Diclaimer: Ningun personaje de Torchwood me pertenece, todo de la BBC


Capítulo 1 – Bienvenida.

Welcome to the jungle
Feel my, my, my serpentine
I, I want to hear you scream

- ¡Maldición! – La exclamación se escuchó a través del baldío y del intercomunicador, Toshiko del otro lado suspiró resignada.

-Owen, es la quinta maldición de la mañana, podrías parar un poco y concentrarte en el cuerpo.

Acuclillado a la altura del cuerpo volvió a refunfuñar en voz baja pero no dijo más, a su lado Gwen se reía por lo bajo, Jack los miraba desde lo alto con curiosidad. Últimamente Tosh tenía un extraño poder sobre Owen y juraría que ninguno de los dos se había percatado de ello todavía.

- ¿Que tenemos aquí? – La voz de Jack salió calmada, Owen lo miró unas milésimas para después concentrarse y poner manos a la obra.

- Hombre, caucásico, de entre 25 y 30 años, a juzgar por el estado de descomposición no le doy más de tres días de muerto, quizás un poco más por el clima frío – se mantuvo callado pensativo unos momentos para luego agregar –la herida de entrada está en el pecho desplazada a la izquierda, prácticamente murió en el acto, parece haber sido hecha por un objeto puntiagudo, como una varilla pero muy filosa y muy caliente, hay signos de cauterización alrededor de la herida, por la profundidad tuvo que tener una fuerza bestial para haber traspasado hueso y carne, aunque no estaré seguro hasta que no estemos en la base.- Terminó con su diagnóstico.

Jack que hasta ese momento lo escuchó atentamente con los brazos cruzados hizo la pregunta de rigor.

- ¿Es un caso para nosotros?

- Puedo decirte que esto no fue hecho por una persona normal, eso seguro.

- Muy bien – aplaudió al aire – nos vamos. – Miró a Gwen y dijo antes de darse la vuelta – encárgate de todo, que nadie se acerque como siempre, nos vemos allá. – terminó con un guiño sensual y su media sonrisa característica.

Sin más se retiró, Gwen maldijo igual que Owen, con ese clima realmente esperaba llegar temprano a casa y cenar con Rhys, no había habido mucho movimiento en la grieta, solo un pequeño espectro de energía hacia unos días pero cuando llegaron al lugar nada raro se encontraba ahí. Eso pensaron todos, solo una falsa alarma, ahora con el cadáver del pobre hombre no estaban tan seguros.

De vuelta en la base, la autopsia no se hizo esperar, pero por lo que Owen había estimado seguro tenía algo que ver con algún tipo de alienígena, y la expectativa de un nuevo caso estaba en el ambiente, Ianto trato de hacer más amena la espera de los resultados preparando café cosa que los demás agradecieron teniendo en cuenta que la llamada de Jack los había tomado en plena madrugada desprevenidos; ya siendo las nueve treinta de la mañana estaban famélicos.

Tosh se encontraba demasiado entretenida con las computadoras tratando de descifrar algún tipo de cosa cibernética que Gwen no entendía del todo, solo veía un montón de números y letras inconexos para ella pero que para la japonesa tenían todo el sentido del mundo, sentada en la silla a su lado la vio sonreír por un descubrimiento nuevo. De repente esa calma fue invadida por una alerta y la luz roja de emergencia se extendió por todo Torchwood. Jack no tardó en llegar junto con Ianto, segundos después Owen subía por las escaleras.

- ¿Tosh que sucede?

- No lose Jack, parece una fuga de energía, no tengo idea que lo causó, las computadoras no responden tampoco, es como si los sistemas se hubieran desactivado repentinamente. – Tosh trato de todas las maneras de hacer que las computadoras le respondieran pero no había caso era como si se hubieran muerto.

Esto no podía ser nada bueno pensó Jack y dio la orden.

-Pongan en marcha el protocolo de emergencia 38645alfa – Se dio la vuelta - Ianto ve a la sala de energía en el subsuelo cuatro, hay que tratar de poner en marcha los alternadores, necesitamos energía de inmediato, hay muchas cosas que debemos cuidar que no escapen y además estamos indefensos. – Ianto solo asintió antes de salir corriendo hacia las escaleras que llevaban al subsuelo en cuanto puso el primero pie para bajar, la energía pareció volver como si nada hubiera pasado.

El pensamiento fue unánime, realmente eso fue demasiado raro, se encontraban tan extrañados que no se dieron cuenta de la presencia que los miraba desde la entrada camuflada por el asombro en el que se encontraban.

- Buen día – se escuchó decir a una voz femenina. Cuando voltearon pudieron apreciar a una mujer que los miraba casi sin interés como si no pasara nada, como si no hubiera entrado dentro de una base secreta y estuviera ahí de visita, como si no fuera una total extraña y los conociera de toda la vida.

Inmediatamente todo Torchwood se puso alerta y sacaron sus armas.

- ¡WOW! ¡Tranquilos! ¡Tranquilos! – la mujer alzó las manos en muestra de que estaba desarmada y que no tenía intenciones de pelear – ¿Así reciben a todas las visitas? – Mostró una sonrisa perfecta y trató de calmar la situación – solo vine a charlar. – aun así nadie dejó de apuntarla solo se tensaron más.

Jack irritado le gritó

- ¡¿Quién eres?! ¡¿Qué es lo que quieres?!

- Realmente no soy buena para hablar con alguien que me apunta con una arma – la extraña frunció el ceño como mosqueada por la situación – les aseguro que lo único que busco es poder hablar con ustedes.

- Disculpa si no podemos confiar en una desconocida que entra a una base secreta llena de seguridad como si nada y espera que la escuchemos.

La cara de la desconocida cambio súbitamente y se puso seria aun así no bajo las manos y se quedó en su sitio. De pronto hablo Toshiko.

- ¿Cómo lo hiciste? – Los demás la miraron de reojo confusos hasta que aclaró - ¿Cómo hiciste para pasar los sistemas de seguridad? Este es mi mejor trabajo hasta el momento.

La chica volvió a recuperar la sonrisa pero esta vez era una se sarcasmo.

- Si usas una encriptación asimétrica con el algoritmo de "Rivest, Shamir y Adleman" con claves de 128, 196, 256 de extensión como base la cual puede ser calculada buscando números primos altos y calculando el mod, me daría un poco de vergüenza llamarlo "el mejor trabajo"

El ambiente se volvió repentinamente denso y todos quedaron claramente pasmados pero la mujer no se detuvo ahí.

- Verdaderamente odio que me apunten con armas - aun con las manos levantadas y con paso lento comenzó a adelantarse.

Rápidamente calculó las trayectorias; la japonesa, el niño bonito y la de pelo largo, apuntaban a su torso, era obvio ya que era el blanco más grande y fácil desde esa distancia pero el otro, el de la bata apuntaba a su pecho, concluyó que quizás tenia mejor puntería o solo era más inexperto, volvió a reparar en la bata de médico y seleccionó la segunda opción, reconoció las posiciones de los cuerpos y especuló las posibilidades, a su derecha más cerca de ella, se encontraba el de traje que le apuntaba a la cabeza, teniendo en cuenta la distancia tenía un 89 % de posibilidad de éxito. Eso era suficiente. Adelantó dos pasos más, despacio, para quedar justo con su brazo izquierdo levantado a la altura de la cabeza del de traje. En cuanto escucho la siguiente orden de alto notó su oportunidad.

Acercó velozmente el brazo izquierdo al arma de Ianto golpeando su brazo desde dentro desestabilizándolo, lo envolvió con el mismo quedando en peligro de ser fracturado, justo cuando escucho los cuatro disparos, pero su cuerpo ya se había movido 0,1635 milésimas de segundo más rápido anticipando los puntos de impacto logrando esquivarlos, con la mano derecha arrebató el arma que se encontraba colgando de los dedos del alto dando una vuelta alrededor de su espalda solo para quedar detrás y poder tomarlo del cuello, le apunto a la cabeza. En ese momento el silencioso terror de asombro se hizo presente.

- Es una maldita ninja – el comentario escapó de la boca de Owen sin que pudiera evitarlo. Nadie dijo nada por lo que pareció una eternidad, Jack pudo recuperarse de su azoro, eso no se lo esperaba y ahora la situación era otra.

- Ok, tranquila, tranquila, vamos a hablar.

- ¡Oh! ¡¿Ahora quieres hablar?! Les dije desde el primero momento que no venía a pelear y que solo quería una charla, quizás una taza de café, estoy estresada, sola y cansadas ¿no hay nadie con un poco de consideración en este puto mundo? – comenzó a balbucear casi sin respirar mientras mantenía el arma firme en la cabeza de Ianto.

- Si, si, te entiendo, tranquila… baja el arma y hablemos – Jack trataba de ser lo más diplomático posible – suéltalo y podremos tomarnos un café.

- Primero ustedes.

Por primera vez en todo el rato Gwen habló.

- No, tú bájala. Allanas el lugar como si nada pidiendo hablar y ahora apuntas un arma a nuestro amigo, deberíamos encerrarte.

- ¡Hey! Ustedes son cinco y yo estoy sola y desarmada me parece que estoy en clara desventaja, no me culpen por defenderme.

- Esta bien Gwen, terminemos con esto de una vez – se dirigió a todos – bajen sus armas. – a regañadientes aceptaron. – muy bien, ya está, ahora tú y te prometo que te escucharemos.

La chica los miró unos segundos más antes de bajar el arma y soltar al alto, enseguida se la extendió con una sonrisa que el otro no correspondió. Ianto bajo las escaleras para reunirse con los demás, la extraña siguió ahí parada pero mucho más relajada y satisfecha.

Jack la observó con más detenimiento después del calor del momento, le pareció atractiva; pelo corto -más del lado izquierdo que del derecho- facciones asimétricas delicadas, ojos negros profundos, labios carnosos y rojos, sonrisa de perla, vestida enteramente de cuero negro, pantalones, botas altas bucaneras, campera con tachas remera blanca ajustada debajo con una inscripción en español que rezaba "poder femenino", toda una rockstar, de alguna manera le agradó un poco quitando lo invasivo del momento.

- Bueno, ya tienes nuestra atención ahora dinos quien eres y que es lo que quieres de nosotros.

La mujer amplió su sonrisa y con mucha calma y los brazos sobre las caderas dijo algo que Jack no se esperó ni en un millón de años.

- Mi nombre es Max y vengo de parte del Doctor.


Próxima actualizacion en unos dias. Gracias por leer!

X.R