CAPITULO 17
(Pov Tate)
Abrí los ojos de golpe. Mire a mi alrededor recordando que había pasando.
Unos de mis ataques, tuve unos de mis ataques.
"Violett" -.
Mire a mi lado de la cama, y ella no estaba. Se había ido, me había dejado. Siempre pasaba lo mismo. Me levante de la cama y del suelo tome mi boxer y me lo puse.
-Tate -susurro Violett.
Al escuchar su voz, la mire fijamente. Ella estaba allí, vestida con unas de mis camisas y su cabello estaba mojado. Se había dado una ducha.
-¿cómo te encuentras? -
-¿dónde estabas? ¿Qué ha pasado? -
-estaba en la ducha -susurro -tu madre vino y dejo unas pastillas para que puedas tomar -
Asentí.
Mire las pastillas que estaban sobre la mesilla de noche y las lleve a mi boca tragando las mismas sin necesidad de agua.
Ella se acerco hacia mí. Seguro que me gritaría, estaría asustada pero en cambio de ello tomo mi mano y me miro fijamente.
-me preocupaste -murmuro.
Yo. Yo no sabía que decirle.
-haz conocido a mi madre -
Le dije lo primero que se me vino a la mente.
-si... ella, ella es una mujer especial.
No pude evitar sonreír.
-lo es, es la mejor madre -
-se nota que te quiere mucho -
-yo también la quiero, me ha cuidado todo este tiempo -
-eso es bueno -
-sí lo es -
-yo quiero hacerte una pregunta -murmuro y me miro -.
(Pov Violett)
-dime -
Me senté en la cama e hice que Tate también se sentara, se lo tomaba más tranquilo después de esas pastillas.
-¿qué te ha pasado?. Tu madre dijo que tenias problemas -.
El me miro en silencio, y serio. No quería molestarle pero quería saber que le pasaba, quería ayudarle y no sabía bien la razón.
-soy esquizofrénico agudo, paranoico, suicida y también homicida, mentiroso patológico y ángel salvador -.
Vale... -.
-suelo tener varias personalidades, he hecho y hago cosas cuando no estoy consciente. Mi familia dice que digo que soy un fantasma, un ángel por eso salvo a vidas, mato a personas para que vayan a un lugar mejor -.
No decía nada solo esperaba a que hablase.
-a veces no tomo las pastillas que me receta Atenea, ella es psiquiatra y la madre de mi madre. Cuando no lo hago no soy yo -
Mordí mi labio escuchándolo.
-ahora que lo sabes pequeña Violett, puedes irte, nadie te hará nada.
Pero en vez de levantarme y huir como haría cualquiera en mi lugar. Lo abrace con fuerza por el cuello.
-yo estoy aquí
y te cuidare -susurre.
