3.-Iniciativa
-¿Ah? ¿¡Qué!? ¿¡Te confesaste?!-Tenten se inclinaba cada vez más hacia Hinata ,quien luego de pensar mucho sobre el tema llegó a la conclusión que la única persona que podía ayudarla en ese momento era su única amiga mujer. Pero como Hinata era algo reservada no le había contado el pequeño detalle de que le había dicho a Naruto sobre sus sentimientos mientras trataba de salvarle la vida en medio de una batalla de la que aún nadie sabe cómo salió viva.
-Si… Perdona por no decirte antes…
-¿Y? ¿Qué te dijo?
-¿Ah?
-¿Cuál fue su respuesta?
-Pues… -Hinata se rascó la cabeza y miró a un lado. Ella realmente nunca esperó una respuesta por parte de Naruto.-… No me dio ninguna respuesta.
-¿Queeeeeeeé? No puedo creerlo ¡Naruto es un tonto! ¿Qué se cree?
-¡No! No es así…
Entonces Hinata tuvo que explicarle todo, contarle detalladamente cada vez que ella y Naruto hablaron luego de su confesión, todo esto en medio de batallas y disputas de guerra.
-Entonces yo creo que si tienes una oportunidad- Le dijo Tenten, para luego meterse un gran pedazo de cerdo en la boca.
-No lo creo… -Tenten le preguntó con un gesto por qué.- Para Naruto soy una amiga, nunca me vería de esa forma.
-¡Es por eso que vamos a hacer lo que me dijiste hace un rato! Te vamos a poner más bonita y lo vas a ir a ver.-Hinata se sonrojo de la vergüenza al pensar en esto, y más aún cuando vio que Tenten sacaba un estuche gigante de maquillaje de su bolso y le sonreía de forma pícara.
-¡Mira lo que me prestó Ino! Es una chica realmente simpática, ¿No?
Hinata y Tenten pasaron un par de horas jugando con el maquillaje y bromeando acerca de cómo Hinata podría llevarlo a alguna misión que le toque con Naruto y seducirlo por la noche. Hinata se volvió un tomate a la mención de la palabra "lencería" por parte de Tenten, pero luego se pusieron más serias y empezaron a pensar en la mejor forma de aproximarse al rubio en los días siguientes. Si es que ninguno de ellos salía en una misión.
Hinata estaba admirando su reflejo luego de ser ligeramente maquillada por Tenten, quien le enseñó cada paso y le dijo que al día siguiente podrían salir a comprar todo ellas juntas, cuando una empleada de la mansión Hyuuga le avisa a Hinata que hay alguien esperándola en la entrada de la casa.
Las dos kunoichis se miran y se preguntan quién podría ser. Y bien grande fue la sorpresa de Hinata al encontrar a Naruto esperándola. Éste le dio una gran sonrisa al verla.
-Na-naruto…
-¡Hola Hinata!- Hinata se acercó un poco y no pudo evitar sonrojarse y alegrarse por la suerte que tenía de haberse puesto linda justo antes de que Naruto llegara.
-¿Cóm... Cómo estás?¿Qué te trae por aquí?-Hinata reunió valentía y lo miró a los ojos, sonriéndole.
-Estoy muy bien…-Naruto se fijó en que Hinata lucía un poco distinta, o más bien dicho, más linda de normal, y pensó que la manera en que se sonrojaba era algo muy tierno también. No podía parar de sonreír. Incluso tenía ganas de reír. De hecho se rio un poco.- Vine para ver cómo estabas, y para preguntarte si querías salir a pasar el rato conmigo por ahí…
El rubio no pudo evitar sentirse un poco avergonzado, así que mientras decía estas palabras se rascaba la cabeza y miraba hacia la puerta principal. Y Hinata no podía creer lo que escuchaba. En cierto momento se preguntó si no estaría soñando.
-Cla-claro que si… -Dijo mirando al piso. Una dicha inmensa inundó su cuerpo entero.-… Voy a buscar mis cosas, vu-vuelvo en seguida.
Llegó corriendo a su habitación, y le contó lo recién sucedido a Tenten, dando pequeños saltitos de felicidad. Tenten la felicitó y le dijo que fuera, que ella se quedaría en su pieza por un rato y luego se iría. Las dos amigas se abrazaron y Hinata se despidió mientras tomaba su bolso y salía de la habitación.
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Naruto y Hinata caminaban tranquilamente por la calle, sin ir en ninguna dirección específica. Los dos estaban algo nerviosos. Hinata más que Naruto. Le lanzaba miradas de vez en cuando, pues obviamente estaba preocupada por ese silencio, el cual no sabía cómo romper. En medio de su preocupación Naruto la descubrió mirándolo, y cuando sus miradas se cruzaron le sonrió y le preguntó si le gustaba el helado, a lo que Hinata obviamente respondió que sí. Cuando iban camino a la heladería comenzaron a hablar de sus gustos en comida, y poco a poco la conversación fluyó de forma natural. Hablaron de sus misiones, de las cosas chistosas que les han pasado a ellos y a sus compañeros en ellas, de los amigos que habían hecho fuera de Konoha, de los lugares que habían visitado, de sus ligares favoritos, de las misiones en que fueron juntos en busca de Sasuke luego de que este dejó la aldea, y así fue como se les pasó la tarde, cuando de repente notaron que el cielo comenzaba a ponerse rosado, naranjo y amarillo.
Estaban los dos sentados en un banco de una plaza cercana a la mansión Hyuuga cuando se dieron cuenta. Estaban recuperando la respiración luego de haberse reído a carcajadas recordando una de las anécdotas divertidas de Naruto. En medio de toda esa risa, Naruto había apoyado ligeramente su mano en la de Hinata, casi sin querer. Como si fuera tan natural el querer tocarla, el querer sentir lo suave que era.
Hinata terminó de reírse y lo notó. Vio la mano de su amado sobre la suya, alzó la mirada, encontrándose con unos ojos azules, intensos y profundos que la miraban fijamente. Justo antes de perderse en esos ojos, pensó que la mirada de Naruto era mágica, había luz en ella. Y esa luz siempre la había salvado, desde que era pequeña.
-Hinata… -La aludida despertó de su ensueño y lo escuchó, aunque aún le era difícil, pues cada vez que veía esos ojos mirándola se sentía algo aturdida. -… Mañana salgo en una misión que durara una semana o quizá más, así que no podremos salir a divertirnos… -El rubio se rascó la cabeza, miró hacia el atardecer por un rato haciendo ruidos de nerviosismo, y volvió a mirar a Hinata, siendo consciente de lo increíble que se veía bañada por los rayos del atardecer.-… Una vez que vuelva, ¿Irías conmigo a comer ramen a Ichiraku?
Ramen a Ichiraku. Con Naruto. Hinata no lo podía creer, ¿iba a ser eso una cita, o estaban saliendo sólo como amigos? En cualquier caso, Hinata estaba feliz de que Naruto quisiera verla. Asintió repetidas veces con su cabeza, a lo que Naruto le sonrió y se rascó la nuca.
Y aquí termina este capítulo, espero que les haya gustado!
Muchísimas gracias por los reviews y por seguir la historia o a mií, su apoyo significa mucho para mí. Hace muchíiiiiisimo muchísimo muchísimo tiempo que no escribía un fanfic y me sentía algo insegura al principio, pero gracias a ustedes me siento más animada a seguir escribiendo esta historia.
Quería decirles que a pesar de ser un fanfic de rango M, no quiero apresurar las cosas. Quiero que Hinata sea Hinata y Naruto sea Naruto, y si notan algo fuera de lugar en cuanto a sus personalidades díganmelo por favor.
Muchas gracias por su apoyo, cuidansee~.
