Entrada al Mercado

¿Cómo podré regresar a casa si Hyrule, por lo que me he dado cuenta, es demasiado grande? Y con tan solo 2 horas o menos de tiempo límite, debía de encontrar civilización… ¡Claro! Se supone que en Hyrule, Link es famoso, así que es posible que la mayoría de los habitantes aquí lo conozcan… al menos eso espero

- Si eso no pasa – me dije caminando mas agotada que nunca – entonces si estoy perdida… en sentido figurado y en sentido real.

Seguí caminando y aunque estaba un poco preocupada, en el fondo sentía una enorme emoción… no cualquiera (humano) se encuentra por aquellos rumbos y encontrando una aventura sin buscarla.

Camine y camine y camine, maravillándome con el paisaje tan hermoso que se veía. Y lo que mas me sorprendió fue lo cristalina y pura que se veía el agua de un lago que me encontré en el camino, sin pensarlo dos veces, me detuve un momento y tome saciando mi sed… y aunque todo mundo sabe que el agua es insípida y desabrida, aquella me supo deliciosa. Me dio mucha tristeza no llevar conmigo alguna botella para poder irla bebiendo en el largo camino.

Afortunadamente, a partir de aquel lago, me esperaba una gran sorpresa.

- Una hora caminando y por fin encontré un caminito de tierra – dije mientras me sentaba un momento – ¡una hora! Diablos, ya me metí en un gran lío

Y por un momento pensé:

Ya llegue aquí, mi sueño¿por que apurarme? Así que por que no disfrutar el momento SIN preocupaciones. ¡Si! Eso iba a hacer. Alina, deja a un lado la escuela, los amigos, tu familia y, en especial, a mama, y mejor a gozar con una buena aventura y exploración a todo Hyrule. Di un suspiro, me levante y seguí todo el caminito marcado. Tarde únicamente 15 minutos para que mis ojos vislumbraran la más hermosa y grande estructura que haya visto.

Encontré el enorme y magnifico castillo de Hyrule.

- ¡¡WOOOOOOW!! – fue la primera expresión que hice mientras veía con gran felicidad el castillo - ¡es muchísimo mas grande de lo que en los juegos aparenta y mucho mas bello!

Y después de esta gran alegría, seguí caminando (y seguí y seguí…) ahora mi plan era ver de mas cerca el castillo. Di unos cuantos saltos de felicidad tarareando la canción de Hyrule, lógico, eso era lo que faltaba, pero bueno, la única canción que escuchaban mis oídos era el cantar de los pájaros… Esta bien... me oí muy cursi diciendo eso, pero es la verdad. Y al estar en frente del castillo, tuve que levantar completamente la cabeza para poder ver el inmenso castillo, desde el puente hasta la torre más alta. Con mucha felicidad, decidí entrar. Debajo del puente estaba el típico arrollo, solo se oía el susurrar de el agua al caer, pero al irme acercando se oía las voces de bastantes personas y los gritos de varios niños, me acerque mas y mas rápido, hasta que al final del camino, que por cierto, adornado con varias flores y a los lados unas cuantas casas, pude ver el mercado. Lleno de gente caminando de un lado para otro y muy ocupada, que no se daban cuenta de mi presencia. Claro, nunca falta el pequeño niño o niña que alertaba a los demás que una "extraña" había aparecido. Y así fue. Un pequeño niño, de aspecto inocente y lindo, se paro frente a mí y me miro con mucha atención.

- Ehh… - dije un poco nerviosa – ¡hola pequeño! – le tendí la mano

El pequeño niño, que ahora miraba extrañado mi mano extendida hacia el, hizo un pequeño puchero.

- ¡Oh, no, no, no llores! – le dije alejando la mano y tratando de calmarlo - ¡cálmate! – le implore - ¡se alegre y un buen niño y ve a jugar con los demás!

Pero como si le hubiese dicho todo lo contrario, el niño empezó a llorar y a gritar con todas sus fuerzas, tanto, que todo el ruido que había en el mercado se convirtió en silencio mientras todos miraban al niño llorando y después me veían confundidos y atemorizados. Después, empezaron a murmurar entre si. Empecé a ponerme nerviosa por la situación. ¿Ahora, que debía hacer?

- T-tu – dijo tartamudeando y señalándome un anciano de entre la multitud – ¿q-que e-eres?

- ¿Cómo que que soy? – le dije molesta y levantando la voz, a esto, el anciano se espanto mas -

- C-claro, si – contesto el anciano – e-eres una criatura bastante r-rara. Tu ropa es extraña y tus orejas son a-algo…

- ¿Mis orejas? – le dije, cubriendo mis oídos – mis orejas…

Ahora entendía lo que el abuelito quería decir. Yo si estaba acostumbrada a ver hylianos con ese tipo de vestimenta. Pero para ellos seguramente yo era como un fenómeno. Mis orejas no eran largas ni puntiagudas como las de ellos, si no mas chiquitas y ovaladas, y que decir de la ropa, traía unos pantalones de mezclilla, con unos tenis, una blusa y un chaquetin. Nada típico para los hylianos¿no creen?

- Jejeje – empecé a reír y todos me miraban extrañados – claro, si, mis orejas. Aclarando la duda, soy una humana y ustedes unos hylianos ¿o me equivoco?

Todos asintieron con la cabeza.

- Respecto a mi vestimenta – dije levantando el chaquetin por un lado – es el tipo de ropa que usamos frecuentemente nosotros los humanos.

- Se ve bastante incomoda – dijo una niña, adelantándose y acercándose a mi

- Diría lo mismo sobre su vestimenta¿sabes? – le dije a la pequeña niña de ojos color azul

- Y – otra niña se acerco a mi - ¿Cómo te llamas?

- Me llamo Alina – le conteste – mucho gusto

- Tus orejas son un poco raras – me dijo la primera niña – tan chiquitas…

- Lo se – le dije un poco molesta – me gustaría tener sus orejas

Y así comenzó mi relación con la gente de ahí, aunque algunos todavía me miraban con desconfianza. Hasta que se me ocurrió preguntar algo que pensé desde el principio.

- Disculpen – dije alzando la voz - ¿ustedes conocen a Link?

Hubo un largo silencio. Hasta que un niño hablo.

- ¡Como no conocer a nuestro héroe! – dijo emocionado - ¿lo conoces?

- Desgraciadamente – dije en voz baja

- Si es así, tal vez te hayas dado cuenta que es alguien muy amable – dijo muy seguro el niño – aparte de que me esta enseñando a usar la espada

Se me ocurrió una gran idea… pero algo ahí estaba raro. Tal vez ellos no se den cuenta de lo egoísta que es Link.

- ¿Ah, si? – le dije con una sonrisa - ¿sabes donde puedo encontrarlo? Puede que me de unas cuantas clases de aprender a usar la espada

- Nadie lo sabe – contesto una mujer – Link siempre anda con Navi, su hada, por diferentes rumbos de Hyrule, y a veces hasta Termina

Troné los dedos, eso si que no era bueno. ¿Pero que hay de malo en eso? Podía pasear sin Link…

- ¡Hey, Alina! – dijo una voz detrás de la multitud – no esperaste demasiado para usar el emblema ¿verdad?

Todos le abrieron paso al ver a Link entrar y se llenaron de alegría al verlo

- ¿Qué tal, chicos? – dijo Link saludando a toda la gente con Navi al lado – ¡con que conociendo a la humana nueva!

- Claro, si – le dije molesta a Link - ¿Qué tal si me enseñas a usar la espada?

- ¡Usar la espada! – dijo Link fingiendo impresión - ¡oh, no, no! Apenas llegas y ya quieres ser violenta. Claro que te enseñare señorita "adelantada a los hechos" pero primero lo primero.

Algo ahí andaba mal. Link no me trataba tan mal como antes.

- Y se puede saber – le dije siguiéndole la corriente - ¿Qué es lo primero?

- ¡Conocer a la Princesa Zelda! – dijo muy sonriente – es la primera vez que un humano pisa tierra de Hyrule, y tu has de tener ese honor tan grande

¡Eso si me cayo de perlas! Conocer a la princesa Zelda, por fin ver a la protagonista de mi juego preferido. Y en todo ese tiempo nunca se me ocurrió algo así

- ¿¡A Zelda!? – le dije impresionada - ¡¿Zelda!?

- ¡Ah, ah! – dijo Link tapando mi boca con sus dedos – Princesa Zelda para ti

- Claro, si – dije sin aun poder creerlo – Princesa Zelda, la Princesa del Destino… ¿y que esperamos? – agarre a Link de la mano y lo jale – ¡no hay que perder tiempo!

- Esta bien – dijo Link soltándome de la mano bruscamente provocando que me cayera – pero no te emociones, que primero hay que ver si te quiere recibir

- No te preocupes Alina – hablo por fin Navi – iré contigo para irnos adelantando, Link todavía necesita hacer algunas cosas por aquí

- Me parece buena idea – dijo muy imponente Link – váyanse ya, no hay que perder tiempo

Y antes de que Link se diera la vuelta, un anciano preocupado y temeroso lo llamo, mientras me veía con gran inquietud en el suelo, Link no se opuso y fue con el a hablar. Me levante y me di una sacudida, ese sentón si que dolía.

Me sentía tan incomoda que todos me vieran de esa manera, como si fuera un gran peligro…

- Anda Alina – me dijo apurada Navi dándome unos pequeños jalones – la Princesa debe estar esperándote

- Pues no que…

- Si, Link dijo eso – dijo Navi muy nerviosa – pero ya sabes como es contigo, anda, date prisa

Navi se adelanto y yo la segui, me senti mejor al salir de ahí, ya nadie me veia de manera extraña.

- Navi – le dije al salir de ahí - ¿Por qué todos me miran raro?

- Imagina esto – dijo mas tranquila Navi – estas muy comoda en tu casa, sin ninguna novedad, todo es normal, y de repente, llega una persona desconocida. ¿Ahora entiendes la razon?

Yo entendia que no estaban acostumbrados¿pero a que me vieran de esa manera? Decidi no preguntar mas, total, si iba a permanecer ahí, debian acostumbrarse.

- ¿Es cierto que entre Zelda y Link hay… algo? – pregunte de repente y sin pensarlo

- Vaya pregunta mas descabellada – dijo Navi volando frente a mi – por supuesto que no hay nada

- ¿Enserio?

- Bueno – dijo Navi cambiando el tono de su voz – si te refieres a una relacion amorosa…

- A eso me refería al principio – le conteste

- ¡Ah! – dijo Navi con una risita – si… hay algo. Los dos siempre se ponen muy extraños cuando están uno frente al otro

Esboce una sonrisa. Tan siquiera ahora estaba segura de que Link y Zelda eran el uno para el otro.

Solo espero que Zelda no sea igual que Link...


N: Hasta aqui es donde deje de escribir la historia, pero no se preocupen, la continuare. (En proceso el siguiente capitulo) Gracias por leer