CAPITULO 11

(Pov Tate)

Estaba sentado en la sala de espera de aquel hospital que mi familia tenía, y varios miembros de ella trabajaban aquí. Como mi madre y mi hermana, por ejemplo.

Miraba un punto fijo hacia delante pensando en que había hecho esto a mi hermana.

Cuando lo encontraría seguramente Troy hablaría, amablemente, con la persona que la atropello. Evite reírme, claro. "hablar amablemente" Si eso pasara algún día era porque estábamos cerca del fin del mundo.

Respire hondo, encendí un cigarrillo fumándolo. También quería volver a club, para ver a Violett, esa niña me gustaba y deseaba follarla lo antes posible.

Era virgen, así que solo sería mía hasta que dijera lo contrario.

Todos los Casannova estaban aquí, nadie decía nada. Todos estaban esperando que mi madre saliese para decirnos que mi hermana estaba bien.

Pasaron las horas, y faltaba poco para que amaneciese.

Mi madre apareció con esa bata que usaban los médicos y las manos en los bolsillos. Mi padre como Troy se acercaron a ella.

Primero miro a mi padre, luego a troy, luego a todos, y luego de nuevo a ellos dos.

-se encuentra fuera de peligro -dijo por fin.

Todos lanzaron un suspiro de alivio.

-estará unos días en el hospital -.

Troy no dejo que terminarse de hablar, se encamino hacia las habitaciones. Seguramente para quedarse junto a mí hermana.

Mi madre abrazo a mí y le dijo algo al oído. Este asintió, también abrazándola.

-nosotros iremos a ver quien lo hiso -hablo V.

Mi madre asintió, y este se fue junto a su hermano y sus mujeres.

Poco a poco, los demás se fueron yendo, dejando claro que volverían a ver a Judith cuando sea la hora de visita. Pero eso solo era una formalidad, porque todos sabían que a este hospital cualquier Casannova podría venir a la hora que quisiera.

Me acerque a mis padres.

-más tarde vendré a ver a Judith -les hable en tono bajo -debo ir al al club -.

-claro hijo -me contesto mi madre -.

Me despedí de ambos, y camine fuera del hospital.

(Pov Violett)

Ya había amanecido, y el club había quedado vació.

Yo me hubiese ido, pero el señor Winchester me ordeno que me quedase, no se para que. Pero así lo hice.

Sam, estaba rodeado de unas dos mujeres vestidas con vestidos negros muy muy muy cortos. Él desde que el señor le dijo que no me hablase más, el lo hiso.

Suspire y mire el mostrador ordenando el mismo. Pero solo por hacer algo.

-Violett -

La voz del señor Winchester hiso que levantase la vista, el estaba allí. Mirándome. Su cabello estaba despeinado, pero a un así se veía bien. Muy bien.

-ven a mi despacho enseguida -se giro y subió esas escaleras.

Salí detrás del mostrador, y camine a las escaleras subiendo las mismas. Como él lo habia hecho segundos antes hasta su despacho.