Sing A Little Song For You

Basado en el fic del mismo nombre, de Roxius.

Capitulo Decimo Cuarto:

Lágrima

" A tear escaped Meiko's eye as Kaito ran a hand along her cheek. "What's wrong?" "I'm just...I'm just so happy..."

Meiko despertó esa mañana con una resaca espantosa. Se revolvió algunas veces entre las sábanas, que le pesaban insoportablemente. Pero aun así se sentía demasiado débil como para levantarse y librarse de esa suave prisión.

Al abrir con dificultad los ojos, se topó simplemente con la pared de su habitación, cosa bastante tranquilizante (Ya muchas veces en su vida había despertado con resaca en habitaciones ajenas; generalmente no habían sido buenas experiencias)

Cerró los ojos intentando deshacerse del dolor de cabeza tan intenso, sin lograrlo, y se concentro en la noche anterior. Como siempre luego de beber una cantidad obscena de alcohol, no recordaba todo a la perfección, pero podía visualizar en su cabeza algunas escenas borrosas de la noche anterior.

Sobretodo, en su cabeza, podía ver con claridad una gran botella de un líquido bastante delicado: Tequila. Luego, era ella bebiendo un vaso, y otro, y otro, y otro más…

Recordaba levemente como Kaito intentaba evitar que siguiera bebiendo Tequila como si fuera jugo de manzana u otra fruta inocente; no concentrado de agave mexicano con efectos espantosos en la sobriedad. Recordaba haberlo ignorado soberbiamente mientras pedía el onceavo vaso al barman.

Recordaba haber perdido la conciencia, haberse subido al bar y bailado alguna canción sórdida con letra vulgar (O eso le parecía), los demás borrachos aplaudiendo encantados, algo así… y recordaba a Kaito mirándola con pánico, sonrojado hasta adoptar un color jitomate.

Y luego no recordaba nada.

Gruñó por lo bajo y dio otra vuelta entre las sabanas, que parecían comenzar a aligerarse. Entonces un crujido de la puerta llamo su atención, y al levantar un poquito la mirada se topó con un chico de pelo azul, entrando torpemente de espaldas con una charola de plástico en las manos.

-¿Estás despierta?- preguntó cuando volteó hacia la cama, sonriendo con una de sus caras de idiota que a Meiko le parecían tan lindas.

-Algo así…- respondió Meiko con voz ahogada entre todas las cobijas, y con una resaca que no le permitía pensar que las caras de idiota de Kaito eran lindas.

-No me sorprende después del escándalo que armamos anoche- respondió Kaito risueñamente.

-¿Ah?-

Kaito la miró con curiosidad. – ¿No recuerdas?-

-Casi nada.-

-¿Ni siquiera cuando te quitaste la ombliguera frente a todos los borrachos del bar y la lanzaste a lo lejos?-

-Definitivamente no.-

-Y estabas bailando esa canción de "Shake your cute ass baby" o algo así, sobre la barra, cuando te quitaste la ombliguera y seguiste bailando en sujetador… la verdad tuve miedo de que alguno de los demás quisiera propasarse contigo.-

-Ya.- Meiko lo miró con curiosidad mientras él dejaba la charola junto a ella, sobre la cama. En otros tiempos, seguramente no habría salido tan bien librada de haber bailado semidesnuda sobre la barra del bar de Josheph luego de haber bebido más de veinte vasos de Tequila.

También miró curiosamente como Kaito le tendía una pequeña pastilla, seguramente algo contra la resaca, mientras le tendía con la otra mano un vaso de agua. La joven se incorporó lentamente y tomó rápidamente la medicina junto con un largo sorbo de agua.

Antes, nadie se habría molestado en traerle una medicina para aliviar su resaca. Había crecido y vivido gran parte de su vida en soledad, siempre valiéndose por si misma, pero en ese momento el gesto le pareció inesperadamente significativo.

Reflexionó unos minutos más, mirando el esmero con el que Kaito terminaba algunos arreglos del pequeño desayuno en la bandeja. Le encantó verlo tan concentrado en hacerla sentir mejor, y sonrió melancólicamente recordando la diferencia entre estar con él y estar sin él.

Kaito le sonrió cálidamente en respuesta, y cuando ella termino el vaso de agua se lo retiro; le tendió esta vez un pedazo de pan tostado con mantequilla, que Meiko tomó y comenzó a mordisquear.

Cuando lo terminó, volteo hacia su novio con intenciones de agradecerle, pero cuando descubrió esa mirada de un chico un poco tonto pero adorable que era, no pudo hacer más que contemplarlo sonriente.

Kaito reaccionó con una mueca de confusión. –¿Meiko? ¿Qué pasa?-

La castaña no quitó su sonrisa pese a la débil lágrima que recorría su mejilla con lentitud. Era tonto, porque después de todo, su vida y todos los cuidados de su novio no la ponían triste o deprimida como para derramar una lagrima.

Sin embargo, al tener esa impresión conmovedora de no sentirse sola nunca más, no había podido evitarlo.

–Nada… solo… es que me siento tan feliz justo ahora…-

Fin Del Capitulo

¡OTRA VEZ GRACIAS A ROXIUS!

Porque acepto tan amablemente que me aventará un fic basado en su gran obra T.T

Atte: Lallen (Que no estaba muerta, andaba de parranda)

Y Vocaloid NO me pertenece.

Gracias por leer este capitulo. Y discúlpenme por actualizar tan poco… tengo dificultades para escribir últimamente.

Bien, ¡Casi a la mitad del fanfic!

Pd: Si eres de los millones de seres humanos que vimos Vandread, aprieta el botoncito de abajo con el Mouse. Si no, también hazlo y dinos por qué.