Los personajes de Naruto no me pertenecen, son totalmente propiedad del autor Masashi Kishimoto y sólo los uso sin fin de lucro, para divertirme escribiendo historias de mi autoría. Algunos personajes serán creación mía y podrían o no tener relevancia en la historia, si esto no les gusta, no lo lean. Las parejas serán elegidas conforme se desarrolle la historia.

Pensamientos: ¿Será que me ama?

Dialogo: — ¿Cómo estás? —Pregunté preocupada.

Subrayado: Será utilizado cuando se dé importancia a una parte de la conversación, o en pensamientos.

Saltos en el tiempo/ Escritos del personaje: "Recuerdo que cuando éramos niños jugábamos en un gran árbol".


Capítulo 17. Feliz


Hinata se había tranquilizado por su cuenta, ni siquiera notaba la presencia de su mejor amigo a un lado que buscaba la forma de acercarse sin resultados, al final conformándose con estar a su lado.

— ¡Hinata-chan!— Un conocido rubio corría hasta llegar a ella, notablemente preocupado, Sasuke lo miró silencioso.

—No te preocupes, y-ya estoy mejor— Le sonrío dulcemente provocando el sonrojo del chico. Sólo hasta ese momento sintió al Uchiga sentado a su lado, se sorprendió así como un ligero hormigueo en su abdomen que honestamente no podía disimular la hicieron comportarse nerviosamente.

Él por su parte observaba todo pero no decía nada, realmente nunca había sido bueno con las palabras y la única forma que tenía de transmitirle cierto apoyo a la morena era estando ahí. Eso era mejor que nada, ¿No?, a pesar de creer eso, al ver al rubio tan al pendiente, dando todas sus palabras de apoyo mientras la abrazaba, le provocaba cierta molestia.

Pero no iba a aceptar eso, Naruto jamás podría ser mejor que él ni siquiera reconfortándola. Al poco rato observo como aparecían apresuradamente Karin junto con Tenten, Ino ya había llegado desde antes. Las observó con ironía, "qué hipócritas". Incluso había sentido cierta molestia con la chica de los moñitos.

—E-estoy bien, no tienen por qué preocuparse por mi…— La Hyuga bajó el rostro apenada mientras inconscientemente rozaba su mano con la del atractivo joven de ojos ónix, como queriendo aferrarse fuerte a ella, aunque sin atreverse. Tenten observo el tacto molesta, pero lo disimulo con una sonrisa lo suficientemente falsa como para que Ino y Naruto la observaran frunciendo el ceño.

—Defiéndete, porque nadie va a estar ahí para ti— Suspiro, "odiaba hablar demasiado". — Y deja de hacerte la víctima.

La dulce Hinata lo miró con sorpresa, ¿Sasuke creía que se estaba haciendo la víctima? Tal vez tenía razón, pero era demasiado débil como para afrontar sus problemas. Notó como la miraba directamente, con el rostro ligeramente molesto.

— ¿Por qué te molestas con ellos?, sólo tú sabes lo que haces o lo que eres— Sintió la mirada de todos sobre ellos dos, más que nada en él, ¿Cuándo el Uchiga se había vuelto tan maduro? — Creí que eras mucho menos mediocre.

— ¡Hey, Sasuke! — Naruto le tomó el hombro bruscamente— No te pases.

—Cállate, Naruto— Le propino un golpe Karin con un gesto firme que el rubio no tuvo otra opción más que obedecer. Tenten claramente ya no pintaba ahí, por lo que pidiendo disculpas de manera incómoda y siendo ignorada por todos se esfumó de la escena.

—Hmp— Hinata sonrió levemente mirándolos a ambos mientras tomaba la mano de él— No, Naruto-kun. Tiene razón.

Ino estaba feliz en sus adentros, su amiga se había vuelto realmente fuerte, posiblemente nadie lo notaba pero empezaba a dejar de ser sólo un botón de flor. Al ver a esos dos ahí, pensando de manera tan distinta no pudo evitar pensar que ambos tenían un poco de razón.

—Hinata-chan…no deberías dejar que te trate así— La observó decepcionado, su opuesto bufó con sarcasmo, él no la conocía tanto, y tampoco podía decir cómo iba a tratarla. Porque sabía que ella necesitaba palabras duras para hacerla entender.

—Ah…n-no me molesta, no te preocupes, Sasuke-kun es así—Observo al pelinegro dulcemente, provocando que su rostro tomara un ligero carmín que enterneció a las dos féminas restantes. Karin sonrío ladinamente, "Qué obvio".

—Hinata, creo que más bien, deberías ignorar a esa perra— Por fin había hablado la pelirroja, Ino suspiro con cansancio, su amiga jamás dejaría de ser tan… ¿Vulgar? — Estoy segura de que se siente tan miserable que busca una excusa para joder a otros.

—Es verdad, además, ¿Qué importa? De todas formas haciendo y deshaciendo Naruto no volverá con ella, ¿Cierto? — Ino miró casi con autoridad al chico que asintió sin pensarlo.

—Mi primo sería totalmente capaz de volver con ella— Comenzó a reírse Karin— Pero me aseguraré de patearle el trasero si tan siquiera lo piensa.

Sasuke asintió, dando a entender que él tampoco se quedaría de brazos cruzados. El pobre rubio comenzó a reírse nervioso. La morocha sonrío, no sabía que era lo que pasaba pero se sentía extrañamente aliviada.

Aunque algo incómoda al notar que su mano aún era tomada fuertemente por su mejor amigo, su yo interno tenía ganas de correr y presumir a medio instituto, gritar a los cuatro vientos mientras se gorgoteaba con la envidia de todos.

—Así que deja de lloriquear, y vamos a clase— Dijo Ino sonriendo mientras caminaba a paso lento junto a ellos, para ella tampoco había pasado desapercibido el acto del Uchiga.

—Y demuéstrale a esa imbécil, que tienes más ovarios de los que podría tener alguna vez— Sonrío Karin mientras le acariciaba la cabeza con cariño. Ya iba a asegurarse de hablar con su primo después, ese idiota merecía una buena patada en los huevos.

Naruto tan sólo fue arrastrado a clase por la rubia, a costa de berrinches y jaloneos pero al final acabo desistiendo, nadie podía decirle que no. Era demasiado…Ino.

Hinata por su parte no decía nada, ellos tenían razón, ¿Por qué iba a estar lamentándose por algo que ni siquiera era verdad? Estaba harta, y no pensaba seguir siendo la niña estúpida del salón, la que siempre recibía las burlas, el blanco de todos. Porque quería cambiar.

Tal vez no iba a ser un camino fácil ganarse el respeto de las personas, pero realmente en el fondo incluso esto ya le valía un carajo. No volvería a ser una víctima más. Y cuando los Hyuga se proponían algo, sin duda tenían éxito.


Hanabi se sentía como mierda ese día, desde que había dejado de hablar con Gaara para ser más precisa todo era un asco, parecía que el mundo se encargaba de restregárselo en la cara, se lo encontraba en los pasillos, en la cafetería, en el parque, cerca de casa, ¡Incluso la mayoría de sus notificaciones en BookFace eran suyas!

Pero no sólo era eso, él también se encargaba de hundirla un poco más, notaba su mirada o sus pequeñas sonrisas narcisistas cuando notaba que ella también lo observaba más de la cuenta, e incluso sus comentarios sarcásticos que dirigía hacia ella cuando iba a su casa junto con su primo.

Y ese día no era la excepción, había tratado de evitarlo lo más posible pero para su desgracia a él también le gustaba ir a la tienda de arte los viernes después de clase. Rodó los ojos al notar su "para nada" intensa mirada.

Tomó los gises pastel que estaban en un extremo al pelirrojo y se maldijo internamente al ver de nueva cuenta lo jodidamente sexy que era, para nada exageraba, bien podría quitarle la playera con sus dientes en ese momento. "Maldito".

Gaara sonreía disimuladamente en su lugar, se estaba dando cuenta de todo así como sabía perfectamente lo que provocaba en la castaña, su instinto le decía que debía alejarse de ella. Pero incluso estaba ahí como subnormal viendo una revista de dibujo tradicional que ni siquiera entendía. Y era que en realidad la había seguido en todo momento. Comenzaba a sentirse un poco acosador.

No podía evitarlo, desde que la conoció le cayó exageradamente bien, le gustaba su compañía y no entendía por qué una tontería tenía que arruinar las cosas, estaba decidido en hablar con ella. ¡Quién carajo podía imaginar a Sabaku no Gaara rogar a una chica!

Cuando Hanabi notó su presencia, él ya estaba a escasos centímetros detrás de su espalda. Se erizó por acto reflejo. — ¿Qué quieres?

Casi se reía al ver como se plantaba al lado suyo tomando los mismos gises que ella, por favor, ni siquiera sabía abrir la caja correctamente. Se la arrebató.

—Eres un idiota— Y aunque no quisiera admitirlo le alegraba que estuviese intentando hablarle, le encantaba. —No necesito tú ayuda.

Alzó una cejar recalcando el "tú", mientras se acomodaba sus lentes. A la chica casi le da un infarto, ¡Eso había sido demasiado….lindo!

Estuvo a punto de burlarse de ella al notar su leve sonrojo pero prefirió guardar silencio, le gustó verla tan concentrada con aquel material extraño. Era notorio que estaban en su campo, además del brillo de ilusión que tenía. Lo sacudió casi con emoción, aunque conservaba un ceño fruncido que le pareció realmente adorable.

— ¿Dónde los encontraste? ¡Estos son los gises, Gaara! ¡Los gises! — Se tapó la boca al notar la mirada de medio mundo en ellos, frunció el ceño de nuevo mientras susurraba— Son míos, malditos.

Él creyó que hacía este gesto por pena tal y como hacía su hermana mayor pero era todo lo contrario, Hanabi no quería que lo demás se enteraran de su descubrimiento. Los artistas eran muy bravos en cuanto a calidad se trataba,

— ¿No vas a comprar nada? — Lo observó tan serio como siempre parado al lado suyo mientras pagaba, tan sólo negó levemente. Y la siguió camino a su casa.

El silencio era abrumador, se escuchaban las pisadas de ambos, y curiosamente las calles parecían no tener ni un alma. Sólo ellos dos.

—¿Y bien…?— Hanabi lo miró extrañada, ¿Y bien qué, idiota? Gaara suspiro volteando el rostro con un notorio sonrojo— La cita con….Maruha o ése tipo.

—Konohamaru— Le corrigió, con lo que parecía una mueca de disgusto— Nada.

Frunció el ceño incrédulo— ¿Nada? —.

—Me la pasé bien— Mentira, había sido una cita desastrosa, el tío había sido todo menos romántico e incluso había momentos que hubiera deseado partirle la cara, realmente insoportable. Ni siquiera la quiso besar, sonrió con un tic diminuto— Excelente.

El pelirrojo tan sólo sonrío para sus adentros, su cita había sido un asco, seguro. Y no podía mentir, estaba feliz de aquello. Fue todo lo que hablaron, sin dejar de lado que él se ofreció a cargar sus cosas recibiendo un total y rotundo "No".

—Bueno, hemos llegado— Le señalo la chica dejándolo entrar— ¿Has quedado con mi primo?

Neji desde la sala lo observaba curioso, ¿Qué hacía él aquí? Gaara se acercó con naturalidad hacia el castaño que tenía una expresión de circunstancias grabada en todo su ser. No entendía que carajo pasaba.

"Oh bien, no respondas" Pensó Hanabi mientras subía las escaleras "Jódete, Gaara".

— ¿Me mandaste mensaje o algo? — Le preguntó mientras rebuscaba, siendo detenido bruscamente— No.

Definitivamente ya nada tenía sentido— ¿Entonces?

"Acosé a tu hermana menor durante un día completo" — Hmp— Lo miró de soslayo mientras se aseguraba que ninguna castaña rabiosa anduviese por ahí— Nos vemos.

Neji suspiro tratando de entender la situación, al ver como su amigo se alejaba a paso apresurado o al menos eso parecía.

El mundo se estaba volviendo loco.


Y bueno, espero les haya gustado, comenten, den su punto de vista, o comida. Todo es bien recibido, gracias por leer. :3

Cherrymarce: Sí, la verdad es que Neji fue un idiota, y…bueno, ¿Quién no quiere a Sasuke papasito hermoso de "amigo"? ewe Jaja, gracias por comentar. :3