Los personajes de Naruto no me pertenecen, son totalmente propiedad del autor Masashi Kishimoto y sólo los uso sin fin de lucro, para divertirme escribiendo historias de mi autoría. Algunos personajes serán creación mía y podrían o no tener relevancia en la historia, si esto no les gusta, no lo lean. Las parejas serán elegidas conforme se desarrolle la historia.
Pensamientos: ¿Será que me ama?
Dialogo: — ¿Cómo estás? —Pregunté preocupada.
Subrayado: Será utilizado cuando se dé importancia a una parte de la conversación, o en pensamientos.
Saltos en el tiempo/ Escritos del personaje: "Recuerdo que cuando éramos niños jugábamos en un gran árbol".
Capítulo 20. Tocando fondo.
La semana había pasado más rápido de lo normal, los días parecían una escala de grises, nadie hablaba demasiado después de lo ocurrido con Uchiga Sasuke, y todos evitaban hablar del tema.
Hinata estaba desesperada, le había mandado mensajes todos los días, pero ni siquiera los leía, cuando intentaba ir a su casa, le impedían la entrada, o parecía que no había nadie ahí. No sabía cómo era posible que todo estuviera tan mal, sólo quería saber de él, sólo quería verlo. Sólo quería intentar….intentar estar para él.
Varias veces su "amiga" castaña la ignoraba e incluso parecía molesta cada vez que lo sacaba a tema y pedía su ayuda, alegando que no era su problema, tal vez debería hacer caso. Pero sabía muy bien que aunque lo repitiera en su mente, lo seguiría haciendo, seguiría preocupándose.
Y mala suerte para Ino, que había sido la encargada de llevarle los deberes, parecía que cada vez que preguntaban por él, su rostro se tornaba…tan oscuro, tan decaído, como si fuera una sombra, las personas sabían que era un tabú sacarlo a conversación frente a ella, lo único que había logrado decir una vez fue: "Ni siquiera entenderían si se los dijese".
Naruto había sido el único que no estaba tan afectado, al menos no aparentemente, muchos lo criticaron: "¡Que mierda de mejor amigo!" "Ni siquiera lo va a visitar" "¡Que puto monstruo!". Lo que no sabían, era que a veces pasaba las noches en vela gritando frente a su casa, a veces maldiciendo y otras a punto de llorar. Y aun así él mismo se consideraba una mierda por no hacer más.
Lo gracioso de la situación, era que Sasuke Uchiga siempre creyó que nadie se preocuparía nunca por él, y que si algún día desapareciera, todo sería exactamente igual.
Sasori pasaba los días animando a Sakura, que aunque siempre estuvo a la defensiva de la situación, pareciendo ser la más madura, estaba hecha polvo, sentía culpa por no haber estado ahí, por no haber sido como Hinata e ir a buscarle, por ser tan débil, y un asco de amiga, ella sabía cómo se sentía, lo conocía de años atrás, y lo sentía, lo sentía demasiado. Por mucho que ninguno lo admitiese, las cosas estaban muy jodidas sin é lo esperaban hoy.
.
.
Muy cerca de ahí, se escuchaban los pasos lentos, haciendo eco, sus ojos ya no tenían el brillo sagaz que lo caracterizaba, ni esa sonrisa ladina, tampoco la figura fuerte de una persona que había nacido para ser un líder. Todo se había ido a la mierda, sus ojos llenos de ojeras, sus labios secos, y una mirada tan vacía, tan fría, era lo único que había quedado de él. — ¿Estás seguro de volver a clases, Sasuke? —.
—Mi sobrino es completamente capaz de volver a retomar sus estudios junto a sus compañeros, ¿No es cierto? — Una mirada inquisitiva, casi agresiva pareció por unos segundos, Tsunade sintió un escalofrío, no le parecía una buena idea.
El chico sólo asintió, respondiendo con un monosílabo. — ¿Ve? Está perfectamente, ahora, si me disculpan, tengo cosas importantes que hacer. Suerte en tus clases, Sasuke-kun.
—Como sea…— Tsunade y Shizune se miraron entre ellas, preocupadas, lo escucharon chasquear la lengua, ¿Qué había pasado con él? Lo observaron de arriba hacia abajo, ni siquiera parecía cuidadoso con su vestimenta, caminaba casi imponiéndose frente a los demás, y observaba a todos con una frialdad que ninguna le había visto hasta el momento.
Sasuke Uchiga sólo tenía algo en claro, las cosas empezaban a cobrar un sentido nefasto para él, y lo único que quería era vengarse, vengarse de toda la mierda, de todos. Para él, las cosas y las personas con las que habían convivido no existían más, para él todo estaba muerto.
Pero estaba mintiendo, porque absolutamente nadie dejaba de sentir amor, ni siquiera él. O si no, ¿Por qué seguía recordando sus ojos? ¿Por qué leía y ocultaba sus mensajes una y otra y otra vez? ¿Por qué la odiaba?
Tal vez porque la amaba demasiado. Porque era y sería el único vínculo que no quería romper.
— ¿Sasuke? — Pregunto Kakashi con sorpresa, incluso se podía ver una diminuta sonrisa aliviada al verlo parado ahí, no le importaba que tan roto estuviera, había vuelto. — ¡Entra! Creo que muchos te han echado de menos, deberías valorarlo.
El salón entero se quedó en shock, todos lo observaron detenidamente, ¿No diría algún comentario irónico? ¿No se burlaría del profesor? ¿Cuándo es que iba a soltar su característica sonrisa? Como que se negaban a aceptarlo, no querían aceptarlo. Sasuke no era Sasuke, nunca más.
Hinata tapo su boca, ahogando un grito, sintió sus ojos irritados, y le empezó a doler la cabeza, ¿Cómo se supone que debería reaccionar? ¿Por qué no podía decir nada? Se aferró tanto como pudo a apretar sus labios con fuerza, recorriendo su silueta decaída sentarse un asiento detrás de ella. Y por unos segundos creyó que la había observado.
Una mano apretó la suya con fuerza y al levantar la mirada se encontró con unos ojos azules, casi tan vacíos como los suyos, y una sonrisa demasiado espectacular dirigida hacia demasiado falsa. — Todo estará bien, Hina…
—Naruto, deja de mentirnos, sabemos que jamás…jamás estará bien— Hinata separó su mano, como si ésta hirviera, y la sonrisa del rubio aumentó aún más, confirmando lo dicho por ella. —Aún es nuestro mejor amigo.
¿De verdad seguía siendo tu amigo, Hyuga? ¿Entonces porque nunca respondió? ¿Por qué te mando al carajo?
¿Así son los amigos?
Su corazón latía tan fuerte, sentía la necesidad de abrazarlo, de besarle el rostro, de acariciarlo tan profundo que pudiera recoger cada pedazo roto de él, de estar a su altura. Pero no, no se iba a quedar callada, hoy hablaría con él. Ella lo necesitaba, tal vez él también.
—S-sasuke…—Susurró Tenten que estaba al lado suyo, el chico la observo serio— Sólo quería saber si tú…— Una sonrisa extraña inundó el rostro del aludido— Eso a ti, te viene importando un carajo, ¿Entiendes?
La castaña se calló en automático, sin volver a preguntar más, su rostro se convirtió en lástima, se sentía mal consigo misma por preguntar. Era una idiota, y por eso mismo le sonrió con dulzura. — Aunque me importe un carajo, creas lo que creas, seguiré aquí para ti. Te lo prometo.
Aunque el moreno hizo el esfuerzo de ignorarla, logró escuchar sus palabras, no sabía si algo lo había motivado pero sintió una ligera calidez, que a pesar del odio que sentía por segundos, por milésimas, le hicieron verla. Pero sin éxito.
La clase terminó, Hinata esperó de manera disimulada al Uchiga, todo el camino a casa y agradecía que vivieran por el mismo rumbo, sus pasos no eran desapercibidos para él, sabía que lo estaba siguiendo. Se detuvo de golpe frente a una calle, esperando. — ¿Qué quieres? —.
Sus ojos violetas miraron el suelo, sus manos temblaron, ella estaba temblando— Yo…yo…Sasu…— Se volteo con el ceño fruncido hacia ella, acariciando su sien— Estoy preguntando, ¿Qué carajo quieres?
—Yo…sólo… ¿Por qué…por qué no me respondiste…?— El atractivo chico bufo cansado— Porque estoy harto de ti.
—Estás mintiendo, tú…tú jamás…— Un atisbo a sonrisa se asomó— ¿Ah, eso crees? Eres una fracasada, una niña estúpida que sigue creyendo que todo se va a arreglar, pero mira, voy a decirte un secreto, todo es una mierda, yo soy una mierda, así que pierdes tu tiempo conmigo.
—No, Sasuke…yo nunca pierdo mi tiempo con…mis…mis amigos— Hinata susurraba, parecía a punto de llorar, pero no quería estar triste, quería estar enfadada. — Pues adelante, ve y hazlo, vete con ellos. Yo no soy tu maldito amigo, ¿¡Entiendes!? Aléjate de mí de una puta vez, ¡No quiero tus mensajes! ¡No quiero tu maldita lástima!
—No te tengo lástima, ¡Yo soy tu amiga! — Lo abrazó con fuerza, él trató de apartarla con fuerza, hasta que desistió, sintió su camisa húmeda, y algo en él, tal vez lo único que quedaba, parecía a punto de romperse— Sasuke, yo te amo…te amo... ¡Yo te amo!
¿Han sentido cuando caen al vacío o se sienten tan cansados que pareciera que van a desfallecer? Algo parecido sintió al escucharla, quería mentirse tanto a sí mismo, quería hacerse tanto daño, en ese momento, simplemente, esa pequeña parte, explotó. — Q-qué lástima, porque yo no.
La apretó con tanta fuerza, ¿Realmente quería dejarla ir? ¿Realmente se odiaba tanto? ¿Por qué no la soltaba? ¿Por qué tenía que haberlo dicho? Hinata ahora estaba un poco más rota, un poco más como él, jamás se perdonaría por ello.
¿Por qué la amaba? Sí, la amaba tanto que la dejaría ir.
.
.
.
Pues bueno, gracias por leer, espero sus comentarios, si les gusto, si no, qué es lo que esperaban. En fin, ¡Nos vemos el próximo capítulo! :3
Cherrymarce: Ya sabes, un placer tenerte por acá, y pues quién sabe, quién sabe, ya se verá, igual y realmente fue Itachi. ewe ¡Muchas gracias por comentar!
Kok: ¡Muchas gracias por comentar! Y por esos halagos, espero sigas leyendo, y pues…aún no es el momento de poner a Sakura en acción, pero ya entrará. Y bueno, muchas gracias de nuevo, nos seguimos leyendo. :3
