Eh perdón porque en el primer capítulo no puse ninguna información ni nada u.u la verdad es que soy bastante irresponsable y pido sincero perdón a las personas que comentaron el primer capítulo y escribieron que deseaban que continuase, la verdad es que paso mucho tiempo y yo no actualice y pido perdón, pero es que creí que a nadie le gustaría mi historia, seguramente a la fecha ya nadie le recuerda pero si alguien la lee le debo confesar la inmensa alegría que sentí al ver que hubo personas a las que les gusto esta historia, jamás creí que fuera así c:
Pareja: Alfred x Arthur.
Advertencia: Nadita de nada.
Disclaimer: Hetalia no me pertenece, así como tampoco los personajes mencionados en la historia.
Capítulo Dos: The Green Eyes.
"El alma que hablar puede con los ojos, también puede besar con la mirada".
Gustavo Adolfo Bécquer.
Arthur entro rápidamente en el baño de la escuela, y se apoyó en la pared, sus ojos estaban húmedos y tenía la leve impresión de querer romper en llanto, pero su orgullo era demasiado grande como para hacer algo así, recargado en la pared como estaba se deslizo hasta quedar sentado en el piso y se cubrió la cara con las manos, y por primera vez desde que vio aquellos ojos azules comenzó a pensar en lo que ocurría y se sintió estúpido por haber actuado de aquella forma, aquel chico que vio en el campo de béisbol no era más que un desconocido y por su aspecto y el de la chica que lo beso, ambos eran novios, hacían la pareja perfecta, ambos rubios, ojos azules, altos, físicos perfectos, sonrisas radiantes, y el…no era más que un flacucho desgarbado y gruñón, por eso nunca se hacía de amistades…pero a pesar de todo eso, por un leve instante sintió como un encanto en sus miradas conectadas, sintió que su mundo se revolucionaba por completo y por un momento pudo sentir que ambos eran el uno para el otro…
-Disculpe, ¿se encuentra bien? – pregunto preocupado un joven de cabello y ojos negros y piel blanca.
-Eh… ¿yo? Sí, estoy bien – respondió Arthur un tanto avergonzado de ser descubierto en aquella situación.
-Me alegro, mi nombre es Honda, Kiku – Dijo con una sonrisa sincera en su rostro.
-Soy Arthur Kirkland – respondió luego de un suspiro que salió sin previa advertencia.
-¿Es nuevo verdad? Si quiere le puedo mostrar la escuela y no se sienta tan desorientado, aún es temprano-.
-Eh…- Su mente volvió a divagar imaginándose a sí mismo paseando junto a Kiku por el patio de la escuela y encontrándose a aquel chico de azulina mirada junto a esa chica rubia besándose, sintió su corazón apretarse nuevamente y sus ojos comenzaron a impregnarse de lágrimas otra vez.
-Eh, eh si no quiere, no lo obligare! Pero por favor no llore – decía Kiku alarmado intuyendo que su propuesta había causado aquel estado en Arthur.
-N-No claro que no es su culpa esto…además estoy muy bien! No pasa nada – declaro tragándose el nudo que se había formado en su garganta y forzando una sonrisa para no inquietar a su compañero. – De hecho me parece una estupenda idea caminar -.
Salieron del baño y Arthur distraídamente caminaba junto a Kiku que de vez en cuando entregaba alguna información de tal y tal lugar, pero Arthur realmente no ponía atención alguna a las palabras del joven que a su percepción era asiático.
Como pensaba y temía, en el otro lado del patio y sentado en una banca junto a la chica rubia y rodeado de gente estaba aquel chico que antes había visto, aunque se veía muy distinto de aquel momento en el que lo vio por primera vez, en ese momento estaba sonriendo animadamente, ahora parecía distante y abstraído, estaba rodeado de gente pero su mente le parecía dispersa, parecía que su cuerpo estaba ahí pero él estaba en la luna, miro al asiático por primera vez desde que comenzaron a caminar y le pregunto distraídamente por aquel chico que tan interesante le pareció.
-Aquel chico es Alfred F. Jones, miembro estrella del equipo de Béisbol, es muy popular, ya que es muy simpático y alegre, su personalidad es atractiva por lo tanto todos quieren ser sus amigos, y él por ser tan sociable no rechaza a nadie…aunque la mayoría de sus amigos son unos completos cretinos - confeso Kiku.
-Ah, ya veo, y esa chica sentada a su lado, ¿Quién es? – interrogo intentando parecer desinteresado, pero su mirada lo delataba, por lo menos a los ojos del asiático, que era bastante perceptivo.
-Ella se llama Emily, es amiga de Alfred desde la infancia, y no, no es su novia, aunque a ella le gustaría, por años ha intentado conquistarlo, pero el parece reacio a tener pareja, de hecho nunca se le ha visto a ninguna novia…ni novio – contesto Kiku mirando muy detenidamente la reacción de Arthur al escuchar su pequeño relato.
En un primer momento Arthur se sintió inquieto al verse descubierto por la forma en la que Kiku le dio la respuesta resaltando el que no era su novia, pero nada de eso le importo, su facción cambio inmediatamente enseñando una sincera y muy alegre sonrisa mientras volvía a mirar a Alfred que seguía sentado abstraído, y de pronto sin previo aviso Alfred levanto su mirada del piso y a lo lejos pudo divisar esa mirada que lo había cautivado.
Arthur al percatarse de la mirada de Alfred sobre él, sintió vergüenza al saberse sorprendido mirando por segunda vez aquel día a este chico.
Alfred al darse cuenta de la mirada de este chico al que no lograba quitar de su mente, se levando sin ser consciente de ello y corrió hacia él.
Arthur al darse cuenta que Alfred se acercaba a corriendo hacia él, no halló nada mejor que escapar de esa confusa situación, con la respiración acelerada, paso inseguro y su rostro completamente sonrojado decidió correr lejos de aquel chico que tanto le atraía ¿Por qué? Nadie lo sabe, ni el mismo, solo se sentía demasiado confundido con toda esta situación, intento mover sus pies lo más rápido que podía para que el chico de ojos azules no lo alcanzara pero iba perdiendo velocidad y lo sabía, no tenía una excelente condición física y por lo tanto casi nula resistencia.
-Hey tú! Detente por favor! No huyas, no te haré daño! – Escuchaba la voz de Alfred gritar aquellas cosas y estaba seguro de que si ese chico supiera su nombre no dudaría en gritarlo también.
Alfred corría veloz tras aquel fascinante chico que realmente se esforzaba por huir de él, lo peor es que ni siquiera sabía su nombre, pero no le importaba, necesitaba hablarle, conocerlo y explicarle que lo que vio hoy había sido un error, él no tenía nada con Emily, rayos debía decírselo!...pero ¿Por qué? ¿Porque informar de algo así a una persona que no tiene ninguna clase de relación contigo?, una persona que no conoces y que en este preciso instante hace lo posible por alejarse de ti…nada de eso le importo y logrando alcanzar a este chico le tomo del brazo y lo detuvo haciendo que este se volteara con el rostro sonrojado y jadeante, ambos estaban cansados se notaba por sus respiraciones.
-Creí que nunca te alcanzaría – dijo Alfred acariciando con su mano libre la mejilla de Arthur mientras sus miradas volvían a unirse.
Arthur calló mientras disfrutaba de la caricia brindada por Alfred, se sentía mágico.
Habían corrido tanto y tan lejos que no había nadie allí que pudiera molestarlos, habían llegado a la parte trasera de la escuela en la que había un amplio prado lleno de árboles y flores, Arthur sentía que estaba en alguna escena romántica de alguna novela, como tanto tiempo soñó.
-Jamás había visto alguien tan hermoso como tú – confeso Alfred, que de inmediato se sintió avergonzado por lo dicho –Lo estoy haciendo todo mal, que vergüenza, ni siquiera se tu nombre…¿me lo dirías?...-.
Arthur miro un segundo el piso y sonrió avergonzado por la situación.
-…¿Me lo dirás? – insistió nuevamente Alfred al no obtener respuesta. – Mi nombre es Alfred F. Jones- dijo el de ojos cielo un poco decepcionado al ver que el chico no decía nada.
-Mi nombre es Arthur – Dijo de pronto el inglés sorprendiendo a Alfred que le enseño una alegre y radiante sonrisa al chico de la verdosa mirada.
- ¡ALFRED! – de pronto fueron abruptamente interrumpidos por una chillona voz femenina que Alfred enseguida reconoció, ambos se separaron rápidamente y Alfred al notar que no lo habían encontrado aún, se acercó de improviso y beso la mejilla de Arthur, le guiño un ojo y con un "te veo luego" se despidió de Arthur corriendo animadamente de vuelta a donde sus compañeros que lo buscaban, dejando atrás a un muy sonrojado y confundido Arthur, que sentía que hace unos segundos se encontraba en un sueño en el que solo existían Alfred y él, sin Emily ni Gilbert, solo ambos, y calló en la cuenta de que había ocurrido algo que él no deseaba, se había enamorado, y esta vez totalmente de alguien que apenas conocía, pero que con una sola mirada revoluciono toda su vida.
Mientras Alfred corría de regreso, la sonrisa no se quitaba de su rostro, y de su cabeza no podía alejar la imagen de la mirada de Arthur, estaba seguro de que Arthur era especial, único y que su mirada lo había seducido por completo, estaba perdido y no lo lamentaba, conquistaría a este chico bajo cualquier costo, ya lo había decidido, Arthur seria suyo y sólo suyo.
*Continuara~
Bueno, nuevamente pido perdón por la demora y espero que aunque sea a alguien le guste este nuevo capítulo hecho completamente hoy (ni que fuera tan largo xDD) la verdad es que en el primer capítulo no puse nada porque soy bastante ñurda en esta página y no para nada como se usa, pero supongo que de apoco iré aprendiendo, la verdad es que no tengo ni idea de cuantos capítulos tendrá este fic, se irá viendo en el camino, ya que así como empezó de la nada luego de ver un vídeo en internet sobre la Heterofobia (algo así como un cortometraje que me dejo profundamente impactada) hice este segundo capítulo también de la nada, las ideas fueron fluyendo y así termino, perdón si no les gustó mucho la verdad es que no soy muy buena escribiendo pero la verdad es que me gusta bastante, y sentí que el fandom UsUk está un poquito abandonado, u.u y la verdad es que me da penita porque aunque soy mala para hacer estas cosas me encanta leer los fics que hacen los demás *~* bueno me dejo de dar lata y les deseo una Feliz Navidad (atrasada) llena de UsUk para ustedes (si es que alguien llegase a leer esto claro) y un próspero año nuevo c;
