Disclaimer: Nada que reconozcáis es mío, solo lo uso para entretenerme en lugar de estar haciendo algo productivo o bien estudiando...

Conversaciones en la noche

Cuando la morena desapareció de la vista de ambos morenos Regulus miró a su hermano sin disimular la sonrisa de triunfo que adornaba su cara

Regulus¿He mencionado ya lo mucho que me gusta esa chica? Ahora entiendo por qué te has fijado en ella. No si al final va a resultar que no tienes tan mal gusto, hermanito.

Sirius: No te acerques a ella-dijo perforándole con la mirada mientras le caían mechones de pelo empapado por la cara.

Regulus¿Es una amenaza? Y si me acerco...¿qué me vas a hacer?

Esta vez fue Sirius el que sonrió ampliamente.

Sirius: No necesitaré hacer nada...sinceramente, en cuanto te conozca un poco huirá de ti.

Regulus: Mejor que huya de mi a que me...¿cómo decirlo? Ridiculice en público. Lo del agua ha tenido su gracia-finalizó con una sonora carcajada y Sirius apretó los puños pensando en las consecuencias que tendría romperle la nariz a su hermano pequeño.

Sirius¿Y qué pasaría si mamá descubriese que te has enamorado de una Gryffindor?-preguntó mientras sonreía de forma burlona.

Regulus¿Enamorado? No me hagas reír. Es un simple entretenimiento. Además de un reto.

Sirius¿Un reto?

Regulus: La única chica que le ha dado calabazas al Don Juan de la familia...es perfecto.

El semblante del Gryffindor se ensombreció...la idea de ver a Andrew llorando si se enteraba de lo que su hermano pretendía hacía que se le encogiera el corazón.

Sirius: Si veo que Andrew lo pasa mal por tu culpa te juro que no vivirás para contarlo-amenazó con furia provocando una carcajada por parte de su hermano.

Regulus¿Tanto la quieres?

Sirius: Estás avisado-ignoró la pregunta y salió de la biblioteca dejando marcas de agua en el suelo.

La hora de la cena se acercaba y una chica de melena rubia esperaba a sus amigas sentada en el suelo con la espalda apoyada en una pared cercana a la puerta del gran comedor. Tenía los ojos completamente cerrados y movía los labios, parecía que hablaba pero no emitía ningún sonido.

Remus¿Estás bien?-preguntó mirándola asombrado. La chica abrió un ojo y sonrió un poco avergonzada.

Phoebe: Estaba cantando.

Remus: Si, esa era una de las opciones que barajaba-admitió sentándose junto a ella.

Phoebe¿Cuál era la otra?

Remus: Que teníamos que internarte en un hospital psiquiátrico porque oías voces y hablabas con ellas.

Phoebe: Vale, me has pillado. Te las presento: la que grita se llama Alfredo, la que es un poco más dulce la he llamado Coqui, y la que no hace más que lamentarse por todo se llama Camelias.

El castaño la miró extrañado y se alejó ligeramente de ella.

Phoebe¡Era broma idiota!

Remus: Hummm... no estoy yo tan seguro...a veces si creo que escuchas voces.

Phoebe: Ja, ja, ja...-hizo una mueca de desagrado con la boca después de fulminarle con la mirada. El castaño levantó las manos en un gesto defensivo y sonrió.

Remus: Vale, borra los pensamientos asesinos que están pasando por tu cabeza, desearía terminar el curso de una pieza.

Phoebe: Hummm no estoy yo tan segura de que puedas lograrlo.

Remus: Touche.

Phoebe¡Tengo hambre¡¿Dónde narices está todo el mundo!

Remus: A James la última vez que lo vi estaba en el campo de quidditch practicando y empapándose. Sirius me dijo que bajaba a la biblioteca y tus amigas ni idea.

Phoebe: Lily desaparecida en combate y a Andrew la he dejado con Sirius y su hermano.

Remus¿Con Regulus¡Uo¡Alto¿Qué hacen Andrew, Sirius y Regulus en una misma habitación¿No sabes que eso es peligroso? Podrían matarse el uno al otro.

Phoebe: No te preocupes, es más probable que Andrew mate a Sirius antes de que los dos hermanos puedan llegar a rozarse. Y si Andrew no le ha matado todavía no hay de que preocuparse-aseguró asintiendo con la cabeza. El castaño suspiró y apoyó la cabeza en la pared cerrando los ojos.

Ambos se quedaron en silencio, pensando en sus cosas, cuando un chico pelirrojo se acercó a la rubia y se agachó justo delante de ella

Jason: Hola Phoebe ¿dónde te has metido esta mañana, te he estado esperando?-preguntó y la rubia arrugó el entrecejo. Después giró la cabeza lentamente y clavó sus ojos grises en el castaño.

Phoebe¿No me dijiste que se había ido?

La frente de Remus se perló de sudor y un nudo en la garganta le impedía tragar...¿y ahora como salía de esta?

Remus: Si...bueno...esto...yo...verás...

Phoebe: Lupin...espero una respuesta. A poder ser la espero para hoy

Remus: Yo...

James¡¡¡MOONY!-gritó el moreno corriendo a toda velocidad hacia donde estaban los tres. "Mi salvación" pensó el castaño al ver a su amigo..."Una salvación un poco dolorosa" admitió cuando el joven James Potter saltó encima suyo.

Remus¡Agh¡James aparta¡Pesas una tonelada!

James¡Moony soy el hombre más feliz que hay sobre la paz de la tierra!-exclamó con los ojos brillantes y una radiante sonrisa en la cara

Remus¿Qué ha pasado?

James¡Qué estoy enamorado!

Remus: Anda enamorado, vamos a un sitio que no esté tan lleno de gente y me cuentas que te tiene tan feliz- murmuró sacando a su amigo de allí ignorando deliberadamente los gritos de Phoebe ordenándole que se quedara.

El silencio y la oscuridad reinaban en el castillo. Todo el mundo dormía plácidamente en sus camas, o eso debería pasar. En el cuarto de los merodeadores Peter estaba cubierto de pies a cabeza con la manta, por fin después de dar varias vueltas había conseguido dormirse. Por su parte Remus dormía tranquilamente con una sonrisa en la cara. Y James dormía a pierna suelta roncando escandalosamente.

El único que aun estaba despierto era Sirius. Estaba sentado en el alfeizar de la ventana observando los terrenos del castillo y pensando en la conversación que había tenido con su hermano.

De pronto vio a alguien caminando cerca del lago, era una alumna...no... ¡Era Andrew! Se puso de pie de un brinco y salió corriendo de la habitación sin importarle si los demás se despertaban.

Bajó las escaleras de dos en dos y recorrió los pasillos corriendo. Pero justo antes de llegar a donde la chica estaba se detuvo en seco, desapareció y en su lugar apareció un enorme perro de pelaje negro. Si, Sirius Black era un animago ilegal, y había pensado que esta era la mejor forma de acercarse a la chica sin salir demasiado herido...

Un aire frío jugaba con la corta melena oscura de la chica y acariciaba sus mejillas. Estaba sentada cerca de la orilla del lago abrazada a sus piernas y con la barbilla sobre las rodillas. Había sido incapaz de dormirse y estaba cansada de dar vueltas en la cama, así que intentando no hacer ruido había salido del castillo para despejarse y poder pensar con un poco de tranquilidad.

De pronto un enorme perro negro apareció a su lado. Se le heló la sangre y un sudor fría recorrió su espalda. Quería gritar pero no le salía la voz...Quería salir corriendo pero le fallaban las piernas, estaba totalmente bloqueada. Fijó la mirada en los ojos azules del perro e inexplicablemente se calmó un poco. Curiosamente esos ojos la transmitían cierta tranquilidad.

El animal se acercó a la chica lentamente, midiendo cada uno de los gestos que hacía. Y al llegar justo a su lado acarició la mano de esta con el hocico.

Una sonrisa dulce iluminó el rostro de la morena y acercó la mano a la cabeza del perro para acariciarle.

Andrew¿Y tú de dónde has salido? Pensaba que el bosque prohibido solo había bestias feroces y temible, tú no pareces demasiado feroz y temible- aseguró mientras se recostaba sobre la hierba apoyando la cabeza en su brazo. El animal la imitó tumbándose a su lado mientras disfrutaba de las caricias de la chica

Andrew¡Estúpido Black!-masculló elevando la mirada hacia las estrellas. El perro la miró y gruñó ligeramente.

Andrew¿Por qué gruñes? Ni que le conocieras... Que envidia... desearía no conocerle...borrarle de mi mente de un maldita vez.

Una tímida lágrima recorrió la mejilla de la chica brillando a la luz de la luna. Al verlo, el animal acarició su mejilla con el hocico y ella sonrió

Andrew: Lo siento...soy idiota. ¡Cómo puedo llorar por un idiota como él! Pero es que en el fondo...me gusta...¡Maldita sea! No puedo evitarlo... cada vez que siento e calor de sus manos sobre mi piel noto como un escalofrío recorre mi cuerpo. Mi corazón late tan fuerte que creo que se me va a salir del pecho- sonrió al recordar- Pero luego...cuando se comporta como un imbecil, cosa que suele ser habitualmente, me dan ganas de estrangularle...

El perro escuchaba atento cada palabra que decía la morena y sin poder explicarse por qué un sentimiento cálido y reconfortante le inundó al saber que en el fondo, por mucho que le maltratara, le quería.

Andrew: Pero pese a esa fachada de creído prepotente que tiene sé que en el fondo no es así-continuó- Estoy convencida de que en el fondo es una persona dulce, que se preocupa por la gente que quiere. Tendrías que haber visto como se peleó con el imbecil de Malfoy por salvar a Pettigrew...fue algo increíble.

Permanecieron en silencio un rato. La morena acariciando el suave pelaje del perro y este completamente inmóvil hasta que abrió la boca en un bostezo

Andrew: Tienes razón. Yo también tengo mucho sueño-admitió levantándose y estirándose- Muchas gracias por escucharme aunque no estoy muy segura de que hayas entendido nada de lo que te he dicho...Pero gracias de todos modos.

Le rascó la cabeza, justo por detrás de las orejas y luego se fue hacia el gran castillo dejando al perro completamente solo.

Una vez la chica desapareció de su vista tras las enormes puertas del castillo Sirius recuperó su forma humana. El moreno lucía una deslumbrante sonrisa y en lugar de caminar parecía que flotaba sobre nubes rosas mientras se dirigía de vuelta a su habitación.

Un nuevo día daba comienzo en Hogwarts. Primer viernes del curso y primer ultimo día de clases de la semana.

Por una vez no fue Andrew la primera en despertarse. Algo la despertó a ella...El ruido de montones de libros cayendo al suelo, un maullido y varios gritos además de muchas improperios sirvieron como despertador.

Andrew: Esta vez no ha sido culpa mía. Ayer lo recogí todo-se defendió el bulto que se ocultaba entre las sábanas.

Lily: Phoebe ¿estás bien¿Heridas graves o con nuestro botiquín casero nos vale?

Phoebe: No necesito un botiquín, necesito algo con que golpear a Lupin en la cabeza-murmuró enfurruñada la rubia

Andrew¿Lupin¿El único que es medianamente normal de los merodeadores¿Qué te ha hecho?

Phoebe: Ayer por la mañana quedé con Jason para ir juntos a clase y el imbecil de Lupin echó a Jason y a mi me mintió. ¡Me muero de ganas de matarle¡Ahora Jason huye de mi!

La pelirroja se levantó de un brinco y se agachó junto a su amiga

Lily: Te quiero a un kilómetro de distancia de Lupin, bastante tenemos con Black y James como para que tú te enamores de Lupin.

Phoebe¡A mi Lupin no me gusta¡Os estoy diciendo que le odio¡A mi el que me gusta es Jason!

Lily: Bueno, yo te aviso

Andrew¿Se puede saber desde cuando Potter es "James"?-preguntó diciendo el nombre del merodeador con cierto rintintín y la pelirroja se sonrojó.

Lily: Resulta que yo soy un poco civilizada y hablo con la gente en lugar de tirarle botellas de agua por la cabeza. Y resulta que James no es tan malo como parece...-admitió sonriendo involuntariamente

Phoebe: Lily...estás sonriendo...¡Estás enamorada!

Andrew¡Calla¡Tenemos a las fundadoras del club de fans de esos imbéciles aquí¡Bastante han oído ya!-la regañó

Phoebe: Perdón...

De pronto los rugidos del estómago de Lily rompieron el repentino silencio de la habitación.

Lily: Hummm...creo que tengo un poco de hambre.

Phoebe: Eso o ayer te cenaste un león.

Andrew: Vamos a cambiarnos y bajemos a desayunar antes de que nuestra pequeña Lily se coma los muebles.

Lily: No me comería los muebles idiota...no me gusta el sabor de la madera-admitió y sus dos amigas la miraron sorprendidas.

Andrew: Prefiero no preguntar...

Las tres chicas llevaban ya un rato en el gran comedor desayunando cuando los cuatro merodeadores hicieron su entrada triunfal en la estancia. Suspiros y murmullos se escucharon por toda la sala pero cierto moreno de ojos azules solo tenía una cosa en mente.

Remus¿A dónde va Padfoot?-preguntó el castaño al ver como su amigo no se sentaba en su sitio habitual sino que seguía hacia delante.

Peter: Igual se ha perdido y le tenemos que hacer un mapa...-opinó

Remus: Peter déjalo, pensar no es lo tuyo.

James¡No¡Se dirige a donde están Lily y sus amigas!-exclamó bastante nervioso

Remus: Rápido, prepara la camilla, antes de que algo peligroso llegue a las manos de Andrew.

En efecto, el moreno se dirigía hacia donde las tres chicas comían tranquilamente. Afortunadamente Andrew estaba de espaldas a él y no se percató de su presencia hasta que sintió sus suaves labios en su mejilla.

Congelada, con los ojos y la boca abiertos y sin poder explicar que acababa de pasar alzó la mirada y se encontró con la magnífica sonrisa de Sirius.

Sirius: Buenos días Cullen ¿qué tal has dormido?-preguntó cordialmente y la tostada que la morena tenía en la mano cayó al suelo.

Andrew: Dame un segundo. Necesito recordar como se respira-murmuró entrecortadamente y el chico sonrió

Sirius¿Cómo va esa respiración¿Mejor?

Andrew: Estoy ligeramente aturdida y no sabría decirte...pero vamos, aun no estoy morada así que supongo que irá bien.

Sirius: Me alegro. Y ahora será mejor que vuelva con James y los demás antes de que vengan a salvarme. Piensan que intentas asesinarme-confesó guiñándola un ojo- Por cierto, siento lo de tu tostada-sacó la varita del bolsillo del pantalón y con un rápido movimiento de muñeca una tostada nueva, calentita, y recubierta de mantequilla descansaba sobre el plato de la morena. Después saludó a Lily y a Phoebe con una inclinación de cabeza y se dio media vuelta dirigiéndose a su sitio en la mesa de Gryffindor.

Andrew¿Quién era ese¿Qué ha hecho con Sirius¡¿Y por qué no lo hizo antes!

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Bueno, hasta aquí por hoy hummm ¿qué pasará a continuación? Me temo que solo lo sé yo (y a veces ni eso jeje) Bueno, lo cierto es que esta vez he tardado un poquito más pero en mi colegio han decidido que querían aprovechar bien esta semana cortita y en tres días cinco exámenes...Como comprenderéis el tiempo de escritura reducido a...prácticamente nada. Pero bueno, más vale tarde que nunca ¿no? jeje

Hermione granger de potter: Holas! Espero que este capítulo te guste también, apenas trato el tema Lily/James pero tampoco es plan de que porque Lily le llame por su nombre se pasen el día pegados el una al otro entonces...En cuanto a lo de que las cosas entre ellos sigan así...ummm no sé no sé intentaré no ser muy puñetera y a lo mejor les dejo bien un par de capítulos, tres como mucho jejeje. Besos!

Nachita: Ya has visto que de bala no tengo ni la "b", lo que pasa es que tengo demasiado tiempo libre y lo dedico a escribir. Y por supuesto que Sirius se tiene que quedar con la chica...(o no) pero había que hacerle sufrir un poquito. Bueno, en este capítulo ya no soy tan mala con él aunque a saber lo que pasará cuando Andrew descubra quién es en realidad el perro...Besos!

Eleanor: Gracias por tu review. Te parece bonito estar leyendo fics en lugar de estudiar? Jajaja di que si, los remordimientos ya vendrán después. Y si no vienen pues mejor jejeje. Besos.

Kathy: Hola! Me alegro de que te gustara el acercamiento entre Lily y James...procuraré mantenerlos contentos un tiempo...aunque no mucho que pierde emoción la cosa jeje. Espero que este cap no te parezca corto y si te lo parece intentaré hacerlos más largos aunque tampoco prometo nada, según me venga la inspiración (habrá que decirle a la musa que se ponga a trabajar jeje) No te esperabas lo de Regulus? Pero si estaba muy claro...o a mi me parecía que estaba muy claro...ya veremos si el hermanito menor de nuestro Padfoot se sale con la suya. Besos!

Un beso muy fuerte!

Ciao