Disclaimer: Nada que reconozcáis es mío, solo lo uso para entretenerme en lugar de estar haciendo algo productivo o bien estudiando...
Pasando la prueba
Lily y James seguían en lo alto de la torre. Ambos permanecían en silencio, pensativos.
James: En estos dos últimos años, cuando Sirius estaba entretenido con alguna de sus chicas, Remus se quedaba en la sala común leyendo y Peter desaparecía misteriosamente. Yo solía venir aquí. Este sitio me ayuda a pensar-dijo dejando reposar los brazos sobre sus rodillas mientras su mirada se perdía, a través de las gafas, por los terrenos de Hogwarts.
Lily¿En qué pensabas?-preguntó curiosa la pelirroja mientras enredaba la túnica entre sus dedos.
James: No sé, según el momento-admitió encogiéndose de hombros- Pero la mayoría de las veces en ti.
Lily¿En mi?
James: Si, no haces más que rondar por mi cabeza Lily Evans-murmuró sin mirarla y ella se sonrojó.
Lily: James yo...
James: Shhh, no digas nada-la interrumpió poniendo su dedo índice sobre los labios de la chica- Está atardeciendo, solo mira.
Ambos miraron hacia el horizonte, donde el sol comenzaba a ocultarse tiñendo el cielo de múltiples colores.
Lily: Es precioso.
James: Si. Pero me temo que tenemos que bajar, se acerca la hora de la cena.
Lily: Ba...bajar...quieres decir bajar con la escoba ¿verdad?-dijo bastante nerviosa.
James: Hombre, si lo prefieres puedes tirarte desde aquí pero...no lo veo muy recomendable.
Lily: Coge la escoba y sube antes de que me arrepienta y vea el suicidio como una opción viable.
James: Está bien.
El moreno cogió la escoba y se subió ayudando, después, a subir a la pelirroja.
James: Lily, hay algo que necesito preguntarte-murmuró mientras descendían.
Lily: Que no sea muy difícil o me será imposible contestar.
James¿Qué es un Aladdin?-preguntó inocentemente y a la pelirroja le entró un ataque de risa histérica- ¿Qué he dicho?
Lily: Necesitáis unas clases de cultura muggle todos-afirmó.
Al día siguiente las tres chicas se pasaron el día en los terrenos del castillo hablando sobre todo lo que había pasado durante la semana. Es decir, hablando de los merodeadores. Al terminar de cenar la morena conocida como Andrew salió del gran comedor sin decir nada y subió a la sala común.
Como suponía allí estaba Sirius Black sentado frente a la chimenea con la mirada perdida entre las llamas.
Andrew: Ya estoy aquí-anunció y el chico se giró un poco sorprendido. Luego sonrió ampliamente.
Sirius: Pensé que no vendrías.
Andrew¿Por qué no iba a venir cuando te dije que si lo haría?
Sirius: No lo sé, hace dos años que renuncié a intentar comprender a las mujeres.
Andrew: Vamos a donde me quieras llevar antes de que tu boca joda más las cosas.
Ambos chicos recorrieron el castillo en silencio. Sirius iba delante, caminando con las manos en los bolsillos y mirando curioso a su alrededor. Por su parte Andrew caminaba un par de pasos por detrás, con las manos a la espalda y sin apartar la vista del moreno.
Cuando llegaron al sitio indicado Sirius se giró quedando frente a ella.
Sirius: Bienvenida a la lechucería –anunció poniendo los brazos en cruz y la muchacha miró a su alrededor.
Andrew: Ya...¿y qué tiene de especial este sitio?
Sirius: Tiene las mejores vistas de todo el castillo.
Andrew¡Qué romántico! Con las lechuzas...-murmuró con ironía y el chico soltó una carajada.
Sirius: No, no vamos a la lechucería. Lo realmente bonito está en las escaleras. Donde estamos ahora.
Andrew: Pues yo no veo nada "bonito"
Sirius: Porque no quieres mirar...
Mientras la chica le estudiaba con la mirada planteándose la opción de encerrarle en un hospital psiquiátrico el chico la cogió de las manos y la obligó a girar sobre sí misma quedando de espaldas a él.
Después fue caminando lentamente hasta que la barandilla detuvo el paso de ambos chicos.
Andrew¿Qué pretendes¿Tirarme?
Sirius: De momento no...pero como sigas así de borde lo haré-afirmó y la chica giró la cabeza mirándole con cara de circunstancias- Era broma...
Andrew: Más te vale.
Sirius: Ahora por favor, busca dentro de ti un poco de romanticismo y cursilería. Si no esto no funciona
Andrew¿Pretendes hacer que cambie de opinión sobre ti a base de chorradas románticas y empalagosas?
Sirius: No, lo que pretendía era que te enamoraras de mi. Con las demás funciona...
La chica abrió la boca para contestar ante tal afirmación pero él se adelantó señalando hacia el horizonte.
Sirius: Mira, desde aquí se puede ver todos los terrenos de Hogwarts. ¿Ves aquella estatua tan horrible que hay en ese patio de allí?
Andrew: Si, creo que si.
Sirius: No se lo digas a nadie. Es un pasadizo secreto que lleva a Hogsmeade. James y yo lo descubrimos hace un par de años.
Andrew¿En serio?-preguntó sorprendida y él asintió con la cabeza.
Sirius: Ahora mira hacia esa ventana- dijo el moreno moviendo el brazo y señalando a una de las ventanas más altas-Esa ventana da al despacho de Dumbledore.
Andrew: Lo sabía, he subido un par de veces.
Sirius: Ya, pero ahora mira atentamente...Tres...dos...uno.
De pronto la ventana del despacho del director se abrió de golpe y apareció la figura de Dumbledore con un majestuoso pájaro apoyado en su brazo.
Andrew¿Qué es lo que tiene en el brazo?
Sirius: Shh solo mira.
La chica siguió mirando intrigada cuando el pájaro emprendió el vuelo. Cuando el animal estuvo lo suficientemente cerca de la pareja, la muchacha pudo descubrir, maravillada, que se trataba de un hermoso Fénix de plumas de un color rojo brillante.
El chico dio un par de pasos hacia atrás para poder observar a la chica, pero esta ni lo notó. Solo tenía ojos para aquel extraño y maravilloso animal. El cual, al verla voló a su alrededor por un momento y luego se apoyó en la barandilla justo frente a ellos.
Andrew: Es precioso-dijo mientras lo miraba asombrada.
Sirius: Si, lo es. Te presento a Fawkes, es la mascota de Dumbledore.
Andrew¿Cómo sabías esto?-preguntó mirándole intrigada y él sonrió ampliamente.
Sirius: He pasado muchas noches aquí sentado...pensando.
Andrew¿Pensando?-preguntó aguantándose las ganas de hacer una broma ante tal comentario.
Sirius: Si, aunque no te lo creas, de vez en cuando pienso. No mucho porque me sale humo pero...algo pienso.
Ambos chicos sonrieron y centraron su atención en el animal.
Sirius: Buenas noches Fawkes ¿qué tal?-preguntó el moreno y el pájaro pareció reconocerlo. Se acercó a él y le dio un ligero picotazo en la mano.
Sirius: Si, tranquilo, ya lo sé- dijo acariciándole la cabeza.
Andrew: Ya veo que os lleváis bien.
Sirius¿Quieres acariciarle tú?
Andrew¿Qué? No yo...
Sirius: Ven, no tengas miedo- dijo cogiendo a la chica por la cintura y atrayéndola hacia él- A ver, déjame tu mano y no te pongas nerviosa, no hace nada- le recomendó mientras dirigía la mano de la chica hacia la cabeza del fénix.
Este al principió la miró un tanto desconfiado, pero en seguida se dejó acariciar por ella.
Andrew: Que suave- dijo girando la cabeza para mirar al chico. Pero no calculó la distancia que separaba su cara de la del moreno y quedaron a pocos centímetros el uno del otro.
Ambos permanecieron inmóviles, sintiendo sobre los labios la respiración del otro. Sirius esperó, pacientemente, la reacción de la chica. Y ella al principio guiada por su instinto se acercó un poco más a él rozando su nariz con la del moreno. Pero al darse cuenta de lo que ocurría se apartó de inmediato con las mejillas completamente sonrojadas.
Ya cansado de tantas atenciones el pájaro volvió a emprender su vuelo hasta llegar a la ventana donde Dumbledore le esperaba.
Andrew¿Crees que nos ha visto?-preguntó mirando a su director el cual les saludó desde la ventana.
Sirius: Yo diría que si. Pero no te preocupes, la que castiga es McGonagall, y su despachó está en el otro lado- explicó mientras se sentaba en las escaleras.
Andrew¡Qué alivio!- murmuró irónica sentándose frente a él, un escalón por debajo.
Sirius¿Qué te ha parecido¿Suficiente como para que me des una oportunidad?
Andrew: Bueno...no ha estado mal...-admitió.
Sirius: Viniendo de ti eso es todo un cumplido.
Andrew¿A qué viene todo esto?-preguntó poniéndose seria de pronto.
Sirius¿El qué?
Andrew: Lo de cambiar, querer demostrarme que puedes ser distinto...¿Qué planeas?
Sirius: No planeo nada. Solo quiero que dejes de pensar que soy un cretino insensible
Andrew¿Por qué¿Te has levantado esta mañana y has dicho "vamos a hacer que Andrew cambie de opinión"?
Sirius: Bueno...es posible que...quizás...
Andrew¿Estás tartamudeando?-preguntó mientras sonreía de forma burlona- ¿Dónde está el Sirius que yo conozco¿Ese que piensa que el mundo gira entorno a él?
Sirius: Parece ser que ese Sirius no está de acuerdo con lo que siente su corazón y ha desaparecido-murmuró acercándose un poco a la chica.
Andrew¿Y qué siente el corazón del nuevo Sirius?-ahora fue ella la que se acercó al moreno quedando ambas caras a escasos centímetros de distancia.
Sirius: Siente que...que...
Lentamente entrecerraron los ojos y cuando sus labios estaban a punto de rozarse...
Regulus¿Interrumpo algo?
Ambos se separaron de golpe con las mejillas sonrojadas. Andrew fijo la vista en sus manos mientras se mordía el labio inferior. Por otro lado Sirius tenía los puños apretados con fuerza y respiraba hondo intentando ignorar los deseos que sentía de romperle la nariz a su hermano pequeño.
Regulus: Hummm...creo que si interrumpo algo ¿no es cierto hermanito?-insistió sonriendo con arrogancia.
Sirius: No interrumpes nada Regulus-masculló mientras se ponía de pie y le tendía la mano a Andrew para ayudarla. Esta aceptó la ayuda y una vez de pie sus miradas se encontraron de nuevo.
Sirius: Será mejor que me marche-dijo tras un momento de silencio- Buenas noches Andrew-se despidió acariciando la mejilla de la chica con el dorso de la mano y luego se marchó sin mirar siquiera a su hermano.
La morena permaneció en silencio con la vista fija en el punto donde había visto desaparecer a Sirius.
Regulus: Pensé que eras distinta.
Andrew¿Qué?-el comentario la sacó de sus pensamientos y la hizo volver de golpe a la realidad.
Regulus: Pensé que los trucos de mi hermano no te afectaban pero eres igual que las demás-suspiró con resignación- Cuatro palabras y caes como cualquier otra.
Andrew: No es cierto.
Regulus¿No?-preguntó sembrando la duda en la cabeza de la morena.
Unas horas antes Lily y Phoebe salían del gran comedor en dirección a las habitaciones. La rubia tenía la cabeza en otro mundo, y esto la hacía más descuidada que de costumbre.
Lily: Phoebe ¿estás bien?-preguntó la pelirroja preocupada. Tanto ella como Andrew sabían lo que había pasado con Remus, pero, pese a haberlo intentado, no habían conseguido devolverle la sonrisa a su amiga.
Phoebe: Si...bueno, he estado mejor...y supongo que estaré mejor cuando hable con Remus...-murmuró.
Lily¿Piensas hablar con él?-la rubia asintió con la cabeza- ¿Qué piensas decirle?
Phoebe: No lo sé...tengo toda la noche para aclarar lo que siento...
Ninguna dijo nada más hasta que llegaron a la sala común.
La ley de Murphy no falla nunca, todos lo sabemos, y basta que no quieras encontrarte con alguien para que aparezca delante de tus narices. Así fue como al entrar en la sala común Phoebe vio a Remus sentado en un sofá cercano a las ventanas, con el semblante triste y la mirada perdida en el cielo nocturno.
Phoebe: Jodido Murphy...-murmuró.
Lily¿Subimos o te quedas con él?
Phoebe: Desearía subir pero...no puedo dejarle ahí...con esa carita...Lily ¿qué hago?-miró suplicante a su amiga y esta sonrió y luego puso sus manos sobre los hombros de la rubia.
Lily: Haz lo que te mande el corazón-la aconsejó y luego se alejó de ella y se fue a su habitación.
Phoebe: Remus...-dijo quedando de pie justo delante del castaño y este la miró extrañado.
Remus¡Phoebe¿Qué haces aquí?
Phoebe: Bueno...soy Gryffindor, esta también es mi sala común.
Remus: Si, bueno...no me refería a eso...
Phoebe: Lo sé...Estoy aquí porque necesito hablar contigo. Remus yo...
Remus: Phoebe no-la interrumpió- Siento lo que hice y no me volveré a meterme en tus asuntos. Si te gusta Jason eres libre para estar con él y...
Phoebe¡Cállate!-chilló- ¿Qué no vas a meterme en mis asuntos¡Por Merlín Remus¡Tú eres uno de mis asuntos!
Las mejillas de la rubia estaban rojas y toda la sala común estaba pendiente de la pareja.
Remus¿Qué quieres decir?
Phoebe: Que Jason no me interesa lo más mínimo Remus. Vale, es guapo y me río mucho con él pero realmente no quiero nada con él...Lo cierto es que no me había dado cuenta antes pero...
Remus: Te quiero- la volvió a interrumpir.
Phoebe¿Qué?
Remus: Que te quiero Phoebe-repitió mientras sostenía la cara de la chica entre sus manos. A ambos se les dibujó una sonrisa de pura felicidad en el rostro y se quedaron en silencio, perdidos en los ojos del otro.
Phoebe: Yo también te quiero Remus-confesó rodeando el cuello del chico con sus brazos- Te quiero mucho-añadió.
Lentamente, y aun sonrientes, fueron acercando sus rostros hasta fundir sus labios en un beso tierno y deseado.
Cuando se separaron la sala común estalló en aplausos y alguna que otra lágrima. Fue entonces cuando la pareja reparó en el pequeño detalle de que no estaban solos.
James¡Felicidades Moony! –le felicitó el moreno dándole una palmada en la espalda- Cuídalo. Te llevas al único de nosotros que tiene algo de sentido común-le dijo a Phoebe y esta sonrió.
Remus: Prongs...me avergüenzas.
James: A ti todo te da vergüenza Moony-opinó negando con la cabeza.
Peter: Moony...no sabía que te gustara esta chica- admitió mirando a Phoebe como si no hubiese visto a una chica en su vida.
James: Wormtail, descansa. No queremos que tu neurona se sobrecargue.
Peter: Yo tengo más de una neurona.
James: Si, pero operativas...solo media-murmuró lo suficientemente bajo para que solo la pareja le escuchara.
Los cuatro estaban hablando tranquilamente cuando entró Sirius Black con los puños apretados y la mirada llena de rabia.
James: Padfoot ¿estás bien?-preguntó acercándose un poco al moreno pero este le indicó que se quedara donde estaba.
Sirius: Ahora no Prongs. Estoy de mala leche-admitió subiendo a su habitación.
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Se terminó el capítulo de hoy. Bueno ya hay una parejita...Eso es que hoy estoy contenta jejeje. Ciertamente lo estoy ¡Rossi pole! (disculpar mi arranque motero, sé que no viene a cuento pero tenía que decirlo) Espero que os guste este capítulo!
Nachita: Hola guapísima! Ya has visto como esta vez Sirius no la ha cagado. O al menos no directamente... definitivamente empiezo a considerar la idea de asesinar al hermanito pequeño de Sirius como una idea no tan descabellada...que oportuno es nuestro Regulus ¬¬ jejeje ya veremos lo que pasa a continuación con estos tres. Al final Phoebe no ha podido contenerse (comprensible la verdad jeje) aunque...en fin...ha sido un beso un tanto vergonzoso...jejeje. En fin, nos vemos mañana si se me ocurre algo que escribir jeje. Besos!
Hermione granger de potter: Holas! Ayer me leí un par de capítulos de una de tus historias (la de Del odio al amor y por último la muerte )No sabes lo que me pude reír, se me saltaban las lágrimas y mi madre me miraba raro (para mi que tiene intención de internarme en un psiquiátrico) Y en cuanto a Sirius parece que Andrew le va tratando mejor...que envidia me da esta chica jo ¡Yo también quiero! Jajaja. Besos!
Kathy: Holas! Mujer no te preocupes, no pasa nada porque no puedas dejarme review. Mientras puedas leer me doy por satisfecha. Posiblemente tengas razón en lo de Regulus, no sé, igual a medida que pase la historia le hago mejor persona pero por el momento le prefiero dejar en plan insensible. Y nada, ya sabes lo que hace Phoebe con Remus...comérselo (hablando mal y pronto jeje) Besos!
Trixi-Black: Holas! Y gracias por tu review. Tu tranquila que de momento continuaré la historia. En cuanto a si retrato a Sirius como te lo imaginas me alegro, debe ser que nos lo imaginamos igual. Me alegro de que te guste el fic y espero que este nuevo capítulo también te guste. Besos!
Un beso muy fuerte.
Ciao
