Vuelvo al ataque con más drabbles (sí, ya sé que últimamente no escribo otra cosa) y estos en especial están dedicados a mi prusiana roboticmixie, que es su cumpleaños y se los dedico a ella.
En estos drabbles uso de nuevo los nombres humanos, espero que no os importe y que os gusten.
El prusiano llegó al cementerio muy serio y cabizbajo. En esa fecha siempre estaba triste aunque intentaba ocultárselo a los demás, aunque sabía que al menos su hermano lo notaba.
Recorrió el camino hasta la tumba sin fijarse en nada, después de tantos años ya se lo sabía de memoria y no le hacía falta hacerlo. Al llegar se quedó un rato de pie frente a ella y, al ver que unas personas se acercaban poniendo en peligro la soledad que en ese momento tanto apreciaba, se cerró bien el abrigo y metió las manos en los bolsillos.
— Te echo de menos, viejo— se dio la vuelta y se fue sin mirar atrás, soltando una solitaria lágrima.
Quizás no hayáis caído pero la tumba que va a visitar es la de Fritz y espero que los que lo hayáis echo no me queráis pegar.
