Género: Romance/Humor
Pareja:KaraIchi
Autora: DarkAmy-chan (Amy-chan), Candy Nyu
- Hablan
Nota: Todo está bajo el punto de viste de Ichimatsu.
oOoOoOoOo
Los Personajes de Osomatsu-san no me pertenecen, son del Maestro Fujio Akatsuka
oOoOoOoOoOo
Let me teach you
Lección uno
No puedo creerlo. Quiero golpearme contra un muro ante mi estupidez, ante la tontería que cometí en aceptar la ayuda de Mierdamatsu. Es que no podía sentirme más nervioso, más incómodo con toda esta situación. Y no era solamente por mi corta personalidad, por el solo hecho de imaginarme hablando con una chica provocando que me entren ganas de cagar encima de mis pantalones. Si no porque podía sentir toda la atención de ese idiota sobre mi, en todo momento. Estoy seguro que podía percibir esa incomodidad incluyendo en la noche mientras dormíamos. Era tan molesto y extraño a la vez. Y si a eso le sumábamos el hecho de que había querido ver más de su cuerpo, de tocar como si del pelaje de un gato se tratase, mis emociones subían a mil.
Inclusive ahora, que nos encontrábamos desayunando como de costumbre, luchando por conseguir la mayor cantidad de trozos de peras como de costumbre, podía notar la mirada de Mierdamatsu sobre mi, siguiendo cada uno de mis movimientos.
¡¿Es que no podía ser más evidente?!
Tenía ganas de golpearle, de decirle que el acuerdo había sido una estupidez, que se olvidase de aquello. Más ahora que lo tenía en frente, mirándome con esa sonrisa plasmada en su rostro una vez que nos quedamos solos, no pude; simplemente las palabras quedaron atoradas en mis labios, en la punta de la lengua. Al parecer eran los genes. En esta habitación no había un idiota, sino más bien dos.
Tsk. Borra esa sonrisa Cacamatsu. ─ Como era de esperarse, ni mi ofensa contra su persona causó que borrase esa mueca de su boca, sino más bien provocó que girase sobre su eje para terminar en una de sus mierdas de poses dolorosas. Mi paciencia se estaba agotando. ─ Si sigues así, te golpeare.
Pero que dices Brother. ─ Ahí estaba nuevamente esta inquietud, este calor con solo tenerle cerca, de solo percibir una de sus manos sobre mis hombros. ─ Hoy comenzamos con la primera lección.
Ya veo. ¿Por eso había estado tan emocionado, al punto de no quitarme la vista de encima? Se supone que debería ser yo el entusiasta por recibir ayuda, sin embargo este idiota se mostraba de esa forma simplemente por ayudarme. ¿Acaso era un santo? ¿O tal vez un estúpido?
No tengo tiempo para tus tonterías ─ Murmuré tras quitarme su agarre de encima, dispuesto a abandonar la habitación. ─ Debo ir a alimentar a los gatos.
Iré contigo Brother mio. ─ Lo mataría. Le machacaría hasta la inconsciencia, y luego me suicidaría. Eso haría. Era perfecto. Pero mis pensares se vieron interrumpidos por el calor de su mano envolviendo la mía, descolocándome, provocando que por enésima vez mis palpitaciones comenzaran a tornarse intensas. ¿Que diablos estaba pasando? ─ Pero esta será la primera lección...
¡¿A que se refería?!
Contrariado por esas extrañas emociones, aparté su mano para mirarlo con rabia, con furia mezclada con clara vergüenza plasmada en mis pómulos.
¡¿Porque me agarras la mano Mierdamatsu?! ¡¿Acaso quieres morir?! ─ Si no fuera por esas inexplicables sensaciones que me embargaban, me hubiera meado de la risa por sus expresiones de incomodidad, de nerviosismo mientras trataba de lucir cool como siempre. Tsk. No era más que un cabeza hueca.
T- Tranquilo Ichimatsu. ─ Murmuro con incomodidad. Inclusive podía ver como transpiraba levemente, deslizándose una pequeña gota desde su cien, por el contorno de su rostro hasta su blanco cuello...
¡¿Otra vez con la misma mierda?! ¡¿Porqué sentía que se me secaba la garganta de solo apreciar aquello?!
Debía marcharme pronto, alejarme para así calmar este sentir, estas estúpidas sensaciones que me sacaban de quicio más que Mierdamatsu
…
¿Porque? ¿Que hago caminando con este sujeto por la calle? ¡¿Y además de la mano?!
No. Definitivamente algo debe andar mal conmigo, en mi cabeza. ¿Que había pasado por mi mente, para terminar aceptando esta tontería? Estaba nervioso. Tanto, que sentía mi transpiración en ese lugar que nos unía. Me encontraba histérico. Estaba que me mordía la mano intentando arrancármela y salir huyendo hasta el infinito. Pero sabía que era imposible, y por más que trataba de soltarle, sus dedos se aferraban a los míos con más fuerza.
¡Me sentía morir con cada paso que daba! Mucho más al apreciar las miradas de los transeúntes sobre nosotros, al apreciar como nuestros dedos se hallaban unidos tal como lo hacían las parejas. Y por más que volvía mi rostro hacía quien caminaba junto a mi, veía su rostro impregnado de tranquilidad, con esos lentes oscuros que no dejaban ver por completo sus expresiones. ¡¿Es que no le daba vergüenza alguna?!
¿Hm? ─ Fui sacado de mis pensares al escuchar la voz de este tipo, al notar como levantaba sus lentes con su mano libre, para verme con esa mirada tan dolorosa. ─ ¿Sucede algo Brother?
No podía ser. Nuevamente estaban esos nervios. Podía percibir como de nueva cuenta los colores parecían agruparse sobre mis pómulos. ¿Como era posible que este idiota causase esas emociones en mi? No tenía idea, no conocía la respuesta a tal interrogante, pero las ganas de golpearle no dejaban de aparecer.
Tsk. Todos nos están mirando por tu culpa. ─ ¿Es que no entendía nada de lo que digo? ¿Porqué sonreía como si estuviera luciéndose? Estaba más que claro que no nos veían con fascinación, si no más bien con extrañeza, con cierto ¿asco? Y no era como si esto último me importase, no como la basura que era, más bien era porque me sentía el centro de atención, algo que definitivamente jamás me ha gustado. ─ No eres más que un idiota. Nunca entiendes nada...
Embargado de tantas emociones, deshice nuestro agarre de manera brusca, provocando que este tonto pusiese toda su atención en mi persona, que apreciase como bajaba la mirada mientras mis manos se empuñasen conteniendo mis deseos por molerlo a golpes.
...¿I- Ichimatsu...? ─ Le escuche nombrarme, detonando esta bomba de tiempo que era mi paciencia, haciendo que posase mis ojos en los suyos con fiereza, provocando que este diese un paso atrás temeroso de mi reacción.
Si no quieres morir, más te vale dejarme solo Mierdamatsu. ─ Tras esos vocablos dichos de la manera mas ácida posible, me largue de ese lugar, dejando a ese narcisista con la palabra en la boca, con ese cerebro diminuto que tiene el cual seguramente no entendió absolutamente nada.
…
Cuando por fin me encontraba en la paz de este callejón, alimentando a mis queridos amigos gatunos, fue que encontré la tranquilidad que tanto buscaba. Y es que apreciar como comían contentos mientras les acariciaba, era que lograba sentirme realmente seguro.
¿Que se cree ese idiota? ¿Como es que ninguna de esas miradas le afectan? ─ Murmuré para mi mientras seguía acariciando a este gatito de oscuro pelaje.
Tenía rabia. Habían tantas extrañas emociones mezcladas aparte de la furia. Y es que de cierta manera, aunque no lo dijese en voz alta, de igual forma como detestaba su manera de ser, le admiraba porque era tan opuesto a mi. Se supone que somos sextillizos, que todos somos iguales, ¿Porque este tipo se creía mejor? ¿Que lo hacía ser así? ¿Es que no conocía la vergüenza?
Lo siento Ichimatsu, no pensé en como podrías sentirte... ─ Una voz proveniente desde mi espalda provocó que soltase un leve grito de sorpresa tras sacarme de mis pensares, causando que mis compañeros felinos saliesen huyendo asustados. Y como era de esperarse, no era otro más que Mierdamatsu. Su expresión reflejaba su arrepentimiento, provocando que esta incomodidad volviese. ─ ...Fue una estupidez de mi parte. ¿Me perdonas?
¿Eh? ¿Porque me veía con esa mirada de perro degollado? ¡¿Porque no dejaba de mirarme de esa manera?!
Era tanta la incomodidad, que tuve que voltear para esconder este estúpido sentir, esta exaltación que provocaba su simple cercanía desde que intente apreciar, de tocar su piel.
¿Vas a seguir con esa estupidez de ayudarme? ─ Consulté ignorando completamente su intento de disculpa. Había sido un gran error, puesto que sus expresiones volvieron a cambiar, mostrándose una vez más reluciente. Si que era doloroso.
¡Por supuesto My little Kitty! ─ No podía ser. ¿Quien me había mandado a preguntar de nuevo? Dolía. Sus expresiones, sus poses martillaban en mis costillas. ─ No podría considerarme un buen hermano, si te abandono a tu suerte. ─ ¿Porqué simplemente no lo hacía? Si yo ya era un caso perdido, y estaba bien con ello. ─ Ya veras. Solo cambiaremos de perspectiva.
¿Eh? ¿A que se refería exactamente?
…
No comprendía que hacíamos de vuelta en casa, en nuestro living. Suerte que no había nadie en nuestro hogar, porque si alguien escuchase todas las tonterías que decía este sujeto, no me quedaría de otra que marcharme de casa de la vergüenza.
¿Para que tomarse la molestia de querer enseñarme ha hablarles a las chicas, si quedó claro esa vez que practicamos con Todomatsu, que no había caso conmigo, que no podría seguirles el paso. Yo tenía mi tiempo para hacer las cosas, aunque si lo pensaba un poco, así como iba no dejaría de ser virgen nunca. Tal vez, solo tal vez aceptar la ayuda de este idiota no sea tan malo.
Así que hoy Brother, te enseñaré a estrechar nuestras manos, y luego a...besar en los labios... ─ Si. Puede que no sea tan ma...Esperen..¡¿Que dijo?! Antes que me diera cuenta, tenía cogido del cuello a este doloroso, pidiéndole de la manera más agradable posible (ninguna), que repitiese eso último. ─ ...¿A- A besar en los labios?
Al escuchar aquella palabra nuevamente, pude sentir como mi mente se desconectaba unos segundos. Ni siquiera la voz preocupada de Mierdamatsu diciendo mi nombre llegaba a mi. Mis pensamientos pronto se vieron inundadas de imágenes poco agradables, escenas donde nuestros rostros se juntaban lentamente para terminar sellando la unión en un beso, el cual poco a poco iba tomando cada vez más intensidad...
Quiero hacerte mío, my little Ichimatsu ─ Mi mente aún seguía dispersa por aquel arrasador beso, por esas emociones tan intensas que parecían querer explotar en cualquier momento a la altura de mi pecho. Estaba tan envuelto en dichas sensaciones, que solo logré obtener control de mi mente cuando vi como Cacamatsu se apartaba, cuando sus ropas comenzaban a ser sacadas una por una bajo mi mirada.
Parecía un idiota al quedarme viéndole sin decir nada, sin poder hacer otra cosa, más que babear como si tuviera frente a mi el mas dulce de los alimentos, aun a pesar de que era yo quien deseaba ser devorado en su totalidad. Si. No hallaba la hora de tocar cada parte de su ser, de sentir su dura polla dentro de mi...
¡Esperen! ¡¿Que mierda estaba pensando?!
No podía ser. Eso no era posible. ¡¿En que pesadilla había entrado?!
Gatito, ¿Porque no sientes lo que pronto estará dentro tuyo? ─ ¿E- Eh? Fui sacado de mis pensares al notar como mi mano era guiada hacía su parte baja, al rodear con mis dedos su longitud completamente erecta. ─ ¿Lo quieres, verdad?
Si... ─ Espera. ¿Que dije? ─ ...N- No, no me interesa.
No me creyó, ¿cierto? No por nada sonreía ladinamente. Maldito Cacamatsu. ¿Porque tenía que ser tan condenadamente sexy?
¡Basta! ─ Grité de improvisto, quedando estupefacto al notar que ese idiota tenía su ropa puesta, que me veía en silencio como si me hubiera salido una segunda cabeza. ¡¿Es que todo lo había imaginado?!
¿I- Ichimatsu, estas bien? ─ Antes de darme cuenta, mis manos se dirigieron a sus ropas, acercando mi rostro de manera amenazadora, deleitándome de apreciar ese miedo mezclado con desconcierto en sus ojos. ─ ...¿B- Brother...?
Dime una cosa Mierdamatsu, ¿Quieres besar a tu hermano menor? ─ ¿Porqué te asombras? ¿Por qué, cuando fuiste tú quien lo dijo? ─ ¿Por eso estabas tan emocionado? ¿Eh? ¡Dime!
No supe como reaccionar ante su balbuceo, al sonrojo que adornó sus pómulos. ¿Acaso era que en verdad...? ¡¿Porque mi corazón comenzaba a latir cada vez más intensamente?!
Lentamente y sin pensar realmente, fui acortando la distancia de nuestros rostros. Mi mente preguntaba una y mil veces que estaba haciendo, que qué pensaba hacer, más mi cuerpo no parecía querer reaccionar ante las disyuntivas en mi cabeza. Estaba actuando inconscientemente. Más cuando aquella brecha entre nuestros labios desaparecía del todo, su voz provocó que saliera de ese trance, que me apartase como si su sola presencia me quemase.
"Si es para practicar. Lo que sea por mi pequeño hermano"
¿Hermano...?
Así era. Compartíamos un lazo sanguíneo. ¿Que demonios estaba ocurriendo conmigo? ¿En que estaba pensando? Mis ojos nuevamente se posaron en su dolorosa figura, apreciando en sus facciones su preocupación, causando que una especie de furia tomase posición a la altura de mi pecho.
Lo detestaba. Odiaba esa mirada, su manera de ser. ¿Porque le importaba una basura como yo? ¿Es que se creía superior a mi? Pero si era de esa manera. Si de verdad lo odiaba, ¿que había estado a punto de hacer?
Antes de que dijese algo más, voltee para dirigirme hacía la puerta de salida, siendo detenido por la voz de este imbécil, el cual me había sujetado de la mano para impedir que me marchase. ¿Es que no entendía nada? ¿Que no se había percatado que había estado a punto de besarle?
Suéltame Cacamatsu ─ Apretando mi malo libre estaba conteniendo mi molestia de solo oírle, de escuchar como me consultaba donde iba, que teníamos que practicar aún. No era más que un idiota, el cual nunca se daba cuenta de nada. ─ ¡Déjame en paz maldita sea!
Tras soltarme bruscamente, me marché de la casa, dejando a ese Mierdoso sin poder comprender mi actuar una vez más, sin saber como reaccionar ante mi lado oscuro.
¿Como iba a poder entenderme, cuando ni yo mismo lograba hacerlo...?
…
Nuevamente me hallaba sumergido en la soledad de este callejón, acariciando un pequeño felino de color negro, en un intento de apartar todas esas molestas emociones. En mi mente seguía estando la imagen de ese idiota, en la escena que había estado a punto de ocurrir.
...Lo odio... ─ Murmuré en un susurro para mi mismo, deseando convencerme de aquello, porque así era. Más la figura de sus labios cada vez más cerca volvía a asaltar como si de un flash se tratase. ─ ...Le detesto, es tan hipócrita... ─ Seguramente ni siquiera lo hace para ayudarme realmente.
"Yo creo en ti, Brother"
¡No me mientas Mierdamatsu! ─ Aquel felino que había estado disfrutando de mis caricias, ahora salía huyendo de mi persona por aquel estallido de furia, dejándome una vez más en esta soledad, envolviéndome en este frío que se sentía en mi interior mientras escondía mi rostro entre mis rodillas. ─ ...El único que se miente soy yo...
Así era. Ese era el idiota mas sincero que había conocido. Era verdad que escondía su fragilidad tras una máscara de narcisista, pero cuando se trataba de nosotros sus hermanos, estoy seguro que ese imbécil vendería inclusive su alma por ayudarnos. Y eso lo se porque, yo siempre lo he observado.
¿Porque arriesgas tanto por esta basura? ¿Estaba bien si me aprovechaba de su buena voluntad? Porque...
...Quiero tomar su mano ─ Dije para mi tan quedito, que nadie podría oírme aun estando fuera de este lugar. Pero sabía que ahora él no vendría a buscarme, que seguramente me daría mi espacio mientras se iba a tratar de conquistar a alguna chica. ─ ...Él si podría hacer feliz a otra persona, no como yo.
Esta basura que soy ni siquiera se atreve a hablar con nadie aparte de sus hermanos. Ni siquiera es capaz de aceptar en voz alta, que en verdad admiraba a ese Doloroso, que inclusive podía sentir algo más fuerte como la basura que era. No podía caer más bajo, que gustar de su propio hermano.
Estaba podrido por dentro, hasta el cuello, y más de ser posible. Pero aún así deseaba más de esa persona, aceptar cada uno de sus buenos deseos, para así tener más de sus toques, de su calor. Quería aprovecharme de su buen corazón, para tener toda su atención para mi.
Soy un asco... ─ Se escuchó de pronto en este desolado callejón. Y es que la verdad no podía quedarse por más tiempo en mis labios, no cuando planeaba sacar ventaja de ese tarado inocente. Obtendría lo que pudiese de él, y luego si ocurre un milagro, aparecerá alguien más para así sacar de mi sistema este enfermo sentimiento.
Con tal resolución en mis pensamientos, emprendí camino a casa. Esperaría que ese sujeto volviese, para decirle que me ayudase después de todo. Aun cuando mi alma terminaría en el infierno por tales deseos, mi egoísmo era más grande.
.
.
.
La sorpresa se instaló en mis facciones al ver a ese Doloroso en casa, sentado en el sillón mientras se veía al espejo. ¿Es que había estado toda la tarde en este lugar?
De pronto mis manos volvían a sudar con cada paso que daba, con cada centímetro ganado en su dirección. Después de todo había aceptado mis sentimientos por esta persona, e incluso no dejaba de imaginar todos los momentos que esperaba poder obtener de este idiota. Era imposible no morirme de las ansias, no cuando estaba tan cerca y a la vez tan lejos.
Tuve que tragar con fuerza la saliva que había quedado atorada en mi garganta. Estaba demasiado excitado, nervioso por lo que podría venir, por mis sentimientos tan erróneos, que todo parecía dar vueltas a mi alrededor.
...O- Olvida lo que...pasó antes... ─ Sus ojos se posaron sobre los míos con asombro de verme ahí nuevamente, de escucharme decir eso. Su atención estaba tan centrada en mi, que me era prácticamente imposible mantener mis ojos sobre los suyos por más tiempo. Todo hubiese sido más fácil, si no supiera que me gusta, si no lo aceptase. Pero heme aquí tan idiota como el tipo que tenía en frente sonriéndome mientras posaba como siempre.
Ambos eramos dos casos perdidos de cierta manera, pero solo yo era quien estaba manchado, tan sucio, al punto de desear aprovecharme de su amabilidad.
El silencio reinó en nuestro alrededor tras mi petición, provocando que mis palpitaciones se hiciesen notar una vez más. A este punto ya no sabía donde mirar, que hacer además de estar parado como un tonto sin saber que mas decir o hacer. Si este idiota no decía nada aparte de sonreír ladinamente aparentando verse cool, le partiría la cara debido a mi vergüenza.
...Si no vas a decir nada, me largaré Mierdamatsu. ─ Empuñando mis manos a cada lado de mi cuerpo, trataba con todas mis fuerzas de contener esta bomba de emociones que se empeñaba por desear salir de mi interior. Y es que era cierto cuando decía aquello, porque si me quedaba en ese sitio solamente viéndole hacerse el tonto, terminaría haciendo una locura, o seguramente lo golpearía hasta poder quitarme estos deseos por tenerle dentro de mi.
¡N- No! ─ Dijo de pronto con cierta preocupación, temiendo seguramente que me volviese a marchar ignorando el acuerdo. ─ ¡Comenzaremos ahora mismo my little Kitty!
Ahí vamos nuevamente con ese molesto apodo. Debía contenerme, aguantar estos deseos por golpearle por decirme de esa manera tan amorosa. Tsk. Después de todo no eramos una pareja o algo así, como para que me estuviese colocando nombres de mascotas.
.
.
.
No quería, no podía cumplir su petición.
Por mucho que había dicho que estaba bien, que aceptaba su ayuda, todo cambiaba a la hora de ponerlo en ejecución. ¿Por qué me traía el recuerdo de la práctica con Todomatsu? Bueno. Estábamos sentados en el mismo sillón, uno junto al otro igual que esa vez. La única diferencia es que este idiota no estaba disfrazado de mujer, y yo conocía mis sentimientos por su persona.
¡Y eso era lo que lo hacía peor!
Vamos Ichimatsu, solo debes coger mi mano. ─ Claro. Él lo dice como si para mi fuera lo más fácil del mundo. Pero de solo imaginar mis dedos tocando los suyos, esta vez habiéndolo comenzado yo, mi estomago no tardaba en comenzar a retorcerse. A este paso estaba seguro que pronto tendría una piscina bajo de mi, solo con el sudor de mi nerviosismo. Y si este imbécil creía que con su sonrisa me tranquilizaba, era todo lo contrario. Quizás debería quitarle esa mueca de su rostro de un puñetazo. ─ Ichimatsu...
Si. Quizás debería hacer eso. De solo pensarlo, no podía evitar sonreír con malicia más que nada por estas estúpidas emociones que me embargaban. No era difícil después de todo ignorar la mirada de incomprensión ante mi actuar de Mierdamatsu, ya que de por si siempre todos solíamos ignorar sus dolorosas actuaciones narcisistas. Era la costumbre. Y si a eso le agregábamos el hecho de que estaba deseando dar paso atrás con lo pactado...
No te preocupes Brother. Te enseñaré como debes hacerlo. ─ Tsk. Eso idiota. Déjame ver como tu lo haces, para así sentir la calidez de tu mano sin tener que hacer gran cosa. Ya luego podría aprovechar este recuerdo para otras cosas más adelante, en la noche.
Y aquí vamos...
En este hermoso día, el cual me honra con tu presencia. ─ Tsk. ¿Es necesario que empiece con sus cursilerías? Miren. Si hasta comienza a girar como si quisiera hacer un hueco en el piso. Eso sería estupendo ahora que lo pienso. Así no tendría que ver su mierda dolorosa. ─ Nada seria más bello para mi que tomar tu delicada mano. ─ Oh. En verdad lo hizo. Ya era hora después de tantas frases mierdas. Se sentía tan bien, tan cálido. Maldición. Podía percibir como ese calor que emanaba de ese lugar, comenzaba a propagarse en mi, en especial en mi rostro. Ya no quería ver. Quizás si cerraba mis ojos, estas emociones se marcharían.
Y así lo hice, hasta que escuché mi nombre de manera ronca, muy cerca. Mi reacción fue instantánea: abrí mis ojos con lentitud, algo ido aún por este sentir, pero volviendo a mis cinco sentidos inmediatamente al visualizar solamente el rostro de Mierdamatsu a centímetros del mío, al notar su cálido aliento sobre el mío. ¡¿Que mierda estaba pasando?!
Rápidamente el calor subió de golpe a mi cabeza, propagándose a cada centímetro de mi rostro al percibir sus suaves labios sobre los míos. Fue solo un segundo, pero el suficiente tiempo para que me exaltase, para que le apartase violentamente mientras me ponía de pie completamente avergonzado.
¡¿Que crees que haces Mierdamatsu?! ─ Le grité con furia, con estas emociones brotando por mi cuerpo a flor de piel. ─ ¡Solo tenías que tomar mi mano, idiota!
...L- Lo siento Ichimatsu, es que te veías tan entregado. ─ ¿Eh? ¿Que había dicho? ¡¿Y porque diablos él se ruborizaba también?! Lo golpearía, juro que lo haré. ─ Si. ─ Dijo mientras asentía con clara convicción. ─ Tu corazón estaba pidiendo a gritos que te besaran, y yo no pude evitar el llamado...
¡Cierra tu maldita boca! ─ Ya había sido suficiente. Tuve que noquearlo de un golpe. Por la salud del ambiente ante tanta estupidez, por mi salud, ya que aún no lograba controlar este estúpido palpitar, y porque estaba seguro que si hubiese seguido, quizás hubiese actuado por instinto y hubiese echado todo a perder. Sin olvidar también que...─ ...Ese era mi primer beso con este doloroso, y me sentía un tonto por emocionarme por ello.
¿Era así el amor? Ahora veo porque suele decirse que el amor te pone idiota. No podían estar más en lo correcto.
Aunque ahora con Dolorosomatsu desmayado, y con ese beso recibido, ¿significaba que pasábamos a esa lección? Al parecer ahora comenzaba lo bueno.
Bueno. Creo que el baño me espera. ─ Murmuré tras verle por última vez perdido en la inconsciencia, antes de desaparecer tras la puerta con mi dirección ya trazada, y un recuerdo impregnado en mi mente.
.
.
.
.
.
.
Fin Chapter 1:-
Notas Dark: Hola mis queridos lectores. Siento mucho haberme tardado mas de lo habitual, pero en mi casa con la enfermedad de mi abuela (alzheimer) la cosa no ha ido para nada bien, al punto de que me quita los deseos de escribir a pesar de que las ideas ya están. Les juro que para mi a sido demasiado difícil, ya que casi todos los días por esa enfermedad hay gritos y problemas en casa. Por eso les pido paciencia, ya que mis historias de Osomatsu-san no serán dejadas a medias.
Gracias y nos estaremos leyendo en la siguiente lección de Ichimatsu.
Por cierto. Me encantaría que me dijesen, que me diesen su opinión sobre Karamatsu, si creen que hay otras intenciones con esta ayuda que le brinda a su hermano, o es solo porque es tan lindo y de buen corazón.
Ahora si me voy
Besos
DarkAmy-chan
