Kitty Love
Por Phoenixmaiden13
Traducción por Alyssa S.
Capítulo 8
Tom besó a Harry con brusquedad, mordiendo y lamiendo esos suaves labios hasta dejarlos magullados e hinchados. Con el ruego de Harry fresco en su mente, el mayor exploró aquel cuerpo dispuesto a su antojo, no dispuesto a dejar ni un lugar sin morder o marcar. Tom fue a la suave extensión de piel que era su cuello y lamió la marca que había dejado momentos antes, mordiéndola hasta que esta brilló en un adorable y oscuro morado, y al terminar su tarea, continuó descendiendo.
Harry gimió cuando Tom encontró un punto dulce en su cuello y lo chupó con fuerza. La boca y manos de Tom parecían estar por todos lados, tocando y besando lugares que ni siquiera sabía que podían ser tan sensibles. Lo estaba matando. Se aferró a la camisa de Tom con fuerza antes de comenzar a desabrocharla, revelando con ello la piel pálida que ocultaba, lográndolo por poco. Deslizó sus manos sobre aquel musculoso pecho y espalda, explorando esa piel sin defectos. No había ninguna marca o rasguño en él, no como Harry, que tenía un montón. Esto solo demostraba que el Señor Oscuro era intocable. «Bueno, yo lo estoy tocando» pensó el ojiverde con satisfacción, dirigiendo su mano hacia el botón de los pantalones de Tom, queriendo quitarlo para que pudiese verlo por completo. Sin embargo, Tom agarró sus manos y las colocó por encima de su cabeza.
—Paciencia, gatito —Tom dijo con una sonrisa.
Harry gruñó, molesto, y bajó sus orejas. —No puedo esperar más, y no puedes seguir torturándome —Se removió para mostrar su punto cuando la mano de Tom se arrastró lentamente contra su costado.
—Eso es lo que hago —comentó Tom, tomando un pezón en su boca. Harry jadeó y arqueó su espalda mientras esa lengua se movía contra ese punto sensible, queriendo posar sus brazos con desesperación en cualquier parte de Tom, pero este no lo liberó. Harry maulló, embargado de placer y dio un ultimo tirón antes de rendirse, dejando que Tom hiciera lo que quisiera.
Tom sonrió y se trasladó hacia el otro desatendido pezón, escuchando a Harry jadear. Eso era lo que quería, la total sumisión de Harry. Aun no la tenía, lo de ahora solo era una rendición temporal, pero la tendría. Liberó el pezón una vez se endureció y continuó bajando, besando y chupando toda esa suave piel.
El ojiverde quiso mover sus brazos cuando Tom lo soltó, sin embargo, no pudo hacerlo. Harry jadeó cuando sintió la lengua de Tom en su ombligo, provocando que se remueva con fuerza. —¡N-no es justo! —logró exclamar y tiró de sus brazos que habían sido mágicamente atados; no tuvo ningún resultado.
—No soy justo —Tom dijo con una sonrisa mientras deslizaba sus manos por sus muslos, extendiéndolos ligeramente para revelar su premio. El miembro de Harry se encontraba erecto y aun reluciente por su anterior orgasmo, goteando de líquido pre seminal. Tom dio un soplo en la punta y Harry se retorció, anticipante de su próximo movimiento.
El moreno gruñó frustrado, y sus ojos bajaron para ver las acciones de Tom. «¡Oh, Dios! ¡No, no se atreverá!» pensó, frenético. Tom bajó su cabeza. «¡Oh, lo hará! ¡Oh, Dios! ¡Ohhhh!» Harry gimió con fuerza cuando la boca caliente de Tom lo rodeó. Arqueó su espalda y envolvió su cola alrededor del cuello del mayor, animándolo a continuar.
Tom captó el mensaje y empezó a chupar el pene de Harry. Deslizó su lengua alrededor de la base, recorrió la gruesa vena que había en ella hasta llegar a su hendidura de donde probó el líquido pre seminal que goteaba. Luego, deslizó su mano por el muslo de Harry hasta topar con sus bolas, donde las frotó suavemente.
—¡Ah, hah, ah! Tom, ¡ngh! ¡E-estoy-!
Tom alzó su mirar hacia el rostro de Harry, que brillaba por el sudor y mostraba un gran placer. Liberó aquel miembro de su boca e hizo el mismo camino de regreso por su cuerpo, repartiendo besos por doquier.
—¡No! —Harry se quejó—. ¡Más!
—No quiero que te corras tan pronto —Tom le susurró—. Apenas estoy empezando.
Harry gimió y tiró de sus brazos desesperadamente. —Déjame ir.
—Aun no, gatito —respondió Tom.
—No es justo.
—Ya te lo dije. Yo —un beso— no —otro beso— soy —otro más— justo —Tom susurró, y mordió burlonamente la oreja gatuna de Harry.
Harry se levantó un poco y lamió la barbilla de Tom, era lo único que podía hacer en su situación. Tom se inclinó y tomó esa boca, enredó sus lenguas y provocó que Harry ronronee de placer y arrastre su cola por la espalda desnuda de Tom para luego dejarla envuelta en su pierna. Aquel movimiento terminó provocando un estremecimiento en el Señor Oscuro cuando sintió aquella extensión frotarse en su espalda. Gentil, extendió las piernas de Harry y se colocó entre ellas. Lubricando sus dedos, deslizó dos de ellos en el agujero de Harry y comenzó a prepararlo.
Harry formó una mueca. «Ok, eso duele» pensó, mordiendo su labio para intentar ignorar el dolor. Tom deslizó otro dedo y los movió para preparar ese agujero para su intrusión, luego metió un tercero. Harry gimió por lo bajo antes de cerrar su boca rápidamente, esperando que Tom no lo haya escuchado; no quería que se detuviera.
Tom alzó su vista y detuvo sus dedos cuando vio dolor en el rostro del menor. —¿Te duele?
—No —Harry mintió, aun sin mirarlo.
—Harry… —Tom inclinó su cabeza hacia un lado para que sus miradas se encuentren —No tengas miedo de decírmelo. Pararé si te duele, ¿está bien? —Harry asintió—. Bien, ¿te duele?
—U-un poco —Harry admitió en un susurro.
Tom asintió y continuó moviendo sus dedos, mucho más lento en esta ocasión. —¿Fue tan difícil decirlo?
Harry se sonrojó. —No. P-pero pensé que te detendrías.
‒No puedo parar‒ Tom murmuró. Y eso era cierto; no había forma de que pudiese parar ahora. No después de ver a Harry frente a él, desnudo y temblando de placer.
Una vez que Harry estuvo dilatado lo suficiente, sacó sus dedos y retiró el hechizo que mantenía preso los brazos del menor. Tan pronto el hechizo desapareció, Harry envolvió sus brazos alrededor del cuello de Tom y lo acercó a sí para darle un beso. Fue rudo, lleno de lujuria y pasión. Sus lenguas chocaron con violencia, luchando por el dominio. Después de un tiempo, Harry finalmente se dejó llevar, permitiendo que Tom devore su boca mientras sus manos recorrían la espalda y pantalones del mayor. Tom agarró su muñeca y le dio un pequeño apretón para recordarle que aún estaba al mando y, como respuesta, Harry dejó que su cuerpo se relaje, dándole a Tom su total sumisión. El señor oscuro sonrió en el beso, y soltó la muñeca del otro.
El ojiverde ansiosamente desabrochó los pantalones de Tom y los bajó junto a su ropa interior. Entonces, el menor rompió el beso para poder respirar, aprovechando para bajar su mirada al cuerpo del más alto.
Tom observó como los ojos de Harry se ampliaron y se sonrojó. —¿Pasa algo, Harry? —preguntó suavemente, besando su cuello.
—N-no —Harry tragó. «¿No? ¿Estás jugando? ¡Es enorme!» Y ciertamente lo era. El miembro de Tom se alzaba tan orgulloso y alto como el hombre mismo; era largo y grueso, pero lo era aún más con su excitación, y Harry sabía dónde iba a ir. Se estremeció de la anticipación y levantó su mirada hacia Tom con timidez, notando que lo observaba de vuelta. Harry levantó sus brazos y atrajo la cabeza de Tom para otro beso mientras su cola se arrastró sobre la cadera de este y la envolvió alrededor de su pene. Harry escuchó el aliento de Tom quebrarse, y lo tomó como una buena señal mientras continuaba sus caricias con la punta de su cola.
Tom gruñó contra su garganta. —Ten cuidado, gatito —dijo en advertencia. El suave pelaje que se rozaba contra él lo estaba volviendo loco, apenas podía sostener su autocontrol—. No seré responsable de lo que haga sí pierdo el control.
Harry lamió su mejilla y le susurró: —Entonces apresúrate y tómame.
Tom volvió a gruñir, Harry solo se limitó a mirarlo inocentemente mientras su cola hacía cosas bastante traviesas con su pene. El mayor se agachó y desenrolló la cola de esa parte de su cuerpo, y extendió aun más las piernas de Harry. Tomó una almohada y la colocó bajo las caderas del ojiverde, elevándolas ligeramente, y le dio un suave beso mientras lubricaba su endurecida erección.
—¿Estás listo? —Harry asintió, y sus brazos regresaron a su anterior lugar en el cuello de Tom.
‒Hazme tuyo ‒le susurró, bajando sus orejas y mostrando su sumisión.
Tom volvió a reclamar aquellos labios, trasladándose luego a su frente y a un lado de su cuello mientras acomodaba las piernas de Harry para revelar su entrada. ‒Eres precioso‒ siseó, deslizando uno de sus dedos en aquel agujero en broma, pero rápido lo retiró para que su miembro tome ese lugar.
Harry jadeó, adolorido, cuando fue penetrado y estirado más allá de lo que los dedos habían hecho; su agarre en el cuello de Tom se apretó. —M-Me duele —gimió.
—Lo sé —Tom jadeó—, solo tomará un momento —El mayor sintió a Harry temblar debajo de él y comenzó a acariciar sus muslos mientras continuaba enterrándose dentro del apretado calor que era Harry.
‒Eressss tan apretado‒ Tom siseó.
—P-perdón —Harry dijo confundido, bajando sus orejas.
Tom mordió una de ellas. —No tienes por qué disculparte. Se siente bien.
—¿E-En serio? —preguntó el moreno, gimiendo ligeramente a medida que el dolor se alejaba para dar paso al placer.
‒Ssssí. Estásss tan dolorosssamente apretado alrededor de mi pene‒.
Harry se estremeció ante las palabras que Tom habló en parsél. De repente, su espalda se arqueó tan pronto ese lugar especial fue golpeado en lo más profundo de él, gimiendo. Tom continuó presionando contra esa parte hasta que toda su longitud estuvo enterrada en el cálido cuerpo de Harry. Este movió sus caderas y maulló, envolviendo su cola alrededor del muslo de Tom para motivarlo a moverse.
—Sé paciente, Harry —susurró Tom, esperando a que el cuerpo de Harry se adapte a él.
—Hoy no tengo nada de paciencia —Harry jadeó, envolviendo ligeramente sus piernas alrededor de las caderas de Tom.
—Eso veo. Pero debo confesarte algo: yo tampoco —comentó Tom lleno de lujuria, saliendo de su interior para luego volver a enterrarse, con fuerza.
—¡Ahhhhhh! —Harry gimió fuerte cuando Tom golpeó directo contra su punto dulce, haciendo que arquee sus caderas por más—. ¡T-Tom! ¡H-Hazlo de nuevo!
Tom rió entre dientes, pero accedió. Una vez más retrocedió, embistiendo con fuerza al momento siguiente. Tom mantuvo este ritmo, escuchando los fuertes jadeos de Harry combinados con los suyos. Varios pensamientos pasaron por la mente de Tom al mismo tiempo, muchos centrados en lo caliente y apretado que estaba Harry a su alrededor. Otros preguntaban por qué demonios estaba haciendo esto, pero los ignoró. No había manera de que pudiera matarlo después de esto. Otros no podían creer que tenía a Harry Potter debajo de él. Sin embargo, aquí estaba, cubierto de sudor y gimiendo de placer mientras Tom entraba y salía de él una y otra vez. Fue sacado de sus pensamientos cuando escuchó la voz de Harry.
—T-Tom. Más fuerte —El moreno jadeó.
Tom deslizó su miembro hasta dejar solo la punta antes de hundirse por completo en su interior. Los ojos de Harry se ampliaron y echó su cabeza hacia atrás, soltando un grito. —¿Es esto lo suficiente fuerte para ti? —Tom gruñó, sin dejar de embestir repetidamente.
‒SSSssiii ‒Harry ronroneó, con los ojos dilatados de placer. ‒Quiero mássss‒.
El de ojos rojos gimió suavemente ante la expresión en el rostro del menor y continuó con el nuevo ritmo. Embistió una y otra vez su interior, saliendo y entrando de él, juntando sus caderas para crear fricción, provocando que ambos gritaran de placer.
Harry estaba en el cielo. Nunca se había sentido tan bien. Tom era tan grande y grueso en su interior, lo llenaba por completo. Se sentía tan pleno, tan completo, como si una parte de él hubiera desaparecido y finalmente la hubiera encontrado. El placer que sentía mantuvo su cuerpo estremecido, sin poder evitar gemir sin control. Su cadera se arqueaba para recibir más. No podía obtener suficiente, y se mantuvo rogándole a Tom que vaya más rápido, que cumplió su pedido ansioso. Y sabía que no era el único al que el placer lograba adormecer su mente. Alzando su vista hacia el mayor, Harry pudo ver el placer reflejarse en sus ojos y en su expresión. Sus ojos rojos brillaban hasta tomar un color rojo sangre, mostrando en su expresión una profunda concentración y lujuria. Nunca pensó que Tom podría ser tan expresivo; no cuando solo había conocido a Voldemort con su máscara de fría indiferencia.
Harry envolvió sus brazos alrededor del cuello de Tom con fuerza, aferrándose para llegar a estar lo más cerca que pudiera ser posible mientras su cuerpo se movía acorde a las embestidas que recibía. Tom deslizó su mano hasta el cuello de Harry, tirando de él para darle un profundo beso lleno de pasión. Hundió su lengua en aquella caverna caliente con brusquedad, y Harry respondió abriendo más su boca. El menor gimió mientras su boca era asaltada; los embates cada vez tomaban más fuerza.
—¡Ngh! ¡Tom! —Harry jadeó, separándose del beso y arqueando su columna cuando Tom empujó con especial dureza, apretando su agarre en los hombros de Tom al sentir su ingle tensarse.
Tom siseó adolorido cuando sintió las uñas de Harry, más afiladas de lo que suponía que fueran, clavarse en sus hombros. Sin embargo, solo pareció aumentar su placer. Harry se mantuvo gimiendo su nombre una y otra vez, y eso lo estaba volviendo loco. Deslizó su mano por el muslo de Harry hasta llegar a rodear su llorosa polla.
Harry jadeó cuando Tom empezó a acariciarlo en movimientos lentos. —¡T-Tom! Y-yo… v-voy a…
‒Córrete para mí, Harry‒ Tom silbó en su oído, aumentando la intensidad de sus movimientos en aquel apretado calor, todo su autocontrol perdido. ‒Ssssolo para mí‒.
‒Para ti ‒Harry jadeó con fuerza, ‒¡Ssssolo para ti!‒, ¡Ahhhhhh! —gritó, arqueando su espalda en éxtasis en tanto se corría con fuerza, salpicando su pecho y manchando la mano de Tom.
Las paredes que rodeaban el miembro de Tom se estrecharon aún más cuando Harry eyaculó, y Tom gritó. Se aferró con más fuerza a las caderas de Harry, embistiendo con mayor intensidad hasta que se vino, derramando su esencia en lo más profundo de aquel cuerpo caliente. Se quejó en voz alta mientras era ordeñado hasta la ultima gota y, cuando finalmente acabó, se dejó caer sobre el cuerpo del menor.
Harry envolvió sus brazos alrededor del cuello de Tom y lo abrazó mientras ambos intentaban recuperar el aliento. Su cola todavía estaba envuelta alrededor del muslo de Tom; la punta se movía de un lado a otro, mostrando el estado de felicidad y placer de su dueño.
Después de un tiempo, Tom levantó la cabeza y miró a Harry. El moreno tenía las orejas agachadas, sus ojos se encontraban cerrados y podía sentir su cola moverse entre sus piernas. Le tomó un minuto notar que también estaba emitiendo un ronroneo. Sonrió suavemente y acarició el cuello de Harry, este le devolvió el gesto en su espalda. —Es demasiado tarde, ya no hay marcha atrás —Tom susurró. Las orejas de Harry se levantaron, haciendo con ello una pregunta silenciosa. ‒Eresss mío ahora, y nunca te dejaré ir‒.
Harry sonrió y su ronroneo tomó mas fuerza. ‒Okay‒.
Tom se rió y besó la parte superior de su cabeza; luego, suavemente salió de él y se sentó a su lado. Harry maulló en protesta y se acurrucó contra Tom. —¿Estás seguro de estar bien con esto? —preguntó Tom.
—Uh huh —Harry soltó, acurrucándose contra Tom.
—Bien —dijo Tom, envolviendo a Harry en sus brazos y acercándolo más contra sí.
Harry suspiró contento. Luego, después de unos minutos, sus orejas se agacharon y llevó su mirada hacia el mayor. —¿Tom?
—¿Sí, amor?
Harry se mordió el labio con nerviosismo, mariposas revoloteaban en su estómago y se esforzó a hablar. Tom bajo su vista hacia él. —¿Harry? ¿Pasa algo?
Harry negó en un movimiento de cabeza, no había nada malo; todo era absolutamente perfecto. Pero solo había una cosa que podría hacerlo aun mejor. Respiró hondo y miró directo a los ojos de Tom. —T-Te amo.
Tom retrocedió un poco, sorprendido, y buscó su mirada. El amor que brillaba en los ojos de Harry era imposible de pasar por alto. Sonrió, y dijo: —Yo también.
Los ojos de Harry se ampliaron, no había esperado que Tom sintiera lo mismo o siquiera diga algo parecido, solo quería hacerle saber a Tom como se sentía, el rechazo era lo único de lo que tendría que preocuparse. Pero ya no tenía que hacerlo, porque Tom sentía lo mismo. A pesar que no lo dijo con esas exactas palabras, mirando a sus ojos, Harry pudo ver que era cierto. Tom lo amaba. La felicidad calentó el interior de Harry, y se acurrucó aún más en los brazos de Tom. Todo era perfecto.
Y de esa forma, su nueva vida con Tom comenzó.
