CAPITULO 2

(Pov Tate)

La comida fue bastante... bastante... aburrida. Cuando acabó volvimos a casa. A mi habitación. Las paredes eran verdes, un verde oscuro y la cama de matrimonio. Hasta el momento no había traído chicas aquí en el instituto no me relacionaba con nadie y por mi actual trabajo de empresario todo el sexo que tenía que tener lo practicaba allí con completas desconocidas.

Me duché y quité la sangre de mi cuerpo, miré al frente en el espejo la imagen que veía detrás de mí era simple, yo estaba rajándome la garganta con una cuchilla de afeitar. Cerré los ojos y suspiré.

Al salir me puse un pantalón de pijama de franela a cuadros rojos y negros. Llamaron a la puerta y supe que era mi madre.

Venía con un vaso de leche y unas pastillas en la mano.

-Te he dicho que no necesito las pastillas- le dije-.

Pero no hizo caso, ella se sentó en la cama e hizo un gesto para que me sentase.

Así lo hice, con ella era imposible discutir.

-¿Lo harás por mi Leo?- solo ella me llamaba por mi verdadero nombre-.

-Pero no me harán nada, sabes que soy un fantasma-.

-Se que tienes que tomarlas, tu abuela lo ha dicho-.

-Atenea dice muchas cosas-.

-Me fio de ella-.

-Vale...- suspiré y extendí mi mano-.

Ella dejó sobre mi mano las tres píldoras y las tomé. Bebí la leche y el sabor amargo de las pastillas desapareció al instante.

-¿Estás bien?- me preguntó-.

-Si-.

-¿Y tú negocio?-.

-Bien...-.

-Sabes si... ¿tu padre va a ayudarte?-.

-Él no va... le preocupa demasiado que te enfades-.

-Entiendo-.

Besé su mejilla y en recompensa me abrazó, era pequeña, en comparación a mí y a mi padre, pero era fuerte, por eso me llevaba tan bien con ella.

-Que descanses-.

Asentí.

-Igualmente mamá-.

Con andares elegante salió de la habitación y cerró la puerta, lo cierto era que esas pastillas me habían hecho efecto y estaba mucho más relajada.

(Pov Violett)

Cogí el teléfono cuando sonó era de noche.

-Señorita...-.

-¿Si?- dije antes de que terminase de hablar-.

-Le llamo por un curriculum que echó esta misma mañana, ¿cree que pude incorporarse esta misma noche?-.

-Claro-.

-Se trata de un puesto de recepcionista en el club Sharol's, la dirección es el trece de la calle valance, esperamos su presencia aquí en dos horas-.

-Gracias-.

-De nada-.

Vaya... por fin algo salía bien... por fin algo estaba saliendo bien.