Sing A Little Song For You
Basado en el fic del mismo nombre, de Roxius.
Capitulo Decimoséptimo:
Gone
He watched her bury her face into his blood-stained scarf, and sob. He wanted to ask why she was crying, why his coat was covered in blood, but by then his soul had already drifted off.
Estás llorando.
No puedo creerlo, pues casi nunca te veo llorar.
En todos nuestros años juntos, Meiko, no te he visto llorar más de cinco veces... eres una persona fuerte (demasiado, diría yo) y sabes soportar muchas cosas pero...
...esta vez, aquí estás, con los ojos llenos de lágrimas, que corren por tu mejilla cuando caen. Verte así es más aterrador de lo que puedo soportar. Intento levantar mi mano y acariciar tu rostro, pero apenas si puedo moverla.
No puedo ver mucho, excepto a ti.
Y de hecho, te veo borrosa. Mis ojos se cierran y se abren lentamente, siento que cada vez los puedo controlar menos. Debe estarme sucediendo algo realmente extraño.
Intento hablar, pienso que si te canto una canción te tranquilizarás al menos un poco... pero no sirve de nada. Es como si mis cuerdas vocales hubieran desaparecido.
No recuerdo cómo es que llegué aquí. No recuerdo como acabé reposando en tu regazo, mirándote sufrir de este modo. Quiero tocarte, al menos para asegurarme de que no estoy teniendo una alucinación o algo por el estilo.
Estirar mi brazo se siente como un esfuerzo sobrehumano. Como si todo mi cuerpo colaborara para que mi mano pudiera acercarte a ti.
Mientras intento alcanzarte, me parece ver algo rojo en mi mano. ¿Sangre?
Tu sostienes mi mano con demasiada fuerza, en respuesta. Me siento agotado, aunque sólo haya logrado levantar mi mano unos segundos. Puedo sentir tu mano apretándola, tan cálida... como nunca la había sentido.
Creo que mi abrigo está manchado, puedo sentirlo mojado y sucio. Levanto un poco la mirada, con mucho trabajo, y apenas si muevo unos milímetros. Cuando mi mirada se topa con mi cuerpo, tengo ganas de gritar.
No solo esta manchada mi mano.
Todo mi cuerpo, mi abrigo, mi bufanda... todo está lleno de algo que parece sangre.
¿Pero por qué?
No siento ningún dolor en mi cuerpo, ninguna sensación, de hecho. Estoy asustado, demasiado asustado, y entre más pasan los segundos menos entiendo. Sigues llorando.
Tus ojos, del color del chocolate, no dejan de llorar, y hasta puedo escucharte sollozar. Quiero gritar que no debes llorar, que no sucede nada pues yo no siento dolor, no pasa nada.
Pero toda esta sangre...
¿Acaso tú sabes qué me sucede?
¿Por qué no puedo moverme y abrazarte?
Quisiera abrazarte para hacerte sentir mejor. Tranquilizarte. No recuerdo que me sucediera nada malo. Sólo recuerdo... sólo recuerdo...
Creo que sólo te tengo a ti en la mente. No me viene nada más.
Estoy temblando, o eso creo.
Estoy sintiendo que me dejas caer, que tus manos no me sostienen como hace unos instantes. Intento gritar para que no me dejes caer, pero sólo sale de mi boca un poco de mi aliento. Mi mano y la tuya se separan dolorosamente, pero no tengo fuerzas para volver a tocarte.
Tu rostro me parece hermoso, aunque estés llorando, pero cada lágrima me duele.
¡Quiero besarte! ¡Deja de llorar!
Debe de haber alguna forma de levantarme, pienso, mientras te veo llorar con más fuerza.
De pronto, en un movimiento brusco (tan rápido que lo veo borroso) tomas mi bufanda y hundes la cabeza en ella, gritando.
¿Por qué?
¿Por qué lloras así?
¡Meiko, estoy aquí, lo juro! Juro que sigo contigo. No me duele nada, no sucede nada malo... eso creo.
Toda la sangre debe ser mi imaginación. De ser verdadera, tendría heridas y estaría postrándome de dolor, ¿Cierto? No me duele nada...
Mis ojos están empezando a cerrarse.
De pronto, estoy luchando para no dejar de verte. Necesito decirte algo, preguntarte qué sucede.
Meiko, ¿Por qué lloras?
¿Por qué estoy cubierto de sangre?
Justo cuando abro la boca para preguntar qué sucede, de pronto, mis ojos terminan de cerrarse. Ya no siento nada.
Exactamente cuando reuní suficiente fuerza para hacerte mis preguntas, para consolarte...
...mi alma se fue.
Fin Del Drabble
¡Dios mío! ¡Éste fue difícil de escribir!
Créanme, no me alegra hacer estos drabbles trágicos, pero prometí atenerme a lo que escribió Roxius en su fantástica colección de frases. Juro compensar esto en próximos capítulos. Preferí conservar el título del drabble en inglés.
En fin, quiero enviar un abrazo-virtual lo más fuerte posible a todas las personas que han comentado este fanfic, de verdad que sus comentarios son inmensamente apreciados y me pone muy feliz ver que siga habiendo gente que lea mis trabajos.
¡Gracias por leer!
Recuerden que la idea de los drabbles es de Roxius, los drabbles son míos. Vocaloid no es de ninguno de los dos.
Dato curioso: Por cada Review que envían, nace un futuro fan del KaiMei en el mundo...
