Capitulo 3.

Aquí estoy nuevamente, hoy me ha rendido un poco la transcripción, ahora veremos qué pasa con la querida pareja y su graduación, espero que sea de su agrado.

De repente hubo un sonido sobre sus cabezas, splashh, una grieta en el techo dejó caer en Ranma agua lluvia, apareciendo la peliroja, ahora el traje le quedaba suelto y arrastraba.

-Vaya que la casa es vieja- quiso quitarle importancia Akane-

El chico agachó la cabeza, lucía triste, -¿Quién querría ir al baile con un fenómeno como yo?- dijo en voz baja y salió corriendo a prisa.

Akane no entendía lo que pasaba con su prometido.- acaso me iba a invitar a mí, o solo hablaba en general?- pensaba confundida mientras se ponía nuevamente su vestido blanco.

-¿Ranma estás aquí?-, abrió la puerta del cuarto pero solo halló el traje colgado en una esquina, entonces se dirigió a la cocina donde encontró una tetera vacía, aún caliente. Todavía llovía torrencialmente por lo que Akane no podía percibir el ruido que hacía Ranma en el Dojo, sin embargo se encaminó hacia ese lugar.

-Ya, ha, ahhh, jayyy!- Un ofuscado Ranma descargaba toda su frustración con el saco de arena, haciendo que este se balanceara de lado a lado, ponía tanto empeño que ya empezaba a sudar a pesar del clima fresco de ese día. La peliazúl se acerco despacio y tocó su hombro, el chico cesó los golpes violentos contra el saco, pero antes que girara ella le susurró – Yo lo haría-

-¿qué… qué dices Akane?-, relajó la tensión que cargaba pero permanecía de espaldas a ella, antes que ella repitiera lo que de sobra él sabía que le había dicho, le soltó de pronto:

-Me gustaría que fueras al baile conmigo, es decir como pareja- tuvo que hacer su mayor esfuerzo para hablar con decisión.

-¿hablas en serio? O es por obligación?-

-¿obligación? Arqueó una ceja y se volteó para quedar frente a ella, tanto que le había costado decir esas palabras y ella le respondía así; buscó su mirada y la vio iluminarse esperando una respuesta, procedió a posar sus manos sobre los hombros de su prometida. –Es lo que yo quiero, ir contigo, pero ya ves, soy un fenómeno y como dije quien querría ir conmigo al baile.- escondió la mirada para ocultar su evidente tristeza.

-Ranma tonto, que no ves que no me importa, en mi alma hay amor para los dos- las palabras salieron de su boca sin pensarlo, tal vez por haber estado reprimidas en su pecho tanto tiempo, no había vuelta atrás, esa había sido una clara confesión, sin embargo pudo más su testarudez –yo, yo lo que quiero decir es que tú no eres un fenómeno-

-Akane, gracias, ¿entonces si vamos juntos?-

-si-

¿Estoy mal o ella me hablo de amor? , ¿Me quiere con todo y maldición o solo lo dirá para hacerme sentir mejor?-

Como un reflejo de sus cuerpos se habían ido acercado peligrosamente, sus labios se rozaron un instante tan solo…

-AHHHHHH¡, quítamelo, quítamelo, Akane por favor¡-

Alguien había llegado en los últimos segundos, viéndolos tan cerca la amazona que se encontraba convertida en gata debido a la lluvia saltó sin dudarlo para dañarles el inevitable beso. Akane furiosa golpeó a Ranma en la cabeza dejándolo en el piso y retiro a Shampoo para verterle agua caliente.

-Ni hao…. chica violenta, estar muy cerca de Airen, yo tener que intervenir-

-Cállate Shampoo, ¿Quién te invitó a mi casa de todas formas?-

-Yo estar repartiendo pedidos cerca del Dojo, cuando empezar lluvia-

-si es por eso, ten- Le lanzó Akane una gran sombrilla que la amazona atrapó con gran habilidad.

-Shampoo irse por qué tener que entregar pedidos, chica violenta no acercarse más a mi Airen- Abrio la sombrilla y se marchó saltando-

-¿Qué se ha creído esa desvergonzada, y tú qué haces ahí en el suelo?- dijo con el seño fruncido señalando a Ranma quien yacía en el suelo aún con el mazo sobre su cabeza. – Muévete que tenemos trabajo por hacer para mañana- Salió dando pisotones la chica y detrás su adolorido prometido.

-Ranma, Akane, estamos en casa-

-Qué bueno que había oferta de sombrillas Tendo-

-Así es Saotome, jugamos Sogui?-

El día termino sin más contratiempos, por lo que el trabajo de los jóvenes para la graduación estuvo terminado, antes de caer la noche. Todos descansaron tranquilamente y así llegó el amanecer del esperado día.

A pesar que no lo demostraban los enamorados sentían una gran emoción, sería como una primera cita.

La madre de Ranma siempre tan perceptiva, lo abordó – Veo que aprovechaste la oportunidad- sonrió al ver el traje colgado en la habitación.

Ranma se sonrojó un poco –Gracias madre-

-Que emocionante su primera cita, pórtate como todo un caballero, no es varonil que te andes peleando con tú novia-

El silenció reinó, por lo que la señora comprendió que lo ponía incomodo y nervioso, así que no presionó más. –Ven te ayudo a alistarte-.

Al mismo tiempo en la habitación de la menor de los Tendo se encontraban las 3 hermanas.

-kasumi, ¿Por qué no le pusiste más escote?-

-Hermana, por favor, Akane no es tan arriesgada como tú-

-Lo hubieras hecho pensando en Ranma- Sonrió de medio lado la maliciosa Nabiki

-¿Y quién dijo que yo quiero que Ranma me vea el escote?, ummm- espetó con gesto de desagrado la aludida.

-Calmate Akane, solo por favor, por una vez, dense la oportunidad de tener una velada agradable, no más peleas, no más insultos- La mirada de Kasumi con su hermana menor era como de una madre dándole un buen consejo,- ¿Prométemelo sí?-

-haré mi mejor esfuerzo-

La ayudaron a vestirse, Nabiki le prestó los tacones más bajos que tenía, para que no se sintiera como un venado recién nacido intentando caminar ya que Akane no era muy diestra en ese tipo de calzado; el maquillaje suave: un poco de brillo y pestañina que resaltaban sus ya de por sí hermosas facciones y listo.

Toc toc –Akane hija, Ranma te está esperando-

-Ya voy papá-

En la parte de abajo de la escalera un ansioso Ranma la esperaba, mientras ella descendía escalón por escalón con miedo de perder el equilibrio, él tuvo tiempo de contemplarla, de verdad le lucía ese vestido.

Wao, que hermosa está, se ve tan delicada, últimamente siento que podríamos acercarnos más, espero que lo de hoy salga bien.

-¿Vamos?-

-si-

-WAAA, mi niña se va a su primera cita con su amado, el tiempo se va volando-

-PAPÁ¡ calmate, no es para tanto-

Los jóvenes se despidieron de su loca familia y caminaron rumbo al instituto Furinkan, una vez en la calle Akane se sujetó del brazo de Ranma.-Es para no caerme, no acostumbro usar tacones- sonrió ella nerviosa. Ranma sintió un corrientazo al contacto pero respondió posando su mano libre sobre la de ella, continuaron su rumbo sin prisa, afuera de la preparatoria podían ver varios conocidos, algunas parejas iban entrando, otros hablaban despreocupados junto a la entrada y en la esquina se podía ver una pareja peleando, como en toda fiesta.

Espero que no terminemos así- pensó nervioso Ranma.

En el auditorio todo estaba muy bien decorado, las luces recorrían todo el lugar, las mesas estaban vestidas con manteles plateados, habían centros de mesa con rosas blancas y se veían todo tipo de adornos alusivo al grado, también había una mesa donde estaban los ramilletes que previamente habían elaborado y entregado los chicos, Ranma tomó el que le pareció que les había quedado más lindo y se lo puso en la mano a su prometida, ella hizo lo mismo, escogió uno y lo puso en la solapa del traje de él.

-Akane, estás …- no pudo terminar la frase porque alguien se le adelanto

-Akane, que hermosa estás-

-gracias Yuka, tú también-

El grupo de amigos cercanos tanto de Ranma como de Akane se sentaron en una sola mesa ubicada en la esquina cerca a la tarima. Los ojos de los hombres se posaron en la bella chica al pasar entre los presentes, de igual forma los de las jóvenes lo hicieron sobre el chico de la trenza, eso sucedía muy a menudo, así que pasaba ya desapercibido para ella.

-Ey!, pss psss, por aquí Ranma- lo llamó Ukyo que se encontraba escondida detrás de la cortina.

-ya regreso- dijo Ranma levantándose de su puesto, Akane lo miró de reojo, sin prestarle demasiada atención y siguió hablando con sus amigas.

-Hola U-chan, que haces escondida en este lugar?, está un poco oscuro, ¿te sucede algo?-

Ukyo había dejado su uniforme de hombre para ponerse un hermoso vestido de tafetán con escote en V de largo hasta más arriba de la rodilla color azul turquí con un pequeño aplique de brillantes en la cintura, llevaba el cabello suelto y un poco de maquillaje. –Ran-chan- dijo con la voz algo entrecortada – estás muy guapo- continuó sonrojándose un poco, igual en la oscuridad no se notaba.

-gracias, tú también te ves bien- dijo él más por amabilidad que otra cosa.

-Yo se que viniste por obligación con Akane, así ¿qué tal si te sientas en la mesa conmigo y después bailamos un poco?-

Ranma se puso serio, tomó a su amiga por los hombros con suavidad, -U-chan, sabes que te aprecio como a una hermana, pero lo mío con Akane no es de ninguna manera obligación-

-QUÉ¡-, Ran.-chan, no me digas que tú, tú te enamoraste, si siempre dices que ella es una marimacho, que no te gusta-

-Bueno, yo- decía Ranma juntando los dedos índices y mirando hacia el infinito –no tengo porqué explicarle mis sentimientos a nadie, que disfrutes la velada- dijo finalmente muy serio dándose vuelta para regresar a su mesa.

-Shampoo,¿ entendiste lo mismo que yo?- dijo la chica de la pala dirigiendo la mirada hacia atrás con malicia.

-Airen decir que querer a chica violenta, pero Shampoo no creerlo- Dijo frunciendo el seño la amazona que salía de las sombras.

-Este es el plan…

Una banda de rock tocaba música en vivo en la tarima, todos los muchachos saltaban y gritaban en la pista, incluidos Ranma y Akane, al terminar la presentación la mayoría cansados se sentaron en sus respectivas mesas, el dj comenzó a poner música variada y los meseros iban y venían con refrescos y ponche.

-¿no les sabe un poco raro el ponche?- inquirió Ranma haciendo caras raras

-Yo estoy tomando refresco- le respondió Akane

-A mi no me sabe a nada- respondió otro de sus compañeros

Pasaban las 12 de la madrugada, Ranma se sentía extrañamente animado y motivado –Bailemos Akane-, cogiéndola de la mano y sin dar tiempo a una respuesta la llevó a la pista que estaba repleta, ella solo se dejó llevar. Empezó a sonar una balada lenta, los chicos estaban apretujados por tanta gente, podían sentir los latidos de sus corazones al compás.

-Mira tú dichoso plan Shampoo- alegaba Ukyo con un rostro de desagrado,-yo los veo muy juntos, ¿no decías que los borrachos dicen la verdad?... de qué sirvió sobornar al mesero ummmm?-

- Ya verás, mi airen dirá la verdad, el me quiere a mí-

Las prometidas miraban la escena desde debajo de una mesa.

La canción estaba por terminarse, Ranma puso la mano sobre la mejilla de Akane –Disculpame-

-Ehh?, por qué Ranma?-

-Yo siempre te he dicho tantos insultos… solo he estado tratando de negar lo innegable-

La bella chica lo miraba como en un sueño, en medio del bullicio había escuchado perfectamente a su prometido, tal vez porque estaba fija en sus labios, -¿Ranma se está confesando?-

-Yo te amo, llevo mucho tiempo enamorado de ti, tal vez desde que nos conocimos, ¿ dime tú sientes lo mismo por mí?- Trató de decirlo la más alto posible para que no hubiera malos entendidos.

-Ranma, yo…. Claro, es más que obvio, ¿no lo crees?-

Un color carmín teñía las mejillas de ambos, sin pensarlo dos veces Ranma posó los labios sobre su amada, sintiendo la suavidad de los mismos, no quería parecer un aprovechado así que fue un beso corto, inocente y dulce.

-¡AKANE, ATREVIDA!- gritaron quienes se encontraban bajo la mesa, saltando para quedar al lado de la pareja

-¡rayos, que no pueden dejarnos en paz!- Soltó un furioso Ranma, sosteniendo la mano de Akane quien miraba a las chicas con furia.

-¿Qué no ves que está ebrio?, masculló Shampoo

-Que dices, yo no he tomado alcohol, no ves que es un instituto, solo sirven ponche-

-Nosotras nos encargamos de que el tuyo fuera especial- dijo Ukyo sacando una botella de sake de su bolso.

-¿Y por qué harían eso?- gritó la peliazúl visiblemente molesta.

-Bueno, es muy sencillo, borrachos decir la verdad… ahora verán- shampoo en un movimiento rápido ayudada por Ukyo y un embudo le acabaron de dar el contenido de la botella de un solo empujón al chico.

-Sueltenme- gritó el afectado sacudiéndoselas pero era demasiado tarde, sus ojos se apagaron, las mejillas le quemaban y la cabeza le daba vueltas.

-Dinos la verdad Ran-chan, tú me quieres a mí-

-Airen amar a Shampoo-

Akane se limitó a mirar con preocupación

Hola a todos, bueno, la rumba se puso buena, gracias por continuar leyendo este fic de Ranma, ya se, ya se esa odiosa Shampoo como me cae de mal jajajaj, esperemos para ver que más pasa. Un abrazo a todos, gracias por sus comentarios y por su apoyo.