Los personajes de Naruto no me pertenecen, son totalmente propiedad del autor Masashi Kishimoto y sólo los uso sin fin de lucro, para divertirme escribiendo historias de mi autoría. Algunos personajes serán creación mía y podrían o no tener relevancia en la historia, si esto no les gusta, no lo lean. Las parejas serán elegidas conforme se desarrolle la historia.
Pensamientos: ¿Será que me ama?
Dialogo: — ¿Cómo estás? —Pregunté preocupada.
Subrayado: Será utilizado cuando se dé importancia a una parte de la conversación, o en pensamientos.
Saltos en el tiempo/ Escritos del personaje: "Recuerdo que cuando éramos niños jugábamos en un gran árbol".
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Capítulo 22. Sospechas.
Ella era una hermosa chica, ¡Joder! Lo era, su sonrisa, sus ojos y la manera en la que se enfadaba. Lo inteligente, a veces torpe. No quería aceptar que le gustaba, pero siendo sincero, nadie lo había tratado tan mal sin tener consecuencias, sin hacerlo tener ganas de joder, ella era distinta y jodidamente necia. No podía evitarlo, haría lo que fuera para volver a ser cualquier cosa, amigos, por ahora. Porque aún no estaba seguro de una relación.
—Hanabi…— Su voz sonaba un poco ronca, ¿Acaso eran los brakets? Estaba harto de tener fierros en su boca. La chica acelero el paso, llevaban así casi un mes. ¡Un jodido mes siguiéndola a la tienda de arte! — Gaara, te lo he dicho mil veces: ¡Déjame en paz!
—Y yo voy a repetírtelo— Trato de omitir una sonrisa burlona, no quería verla más molesta, no es que le tuviese miedo. Pero era mejor prevenir— No te haré caso.
—Puedo sentir tu vibra a distancia, ¡Y sé que estabas a punto de burlarte! — Se paró en seco mientras volteaba apuntándolo con el dedo, el ceño fruncido, la frente un poco sudorosa. Él casi sonrió— ¿Crees que soy tu diversión? ¿Tu juguete o qué?
No pudo evitar que apareciera una pequeña sonrisa orgullosa. Al fin tenían una conversación decente— Tal vez, en todo caso ahora puedo reconocer entre el rojo sangre y el rojo anaranjado o el que es más vino.
Sus ojos grises hicieron una ruleta rusa, ¿Era posible girarlos así? —Ahora dices que te interesa el arte, ¡Por dios! No distingues entre el negro y el gris, no vengas con la excusa de que vas a aprender, sé más original, idiota.
—Uhm…—Suspiró, sin dejar su expresión tan extrañamente feliz— Te he dicho el por qué, pero al parecer prefieres las excusas, ¿No?
—¡Ay, vamos! No me jodas— Su rostro se tornó rojizo de repente— Tú no vas porque quieras estar conmigo, vas porque no tienes otra cosa con la cual entretenerte, y como tienes taaanto tiempo libre a la que le toca joderse es a mí, porque soy la única chica que no se moja ni tartamudea como retrasada cuando te ve.
—Si eso crees— Camino hasta ponerse al lado suyo, intentó tomar su mochila, pero la chica lo empujo. Gaara no se inmuto— ¿Nos vamos entonces?
—¡Me voy a ir pero yo sola!, ¡Eh! ¡Loco! ¿No escuchas? ¡Já! — Él atractivo chico caminó directo a la tienda, mientras una gran sonrisa, adornaba su rostro— Eres tan… ¡Agg! ¡Te odio!
"Jajajaja" Sonrío aún más, nah. No lo odiaba. Veía su frágil cuerpo caminar rápidamente al lado suyo. Tal vez aprendería a distinguir entre verde musgo y verde planta. Pensó con sarcasmo.
Hace unas horas Sakura sonrío disimuladamente mientras observaba a Sasori en el salón, sin que éste lo notara. O eso quería pensar. Estaba nerviosa, su estómago estaba blando. Le gustaba como se veía hoy, siempre se vestía tan recatado, elegante. Suspiro, hoy. Hoy era sexy.
Su cabello desordenado, el piercing que se había hecho en el labio inferior, su vestimenta que a pesar de tener su estilo, rayaba en lo gótico. Uf, su chaqueta negra. Le gustaba, ¡No!, le encantaban los chicos malos, especialmente él. Jamás imagino verlo así pero…sin duda había sido un cambio maravilloso para sus ojos. Estaba a punto de ir a arrancarle los labios.
No quería admitirlo porque no le gustaba esa parte de ella, pero seguía siendo un poco pervertida. Había intentado cambiarse para madurar pero…al verlo ahí, era imposible. Se puso nerviosa, agacho la mirada. Sonriendo.
—A qué se ve endemoniadamente bien este Sasori eh— La pícara mirada de Ino que estaba agachada frente a ella, quería desnudar a su marionetista. No se lo reprochaba. Se sonrojo— Oh vamos, Sakura, no estás ciega.
—No he visto nada— Sus facciones se endurecieron e incluso se preguntó el por qué su actitud hacia la rubia era de esa forma, pero no le daba confianza además no le gustaban los chismes pero, ¿Y si de verdad se había acostado con el profesor Kakashi?, no quería ni pensar en los problemas que estaba metida su compañera.
—Creí que eras más…madura— Le sonrío con cierta acidez regresando su mirada hacia el chico. Sus ojos verdes estaban furiosos, se desviaron hacia el libro que tenía sobre sus piernas, ignorándola. — No eres tan interesante como creí. En fin frentona, te veo luego.
Se tocó la frente por inercia, sus mejillas estaban rojas— Nos vemos, cerda. — La joven rubia movió sus caderas coquetamente, sin hacer caso mientras se dirigía hacia el Uchiga que estaba en el asiento de atrás, escuchando música.
—Necesito que vayas al consejo, o se te dará de baja y tendremos que escoger a Naruto como tu suplente— Sasuke bufó, sin decir nada— Te recuerdo que no entiendo señas, y no creo que seas sordomudo.
—Como quieran— La chica dio un golpe en su mesa— Eso no es una respuesta, Dime, ¿Sí o no irás al consejo?
Sus ojos negros observaron el techo color azul por unos segundos, meditando. Sabía que no quería estar ahí pero también que su tío sólo le dejaba una opción en mente así que volvió a dirigirse hacia ella— Sí.
Sus ojos azules brillaron, al menos habían conversado un poco. Se sintió victoriosa al igual que incomoda al notar que Tenten se acercaba hacia el moreno. "Mejor irse de aquí" — ¡Vaya! Pues entonces te esperamos ahí, Naruto ya se había hecho a la idea pero…en fin, ¡Adiós! Y hola, Tenten.
La aludida levantó una ceja, ni siquiera le había dado tiempo de saludarla, sin duda su amiga estaba un poco loca. De repente sintió nervios, no sabía si saludarlo o…— Tenten.
— ¡Ah! Sí, hola, Sasuke— Se paró recta como si un policía la inspeccionara— Tu móvil.
— ¿Eh? — Él comenzó a desesperarse, inhalo y exhalo— Se cayó, ¿Estás sorda?
Se lo tendió, su tez morena parecía morada de la vergüenza, realizó varias reverencias, no sabía si sentirse ridícula o algo— ¡Muchas gracias!
—Hmp…— Como se sentía en más confianza se acercó a él— ¿Y qué tal el receso?
Quería contestarle "A ti que te importa o un lárgate" pero ella jamás se había metido en sus asuntos además, aún no la odiaba del todo— Como siempre.
—Ah…bueno, ¿Cuándo vamos a correr juntos? — Su sonría era tan carismática que el chico estuvo demasiado tentado a regresarle el gesto— Nunca.
—Tú lo prometiste— Levantó una ceja, curioso— Te dije que tal vez.
—Ahora no tienes palabra— Sus manos se pusieron en jarra— Creí que un Uchiga jamás se retractaba.
Sus ojos se abrieron en par, tenía el rostro levemente enrojecido— Mañana, y sé puntual o te quedas— Tenten estaba demasiado alegre, no lo había visto actuar casi como un ser humano desde el incidente…haría lo posible por ayudarlo, a su estilo.
—No me conoces— Le sacó la lengua— Llegaré antes que tú.
Hinata los observaba de lejos casi triste, su semblante era sombrío pero quería convencerse de que no estaba celosa. Empezó a juguetear con su cabello, ¿Por qué a ella sí? — ¡Eh! —.
Un apretón de mejillas la llevaron a la realidad, y unos hermosos ojos azules la pusieron firme en la tierra— Encontré el cupón del ramen especial—.
—Yate dije, Naruto, que el ramen sabor a chicle es una bazofia— El gruñido de Kiba le hizo gracia— Créeme, con la diarrea no bromeo. Y su olor, puaj.
— ¿No quieren ir mañana? ¡Incluso podríamos ir a otro lado! — Sai sonrió como siempre, Lee dijo algo sobre la maravillosa llama de la juventud, Gaara refunfuñó diciendo algo sobre Neji y su prima. O algo así. Temari los miró curiosa, y Shikamaru bostezó.
—Si quieren vamos a mi casa, tienes piscina— Dijo la chica de cuatro coletas, sonriendo. La mayoría, que no estaban acostumbrados a verla siendo amable, prácticamente aceptaron si refutar nada, los Sabaku no tenían una casota, eso era un hecho.
—T-tal vez a mi hermana le gustaría ir— Su dulce voz enterneció a la ruda chica— ¡Claro, pueden invitar a todos! — Gaara sonrió para sus adentros, ¡Bingo! — G-gracias…
Sasuke observó con curiosidad a las personas con las que antes se juntaba, de cierta manera no podía evitar curiosidad, Sakura que estaba delante suyo, le regalo una leve sonrisa— ¿Irás, Sasuke-kun? — Se lo pensó unos segundos, pero sabía la respuesta, no quería ser tan cobarde, no quería tener miedo. Pero suspiro en sí mismo, jornada larga…noche larga— No.
Su lindo rostro se tornó decepcionado y extraño, parecía querer ir además, ahí había algo extraño, ¿Acaso eso era…marcas en sus muñecas? No lograba ver demasiado bien, puesto que tenía un suéter, trato de ver más detenidamente bastante preocupada.
— ¿Qué estás mirando? — Su voz se volvió agresiva, la tomó de la muñeca— Suéltame, ahora. —Frunció el ceño, apretándola con fuerza antes de soltarla—MI vida no te incumbe, ¿Bien?
Sus ojos verdes vacilaban, había visto perfectamente cicatrices, ¿Él se las había provocado? Aún si su rostro duro era una clara advertencia no iba a quedarse quieta. No podía creer que se estuviera haciendo daño, era imposible. Sasuke sería incapaz… ¿Por qué tenía marcas? ¿Debería decirlo a la directora? Se mordió el labio.
Tal vez debería investigar, antes dé.
Gracias por leer y comentar :3
Como siempre, Cherrymarce, ya sabes, muchas gracias por leerme, agradezco tu comentario, poco a poco se verán las cosas. :3
