Los personajes de Naruto no me pertenecen, son totalmente propiedad del autor Masashi Kishimoto y sólo los uso sin fin de lucro, para divertirme escribiendo historias de mi autoría. Algunos personajes serán creación mía y podrían o no tener relevancia en la historia, si esto no les gusta, no lo lean. Las parejas serán elegidas conforme se desarrolle la historia.

Pensamientos: ¿Será que me ama?

Dialogo: — ¿Cómo estás? —Pregunté preocupada.

Subrayado: Será utilizado cuando se dé importancia a una parte de la conversación, o en pensamientos.

Saltos en el tiempo/ Escritos del personaje: "Recuerdo que cuando éramos niños jugábamos en un gran árbol".


Capítulo 21. Familia.


Hinata decidió dejarlo ir, así que se alejó al observar su rostro impasible, no quería pensar en tomar su palabra. Algo le decía que no decía la verdad, o era que simplemente se negaba a romper su "relación con él". Lo pensó todo el camino a su casa, con las mejillas ardiendo, y sus ojos rojos.

Realmente quiso ayudarlo, trató todo lo posible pero se sentía demasiado lejos y estaba segura de que sus intenciones eran una tontería, tal vez realmente era una niña estúpida, tal vez en realidad jamás le importó, ¿Qué más podía hacer por él? ¡No la quería a ella! ¡No quería a nadie! ¡A nada! Ella sabía que su vida estaba echa un asco, pero no quería tenerle lástima, sólo esperaba consolarlo, ser aceptada. No era un secreto. Ella amaba a Sasuke.

Pero era un error.

Se encerró en su cuarto, observó su celular, deseaba hablar con alguien. Miró con rapidez su lista de amigos, nadie a quién llamar. Tenten no contestaba, Ino estaba ocupada, Karin nunca llevaba su móvil. Sólo quedaba Naruto. Suspiro, era eso o nada.

— ¿Hinata…?— Su voz sonaba ronca, cansada. Tal vez estaba durmiendo, qué raro, ¿Durmiendo en el día? —Hola, Naruto-kun…

— ¿Pasó algo? ¿Estás bien…?—Se sonrojó de repente, sus ojos empezaron a cristalizarse. Naruto escuchó un pequeño gemido, frunció el ceño.

—Yo…hablé, bueno, intenté…hablar con Sasuke—El rubio que estaba adormitado, se levantó, algo debió haber dicho el imbécil para que tuviera que recurrir a él— ¿Qué te dijo?

—Bueno…él…—Se escuchó un pequeño suspiro, Naruto comenzó a ponerse una camisa, en ese momento iría a verlo— Me rechazó…y no quiere volver….a verme.

—Nena…lo siento…— Se acarició la cien, iba a matarlo, también comprendió que el decirle "nena" había sido extraño— ¿Quieres que vaya a verte? ¿O quieres que le parta la cara?

Una pequeña risa se escuchó, el rubio sonrío— ¡No! Sólo…no tenía a nadie más y…bueno…— La pelinegra se avergonzó, realmente fue una mala idea— No tienes que explicarme nada, no te preocupes... ¡De veras!

Naruto para nada tenía la intención de dejar las cosas así, no después de escuchar como el idiota la había tratado, estaba enfadado. Y ya iba camino a casa de su "mejor amigo".

—No hagas nada— La dulce voz parecía un poco quebrada, y al chico le enfadó más—No lo haré. —Y colgó. Dejando a su amiga confundida. También preocupada.

No debió haberle dicho nada, el Uzumaki se repetía a si mismo enfrente de la mansión del idiota— ¡Sasuke! ¡Abre la maldita puerta o voy a entrar a la fuerza!

—Joven, Uchiga…. — Un señor de limpieza lo observó— Yo abriré.

No le extrañaba escuchar al subnormal de Naruto como todos los días y comenzaba a hartarse. Camino a la puerta con cansancio, no tenía ganas de hablar con nadie, iba a mandarlo al carajo y terminar con todo. O eso pensó antes de sentir el piso frío, y su mejilla ardiendo. — ¿Qué rayos, Naruto…?

—Eres un imbécil— Sus ojos azules parecían de color rojo, pero ni siquiera eso lo hizo reaccionar, su rostro era igual de frío.

— ¿Quién carajo eres para hacerle daño a Hinata? ¿¡Eh!? ¡O a cualquier otra persona! — Lo levanto con el cuello de su playera, Sasuke rodó los ojos— ¿Eso es todo?

—Me das lástima— El rubio sonrío con sorna, observando a su alrededor— No tienes a nadie, sólo la tenías a ella, tal vez a mí.

El azabache sonrío con ironía— ¿Quién te dijo que los necesito, Naruto? — Comenzó a soltar su agarre—No son más que basura barata.

—Recuerda todo lo que dices, porque no existen segundas oportunidades— La dureza de su voz no logró ningún efecto, más que burla en los ojos del otro— Eres un asco de persona, tal vez por eso toda tu familia se fue a la mierda.

Fue el turno de sangrarle el labio al chico de ojos azules, sabía que había dicho una tontería, pero no se arrepentía— ¡Cállate imbécil! No sabes nada de ellos, no sabes nada de mí, así que no te atrevas, ¡Jamás has tenido una familia! Maldito huérfano de mierda, nunca sabrás lo que es—.

— ¿De verdad, Sasuke? ¿Crees que eso me afecta? — Sonrío melancólico— Me pregunto si realmente eres mi mejor amigo, él sabría que eso ha pasado. ¿Sabes por qué? Porque sé que si no resolvía mis putos problemas, iba a lastimar a los demás por ello.

—Pues vaya, tan fácil te olvidas de tus problemas— Sus dedos se tensaron, no podía evitarlo. No lo sentía, le quería arruinar la cara— No es olvidarse de ellos, es madurar, creo que no sabes qué es.

—No sabes nada, mi puta familia acaba de joderse, ¿Quieres que vaya por ahí de lo más feliz? — Sus gritos hicieron eco, Naruto trataba de entenderlo, sus manos se interponían entre ellos— No, quiero que resuelvas tus cosas sin hacer que otra persona se sienta igual que tú, ¿Crees que ella merecía eso?

No quería hablar del tema, en el fondo estaba seguro de que la iba a perder, la idea le molestaba. Le daba nauseas. — No tenía por qué haberse metido, ni por qué haberme hablado. ¡Fue su maldita culpa!

—Sí, claro, trata de justificar lo que haces y hacerte la víctima— El chico de ojos azules frunció el ceño, mientras parecía querer arrancarse el cabello— Entiendo que te sientas del asco, entiendo que no quieras hablarnos. Pero jamás comprenderé lo muy subnormal que pareces, creí que eras mucho más que eso. No fue su culpa, se supone que es tu mejor amiga. Pero sólo eres un maldito que la trato como nada.

—Mira, Naruto…no sabes por lo que estoy pasando, trato de olvidarme de todo— Su rostro moreno se volvió cansado, ¿Esa era su verdadera cara? Parecía a punto ahogarse en lágrimas — Quiero que todo se vaya, y sé que las cosas no volverán a ser lo mismo, mi vida…bueno, ya no la tengo, y no puedo seguir fingiendo, siendo amable con todos, como si no pasara nada, como si no quisiera gritar. Sinceramente, me importan tan poco que me sorprende.

Pero mentía, la realidad era que tenía miedo. No quería verla, no quería tenerlos y que después lo dejaran lo sabía, sólo quería protegerse. Negó con la cabeza, sin mirarlo directamente — Es verdad que no sé lo que sientes, no sé lo que es tener algo y luego perderlo, yo jamás tuve nada. Pero entiendo muy bien lo que es estar solo, toda la puta vida. ¿Y sabes qué? No es tan malo, ni tan bueno. Me gusta estar conmigo mismo y también me gusta tener personas alrededor, a los que puedo llamar ahora "Familia". Y tú acabas de joder a una.

Sasuke sonrío, a él también le dolía. ¿Esto era el fin de su amistad? — Voy a ir al punto, no voy a dejar que le hagas más daño. No vas a volver a tener ningún tipo de relación con ella, acabas de perderla. No sólo a ella…— Naruto sonrío, un poco cabizbajo— A partir de ahora, estás solo.

El azabache no sabía cómo tenía que sentirse, pero tenía claro que Uzumaki hablaba completamente en serio, pensándolo un poco, ¿Realmente sólo consideraba a Hinata su amiga? ¿O había algo más? Con el estómago revuelto por la idea, y pasando su mano por su rostro agotado, aceptó. No había más que hacer, prefería que se la llevara a volver a lastimarla. La amaba demasiado, realmente la amaba, y se sentía mal por ello.

— ¡Já! Veo que cuánto te importa… ¿Eso es lo que quieres cierto? ¡Ni siquiera haces una maldita mueca! — El rubio comenzó a reír, era eso o golpearle de nuevo— Me das asco.

Y con esa última palabra, cerró la puerta de su ex mejor amigo de un portazo. Dejando al otro desvanecerse en el suelo, cubriéndose el rostro, ¿Qué tan bajo tenía que caer? No podía arreglar las cosas, su corazón daba un vuelco, se sentía vacío. Se sentía como un completo retrasado, ¿Por qué había aceptado? ¡No la quería dejar ir! Pero su maldito orgullo, él. Él simplemente no iba a hacer nada, vería como se iría alejando.

Tal vez parecía que exageraba, pero no tenía a nadie más. Se había quedado sólo. "Perdóname, Hinata".


Ella no lo perdonaría, no después de ver a Naruto en su puerta, a punto de llorar del enfado, contando que a él realmente le daba igual. Que nadie le importaba. —Lo lamento, lo intenté, hablé con él, pero…ni siquiera lo reconozco, Hinata…ni si quiera sé quién es ahora.

En un acto reflejo, su mano acaricio con miedo su rostro— No es tu culpa…no tienes que intentar ayudarlo…— La pequeña sonrisa que adornó su rostro, le hizo sentirse peor— No, él es…él es mi hermano. Y debo cuidarlo…sé que no lo entiende pero, somos lo único que tiene. Y lo está tirando.

—Entonces…no nos merece— Sus ojos perla se volvieron duros, el rubio la observo con lástima mientras ponía su mano sobre su frágil hombro— No te mientas, no vas a dejarlo. Ni tú ni yo.

Lo abrazó, mientras un puñado de lágrimas mojaron su camisa— No sé…no sé lo que le pasa, lo entiendo, realmente lo intento. Sé que todo…se fue, p-pero, ni si quiera sé lo que digo…tiene razón de sentirse así, está en todo su derecho…me duele tanto que le haya pasado a él, Naruto, me duele tanto…

—Necesita estar solo— Le acaricio la espalda, tratando de consolarla— sólo así entenderá.

Se quedó callada, sintiéndose cada vez peor, ¿Así debería actuar una persona que ama a otra? ¿Dejándolo sólo? ¿Dejando que se hundiera sin hacer nada al respecto? En ese instante, creyó que sí, él necesitaba entender que aún tenía familia. Y sólo lo entendería, perdiéndola.

"Perdóname, Sasuke".


Se escucharon golpes, en la oscuridad de ese lugar, que se veía demasiado perdido, demasiado grande. Era casi un monstruo, sus ojos parecían rojos. Sonreía— Eres un imbécil.

El chico sólo sonreía, no reconocía su cuerpo, casi lleno de su propia sangre, no dijo nada. No hizo nada por defenderse. La noche sería demasiado larga. El gran y enorme agresor, se sintió aún más grande, se arregló el traje, y levantando el rostro del joven, que era lo único que no parecía lastimado, comenzó a reírse— Eres tan débil, Sasuke, tal vez por eso toda su familia se fue a la mierda.


Muchas gracias por leer y comentar, espero que el capítulo sea de su agrado. :3

Cherrymarce: ¡Muchas gracias por comentar, linda! Pues bueno, ya se verá, ya se verá ewé. Siento que soy una sádica con el pobre Sasuke. :C

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