Capitulo 2.

-Gra..gracias- tomó el frasquito Akane sonrojándose por el roce de la mano de quien amaba, él la miró y tuvo la misma reacción, no querían separar aquel contacto, se acercaron incluso más, podían sentir su respiración, continuaban mirándose a los ojos..

-hermanita a las 2 es la cita de tía Nodoka y a las 2.30 la tuya- informaba kasumi mientras subía por las gradas. El momento se había estropeado, los jóvenes miraban a lados contrarios con rojo en la cara, al verlos así la hermana mayor sonrió.

-Perdón interrumpo algo?-

-PARA NADA-, soltaron al unísono

- Qué novio tan amable tienes Kasumi, mira que darnos una cita tan rápido- añadió tratando de cambiar el tema Akane.

-Así es, el Dr. Siempre ha sido muy especial con nuestra familia-

Todos siguieron su camino, Akane podía oír su corazón a mil, sentía el bom,bom, bom en sus oídos, tenía ganas de correr para despejarse pero una ligera punzada en su pie se lo impedía, por lo que mejor entró al baño y cerró con seguro.

-Ranma…. Suspiró mirando el pequeño frasco-, y sentándose en el borde de la tina, comenzó a retirar su calcetín –auuuch-, cerró los ojos por el dolor, la causa era que la sangre se había secado haciendo que la tela se pegara a la piel, así que, tan tierna como es ella lo retiró de un solo tirón; unas lagrimas asomaron en sus ojos, pero las secó y continuó con la curación, rápidamente vertió un poco de líquido en sus manos y lo froto con agua, vio como salía espuma así que lavó su herida con ella, el alivio se sintió de inmediato

Mientras tanto en el tejado, un aún nervioso Ranma trataba de calmarse, se había recostado boca arriba con las manos detrás de la cabeza y miraba las nubes pasar.

-Akane….. si Kasumi no hubiera llegado…. Nos habríamos besado?-

Llegó la hora del almuerzo y poco a poco la familia se reunió en la mesa, Genma y Soun que regresaban de un corto entrenamiento, Nabiki de la Universidad, la señora Saotome quién se sintió mejor y escoltada por su preocupado hijo también bajó; Akane fue la última en llegar evitando la mirada de su prometido para no recordar lo sucedido en el pasillo.

Mientras disfrutaban de sus alimentos, Kasumi les contó lo sucedido a los demás, causando preocupación en Genma -¿Querida te acompaño donde el Dr?-

-No hace falta, Ranma me va a llevar-, le sonrió serena la señora.

-Está bien- respondió, agachando la mirada, apenado por la poca importancia que su mujer le daba.

El almuerzo terminó sin más contratiempos por lo que los jóvenes y la señora Nodoka se alistaron para su visita al Dr. En el camino Ranma noto que Akane se había cambiado, ya no tenía el short y camiseta holgada de la mañana, se había puesto un pantalón blanco que dejaba ver su figura muy bien, una blusa naranja suelta y unas sandalias para no lastimarse más el pie.

-vaya que te arreglaste el día de hoy, ¿quieres que el Dr. Te vea linda no?- le dijo el chico aproximándose a ella con el seño fruncido.

-De que hablas Ranma?, no me digas que estás celoso?, además te olvidas que el Dr. Es mi cuñado?-

-Hmp, ¿celoso yo?, ¿Quién va estar celoso de alguien como tú?-

-Ah si? Pues entonces como yo me vista no es de tu interés, bobo-

-fea-

-Muchachos por favor, apresúrense que vamos a llegar tarde- Los llamaba Nodoka que iba más adelante, cortando así la discusión de raíz.

-Buenas tardes Dr., Ya llegamos- anunciaba Akane en la puerta. El consultorio del Dr. Tofú había sido renovado, ahora parecía más una pequeña clínica, tenían recepcionista y se ofrecían consultas de algunos especialistas, ya que se había asociado con otros profesionales.

-Bienvenidos, señora Saotome, Akane, Ranma, ¿En qué puedo ayudarlos?- salió el Dr. personalmente a recibirlos

-No es nada grave, solo tuve un desmayo, los años no vienen solos- se adelantó a decirle la señora Saotome.

-ya veo, la revisaré, pase por favor- El Dr. le cedió el paso e ingresaron al consultorio.

En la sala de espera había mucho silencio, Ranma fue el primero en romper el hielo -¿Cómo sigue tu pie?-

-Está mejor, me duele un poco al caminar, por cierto, gracias- la chica sacó de su bolso el frasco y se lo entregó.

-Deberías quedártelo, tú eres más tor….- Ranma se llevó la mano a la boca para no recibir un golpe del mazo que ya sostenía de forma previsiva Akane atrás suyo.

-ejemmm, digo, yo te lo quería regalar, tengo otro en casa- alcanzó a arreglar la situación el bocón.

La consulta tardó media hora, al fin de la cuál salieron el Dr. y su paciente, -Aparentemente todo se encuentra en orden, pero debe tomarse algunos exámenes de laboratorio para poder conocer su estado real de salud-

-Yo mismo la acompañaré- dijo Ranma parándose en su pose más varonil, con las manos en la cadera, mostrándose sobreportector.

-gracias Hijo-

-Ahora sigue tú Akane- le señaló el Dr. Con la mano hacia el consultorio. El lugar ahora era más amplio, Betty adornaba aún la pared, la camilla perfectamente tendida se encontraba a un lado, en el escritorio la paciente pudo divisar una fotografía de su hermana y el Dr en un festival, se veían tan contentos, era una escena muy romántica, le alegraba mucho que todo marchara de maravilla entre ellos.

-¿Qué te sucedió pequeña? , No me digas, déjame adivinar, otra vez te lesionaste?-

- fue solo que pise un vidrio roto-, dijo señalando su pie

-Déjame ver- Rápidamente el buen galeno limpió, suturó y vendó la herida.

-Muchas gracias Dr tofú-

-Cuídense mucho y no olviden los exámenes- se despidió finalmente el Dr, del grupo.

Esa semana se fue volando, como ya habían terminado clases, los muchachos por un lado, trotaban, entrenaban y daban algunas clases en el Dojo, ya que pronto se encargarían de él, según lo planeado por sus padres; ocasionalmente iban a comer fuera donde Ukyo. Aunque se habían acercado un poco más desde la boda fallida, aún no eran lo suficientemente maduros para expresarse el amor que se tenían o por lo menos dejar de ofenderse cada que surgía una discusión.

Por otro lado, la mayor de los Tendo había decidido hacer un hermoso vestido para Akane y un elegante traje para Ranma, se los daría el jueves para tener tiempo si era necesario de hacerles alguna modificación, era un regalo sorpresa de graduación; tenía algo de experiencia ya que, ya lo había hecho el año pasado para Nabiki, claro que con ella no había necesitado mucha tela, de todas formas la chica era muy hábil para todas las manualidades.

Llegó la mitad de la semana, en las horas de la tarde la señora Nodoka se observaba algo inquieta, no había almorzado bien, excusándose en que había tomado un bocadillo antes, llamó a Ranma a su habitación para hablar con él y se sentaron arrodillados uno frente al otro.

-hijo, seré breve, debes ser caballero e invitar formalmente a Akane a la graduación-

-Mamá, pero yo no…- Intentaba buscar una excusa el muchacho.

-Sin peros …. Será la perfecta forma de decir adiós-

La expresión de Ranma cambió a preocupación -¿A qué te refiere madre?-

-Adiós a las clases hijo, al ciclo de secundaria que es una etapa linda, ahora viene la vida de adultos-

-Ahhh, ok- respondió Ranma aliviado. –madre, ¿puedo pedirte un favor?-

-Lo que quieras hijo-

Para poder hacer lo que su madre le pedía y en el fondo también anhelaba necesitaría un plan.

….

Akane se levantó ese jueves a las 9.00 am, el sonido de la lluvia sobre la ventana la había arrullado, -vaya, Ranma no debe estar de muy buen humor- decía mientras bostezaba y se incorporaba.

En la otra habitación el oji azúl refunfuñaba –¡rayos ¡ justo hoy, no falta que el día de la graduación también llueva y deba ir como chica- se imaginó en su forma femenina usando un largo vestido, con Kuno persiguiéndolo para bailar y se estremeció –ughhh que asco, ojalá ni se aparezca, él ya se graduó, que se cree para ir a nuestra fiesta?-

Los dos jóvenes se asearon y vistieron, ella se puso un vestido blanco de campana con tirantes finos y unos zapatos bajos y él, su acostumbrada ropa china.

-Buenos días- Saludó Ranma listo para desayunar, -toma, preparé esto-, dijo señalando un plato con algunos alimentos- al parecer todos han salido temprano-

Flash back

-madre puedo pedirte un favor-

-claro el que quieras hijo-

-llévate a la familia mañana con alguna excusa, así podre hablar tranquilamente con Akane-

-Está bien hijo, pero no te vayas a sobrepasar, recuerda que aún no están casados-

-¡Pero qué dices mamá!, yo solo voy a invitarla al baile como tú deseas-

-Está bien, te creo, no te sobresaltes-

-perdón mamá, perdón- dijo utilizando la técnica del tigre

Fin del flash back

-Umm qué raro pero si llueve a cantaros, no habrá sucedido algo o sí?,-preguntaba Intrigada por la situación la menor de las Tendo.

-No para nada, mamá dejó una nota diciendo que iban a aprovechar las rebajas del centro comercial, hoy abrían desde las 6 de la mañana y se espera que llegue muchísima gente-

-Ohh, yo quería ir por unas pesas- se quejó la chica –será otro día-

-si lástima, yo también necesitaba algunas cosas-

Desayunaron hablando de cosas triviales, la comida estaba deliciosa, no tanto como la de Kasumi pero él joven de forma inconsciente se había esmerado para que así fuera.

-Ranma, Ranma, RANMAAA- gritaba Akane tratando de sacarlo de su nube, el chico se había sumergido en sus pensamientos tratando de descifrar como decirle que quería ir con ella como pareja al baile.

-¿Qué, qué, qué pasa?-

-Llevo un rato diciéndote que estamos encargados de organizar los corsage y los ramilletes de mañana-

-mmm, ¿qué eso no lo hace cada pareja?- cuestionó un confundido Ranma

-ya ves, se decidió que todos sean iguales en el salón para que nos veamos mejor supongo… arriba tengo todo listo, vamos Ranma empecemos que son muchos-

- Está bien vamos- aceptó con resignación.

El cuarto de Akane ya estaba arreglado y la cama bien tendida, los peluches que antes adornaban la cama habían sido guardados en una caja, parecía más el cuarto de un adulto que de una niña, ella le señaló el closet para que bajara las cajas de los elementos que necesitaban, habían 4 de cartón y dos envueltas en papel regalo.

-¿Son todas estas?-

-¿A ver?...estas no las había visto nunca- Akane inspeccionó y habían dos tarjetas

"Para: Ranma De: Kasumi"

"Para: Akane De: Kasumi"

"Felicidades por su grado"

Los jóvenes se miraron sonrientes por el lindo gesto de la hermana mayor, ella era la más sensata de la casa, no le gustaba armar tanto alboroto, tal vez por eso había decidió esconder los regalos para que los encontraran cuando estuvieran solos.

-Me lo probaré… Ranma ve a tú cuarto y pruébate el tuyo- dijo empujando rápidamente por la puerta y cerrando

Muy emocionada, rompió el papel regalo para encontrarse con un hermoso vestido color verde esmeralda, de gasa, con escote corazón, largo hasta el tobillo, línea A, muy elegante, sus ojos brillaban de emoción. Ranma también sacó su traje era gris oscuro, con una camisa blanca y corbata verde a juego con el vestido de su prometida.

-Vaya, nunca tuve algo tan elegante, excepto el traje de la casi boda- recordó aquel día y se sintió estúpido por no recordar su primera declaración, ahora ya estarían casados, de pronto hubiera sido lo mejor, pero en fin, ya no se podía regresar en el tiempo, solo ver hacia el futuro.

-me veré muy apuesto- soltó, engreído como siempre el muchacho, claro que era cierto, era innegable. Se probó rápidamente todo a excepción de la corbata, la cual no tenía idea de cómo anudar, caminó lentamente a pedirle ayuda a su prometida, dándole tiempo para que se acabara de vestir. La joven, entre tanto se miraba en el espejo, durante los últimos años había crecido algunos centímetros, estaba más estilizada y su busto había pasado a una copa más, por este motivo los insultos de Ranma hacia esa parte del cuerpo habían cesado, él también lo notaba.

-Akane puedo pasar-

-sigue-

Al abrir la puerta, Akane giro para quedar frente a él con ese hermoso vestido que resaltaba su figura, lo cual ocasionó que se quedara embelesado viéndola, se perdió en sus ojos chocolate, cuando vio que ella se acercaba, por poco cae hacia atrás.

-Quédate quieto- lo regañó la chica pasando sus manos por el cuello de él, lo cual ocasionó que diera un respingo –ya Ranma, quieto, voy a anudar la corbata-. Él se limitó a asentir con la cabeza y pararse firme, la veía entrelazar la corbata con esas pequeñas manos, su rostro tan cerca al suyo lo hacía querer besarla; ella por su parte pensaba en lo guapo que él se veía- me gustaría decírselo, sin que su ego estallara por las nubes-, lo imaginó lleno de estrellas engreído a más no poder por el elogio, así que calló.

De repente hubo un sonido sobre sus cabezas, splashh, una gran grieta dejó caer sobre Ranma agua lluvia, apareciendo la peliroja, ahora el traje le quedaba suelto y arrastraba.

-Vaya que la casa es vieja- quiso quitarle importancia Akane-

El chico agachó la cabeza, lucía triste, -¿Quién querría ir al baile con un fenómeno como yo?- dijo en voz baja y salió corriendo a prisa.

Notas del autor

Gracias por pasar y leer, como les comenté es mi primer fic, además lo estoy escribiendo a mano y luego lo paso al compu (muy anticuada yo) así que paciencia porfa, este capítulo quedó un poco más largo, eso dice el conteo de las palabras jajajaj, espero sea de su agrado, ya en el siguiente empieza la acción, creo que va un poco lento.

Pobre Ranma, me da pecaito verlo triste… T_T.