Vuelvo al ataque con más drabbles (sí, ya sé que últimamente no escribo otra cosa) y estos en especial están dedicados a mi prusiana roboticmixie, que es su cumpleaños y se los dedico a ella.

En estos drabbles uso de nuevo los nombres humanos, espero que no os importe y que os gusten.


Llevaba horas encerrado en una habitación oscura, sucia, húmeda y silenciosa y no parecía que le fuesen a sacar de allí pronto. Tenía el uniforme rasgado y sucio, la chaqueta se la habían quitado y la poca ropa entera que le quedaba no le protegía del frío que hacía en la habitación, por lo que temblaba mientras andaba por la estancia intentando entrar en calor.

Creyó oír unos pasos en el pasillo y se acercó a la puerta para intentar oírlo mejor, si es que no había empezado a delirar. Pegó la oreja a la puerta y los oyó cada vez más fuertes y cercanos. ¡Por fin alguien iba a sacarle de allí! Aunque no es que necesitase ayuda para salir de allí, solo era que su maravillosa persona aún no lo había intentado.

Se colocó en el otro extremo de la habitación mientras abrían la puerta. Una figura alta se recortó contra la luz del pasillo. Era Ivan y llevaba algo en las manos, una bandeja, que dejó en el suelo al lado de la entrada.

— Vas a pasar mucho tiempo aquí. Considera esta habitación tu cuarto desde ahora— el ruso le sonrió poniendo cara de niño pequeño e inocente y cerró la puerta, dejándole completamente solo de nuevo.