Capitulo 4.

Estoy de regreso con otro capítulo, quiero hacerlos más largos, pero luego me puede el afán y los publico, jajaja, vamos a ver qué pasa con el borrachín, aquí hay un fragmento de una canción muy conocida no creo que necesiten pista, me pareció la adecuada para el momento.

-Sueltenme- gritó el afectado sacudiéndoselas pero era demasiado tarde, sus ojos se apagaron, las mejillas le quemaban y la cabeza le daba vueltas.

-Dinos la verdad Ran-chan, tú me quieres a mí-

-Airen amar a Shampoo-

Akane se limitó a mirar con preocupación

El chico de la trenza se tambaleaba un poco

-¿Quieren shabher la verdash? Mm? Mmm?- …..echsta es la verdash: U hip… Ukyosh esh como mi camarashda, Shampooooo esh una lo hip loshca hishterica ofreshida, hip hip, ningunshna me gushtaa Entendido, entendido?-

-Ran-chan- -Airen- Las aludidas se llevaron las manos al rostro y no pudieron contener el llanto

-y a aa a Akashne, io io ¡Te Amoo! Me oisht o, decía tratando de enfocarse en una de las dos Akanes que veía producto de su terrible mareo. - Ashí que ya no nosssh molessshten masssh, fuueraaa ,shu shu- hacía el gesto con la mano de despachar a las causantes de su enojo y con la otra se sostenía de su prometida por los hombros.

Las jóvenes ante tal declaración no tuvieron más opción que marcharse, a penas las perdió de vista tras las puertas del auditorio, Akane de forma seca y ocultando su mirada bajo el flequillo soltó –Vámonos a casa-, sin despedirse de nadie salieron, ella tuvo que prácticamente arrastrarlo porque se le termino la fase parlanchina y pasó a la fase zombie, aduras penas arrastraba los pies, menos mal la chica era fuerte y como pudo lo dejó en Dojo sobre unas colchonetas; más se demoró en ayudarlo a acostarse, que él en roncar, -Ranma- suspiró, le quitó los zapatos y se me fue a descansar a su cuarto, ya eran casi las 2 am así que se cambió por su pijama, ya no usaba la de gatitos por que se le había quedado, ahora tenía una de dos piezas pero de pantaloneta y blusa de tirantes, al recostarse en la cama se tocó los labios recordando aquél dulce beso –Todo fue producto del alcohol…-, se fue quedando dormida con ese pensamiento.

-Vaya cuñadito, parece que fue una fiesta salvaje, mira nada más-

Ranma abrió los ojos, sintió la molesta luz del día por lo cual tuvo que parpadear varias veces para poder acostumbrarse, reconoció el Dojo y vio a su molesta cuñada de pie junto a él en actitud burlona.

-Ahgg, mi cabeza- decía mientras se incorporaba lentamente tratando de contener las nauseas.

-Le diré a Kasumi que te prepare algo para la resaca, luego cuadramos la cuenta por no decirle al resto de la familia- rió y salió del Dojo.

-maldición, esas locas me las van a pagar, ya deberían madurar de una vez por todas-

En el comedor se encontraba el resto de la familia ya terminando sus alimentos. –Akane hija ve a llamar a Ranma-

-Yo lo vi hace un momento, dijo que se iba a bañar- se adelanto a responder la mediana de las Tendo, - Sabes papá, anoche llegaron muy tarde.-

-Nabiki- dijo su hermana tallándola con el codo.

El señor Tendo asomó la cabeza por el periódico, -déjalos hija, que no ves que era su graduación y además su primera cita, tenían mi permiso-

-Papá, no es para tanto ya te lo había dicho, además no llegamos tan tarde, muchos se quedaron en la fiesta cuando nosotros regresamos-

Por la puerta apareció con muy mal semblante, el joven Saotome.

-Buenos días familia-

-Ranma hijo, pero que cara tienes, espero que te hayas portado bien anoche- dijo la señora Nodoka mientras tomaba su té.

-por su puesto-

-Aquí tienes tu desayuno, y medicina para la resaca- eso último lo dijo en el oído de Ranma su cuñada mayor.

-gracias- Agachó la cabeza y empezó a devorar todo.

Akane se limitó a terminar su plato…- Con su permiso, voy a entrenar-

-Espera Akane, ¿qué no nos vas a contar como les fue ayer?- Insistió Nabiki con su sonrisa maliciosa.

–Todo estuvo bien, normal, supongo- respondió la peliazúl fingiendo una sonrisa,- ahora con su permiso-

-Akane espera, entrenemos juntos- gritó el chico, se atragantó con lo que le quedaba en el plato y pasó la medicina con un poco de té para poder perseguir a su prometida por el pasillo.

-No me interesa entrenar contigo, no quise armar alboroto en el comedor porque ya sabes cómo son todos aquí, están locos-

El ojiazúl caminaba tras ellas como un niño regañado, pensando en las palabras correctas para dirigirse a su exaltada prometida.

-¿Podemos hablar en el dojo?-

-No te preocupes ya sé que estabas ebrio y no cuenta nada de lo que dijiste o hiciste- esto último lo dijo con pesar y apretando los puños para darse fuerza. –¡TE ODIO¡- soltó finalmente.

-no es mi culpa, ¡ellas me dieron sake contra mi voluntad!-

-¿Es lo que querías dejar claro no?, pues ya está ahora vete-

-No, no, no es eso- decía sacudiendo las manos-

-Es cierto Akane, es cierto-

-¿Qué cosa?-

-Todo lo que dije… que me gustas, que te quiero, que te amo, es verdad todo eso-

… Akane se giró para quedar frente a él

-No tienes que hacer eso, no te creo nada y está bien, solo finjamos que nada paso- miraba hacia el piso con gran tristeza

-Si no me crees, tan solo bésame y verás, que como un loco estoy de ti enamorado-

Hubo un silencio, los jóvenes se miraban, sus ojos brillaban, esperando para dar el primer paso.

-Será cierto, ahora ya no se encuentra ebrio-

-no puedo creer lo que dije, si no me falla la memoria ella ayer me dijo que me quería, ¿será mi imaginación?-

-e…e….está bien-

-mmm?-

-Bésame-

Ranma no necesitó más permiso que ese, se acerco a ella, disminuyendo el espacio entre ellos para hacerlo casi inexistente, acaricio su cabello y la abrazó por la cintura, podía sentir su respiración agitada, la vio cerrar los ojos para hacer la situación más cómoda, entonces el también lo hizo y la besó, en un principio con suavidad, pero al ver que ella abría un poco más la boca profundizó el beso, sus lenguas se rozaban, ella por su parte le acariciaba la espalda y él la mantenía pegada con una mano en la cintura y la otra la había posado en su nuca para besarla mejor, reflejaban mucha pasión, todos esos sentimientos guardados casi desde aquél día que llegó un extraño de china, viviendo bajo el mismo techo pero a la vez tan separados.

Se apartaron tras varios minutos por falta de aire, sin embargo permanecieron abrazados, ella reposaba en el pecho del muchacho y él hundía su nariz en el cuello de ella, ese olor lo embriagaba, lo tranquilizaba, lo llenaba de alegría porque era todo lo que necesitaba en ese momento y siempre.

-¿Ahora si me crees?- dijo aún sin apartarse

-te creo-

De pronto se escucharon unos pasos que se acercaban cada vez más, los jóvenes se separaron mirando a diferentes direcciones, visiblemente sonrojados.

-¿Hijo, podemos hablar un momento?- Apareció la señora Nodoka con su amable sonrisa, aunque en su mirada se reflejaba algo diferente, preocupación tal vez?

-Con su permiso voy a entrenar- se disculpó Akane dirigiéndose al dojo

-Claro madre-

En un café cercano al dojo, Ranma y su madre hablaban de la fiesta pasada, él no le contó todos los detalles, pero no era necesario, las madres siempre ven más allá de lo evidente y el semblante radiante de su hijo le indicaba que las cosas iban por buen camino con Akane.

-imagino que ahora estás mucho más unido con tú prometida-

-E..e..etto, pues , algo así –

La señora Nodoka sacó unos papeles de su bolso –Ayer reclamé los exámenes-

-Es cierto, que torpe soy, no la acompañé- Debemos ir con el ú para que los revise hoy mismo si es posible, te acompaño en la tarde-

-No hace falta, ya fui ayer, ustedes estaban entretenidos con la fiesta, no quería molestarlos-

-Me hubieras dicho, no es ninguna molestia, ¿pero dime que te dijo, ¿Supongo que todo bien no?

-Si hijo todo bien, solo la presión un poco baja y el azúcar un poco alta, pero esos son cosas de la edad, con que cuide mi alimentación estará bien.-

-mmmmm, ya veo-

La señora Nodoka se llevó la mano a la cabeza, tomó un color pálido y si no es por la rápida reacción de su hijo se hubiera golpeado al caer desmayada.

-¡No otra vez¡, mamá, mamá, reacciona- Ranma la cargó y salió corriendo hacia el consultorio del Dr. Tofú.

Al despertar lo sañora Nodoka, su hijo la tenía de la mano, ella estaba recostada en la camilla y él de pie junto a ella,

-ya el Dr. Tofú me lo dijo todo… pensó que yo ya lo sabía…. ¿por qué mamá?, ¿por qué no me contaste que tenías una grave enfermedad?-

Los ojos de la señora Saotome se llenaron de lágrimas, Ranma se sentó en la camilla abrazándola fuertemente con preocupación.

-no quería dañar tu felicidad hijo, ahora que todo marcha bien entre tú y Akane, iba a esperar un tiempo para decirtelo-

-mamá no te preocupes yo haré hasta lo imposible para que te mejores-

-Gracias hijo, no esperaba menos de ti-

-El Dr. es muy amable, investigó acerca del tratamiento, solo está disponible en China-

Ranma no quería mostrar su preocupación así que permaneció serio, pero era cierto que él apenas se había graduado, no tenía trabajo ni recursos para viajar, menos para costear un tratamiento médico.

Algo se me ocurrirá. Sin darse cuenta había acabado derramando unas lágrimas, que limpio rápidamente con su antebrazo.

-No te aflijas hijo, como llevaba mucho tiempo viviendo sola, he estado pagando un seguro médico, no pensé que tendría que utilizarlo tan pronto.-

-Bueno esa es una noticia alentadora, ¿No crees?-

-Sí, cubre el viaje para mí y un acompañante, así como el tratamiento obviamente…. ¿Tú podrías acompañarme hijo? No quisiera separarte de tú prometida, pero pienso que tú eres más responsable que tú padre-

-Bueno.. eso es cierto… por supuesto que iré, no te preocupes por Akane, ella lo entenderá-

….

De regreso en la casa, contaron las malas noticias a la familia, quienes sintieron mucha tristeza por el estado de la señora, pero tenían la esperanza que todo saliera bien por eso le dieron mensajes de aliento. Mientras todos hablaban del acontecimiento, los enamorados se dirigían miradas furtivas, Ranma pudo notar que Akane se sentía mal por su partida.

Cayó la noche del sábado, había sido un día lleno de emociones de todo tipo, así que todos se acostaron a dormir temprano, excepto por un par de jóvenes.

Toc, toc, el golpe que ella había estado esperando en su ventana llegó, eran las 11 pm.

-¿Puedo seguir?-

-si..sigue-

Se sentaron en el suelo de la habitación en un silencio absoluto, solo se escuchaba el canto de los grillos a lo lejos, ambos eran unos cabeza dura e inexpertos en aquello de las relaciones, aunque en los últimos años habían madurado un poco, les podía más la vergüenza.

-¿Cuando debes partir Ranma?- dijo afligida la joven de ojos chocolate

-En una semana exactamente-

-me apena mucho lo de tía Nodoka, quiero que se mejore pronto-

-Gracias, yo también…sabes, no quisiera irme ahora que tu y yo….nos … ejemmmm….acercamos- Recordando el beso apasionado en el pasillo, se tiñeron de carmín las mejillas de ambos y bajaron la mirada.

-Yo tampoco quiero que te vayas, pero entiendo que es por una causa mayor, ¿Sabes cuánto dura el tratamiento?-

Ranma negó con la cabeza- El Dr Tofú dijo que podían ser hasta dos años…..—¿tú esperarías por mí?-

-No- respondió la chica peliazúl haciendo que Ranma palideciera y abriera los ojos asombrado.

Es mucho tiempo, de seguro ella cree que yo me portaré mal en otro país.-

-No … no lo dudes- completó ella sonriéndole

-Tonta-

-caíste, jajajaja- Akane reía tratando de contenerse para no despertar a nadie, sin percatarse que su prometido se le acercaba, en un movimiento rápido la abrazó y comenzó a besarla, al principio con timidez, pero al sentirla tan cómoda él también se relajó e hizo el beso más pasional, se atrevió a jugar con su lengua, a mordisquearle los labios y ella le siguió el juego.

-Ahora caíste tú- dijo Ranma separándose bruscamente.

-tonto- lo empujó con suavidad.

-te voy a extrañar mucho-

-yo también-

La salud de la Señora Nodoka empeoró en esa semana, tosía constantemente, ya había perdido el conocimiento en dos ocasiones más, por lo cual era urgente el tratamiento.

El día de partir llegó, Soun, Genma, Kasumi, Nabiki y el dr Tofú se despidieron deseándole pronta recuperación. Akane hacía uso de su fuerza de voluntad para no llorar.

-Hijo, despídete de tú novia-

-QUE!- -¿Cómo que novia?, ¿Cuándo pasó esto?- gritó Nabiki, apesadumbrada por no haber tenido la primicia y así poder obtener dinero.

-¿Es eso cierto?, qué alegría Tendo-

-Cierto Saotome-

-Felicidades hermanita- decía con ternura Kasumi

-ESPEREN TODOS UN MOMENTO ¡- dijo callándolos a todos un abochornado Ranma.

Será que se arrepintió, ese Ranma… nunca se lo perdonaré, ¿qué va a decir?- pensaba ofuscada Akane.

De la nada, aparecieron en el aeropuerto los menos deseados Ukyo, la loca kodachi y Ryoga.

-Di la verdad Ran-chan, ella no es tú novia-

-Ranma –sama es solo para mí-

-vete ya Ranma, yo cuidaré muy bien de Akane.-

El joven artista marcial tragó saliva, de nuevo estas situaciones incomodas, ¿por qué no los dejaban vivir tranquilos?, ¿Era tan difícil de cumplir ese deseo?. La multitud guardó silencio aguardando una respuesta.

-¡NO ES DE SU INCUMBENCIA!- pero si lo quieren saber y para dejar las cosas claras antes de irme Akane es mi novia, así que ustedes dos no la ataquen más, dijo señalando a las chicas y tú cerdo, cogió a Ryoga por la camisa llevándolo aparte ¿qué no te basta con Akari?, si P-chan aparece en el cuarto de Akan entendido?

-Hmp- respondió Ryoga marchándose, le había dolido que le mencionaran a Akari, ellos ya llevaban algunos meses saliendo pero por su falta de orientación las citas eran complicadas.

La menor de los Tendo no daba crédito a lo que escuchaba, se limitó a mirarlo sorprendida.

-Akane ven por favor….. Discúlpame, yo no te pregunte si querías ser mi novia-

-Ran..ma, claro que sí-

Y así ante la mirada de todos quedó oficializada la relación con un beso tierno de la pareja.

-Prometeme algo Akane-

-¿Sí?-

-no volverás a besar, ni a dormir con P-chan-

-¿No me digas que estás celoso de un cerdito?-

-Hmppp, solo prométemelo por favor- dijo Ranma tomándola de la mano, lo cual hizo que ella sintiera electricidad.

-Está bien, lo prometo-

Pasajeros del vuelo 4213 con destino a Beijin favor abordar por la puerta de embarque número 15,

Pasajeros del vuelo 4213 con destino a Beijin favor abordar por la puerta de embarque número 15,

- Adiós Akane, Te amo-

-Y yo a ti, cuídate y cuida a tía Nodoka-

Buenas, que tal quedó?, les gusta como va la historia?, ojalá, no olviden dejar los comentarios, estaré atenta. En este capítulo ya se van mostrando más los sentimientos de nuestros queridos personajes, pudieron encontrar el fragmento de la canción?