Los personajes de Naruto no me pertenecen, son totalmente propiedad del autor Masashi Kishimoto y sólo los uso sin fin de lucro, para divertirme escribiendo historias de mi autoría. Algunos personajes serán creación mía y podrían o no tener relevancia en la historia, si esto no les gusta, no lo lean. Las parejas serán elegidas conforme se desarrolle la historia.
Pensamientos: ¿Será que me ama?
Dialogo: — ¿Cómo estás? —Pregunté preocupada.
Subrayado: Será utilizado cuando se dé importancia a una parte de la conversación, o en pensamientos.
Saltos en el tiempo/ Escritos del personaje: "Recuerdo que cuando éramos niños jugábamos en un gran árbol".
Capítulo 24. Días de piscina parte 2.
Estaba aburrida, observando a medio mundo. El bikini que traía me estaba lastimando la piel, sólo quería pasármela bien pero era todo lo contrario. Metí mis pies en la fría agua que no podía ser peor que el calor insoportable que sentía, me deshice de mis dos cebollas en el cabello. Suspiré.
Miré mi celular por enésima vez en el día, ¿Tal vez se había retardado? O algo más importante que una estúpida fiesta. Inhalé, todos estos días había parecido que Sasuke era más cercano a mi, tal vez sólo me soportaba, sólo quería alegrarle un poco el día. ¿Qué tenía de malo que viniera a divertirse un rato? Me lo había prometido y sin embargo, no había venido.
—¿No piensas meterte en el agua? — Suigetsu me observó curioso, le sonreí—No creo.
—¿¡Por!? — Se empezó a quitar la camisa, oh si, los nadadores tenían buen cuerpo— Entonces te hubieras quedado en casa.
—Tienes razón— Me había esforzado tanto en mi aspecto para conseguir este cuerpo y verme increíble en ropa interior, casi tan bien como esas chicas huecas, me había esforzado tanto por ser alguien que no era y no estaba la persona que quería que me viera— Métete conmigo.
Me ofreció su mano, en realidad perdía nada, no correría peligro porque él sabía nadar, me dio confianza además no quería arruinarme el día. Lo agarre fuerte y me ayudó a bajar, se sentía bien, sonreí.
—¿Tenten? — Hinata sonrío al verme, venía pegada de Naruto, que parecía de color morado, no sabía si por vergüenza o porque la chica lo tenía agarrado fuerte del cuello. Los saludamos.
—Vaya, quién diría que la Hyuga tenía tan buen cuerpo— Entré en shock, no quería creerlo, esperaba que el rubio lo matara, sólo noté su quijada definirse, estaba molesto.
—Hinata siempre se ve bien— "Aw, Naruto", me alegré, no quería que ella siguiera encariñada con el Uchiga. Era exasperante.
Me alejé de ellos un momento, caminé lento, el agua me llegaba cerca del busto y de verdad no pensé que sería tanto, iba por la orilla aferrándome al piso de afuera, mis pies iban uno detrás de otro. Comencé a tomar algunos tragos de alcohol que me ofreció Lee. Miré el agua aún más, ¿Tal vez podía hundirme y aprender a nadar no? Había visto chicas que se agachaban mientras se quedaban ahí, no me pareció tan mala idea.
Mis pies se fueron, noté que no me estaba ahogando por lo que tomé más confianza, y me hundí, mala idea. Estupidísima idea.
Karin gritó a lejos, ¿Iba con Neji? ¿Qué carajo…? Venían corriendo, no entendió nada al inicio, hasta que el chico de ojos de ciego se tiró al agua con todo y ropa empujando a todos— ¡TEN TEN SE ESTÁ AHOGANDO! —.
No era posible, ella estaba al lado de Suigetsu, miró a los lados. La buenota de Hyuga gritó, de verdad se estaba ahogando, sintió un vuelco. Comenzó a moverse alrededor buscándola. Se desesperé, veía un carajo.
La pelirroja se metió al agua, estaba desesperada. Gritó su nombre. Se sintió un imbécil por dejar sola a su amiga.
Naruto gritó— ¡Neji la encontró! — Dio señas con la mano. A lo lejos se veía al tío cargando a la morena. Estaba pálido, más de lo normal. Prácticamente la tiró afuera mientras él salía con rapidez. —Tenten.
Su ceño fruncido, se agacho a su lado mientras empezaba a sacudirla. Pero ella no reaccionaba, Hyuga cargaba a la chica. Se apresuró, Si hubiera llegado antes tal vez no hubiera pasado. —¿Ten ten…?— Preguntó Naruto, notablemente preocupado.
—No estorbes— Neji lo miró con frialdad, desesperado. Sus facciones estaban contraídas. Estaba asustado. Las cosas habían pasado tan rápido—Hmp—Tomó su pulso, la sentó, dándole palmadas en la espalda y el estómago. Nada.
No había razones para sentir nervios, volteó alrededor, seguro que nadie más sabía dar respiración boca-boca, "mierda". Observó a Karin, que estaba prácticamente al lado, mirándolo. ¿Por qué parecía que le pedía permiso? Se acarició la sien. "Al carajo".
Neji se acercó a la castaña, mientras tapaba su nariz, y sí. La besó. Varias veces, llevando aire consigo. Ni siquiera había notado que la chica estaba comenzando a toser. —Carajo…—.
Observó cómo se levantaba precipitadamente, empujándolo. Frunció el ceño, algo en él se había despejado, claro, estaba aliviado. Tenten miró alrededor mientras acariciaba su rostro. —Estoy bien, gracias.
Algo en él se sintió distinto, recordó vagamente el día que parecía haberle dado una sobredosis con la mierda de droga que se había metido y ella fue a ayudarlo. Cada vez sentía más culpa por haberse comportado así, ahora la entendía. Quería ayudarla de alguna forma, quería devolverle el maldito favor de salvarle la vida desde hace tiempo ya pero no sabía cómo.
La tomó del brazo, tratando de que su peso cayera en él. En realidad la castaña había bajado mucho de peso, ahora era tan delgada que parecía pesar lo de una pluma. —Estoy bien, Neji— Estaba recargada sobre él, parecía cansada pero aun así decidió demostrarle que no lo necesitaba, soltándolo. La gran sorpresa fue que cuando estuvo a punto de caerse, él la sostuvo. Ella lo miró y no hubo ninguna otra reacción. Para Neji era más que suficiente, tal vez ya había pagado su deuda con ella.
Sus ojos perla se encontraron con esos extraños ojos color café que a veces parecían rojizos, su cabellera roja se asomó a un lado, parecía tan preocupada por su amiga, el tiburón estaba al lado suyo, pasándose el cabello nervioso. Se enfadó, era culpa de ese imbécil que las cosas estuvieran así. —Lo siento, si hubiese estado ahí contigo no te habría pasado nada, soy un imbécil— "Si, no sólo eras un imbécil". Pensó.
Tenten sonrío, estaba nerviosa en realidad le desesperaba que él la hubiera salvado, estaba molesta porque aun sentía algo por él, suspiró, la culpa era suya por ser tan tonta—Suigetsu, no es tu culpa. No seas idiota y si me quieres pagar, ve a traerme cerveza que hoy no he venido a aburrirme—.
Sus palabras fueron órdenes para el chico del cabello azul, Karin sonrío de lado— A ti te pasa de todo eh— Acerco una silla, dejando que la castaña se sentara. Neji sintió un vuelco al escuchar su voz, casi sonrío.
Tenten no pasó desapercibida esa reacción, pasar tanto tiempo con Sasuke la había convertido en una experta de "cubos de hielo". Se sintió tan extraña, no sabía si estaba celosa o se alegraba por su amiga. Se removió incómoda. ¿Suigetsu sabría ya que al Hyuga le gustaba Karin? ¿Cómo se sentiría al respecto? — Creo que estoy mejor, voy a quedarme aquí, pero ustedes vayan a divertirse—.
Su amiga le tomó la mano, casi pidiéndole permiso, casi con lástima por ella. Su amor platónico o lo que había sido antes le sonrío, no era una sonrisa arrogante, tampoco de esas que se utilizan cuando sientes lástima. Era esa pequeña sonrisa que él usaba cuando estaba escribiendo, una sincera. Le devolvió el gesto al doble, se sentía bien de alguna forma, y parecía que ya no había problema entre ellos. ¡De haberlo sabido se hubiera tirado al agua hace tiempo!
Estaba segura de que Neji sólo tenía un corazón demasiado duro pero ella sabía que la única capaz de cambiarlo era Karin. Sabía que él era una fachada. Y que ella no sería la que iba a salvarlo de nada. Pero estaba bien con ser sólo su amiga, ahora lo entendía.
—¡Ah! ¡Sasuke! — Su voz se entrecortó de nervios, la había llamado.
—Sí, Tenten…— Le gustaba cuando decía su nombre, sus ojos se iluminaron.
—¿Qué pasó? ¿Vas a dejarme plantada? Mira, si vas a hacer lo mismo de la otra vez deberías saber que…—Estaba por darle su rollo mareador sobre la dignidad de un Uchiga, le iba a decir lo idiota que le parecía y que iba a…—Hola…
Ya ni le dolió el golpe, parecía que le había puesto chile en la silla, se levantó rápido y lo abrazó— ¡Sabía que ibas a venir! ¡Tonto! ¿Por qué tardaste tanto? — Sasuke no estaba tenso, tampoco hizo un esfuerzo por quitársela de encima. En realidad no le molestaba— Tenía cosas que hacer—.
Acaricio su cabello oscuro mientras le sonreía— ¿Vas a soltarme ya? — La miró cansado— ¡Jamás! —.
Claro que no era idiota, lo observó detenidamente. Juraba que no se había esforzado en ponerse nada pero por Dios que se veía lo suficientemente atractivo para que media población femenina tuviera un orgasmo de sólo verlo. Su cabello tan desordenado como siempre, una playera simple de color blanco, y jeans negros. Parecía que acababa de llegar de algún otro lugar.
—¿Por qué no te has traído short? ¿No sabes lo que significa "piscina" en una fiesta? — Sus dedos hicieron señas, Sasuke acerco una silla a la suya. —No pienso meterme—.
—Seguro no sabes nadar—Joder, ¿Por qué era tan sexy? Notó cuando la miró con curiosidad, una que se veía tan seductora a pesar de que no estaba sonriendo—Yo no soy el que se acaba de ahogar—.
Sintió un vuelco, olvidaba que era un imbécil— ¿Quién carajo te digo? — ¡Si acababa de llegar! — Adivina— Volteo a ver a medio mundo, sólo había una persona lo suficientemente idiota para decirle y que aún le hablaba un poco— Suigetsu—.
Lo tomó del brazo, alegre— Da igual las tonterías que digas, no voy a arruinarme el día y tampoco voy a jodértelo a ti— Le dio un beso en la mejilla. Sasuke hizo una mueca de asco más bien fingida.
—"Claro" — La castaña rodó los ojos, mientras se tiraba en la silla— Realmente me gusta verte aquí, es muy importante para mí—.
Volteo el rostro para que ella no lo mirara, no sabía si estaba incómodo o que sentía — Cállate, Tenten—.
—Me adoras, lo sé— Le gustaba estar con ese necio, maldito engreído, porque con él no tenía que fingir nada. Era sólo ella y así la aceptaba, lo hacía, estaba segura de que si no fuera así ya la hubiera mandado al carajo hace mucho. Pero no, y Sasuke parecía más tranquilo a su lado, más "Sasuke".
Tomó su cerveza y le dio un trago— Cariño, vamos a divertirnos un rato— Le hizo un guiño. Sí, con él además se sentía más….atrevida.
Y para Sasuke verla así, sería estúpido no aceptar que le tenía algo de estima, verla tan…libre, tan natural, le gustaba. Lo había pensado, pero no, no ella no era Hinata, había venido para ver a la tierna mujer de ojos gris. Él sabía que no tenía que buscarla, no valía la pena joder a alguien más. Ya estaba él demasiado roto. Ni siquiera haría esfuerzos por encontrarla ese día. Suspiró. Estaba harto. Sin embargo, la notó a lo lejos, sus ojos negros temblaron, sintió como si sus órganos fueran arrancados, un vuelco. Lo estaba mirando.
La dulce chica de ojos perla se sintió mal y lo que seguía, su pecho tenía punzadas alrededor, claro que había notado al Uchiga. Nunca lo ignoró, sólo se había escondido de él, ¿De qué servía que ambos se vieran? Sólo acabaría sintiéndose peor. Y eso que sentir que Tenten era su reemplazo ya era suficiente. Pero qué importaba, jamás habían sido nada.
Estaba en una esquina mirando como su supuesta amiga le coqueteaba a su "ex" "quién sabe qué" y contoneaba sus caderas, no quería sentir rencor hacia nadie. Ni tenía derecho a hacerlo, tampoco podía reclamarlo. Se sentía como una idiota. Sonrío para sus adentros, era una idiota.
Había entendido que él nunca fue nada en su vida, Naruto la ayudó a sentirse más cómoda sin su cercanía. No quería que se quedara junto a ella, nada habría salido de ahí. Se sentía del asco, pero qué más daba. Ella ya no era una niña, ni la debilucha que se escondía a llorar. Y todo gracias a ella misma y un rubio de ojos color mar. No necesitaba a nadie, no necesitaba a un cobarde que la hiciera sufrir, no quería necesitar a Sasuke Uchiga.
Poco a poco esperaba que sus sentimientos cambiaran porque ¡Joder! Ella quería odiarlo, quería que le suplicara para así poder rechazarlo, ¡Ya no quería verlo! ¡No quería tener el corazón roto! Ya no quería guardarle tanto veneno dentro. Tenía ganas de llorar, sentía como si la saliva se hubiera atorado o tal vez sus lágrimas. "¿Por qué, Sasuke…?"
Lo veía bien al lado suyo, mucho más feliz de lo que sería si estuviera con ella, su suspiro comenzó a atorarse. No quería llorar sólo por verlo ahí, no quería llorar, no quería llorar…sonrío, para no comenzar a derrumbarse ahí, ¿Por qué parecía tan feliz? ¿No había dicho él que se sentía como la mierda? ¿Por qué entonces no lo parecía?
Acarició sus brazos tan pálidos, tan pequeños, tenía frío. Eso hizo que se volteara, ya era suficiente, no iba a mirarlo más. Detrás de Hinata, sus ojos oscuros vieron su frágil silueta caminar lento. Sin despegarse de ella.
—Hanabi—Su cuerpo se erizo, otra vez ese subnormal venía a molestarla. Miró sus uñas negras, qué ridículo— ¿Qué quieres, Gaara? ¿¡Qué quieres, por Dios!? —.
Le regalo una sonrisa, que parecía traviesa— ¿En serio quieres saber? — Casi vomita— ¡Claro que no! ¡Eres un maldito, Sabaku no!
El pelirrojo levantó una ceja, divertido— ¿Qué te has imaginado, Hyuga? — Vaya, eso de ponerse rojos era de familia, pensó.
—Mira, idiota, si no quieres que mi hermano te de una paliza mejor vete a tomar por culo— Gaara sonrío, agachándose frente a ella— Tu hermano es mi mejor amigo, además de que, yo sería el que le daría una paliza antes.
—Puf, me agradabas más cuando eras un amargado— Miró su rostro, se veía lindo así, demasiado lindo. Negó fuertemente, ¡No, Hanabi! No le iba a dar el gusto de sentir algo por él, otra vez— Te agrado todavía.
Él sonrío, no solía hacerlo con muchas personas. ¿Acaso era tan tonta que no se daba cuenta? —Hanabi, nunca quise burlarme de ti…—.
—No me interesa— Lo empujó, furiosa—Conozco a los tíos como tú, incluso lo has dicho, tú sólo juegas con las personas. No vales la pena.
No respondió, tenía razón— Entonces ven y juega un poco—.
—Jajaja, ¿En serio? No me vengas con tus coqueteos baratos— Le acarició la mejilla, disfrutando un poco del acto— No soy tan fácil— ¡Plaf! Su mejilla ahora combinaba con su cabello. Más roja tal vez.
Gaara sonrío aún más, lo sabía, por eso le gustaba tanto.
Neji miró la escena divertido, su mejor amigo de verdad que estaba idiota por su hermana menor. Hanabi decía muérete y Gaara le preguntaba cómo quería que se suicidara. Así nunca iba a conseguir nada. Miró a Karin que sonreía de la misma manera que él— Sabaku no es terrible con las chicas. Lástima de tío, es tan lindo. Si yo fuera ella, al menos me lo tiraría.
—Tiene 16 años, no se va a tirar a nadie— La atractiva pelirroja rodó los ojos divertida— Oh, qué inocente eres, a esa edad ya no eres una niñita.
—Mi hermana sí, no la conoces— Karin se recargó en la barra de bebidas— Jajaja, claro que la conozco, por eso te lo digo.
—Hmp— Le dio una calada a su cigarro, que no era cigarro en realidad. Se relajó. — Neji…—.
Karin se hizo pequeña a su lado, no tenía el derecho a reclamarle. Ella estaba igual, pero lo estaba dejando. No quería ser una maldita adicta toda la vida— Neji…—.
—¿Qué, Karin? ¿Qué? — La había escuchado, pero le molestaban las personas que usaban su nombre por tonterías. — Por favor, déjalo.
—No te metas en mis cosas, ¿Vale? — La miró, casi retándola, ella sabía de primera mano que le daba completamente igual lo que dijera, no le haría caso. Era su maldita vida. — Neji, esto no está bien, estás haciéndote daño y…— La tomó de la mano, ¡Qué carajo! — ¿Y? ¿Te afecta de alguna manera? — Karin le mostro una actitud distinta, no parecía molesta, no estaba tratando de librarse de él. Parecía triste.
—Sabes por lo que he pasado, sabes lo que me a echo tu familia, sabes lo que hacen y aun así, sigues con esto— Su boca se frunció— Creí que eras distinto.
—No me vengas con tus tonterías ahora, tú sola te metiste en los problemas de mi familia, tú sola les pediste favores que luego no pudiste pagar, no me vengas ahora a pagarlos conmigo, ni a tratar de "ayudarme" porque no soy tu maldito banco de lástima, ¿Entiendes? — Sus ojos rojos, la muñeca le dolía— ¿Entiendes o no? ¿Eh?
Sus bellos ojos cafés bajaron la mirada, no quería verlo— Tú sabes que no quieres esto, tú no quieres ser como ellos. Sabes que eres mejor que la mierda de padres que has tenido—.
—Tú qué carajo sabrás— Sonrío con prepotencia— Eres sólo una marginada más que no ha podido pagar sus deudas. Y no es culpa de nosotros.
—Si realmente te sintieras parte de la empresa, jamás habrías preguntado el por qué estoy metida en ello, o qué es lo que hacen, o por qué lo hacen, te habría dado igual— Sonrió con melancolía— Pero sabes algo, te importa, yo te importo, eres mucho más noble que cualquiera de ellos. Mucho mejor. Y por eso te odias. Porque por eso mismo, no puedes odiar a esa familia que te mandó a la mierda, porque eres incapaz de ser un imbécil.
—¿¡Y quién carajo te dijo que yo los he perdonado!? —Se exaltó, su otra mano estaba con echa un puño, tan fuertemente apretada que tenía los nudillos blancos— Mataron a los padres de Sasuke, ¡Metieron a Itachi a la puta cárcel! ¿Quién carajo de ha dicho que no los odio? ¡Me hicieron esto a mí! ¡Te han hecho esto a ti! Solo quiero olvidarlo, solo quiero olvidarme de las responsabilidades y sentirme menos culpable por todo esto. Sentirme menos mierda, así que no me jodas. Porque tú no sabes por lo que estoy pasando, tú no sabes lo mucho que me estoy esforzando.
Su muñeca ya no dolía tanto, pero se sentía mal por él, sabía que su vida en ese momento estaba llena de presiones, que se esforzaba por todos, que sentía culpa por los Uchiga, que no sabía que hacer— Por eso mismo, Neji. Yo jamás voy a dejarte solo. Sí, soy una maldita pobretona, no tengo mucho que ofrecerte, pero estoy aquí, ¿Vale? Y vamos a resolverlo entre todos. No sólo tú…
Sus manos se aferraron a su cintura, su aliento varonil, estaba tan agitado, no quería ver su rostro— Perdóname, Karin….pero no sé cómo lidiar con todos ellos, debo hablar con Sasuke— Karin acarició su rostro, que parecía cansado, tan cansado a pesar de su edad— Entonces, hablemos con él de nuevo.
—No me dejes solo ahora…— Sus ojos grises miraron los suyos, iban a resolverlo, buscarían la manera de hundirlos a todos— Siempre estaré contigo— Le susurró, y fue tan dulce que Neji simplemente olvido todo lo demás, sólo estaba ella. Y sus preciosos ojos café, que parecían rojizos.
Gracias por leer, en el siguiente capítulo aparece Itachi. ¡Espero comentarios! Es una oferta, son gratis. Y hasta la próxima.Cherrymarce como siempre, gracias por comentar, espero seguir viéndote por acá. :3
