Un Rayito de Luz

- Psst! Hey! Alina! – me dijo una voz conocida

- Ah? Eres… eres tu Navi?! – conteste levantándome y abriendo los ojos

- Navi? Ja! Claro que no – respondió – vaya que alucinas y bastante, soy yo, tu hermana Alejandra

- Ahhh, que quieres? – le conteste mientras me recostaba de nuevo, poniéndome la almohada en la cara.

- Uy! Que humor traes! – me dijo poniéndose de pie – solo vengo a avisarte que si quieres terminar pronto las labores que te dejo mama, te levantes ya.

- Aww… que hora es?

- Las 9 de la mañana – dijo mirando el reloj

- Pfff… ya, esta bien – le dije mientras me paraba de la cama - y mama?

- Se fue a la oficina desde temprano – y luego con una leve sonrisa siguió – me dijo que te levantara desde las seis de la mañana, pero tuve compasión de ti, se lo que se siente, y no quiero que mi pequeña hermana pase por lo mismo

Después de eso, me dio un abrazo. Si, mi hermana es la mejor y la quiero mucho, tanto que le puedo confiar todo. De hecho, a ella le tengo más confianza que a mi mama.

- Muchas gracias – susurre mientras me cobijaba en sus brazos

- De nada hermanita tu cuenta conmigo, si?

Afirme con la cabeza. Luego me hizo un guiño y se dirigió hacia la puerta de mi cuarto.

- Ale! – le grite

- Si?

- Bueno… pues…

No sabia como decirlo… lo pensé varias veces. Debía decirle que Link y Navi habían estado ahí?

- No, nada, olvídalo – le dije mientras me ponia un poco roja

- Estas segura? – contesto, me dirigia una mirada dudosa

- Segura, lo que te iba a decir era una tontería – le conteste sin voltearla a ver – no te preocupes.

- Bueno – me dijo – como sea, si necesitas algo, llámame de acuerdo? Yo y David ya nos vamos.

- Ya, esta bien. No se preocupen. Adiós!

- Adiós! Te cuidas

Y se cerró la puerta.

Hice bien en no haberle comentado sobre lo de ayer? Tal vez si, y tal vez no. Pero puedo justificar por que no.

Para empezar, no estaba segura si lo del día anterior había sido un sueño. Segundo, si eso había sido "real" había prometido no decirlo a nadie. Tercero, no creo que Alejandra me crea una cosa como esa. Quien diría que Link y Navi son reales? Así que pensé que era mejor no decir nada, y tenerlo en mi corazón como una grandiosa experiencia. Decidida, me cambie y empecé lo que había dejado pendiente.

- Veamos la lista – repase con el dedo la lista - de acuerdo, me quede en limpiar la computadora. Eh? Que bueno que deje las tareas fáciles al ultimo

Y así, empecé y bla, bla… limpiar en círculos… uy! Si, me acorde del señor Miyagi (Karate Kid) aunque debo admitir que no funciona del todo bien…

- Genial! Las 4 de la tarde! Aahhhh! Deje la casa rechinando de limpio. Wujuu! No hay nada que yo no pueda hacer! – dije poniendo las manos en mi cintura y dando un respiro - pero ahora, toca estudiar matemáticas… y que tal si repruebo una vez mas? – luego saque la lengua – no, no puedo reprobar matemáticas de nuevo, lo prometí a mama. Pero los problemas son muy difíciles! Haber…

Fui hacia mi mochila y saque mi libreta. Luego escribí:

- "Cuanto es 2 2?" claro que la respuesta es cuatro… aahm! Uu creo que eso no es de mi nivel, por Dios! Estoy en 1ero de secundaria! No es posible que no sepa matemáticas!... Ya! Esto es serio, debo aprender números! Veamos el bendito Internet…

Explorando, explorando, encontré uno que otro problema. Los apuntaba en mi libreta y los resolvia, aunque todos me daban, por alguna extraña razón, error

Cerré mis libretas, mi cabeza me daba vueltas. Y mi mama quiere que sea contadora cuando sea grande…

- Awww! – dije bostezando – ahora que hago? Apenas son las 5 de la tarde… y mañana ya empiezan de nuevo las malditas clases… vaya fin de semana. Creo que ire un rato a mi cuarto. Y voy a averiguar si lo que paso anoche fue verdad -

Subí a mi cuarto y lo primero que hice fue abrir mi closet. Lo vi un poco desordenado, como una pequeña señal de que alguien estaba ahí. Hice una sonrisa de satisfacción, luego vi el walkman en el buró, lo encendí y estaba la misma música de anoche. Otra señal mas.

- Ya! Esta bien! – dije dando un brinco de felicidad – si vinieron! Si estuvieron aquí! Pero... lo que no me explico es; como pudieron transportarse de un lugar a otro, con un simple movimiento de manos de Link? Acaso habrá usado magia? Pero según yo, Link… si sabe usar magia? –

Miles de preguntas surgían, pero no me importaba responderlas en ese momento, ahora lo que quería era saber si había una forma de llegar a Hyrule…

-…pues si ellos pudieron llegar desde su mundo hasta aquí, debe haber una forma de llegar hasta alla… el problema es, como? – pase mi mano sobre mi cabello - Mmm… tal vez solo se puede transportar de aquí hasta Hyrule con lo que hizo Link – empece a hacer una serie de movimientos con las manos – haber, primero las cruzo asi… o así? Y luego esta fue para arriba… una torsión de manos… T.T no funciona –

Maldita sea mi suerte, no quería perder las esperanzas de que Link vendría de nuevo, o al menos Navi.

Daba vueltas por toda la habitación. Como llegar a Hyrule? Esa era la pregunta principal.

- A menos que no exista Hyrule… nah! No lo creo, Hyrule tiene que existir – di un gran suspiro, luego me dirigí al lugar donde habían desaparecido Navi y Link – Humm… pues no veo ni rastro de polvo. Tengo que hallar algo… esperen!

Recordé que Link había sacado algo de uno de sus bolsillos, tal vez esa era la clave.

- Bueno, así que ya esta, sin esa "cosa" en particular, creo que me será imposible llegar hasta "allá"… si es que existe ese "allá"… por que ni siquiera estoy segura si ese "allá" existe…

Alce una ceja. Nada que hacer en ese momento, bueno, excepto estudiar matemáticas. Pero eso era una perdida de tiempo. Me recosté en mi cama, y después de un rato, el silencio de la habitación se rompió cuando sonó el teléfono.

"Ring… Ring… Ring… Ring… Ring… Ring…"

- No tengo ganas de hablar con nadie, por que no deja de sonar? – dije irritada

"Ring… Ring… Ring…"

Decidí contestar el teléfono, total, estaba aburrida.

- Hola?

- Si? Se encuentra Alina? – dijo la voz del otro lado del teléfono.

- Aham? – la voz me sonaba conocida – quien le habla?

- Soy Arturo, Alina. Ya, di que si estas.

- Ah! – dije contenta – Arturo! Como estas! Tanto tiempo…

- Si, desde el viernes que no nos vemos, o si, mucho tiempo…

- Hey! No te puedo extrañar, por que ya te enojas!

- Erm… - empezó a sonar nervioso – no importa…

Cabe aclarar que yo y Arturo somos amigos de la infancia… así que yo lo aprecio mucho.

- Y dime – le conteste – para que me hablabas?

- Umm… bueno, es que… te acuerdas que habíamos planeado un paseo entre nosotros…? – hizo una pausa, después oí en el teléfono otras voces, después siguió hablando – entre nosotros y los demás chicos?

- Aaah! Si. No se había podido hacer antes. Se supone que para este tipo de paseos tenemos que ir todos, y si no va una persona, el paseo no se hace… - luego dije un poco triste – así que si están planeando hacer uno ahora… creo que no podré, estoy castigada…

- Es por eso que te estamos hablando – dijo alegre – todos los chicos nos enteramos que estabas castigada, y por mucha casualidad, todos estamos libres de compromiso el viernes siguiente. Así que pensamos que tal vez, para esa fecha ya no estarías castigada. O si?

Lo pensé por un momento.

"- No estés tan segura jovencita – dijo Mama con una voz escalofriante, que arruino mi momento de felicidad – durante los fines de semana me vas a ayudar, durante todo el día, a las labores de la casa y entre semana, después de clases, dedicaras tu tiempo a estudiar, no solo matemáticas, si no todas las demás materias."

Esas fueron las palabras de Mama… sonaba un poco difícil. Pero ya hacia mucho que no hacíamos uno de esos paseos, y estaba dispuesta a lo que sea con tal de ir a uno de nuevo. Solo tendría que estudiar muy bien cada materia y traerle en esta semana a mama las mejores calificaciones, para que asi, me deje ir al paseo.

- No – le conteste después – no lo estaré, así que cuenten conmigo para ese paseo.

- De acuerdo! – contesto, y después se oyeron unos cuantos gritos de felicidad

- Ahm? Quien esta contigo?

- Ah! Son todos! Vinieron todos a reunirse a mi casa, y decidí llamarte para ver si podías…

- Están todos los chicos ahí? Aww! - que emoción! Mándales un saludo de mi parte.

- Ya, esta bien que bueno que puedas venir Alina – dijo - entonces recuérdalo. Será el próximo viernes, nos reuniremos en la estación del metro de siempre a la 1:00 p.m. Ahí, decidiremos a donde ir, lo más probable es que sea al patinadero.

- Genial! Entonces ahí los veré

- Bien… - hizo una breve pausa – entonces… te veré en la escuela el Lunes con los demás, bien?

- Si!

- Ahm… bueno, te cuidas mucho, te quiero! Adiós!

- Igualmente, los quiero a todos! Adiós!

Colgué el teléfono. Por fin, una buena noticia en todo el fin de semana. Lo complicado será estudiar. Pero bueno, cabe destacar que en todas las materias soy buena, la única que se me complica es matemáticas. Así que solo tendré que concentrarme en esa…

- Bueno. Aquí se termina todo – di un respiro – seria genial poder estudiar al aire libre, como en los campos de Hyrule… creo que así tendría mas concentración… pero bueno, mantengo la esperanza de que algún día así será –

Me levante de la cama. Tenía hambre en ese momento, así que iría por un plato de comida. Pero en ese instante y por la nada, empezó a aparecer una silueta en el centro de mi cuarto, la cual enseguida reconocí. Pero antes de decir nada, fijo su mirada en mi y me dijo…

- Hey! Hola Alina!

No podía creerlo… era otra vez el! Claro, tal y como había dicho, regresaría. Tome todo el aire y grite emocionada:

- LINK!