Capítulo 8.
-claro, es tuya…..es más déjame hacer los honores- dijo una animada Zhen destapando la botella, Ranma tragó saliva, cerró los ojos y apretó los puños esperando que llegara la fuente de su felicidad, viéndolo así frente a ella tan perfecto, con esos rasgos tan masculinos, no pudo contenerse, ella sabía que el corazón del joven pertenecía a otra mujer pero tal vez ella merecía una pequeña recompensa por la cura, impulsada también por algunos tragos que había tomado con su hermano, le dio un pequeño beso en los labios y de inmediato vació el contenido de la botella en él para no darle tiempo de pensar en otra cosa.
El pobre no tuvo tiempo de asimilar las dos cosas, estaba tan contento de poder librarse de la maldición que no quiso enfrascarse en una discusión, después de tocar su pecho y verificar que seguía siendo hombre empezó a saltar como loco por todo el lugar –soy libre, al fin-, luego que se calmara un poco del impacto inicial se acerco a su amiga y la abrazó, no tan fuerte ni tan largo para no confundir a la chica
-Gracias, gracias de verdad no sabes lo que esto significa para mi, ….pero… lo siento yo… ¿por qué me besaste-
-yo creo que es algo obvio, porque tú me gustas….mucho- era la primera vez que la chica le confesaba sus sentimientos a alguien, aunque era muy hermosa y varios chicos la habían pretendido, ella nunca había sentido atracción hacia ninguno, sonrojada por el hecho apartó la mirada.
-gracias pero yo no puedo corresponder a tus sentimientos, ya sabes que yo….-
-tú amas a Akane, eso ya lo sé, solo fui egoísta por un instante, he estado aguantándome, pero vi una oportunidad y bueno…no sé que me pasó… discúlpame- la chica le hizo una reverencia, al levantarse se limpió algunas lagrimas de los ojos rápidamente y sonrió para no dañarle el día a su amigo.
-Igual seguimos siendo amigos ¿verdad Zhen?-
-Claro que si, ¿en serio me disculpas?...tengo mucha pena contigo, deben ser los tragos-
-Sí, el alcohol no es buen consejero- se rascaba la cabeza el chico….-¿me disculpas un momento?-
-claro-
Ranma corrió a toda velocidad, como alma que lleva el diablo, hacia el baño, uno tras otro dejaba caer baldes y baldes de agua sobre su cuerpo, para luego mirarse en el espejo, adiós a la chica pelirroja que tantas dificultades le había causado, lo único que extrañaría sería poder ir a la heladería sin preocupaciones, pero sin duda no extrañaría la persecución de Kuno, ya nadie podría llamarlo fenómeno , adiós a Ranko y hola al gran Ranma Saotome, su cara lo decía todo, una amplia sonrisa que no se borraría fácilmente.
-Akane, al fin puedo ser un hombre completo, ahora sí puedo corresponder a nuestro compromiso-
Cuando al fin dio por sentada la verdad, regresó a la fiesta, algunos se habían marchado y otros continuaban bebiendo, otros cantaban karaoke en una esquina.
Al verlo todo emparamado, su amigo Inari que ya estaba bastante ebrio, comenzó a reír por lo alto, llamando la atención de los presentes
-Veo que funcionó el encargo de mi hermanita- le guiño el ojo a Zhen quién ya se encontraba también en el lugar, ella le devolvió el gesto y continuó charlando con unas amigas.
-Entonces ¿tú la trajiste?-
-Así es, uno de los torneos en los que participé era en Jusenkyo, mi hermana me llamó y prácticamente me suplicó que te la trajera.. Ahora me debe un mes de aseo y preparar los alimentos- Sonreía triunfante el hermano, ya que descansaría todo ese tiempo de las labores del hogar
-Muchísimas gracias, lo correcto es que yo sea quien pague ese pequeño precio, no te preocupes-
-entonces que sean 6 meses, jaajajjajajajaja-
-por su puesto-
-Entonces te veo el lunes en la mañana-
-aquí estaré sin falta, es lo menos que puedo hacer después de todo-
Poco a poco la fiesta se fue terminando, algunos ebrios quedaron tendidos en el suelo sin poder reaccionar, Zhen decidió alejarse de su hermano y Ranma quienes, con un grupo de estudiantes discutían acerca de técnicas de combate y pasada las tres de la mañana se fue a la casa a dormir.
Ranma llevó arrastrado a Inari a su habitación, este le dijo que podía quedarse en la de huéspedes para no regresar tan tarde al hospital, él joven aceptó pues ya estaba cansado. Una vez allí sin embargo no pudo conciliar el sueño, pasada la emoción de haber obtenido la cura, otra idea le rondaba la cabeza
-¿debo decirle a Akane que Zhen me besó?, nunca me lo perdonaría… pero si no fue mi culpa… ¿qué hago?, ¿qué hago?...ella sin duda me mataría…-
Finalmente decidió guardar silencio, de la cura porque quería que fuera una sorpresa y del beso principalmente porque le gustaba la idea de seguir viviendo.
En los días siguientes Ranma cumplió con su promesa, muy temprano llegaba a la casa de los hermanos, la dejaba impecable y preparaba el almuerzo, luego regresaba al hospital justo para la ronda de las 6 am
-Era solo un broma Ranma- le decía constantemente Inari, pero Ranma se tomaba muy en serio lo de pagarles por su cura.
Zhen por su parte se sentía un poco incomoda con el joven de la trenza, no sabía cómo tratarlo después de aquella confesión, el primer día prefirió dormir hasta tarde para no encontrarlo, el segundo se limitó a saludarlo solamente, hasta que el tercer día fue él quien inicio la conversación
-ohe Zhen..¿ no me dijiste que seguiríamos siendo amigos?- le soltó Ranma al toparse con ella en el cuarto de lavado
-Y… lo somos-
-mmmm.. no me parece, aduras penas si me saludas, eso no lo hacen los amigos-
-Escucha Ranma, me es muy difícil hablar de mis sentimientos, yo solo sé que me gustas y no sé cómo lidiar con eso…. Además me siento apenada por mi comportamiento, no es propio de mí andar besando hombres ¿sabes?... ese fue mi primer beso….- la chica dejó caer algunas lágrimas y giró el rostro evitando la mirada de su amigo.
-Lo.. lamento no lo sabía..yo no quisiera perder tu amistad por esto- Ranma se lamentaba de haber iniciado esa conversación, él nunca había sido hábil para entender a las chicas, por poco y no se da cuenta que Akane lo amaba .. y eso que viviendo bajo el mismo techo.
-yo tampoco, ¿me disculpas?-
-Empecemos de 0, te parece, como cuando nos conocimos en el Dojo y tú me retaste a un duelo para saber si era un inútil- Los dos rieron por aquel recuerdo de hace unos meses.
-dime Ranma, ¿te reconciliaste con Akane, te noto feliz desde el día de su cumpleaños-
-Así es, todo está bien ahora-
-Vaya…. Se debe sentir muy bien que alguien te ame de esa manera ¿no?-
-Zhen…. Estoy seguro que alguien te va a amar de esa manera, tú eres una gran persona-
-me alegra que estés feliz…., te prometo que volveremos a ser amigos como antes-
-en verdad te lo agradezco….. ¿si te cuento algo prometes no reírte?-
-umm?- ladeo la cabeza la chica
-solo promételo-
-Una vez estaba aprendiendo a patinar en hielo, me había transformado en chica, porque me daba vergüenza hacerlo como hombre y de pronto me deslicé sin control, de la nada salió un estúpido, pedante, arrogante, imbécil y me detuvo, sin preguntar nada me cargó y….-
-no me digas que él…-
-sí, él me besó… y no solo eso… ese fue mi primer beso- dijo Ranma sacudiendo la cabeza con fuerza y limpiándose una y otra vez la boca con la mano.
La chica lo miraba asombrada, se llevó las manos a la cara para contener lo inevitable –JA JA JA JA JA JA- pero falló, estalló en una carcajada que la hizo tirarse en el piso y cogerse el abdomen por el dolor. Ranma la miraba con el seño fruncido
-¡LO PROMETISTE!-
-Lo.. jajajajja, siento…..jajajaja, ahora me siento mejor, de verdad que él mío no fue el peor primer beso-
Así la amistad quedó restaurada y las cosas claras por ahora.
A las 6 am Ranma regresaba al hospital y estaba pendiente del día a día de su madre, a las 7 pm dictaba una clase en el dojo junto con Inari y luego se quedaba entrenando con él, gracias a eso, había avanzado mucho en su técnica de combate libre, de hecho le había enseñado como lo prometió el día de su cumpleaños, una gran técnica que consistía en presionar los puntos indicados para dejar a su rival fuera de combate , lo cual le había costado más de lo esperado pues su maestro era estricto y quería que le saliera a la perfección, en ocasiones Zhen se unía a la lucha, vaya que tenía fuerza bruta y bastante arte para ejecutarla, hubo ocasiones en las que estuvo a punto de ganarle a Ranma, pero él no dejaría que eso pasara, así significara quedar hecho polvo.
-mi hermano me ha entrenado muy bien – decía arrogante la joven cuando lo veía jadeando y sudando
-no te olvides que soy uno de sus discípulos- respondía el joven con el ego más grande del mundo.
Discutían los chicos en uno de los entrenos, cuando de repente se abrieron las puertas del Dojo de par en par – Disculpen, ¿alguien puede decirme donde queda Nereima?- Al despistado de Ryoga como siempre su ausente sentido de la orientación lo había llevado lejos.
-¿Ryoga?- Ranma tuvo que parpadear un par de veces para creer lo que veía.
-¿Ranma?, ¿que no estabas en China con tu madre?-
-¡Tonto!... esto es China- le gritaba a su rival
-No..no lo puedo crees ¿sigo aquí?- se cogía la cabeza desesperado.
-¿Cómo que sigo?-
-Bueno ….es que.. en uno de mis viajes caí al mar, luego un barco me salvó, ahí iba una niña que me llevó en sus brazos y ¿quién crees que era esa niña?-
-Y yo que se-
- Nada menos y nada más que Plum, la hija del guía de Jusenkyo- dijo con una enorme sonrisa
-no me digas que…..-
-A que no adivinas a donde me llevó-
Zhen e Inari habían permanecido a un lado y se miraban tratando de entender la conversación, hasta que la castaña no se aguantó y trajo un balde con agua fría y sin más lo arrojó a Ryoga, bañando de paso a Ranma, pero ninguno de los dos se transformó.
-Hermana ¿qué haces?- La regañó Inari
-Lo siento, creí que se trataba de otro maldito de Jusenkyo, pero ya veo que no- decía rascándose la cabeza como una chiquilla que ha hecho un daño.
No se sabía cuál de los dos estaba más sorprendido con el cambio o con el "no cambio" del otro, tenían la boca abierta y corrieron a tocar incrédulos el cuerpo del otro.
Ryoga orgulloso sacó pecho y adoptó una pose de victoria.
-ja. Ja j aja- rió estruendosamente casi como loco –ahora si Ranma Saotome, soy todo un hombre, no hay nada que me impida estar con Akane, regresaré a Japón y le diré que la amo.
-qué te pasa cerdo, Akane no te ama- El joven de la trenza estaba acumulando energía a punto de estallar.
-Eso ya no me lo puedes decir, aunque es una lástima, ya que por lo pronto no dormiré en su cama, entre sus pe… brazos-
Esa fue la gota que derramó el vaso, un furioso Ranma atacó con todo lo que pudo, su entrenamiento había sido efectivo, en cuestión de minutos lo mandó por los cielos.
-rayos, ese Ryoga, que se ha creído, aprovechado, primero tendrá que encontrar el camino a casa-
-ohe, Ranma ¿Qué fue todo eso?- preguntaba Inari, quien se había sentado a observar la pelea.
-Solo un viejo amigo-
-Más bien un viejo rival, aunque veo que te he entrenado bien, soy un gran Sensei-
-por supuesto…Ranma saotome nunca pierde-
-Engreído-
-Ha, Quién habla de engeídos.-
-Ya está bien, par de tontos engreídos- los bajó de la burbuja Zhen
Para mala suerte de Ranma y buena suerte del chico de los colmillos este cayó sobre un agente de inmigración, quién molesto por el golpe que recibió y al notar que el joven era extranjero, le pidió todos los documentos legales para su estadía en ese país, obvio Ryoga aduras penas se sabía su nombre, así que lo deportó en el primer vuelo de regreso a Japón con prohibición de entrada a China en un año.
-vaya, me hicieron un gran favor, la suerte está conmigo, debe ser el destino, Akane mi amor voy por ti- salió dando saltitos del aeropuerto, mientras se imaginaba con su amada abrazándose -Ryoga te amo, ya no amo a Ranma- -Y yo te amo a ti- iba soñando
Ranma se había puesto un poco intenso en esos días, aunque a Akane no la molestaba que la llamara a diario, había algo diferente en esas llamadas, siempre la misma pregunta
-¿has visto a Ryoga últimamente?-
-e..e.. amor me has preguntado eso todos los días hace tres meses, ya me vas a decir ¿qué pasa con Ryoga?-
-bueno, esto es que…..él, llegó hasta aquí, como siempre tan despistado y me preocupa que no llegue a Japón-
-wao¡, que sorpresa, no me imaginé que su mala orientación lo llevara tan lejos, pobre... te avisaré apenas lo vea ¿te parece?
-está bien-
A la joven Tendo las clases en la universidad la mantenían bastante atareada, pero contaba los días para volver a ver a su amado literalmente, tenía un conteo regresivo en su almanaque – menos de tres meses- , se distraía mirándolo y suspirando..- ya quiero verte y entregarte lo más preciado, tan solo espera-
-Akane one-chan, ven a ver quien llegó-
Su corazón dio un brinco,-¿será posible?, ¿será que adelantaron el viaje?- corrió rápidamente buscando con la mirada en el pasillo superior, las gradas, el pasillo interior, el patio, finalmente se detuvo en la sala al ver que su hermana estaba junto a un joven, pero no era quien esperaba.
-Ryoga, que sorpresa, tiempo sin saber de ti- sonrió la joven resignada
-a.. Akane, yo es.. que… estuve en China, por eso no había regresado.
-Si lo sé, Ranma me contó-
Por un momento el rostro de Hibiki palideció- se atrevería a hablarle de mi maldición-….-¿Y que más te dijo?-
-mmm, solo eso, creo que estaba preocupado porque regresaras a salvo-
-Sí , claro, que gran amigo es jejeje-
-iré a hacer la cena, pónganse cómodos- dijo la buena Kasumi dirigiéndose a la cocina.
Los jóvenes se sentaron tranquilamente en la mesa, ese día Ryoga no llevaba su acostumbrada ropa desgastada y la pañoleta, por primera vez lo veían en algo más formal, un pantalón de dril y una camisa de manga larga blanca, su actitud nerviosa lo hacía tartamudear más de lo normal al ver a Akane.
-Te..te traje estos regalos, acéptalos por favor- Estiró las manos con unos paquetes haciendo una venia.
-Gracias Ryoga, tú siempre tan amable-
-Akane, hay algo importante que debo decirte-
-claro, dime, te escucho- dijo la joven poniendo los regalos sobre la mesa
-etto, yo…tu.. nosotros, menos Ranma, mmmm-
-¿tienes algún problema?-
-no, yo solo quería que fuéramos a tomar algo, ¿te parece?-
-claro, no hay problema, solo déjame cambiarme, en un momento regreso-
De regreso en su habitación vio el celular y recordó que Ranma le había pedido que le avisara de Ryoga
Bip bip bip, "buzón de voz, deje su mensaje después del timbre"
-Cielos, debe estar ocupado y mi celular sin batería, lo dejaré cargar y al regresar lo llamo-
Ranma acompañó a su madre ese día a una tomografía y le pidieron apagar su celular, al regresar se encontró con la llamada perdida, pero al devolverla nadie le contestó, entonces decidió llamar a la casa.
-Alo-
-Hola Kasumi-
-Hola Ranma-
-¿Akane se encuentra?-
-salió hace un momento con su amigo Ryoga, llámala al celular-
-….-
-Ranma, Ranma…creo que se cortó la llamada-
En la cafetería los jóvenes conversaban un poco de sus vidas y como habían cambiado en los últimos meses, la universidad de Akane y los viajes de Ryoga. Ella sonreía y eso lo iba llenando de valor para declararse, tomando aire finalmente lo dijo
–A..Akane, tú me gustas, por favor acepta mis sentimientos, -
La joven lo miraba perpleja, su amigo de tantos años, amigo de Ranma, ¿acaso su prometido sabía de esto y por eso estaba tan preocupado?
Continuará
Casi que no saco el tiempo, pero bueno aquí está el otro, perdón por la demora
Amo a Ryoga siempre tan despistado y tan enamoradizo jajaj, lástima que ya no veremos a p-chan
Pobre Zhen otro soldado caído en la frienzone jajaj tome su tomate.
