Sakura.
Sentir el frío pero a la vez cálido abrazo del Uchiga, la hizo sentir feliz, como si añorara los viejos tiempos en los que sólo eran ellos dos junto con Naruto. Quería volver el tiempo atrás, porque todos habían tenido la culpa, pero no se podía arreglar algo que ya estaba roto, aunque en ese momento tuviera esperanzas. Lo abrazo con miedo de que se esfumara. Eran amigos, lo eran. Y quería que lo fueran después.
Se separaron con una ligera sonrisa. Pero la pelirrosa comenzó a sonrojarse de vergüenza al ver a Sasori enfrente de ellos, ¿Estaría enfadado? Maldición, ella ya no sentía nada por el moreno. Ambos sabían que lo había malinterpretado. —No seas una molestia y ve con él.
—Dile a Tenten, que le agradezco por el nuevo tú— Le sonrío dulcemente mientras iba detrás de un pelirrojo que sin dudas parecía tener celos de más. Sonrío para sus adentros, ¿Realmente lo estaba cambiando?
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Hinata caminaba lentamente hacia ningún lado, estaba sola, Naruto la había invitado a comer junto con los demás pero se había negado, ahora se cuestionaba por qué lo había hecho. A veces se sentía perdida como si ningún lugar fuera para ella. Sentía nada y su mente parecía en blanco, nebulosa y espesa. Extraña.
Ahora que lo pensaba más detenidamente, seguía sintiéndose así, no importaba cuántos amigos había logrado tener o cuánto había soportado, seguía creyéndose distinta a los demás, incluso a veces se desconectaba del mundo.
Escuchaba y veía cosas que nadie más podía, seguramente los demás pensarían que estaba mal, ¿Estaba enloqueciendo? O ni siquiera sabía si lo estaba ya. La visión que tenia de la realidad parecía un poco distorsionada. Pero este asunto no le molestaba tanto.
—Hinata-chan, ¿Qué haces tan sola? — Escucho la voz de Kiba, que le sonreía a un lado. Le correspondió el gesto, mirando hacia los lados, ¿Por qué no estaba Naruto con él? —N-nada.
—Ya veo, Naruto te ha estado buscando, dice que tiene que hablar contigo, pero con lo idiota que es seguramente se trata del nuevo sabor de ramen que andan anunciando por ahí, igual son meras mentiras. ¡Imposible que exista un sabor a chicle! — La tímida chica lo ignoró por completo al ver como el rubio se acercaba hacia ella precipitadamente. — ¡Hinata-chan!
—N-Naruto-kun, ¿Pasa algo? — El rubio frunció el ceño y la alejo del moreno, suspirando— Ya hablé con Matsuri sobre….sobre dejarla. La dejé, y se ha ido con tu primo a llorar, no sabía que eran tan buenos amigos pero….realmente no era mi intención hacerle daño, no sé qué debería hacer. Mira, mira…están viéndonos.
Su primo miraba directamente al chico, con una expresión de odio, mientras que la castaña lloraba desconsoladamente en sus brazos, Hinata frunció el ceño. Esa chica no le parecía realmente mal, le parecía hipócrita. Tenía una expresión neutra y ni siquiera creía que estuviese sufriendo realmente. La chica de ojos grises se preguntaba si no era que más bien quería retenerlo.
—C-creo que no deberías tomarle mucha importancia, Naruto-kun— La miró sorprendido, mientras soltaba su agarre de la muñeca. Sonrió con un ligero sonrojo— No es tu culpa, tú solo has sido sincero.
— ¿Ser sincero está bien? Está llorando terriblemente, creo que la he lastimado seriamente, ¿Realmente le importo tanto? — Suspiro cansada—No, Naruto-kun, es algo normal en c-cualquier relación.
Era su turno de serle de ayuda, sintió que él se relajaba ligeramente pero comenzó a poner una expresión de sorpresa al notar que Matsuri miraba hacia Hinata con un notable asco. La Hyuga se sorprendió.
— ¡Por tu culpa me dejó! Escuchen todos, Hinata es una perra que coqueteo con mi novio para alejarme de él, jamás me habría dejado de no ser por ella— La señaló con rabia y todos comenzaron a murmurar silenciosos. Neji la observó sorprendido, no sabía a quién apoyar. Hinata sentía la mirada de todos y el Uzumaki tan sólo frunció el ceño, ¿Quién carajo se creía?
— ¡Yo jamás dejaría a nadie por otra persona, de verás! — Pero sus palabras y el gesto protector que tuvo al ponerse en frente de la morena tan sólo hizo que todos le creyeran a su ex novia. Que lloraba aún más fuerte. Naruto sintió asco, ¿Cómo era posible que las cosas hubiesen pasado a un extremo tan rápido?
Hinata sintió ganas de llorar, escuchaba insultos de las personas por todas partes, y a ella gritarle cosas peores. No era fuerte y tampoco quería serlo pero emía que algo así pasaría, siempre le pasaban cosas malas. En ese momento no entendía por qué tuvo que haber vuelto amiga del rubio y meterse en ese problema— Y-yo nunca haría eso, Matsuri-san…
— ¡No digas que no, estúpida! Te estoy viendo hacerlo, por tu culpa yo…yo…— Tan sólo observo como la chica se desmayaba frente a todos. Y Neji la atrapaba, regalándole una mirada elida. ¿Realmente le creía, no?Naruto la miró con compasión.
Tan sólo quería desaparecer, eso parecía una locura, ¿Por qué le pasaban las cosas a ella siempre? No quería estar en ningún lado, se sentía mal, ¿De verdad Naruto la había dejado por su culpa? ¿Por qué nunca podía tener amigos?
Sentía el desprecio de todas las personas, nadie le creía más que el rubio, sintió como si la estuviesen presionando a hablar. Pero se detuvo, sus puños se cerraron— ¡Yo jamás h-haría algo así! ¡Ella es la perra hipócrita! ¿Por qué me odian todos siempre? ¡Que les he hecho yo! S-siempre he estado sola, hasta que llego Naruto-kun a mi vida, ¿Por qué quieren arruinarme esto también? ¡Todos ustedes son escoria! ¡Todos!
El joven se quedó en shock así como medio mundo, la miraban en silencio, luego, risas comenzaron a sonar tan fuerte que la chica tapándose los oídos comenzó a correr. La realidad era que si no pasaban de ella, la molestaban, así era la vida de Hyuga Hinata. Tenten que estaba en una esquina del aula escuchaba todo junto con las demás en silencio, pero ninguna quiso o se atrevió a ir tras ella. Tal vez no les importaba lo suficiente. La castaña se sorprendió en un segundo.
— ¿Se ríen porque saben que tiene razón?— Todos observaron al Uchiga hablar con un gesto realmente molesto en el rostro mientras observaba a Neji, y lo empujaba hacia un lado—Y tú eres la peor escoria de todas. Ni siquiera puedes decidir a quién le darás la razón, aunque sabes la respuesta.
Se callaron en automático, mientras veían como Sasuke corría detrás de ella, nadie podía creer que eso estaba pasando, ¿Realmente estaba defendiendo a la marginada? Pero algo que ninguno sabía aún era que el moreno sentía algo hacia ella. La quería. Incluso si alguna vez le hubiera hecho daño.
Uchiga Sasuke nunca podría dejarla sola. Porque era el único vínculo que no había podido arruinar. Porque incluso él sabía que le importaba más que cualquier otra persona. Porque ella era, Hyuga Hinata.
¡Gracias por haber leído y comentado! Nos vemos en el próximo capítulo, críticas, aplausos, comentarios, tamales, dulces o comida en general son bien recibidos. Suerte. Pásenla muy bien, ¡Adiós! :3
