Disclaimer: Nada que reconozcáis es mío, solo lo uso para entretenerme en lugar de estar haciendo algo productivo o bien estudiando...

Sirius Te debo la vida

Los terrenos de Hogwarts estaban en un profundo silencio, algo que he de reconocer, me resultaba muy agradable. La oscuridad y el silencio me envolvían por completo proporcionándome la paz que estaba buscando.
Apoyé la espalda en uno de los árboles más cercano cruzando una pierna sobre la otra y cerré los ojos. En mi mente se dibujaba el rostro de Andrew, sus ojos negros y curiosos mirándome y tratando de averiguar mis pensamientos. Su pequeña nariz rodeada de graciosas pecas. Su amplia sonrisa de dientes blancos...Nunca me había pasado esto y cada vez tengo más miedo de que el sentimiento crezca tanto que no sea capaz de controlarlo...

De pronto, como invocada por mi mente, la vi. Estaba sentada a unos metros de distancia, con la barbilla sobre las rodillas y una sudadera sobre los hombros.

Sentí un repentino cosquilleo en el estómago, mil mariposas hiperactivas volando ahí dentro. Y cómo había hecho anteriormente me transformé en perro y me acerqué a ella.
Me miró con ternura y sonrió mientras me acariciaba la cabeza...¡Qué gustito!

Andrew: Te echaba de menos-murmuró rascándome detrás de las orejas mientras me tumbaba a su lado.

Andrew: Necesitaba hablar con alguien que no me juzgara con la mirada cada vez que hablo...-la miré inclinando la cabeza y se rió- Hay ciertos temas que...cada vez que los hablo con alguna de mis amigas me miran como si estuviera loca o tratan de consolarme. Sé que lo hacen con toda su buena intención pero no sirve de mucho que te den palmaditas en la espalda diciéndote que te comprenden.

Apoyé la cabeza sobre su pierna levantando las orejas. No entendía demasiado bien de qué estaba hablando ahora mismo.

Andrew¡Por Merlín! Si llego a saber que Sirius me iba a dar estos dolores de cabeza me quedo en mi casa.

Exclamó lanzando un suspiro y me quedé mirándola pensativo...exactamente ¿qué había hecho yo ahora?

Andrew¿Sabías que le besé?-me preguntó de pronto mirando al cielo con una sonrisa en los labios. Supuse que estaba recordando ese momento y cierta felicidad me invadió de pronto.
Sus dedos se deslizaron lentamente por mi espalda y un escalofrío me recorrió el cuerpo. Apoyé la cabeza en sus piernas de nuevo y cuando empezó a hablar con voz suave, casi en un murmullo la volví a mirar, atento a cada palabra.

Andrew: Fue un momento mágico...me defendió cuando su hermano me besó sin mi consentimiento y cuando nos quedamos solos le abracé...No te imaginas la sensación de seguridad que sentí entre sus brazos. Si de mi hubiese dependido nunca me hubiese separado de él-admitió sonrojándose ligeramente- Y luego me llevó en brazos hasta mi cuarto y le besé...en ese momento deseé que no se alejara de mi, quería volver a sentir esa seguridad. Aun así se fue al no querer forzar la situación. Entendió perfectamente que en ese momento estaba siguiendo lo que me decía el corazón sin pensar demasiado lo que hacía...en parte se lo agradezco...

Cuando terminó de hablar sentí una profunda necesidad de transformarme en humano de nuevo y simplemente abrazarla, no necesitaba más.
Pero detuve mis impulsos pensando en lo que esta mañana había pasado. Pensando en como se había alejado de mi abrazo y el pinchazo en el pecho me dolió.
Miré en dirección al gran castillo, testigo de nuestro encuentro, y luego la volví a mirar a ella. Asintió.

Andrew: Si, será mejor que vuelva. Últimamente Lily tiene el sueño ligero y si se despierta y no me ve es probable que en menos que cante un gallo esté en la habitación de Sirius con algún objeto punzante en la mano...-comentó levantándose.
Por mi parte tragué saliva agradeciendo estar aquí fuera y no en mi cuarto a merced de los ataques homicidas de Lily Evans.

A medida que iban pasando los días, y con ellos sus noches, Andrew y yo pasábamos más ratos hablando. Bueno...ella hablaba sobre mi y yo, de incógnito, escuchaba atentamente lo que decía.
Posiblemente...muy posiblemente...esa sea una de las causas de que tres de los cuatro merodeadores estuviésemos literalmente insoportables. Yo no sabía que hacer para estar con Andrew sin que se enterara de que sé más de la cuenta y dedujese que el perro era yo. James estaba histérico porque Lily llevaba semanas huyendo de él. Con deciros que un día la vi escondida detrás de una de las plantas que decoran la sala común y a James cerca jugando una partida de ajedrez con Peter. Imaginaros la cara de Evans cuando me vio...se llevó un dedo a los labios ordenándome que cerrase el pico y yo me acerqué inocentemente a James. Empezó a agitar los brazos como una histérica mientras yo me retorcía de risa y James me miraba considerándome un caso perdido.
Y por último estaba Remus...ah Moony... él y su pequeño problema con la luna llena.

¿Eh¿Qué no entendéis que problema puede tener Remus con la luna llena? Hum...a ver cómo os lo explico de forma sutil para que no salgáis corriendo y gritando como histéricos...Bueno, Remus es un licántropo.
¡Dejar de chillar! Es inofensivo...o al menos a James a Peter y a mi aun no nos ha hecho nada...Claro que ha que tener en cuenta que los tres somos animagos y su mordedura al estar transformados no nos afecta. De todas formas, que nadie se alarme, nuestro lobito es tan inofensivo como un oso de peluche.

Una tarde al terminar las clases los cuatro merodeadores coincidimos milagrosamente en la habitación. Desde que empezamos el curso apenas habíamos coincidido los cuatro en algún lugar donde pudiésemos mantener una conversación más o menos tranquila.
James estaba sentado sobre su cama con los codos apoyados en las rodillas y la cabeza escondida tras sus manos. Remus caminaba de un lado al otro de la habitación. Peter hacía aparecer pompas de la punta de su varita y yo estaba tumbado con la cabeza apoyada sobre las palmas de mis manos.

Sirius¡¡Quieres dejar de caminar de un lado a otro¡¡Vas a desgastar el suelo!!-grité cansado de ver a Remus de aquí para allá.

Remus¡No! Estoy preocupado-me respondió con la misma mala leche. ¿Veis lo que os decía de la luna?

James: Moony tranquilo, todo va a salir bien-le intentó tranquilizar el moreno mientras se quitaba las gafas y se frotaba la cara.

Sirius: Si, sale la luna, te transformas, James y yo nos encargamos de que no te acerques demasiado al castillo y cuando amanezca te llevamos a la enfermería de nuevo-cuando terminé de informarles de nuestro plan nocturno caí en la cuenta del que tenía que estar preocupado era yo -¡MIERDA!-exclamé pegando un brinco y los dos me miraron, Peter seguía con sus pompitas.

Remus¿Qué te pasa?

James¿Se te ha acabado el champú y te acabas de dar cuenta?

Miré a James, mi amigo del alma, con los ojos entrecerrados y le tiré mi almohada, fallé por poco.

Remus: Pad ¿Qué ocurre?

Sirius: Algo de vital importancia en lo que no había reparado hasta ahora...

James¡¿Qué?!

Sirius: Veréis, desde hace un tiempo me encuentro con Andrew todas las noches en los terrenos de Hogwarts...-confesé y James me miró con una sonrisa burlona en el rostro.

James¿Y qué hacéis Pad?

Sirius: Ella no sabe que soy yo. Me convierto en perro y ella me habla sobre lo que le apetece mientras yo me limito a escuchar.

Remus: Por eso te cambia tanto el humor de la noche a la mañana.

James: Bien, ya nos has contado lo de tus escapadas con la morena ¿y bien¿qué te preocupa?

Sirius¿No lo veis?-pregunté sin creerme que mis amigos fueran tan cenutrios- ¡Esta noche hay luna llena¡Y Andrew saldrá!

James¡Joder¡¿Por qué no nos lo has dicho antes?!

Remus¿No puedes decirle que no salga?

Sirius: Supuestamente yo no sé que sale, Remus...

James: A ver, que no cunda el pánico. Tengo un plan-anunció tratando de calmarnos, pero creo que mucho efecto no surtió.

Sirius: Di lo que sea pero dilo ya.

James: Tú irás con Andrew como lo llevas haciendo todas las noches-asentí con la cabeza, hasta ahí todo bien- Mientras, Peter y yo llevaremos a Remus a la casa de los gritos y yo me encargaré de que no salga de ahí.

Remus: Es una buena idea-aseguró el castaño asomándose por la ventana. Se acercaba el momento- En fin, voy a despedirme de Phoebe, os veo luego-nos informó y luego salió de la habitación medio sonriente. James y yo nos miramos.

James¿Ves? En momentos como estos me encantaría poder "despedirme de mi Lily"

Sirius¿Ya es tuya?-pregunté sonriendo y mi amigo asintió con total convencimiento.

James¡Pues claro! Aunque ella no quiera asumirlo.

Peter: Chicos...necesito un poco de ayuda...-murmuró y ambos le miramos por primera ver en todo el tiempo que llevábamos ahí.

Tanto James como yo rompimos a reír a carcajada limpia cuando vimos a Peter metido dentro de una enorme burbuja flotando por el techo de la habitación.

Peter¡No tiene gracia¡Bajarme de aquí¡Tengo miedo a las alturas!

La idea de dejar a nuestro pequeño amigo por ahí flotando era tremendamente tentadora, pero le necesitábamos esta noche.
Me puse de pie limpiándome las lágrimas derramadas por la risa y con un simple hechizo reventé la pompa y Peter cayó sobre su cama rebotando un par de veces.

Peter¡Eh¡Eso ha molado¡¡OTRA!!-exclamó tan feliz él y James negó con la cabeza.

James: Eres como un crío de cinco años

Sirius: Si, pero sin el como y a lo bestia...-añadí pasándome la mano por el pelo echándolo hacia atrás.

La noche había caído sobre el castillo hacía tiempo. Y la luna, redonda y brillante, flotaba sobre nuestras cabezas.
Siguiendo el plan yo me encontraba con Andrew en los terrenos. Ciertamente tenía la esperanza de que esa noche no saliera, pero era pedir demasiado. Así que me limité a apoyar las patas delanteras y la cabeza sobre sus piernas y a mirar a mi alrededor con las orejas levantadas atento a cada sonido que pudiese oir procedente de los terrenos.

Andrew¿Qué te ocurre? Te noto nervioso ¿Hay algo extraño ahí fuera?-me preguntó la morena mirándome asustada. Me vi obligado a descansar la cabeza sobre mis patas y cerrar los ojos aparentando tranquilidad para tranquilizarla a ella.
Debió dar resultado porque empezó a acariciarme en silencio observando con tranquilidad las estrellas.

Parecía que todo iba a salir bien, hasta el momento James había podido retener a Remus dentro de la casa de los gritos y no había ningún peligro. Eso creía yo...de repente, y sin ser invitado, un enorme animal de pelaje marrón grisáceo, con los ojos inyectados en sangre, y la dentadura a la vista apareció detrás nuestro.

Le reconocí de inmediato y me puse delante de la morena dispuesto a atacar al licántropo si se acercaba a ella.

Andrew: Dios mío...-murmuró conteniendo el aliento al ver al enorme animal y este dio un paso hacia ella. Gruñí con fuerza.
No pareció importarle demasiado a mi amigo el que yo estuviese ahí, Andrew suponía una presa y su mente ahora era la de un depredador. Volvió a dar un paso, esta vez recorriendo mayor terreno, dispuesto a saltar sobre ella. Fui más rápido que él y antes de que pudiese rozarla salté y le mordí el cuello.
Mientras el licántropo y yo forcejeábamos un elegante ciervo apareció de entre las sombras acompañado por una rata. Se acercó a Andrew y esta se subió sobre su lomo. Una vez los tres estuvieron suficientemente lejos solté a Remus, lo que no vi fue su garra arañando la piel de mi pecho. Me escocía terriblemente y cuando se deshizo de mi me lanzó de forma que caí sobre la tierra golpeándome la cabeza. Mi vista fue nublándose progresivamente hasta que el mundo oscureció.

Una vez recobrada la consciencia de nuevo lo primero que vi fue a la morena de pie frente a mi. Tenía las manos cubriéndose la boca y sus ojos me miraban impactados.

Andrew: Sirius...-la oí murmurar y entonces me di cuenta de que volvía a ser humano de nuevo.

Intenté hablar pero de mi boca solo salió un gruñido. Apoyé el brazo para levantarme y ella se arrodilló junto a mi apoyando sus manos sobre mis hombros, deteniéndome.

Andrew: Estás herido. No te muevas-me rogó y la miré preguntándome que se proponía- Tengo que llevarte a la enfermería.

Sirius¡Quieta!-la ordené al ver que empezaba a sacar su varita. Me miró.

Andrew: Tienes que ir a la enfermería Sirius...

Sirius¡No! Nada de ir a la enfermería. Ayúdame a ponerme de pie

Andrew: No. Tienes ir a que te curen esa herida-insistió volviendo a sacar la varita.

Sirius¡Guárdala ahora mismo!-exclamé sujetando su muñeca con fuerza.

Andrew¿Estás tonto¡Suéltame!

Sirius: Tú si que eres tonta. ¡Estate quieta y escúchame! No entiendes nada.

Su mirada fue de odio profundo, pero aun así guardó de nuevo la varita y pareció dispuesta a escuchar.

Sirius: El lobo que has visto...el que me ha hecho esto...no era realmente un lobo.

Andrew¿Qué era¿Un calamar?

Sirius: Un licántropo.

Andrew¡¿QUÉ?!-chilló y la tapé la boca con una mano.

Sirius: Shhh no grites-la regañé antes de apartar mi mano- Remus es un licántropo-confesé cerrando con fuerza los ojos tratando de soportar el ardor del pecho.

Andrew: Remus...Remus es...no puede ser...Sirius...un licántropo es peligroso...

Sirius¿Me lo dices o me lo cuentas?

Andrew¿Dumbledore lo sabe?-preguntó ignorando mi anterior comentario.

Sirius: Claro que lo sabe. Fue él el que permitió a Remus entrar en Hogwarts.

Andrew: Pero...eso es una locura ¡Dumbledore está loco!

Sirius: No, planeó todo perfectamente. Supuestamente Remus debía pasar las noches de luna llena en la casa de los gritos, desde allí no puede hacer daño a nadie. Por eso no podemos ir a la enfermería. ¿Qué diría Pomfrey si me ve aparecer así precisamente una noche de luna llena? Remus estaría en la calle en un abrir y cerrar de ojos ¿lo entiendes?

Andrew: Esto es de locos...-murmuró pestañeando repetidamente. Luego me ayudó a ponerme de pie- Está bien, no iremos a la enfermería, pero hay que curarte eso¿tenéis algo que nos sirva en vuestra habitación?

Sirius: Si, nosotros también tenemos nuestro "kit anti-Remus"-admití consiguiendo arrancar una sonrisa por su parte.
Cuando por fin conseguí ponerme de pie maldije el momento en que se me ocurrió. Sentía mil cuchillos clavándose a la vez sobre mi piel, creerme, no es una sensación agradable.
Gemí de dolor llevándome la mano libre al pecho mientras con la otra mano me aferraba al hombro de la morena para no caerme al suelo.

Andrew: Tienes que aguantar el dolor, por lo menos hasta que lleguemos-dijo mirándome con preocupación y asentí con la cabeza mientras me mordía el labio inferior.

Llegamos a mi cuarto no sin cierta dificultad. Una vez allí me tumbé jadeando sobre mi cama mientras la morena buscaba entre el caos que caracterizaba a mi cuarto nuestro "kit"

Sirius: Dentro del baúl de James- indiqué y obedeciéndome buscó allí.

Andrew¡Aja!-exclamó triunfante con las cosas en la mano- A ver que tenemos aquí...-murmuró cotilleando los frascos que tenía en la mano- Bueno, creo que me servirá-finalizó encogiéndose de hombros y sentándose junto a mi.

Sirius¿Has pensado en hacerte medimaga? Esta es la segunda vez que me curas-dije sonriendo y me estudió con la mirada.

Andrew: No cambies de tema Black. Ahora mismo me vas a explicar por qué Remus estaba fuera de la casa de los gritos y por qué James se transforma en ciervo y tú en perro-dijo ella empapando un algodón en un potingue bastante extraño.

Sirius: Fue en quinto año. Cuando nos enteramos de lo de Remus-confesé- Tanto James, como Peter como yo nos convertimos en animagos para acompañarle durante esas noches. La mordedura de licántropo en los animales no les transforma ¡Ahg¡Eso duele!-grité cuando rozó la herida con el algodón.

Andrew: Lo siento, pero tendrás que soportarlo-me miró esperando mi consentimiento para continuar y asentí con la cabeza- Así que animagos...vale, ya sé que James es un ciervo...muy bonito por cierto...y tú un perro...ya hablaremos de eso. Pero...¿Peter¿En qué se transforma?

Sirius: En rata-dije y sonrió.

Andrew: Que apropiado...¿te duele?

Sirius: Mucho, pero no te detengas, cuanto antes acabes mejor.

Andrew: De acuerdo, continúa con la explicación.

Sirius: Bien, unos meses después de nuestra primera noche con Remus nos cansamos de estar encerrados y vimos que esas noches podían suponernos una oportunidad para conocer Hogwarts como ningún otro alumno lo ha conocido jamás. Así que salíamos e inspeccionábamos los terrenos.

Andrew¡Un licántropo suelto por Hogwarts¡¿No sabéis lo peligroso que es eso?!

Sirius: Ahora si lo sé.-admití recordando la sensación que me invadió al pensar en que ella podía resultar herida por nuestra culpa.

Andrew: Sois unos inconscientes

Sirius: Lo sé...aunque no sé que eres tú, hablando todas las noches con un perro que ignoras de donde viene y exponiéndote a los peligros que pueda haber-le reproché y de inmediato me arrepentí

Andrew¡Dios mío¡El perro¡Tú! Lo que dije...lo que dije de ti...¡Te lo dije a ti¡¿Por qué no me dijiste que eras tú!-gritó mientras sus mejillas se encendían.

Sirius¿Qué querías que dijera¿Me convertía de nuevo en humano, así, de golpe, y te decía: No Andrew, espera, no hables de mi porque soy yo? Y luego te entierro porque te ha dado un ataque al corazón.

Andrew: Hubiese preferido eso...-murmuró girando la cara de forma que no pudiese verla.

Me apoyé sobre los codos y traté de levantarme con cuidado para no hacerme más daño. Una vez esa misión estuvo conseguida cogí su barbilla y la obligué a mirarme.

Sirius: Siento no haberte dicho nada, sé que debería haberlo hecho...-me disculpé- Pero... todo lo que decías de mi... no puedes imaginar lo que sentía cuando decías que me querías, aunque lo dijeras llorando. Soy demasiado egoísta y me negué a prescindir de esa sensación, de esa felicidad.

Nos quedamos los dos mirándonos en silencio, ninguno tenía muy claro lo que debía hacer el ese momento.
Fue ella la primera en actuar ayudándome a que me recostara de nuevo.

Andrew¿Qué ha pasado con James y Peter? Después de que me sacara de ahí me ha escondido entre los árboles, ha vuelto a ser humano, me ha dicho que me quedara ahí que tú corrías peligro y le necesitabas. Se ha vuelto a transformar y ha desaparecido.

Sirius: No te preocupes por ellos. Seguramente habrán podido con Remus y le habrán metido en la casa de los gritos. Originariamente ese era el plan.

Andrew¿Qué plan?-preguntó mirándome extrañada.

Sirius: Cuando caí en la cuenta de que esta noche había luna llena y en que tú saldrías James, Remus y yo preparamos un plan. Yo tenía que estar contigo, como siempre, atento a todo lo que pasara a nuestro alrededor- asintió recordando mi comportamiento- Mientras James y Peter se encargarían de llevar a Remus hasta la casa de los gritos a través del pasadizo que hay bajo el sauce boxeador.

Andrew¿Hay un pasadizo?

Sirius: Si, Dumbledore puso ahí el sauce para que nadie pudiera entrar las noches de luna llena, cuando Remus fuera un licántropo. Con lo que no contaba era con que los merodeadores sacaran al lobo de su escondite...

Andrew: Inconscientes...-murmuró negando con la cabeza.
Permanecimos en absoluto silencio mientras ella terminaba de curarme la herida y la vendaba con cuidado. Una vez listo descansó las manos sobre las rodillas y me miró.
Sirius: No puedes hacerte una idea de cómo duele esto-aseguré poniendo una mueca de dolor un tanto cómica, por lo menos conseguí que sonriera.

Andrew: Eres idiota...

Sirius: Lo sé. Lo tengo asumido.

De nuevo el silencio se acomodó entre nosotros, tan solo nos mirábamos el uno al otro, y tan solo eso bastaba para saber lo que pensábamos. De pronto ella giró la cabeza avergonzada de nuevo.

Andrew: Gracias-murmuró y la miré con el entrecejo fruncido.

Sirius¿Gracias¿Por qué¿Qué he hecho?-pregunté extrañado.

Andrew: Por salvarme la vida esta noche.

Una estúpida sonrisa se dibujó de golpe en mi cara y de nuevo, sin pensar en las consecuencias, me incorporé...solo con recordarlo aun me duele.

Andrew: Túmbate, te harás daño-me aconsejó pero la ignoré, conseguí sentarme frente a ella aun con los terribles pinchazos en el pecho.

Sirius: Andrew-susurré y me miró sorprendida por la cercanía.

Andrew¿Si?

Sirius: No tienes nada que agradecerme. Si te hubiese pasado algo...nunca me lo hubiese perdonado-aseguré acercando mis manos a su cara y acariciando sus mejillas coloradas.

Andrew: Sigo enfadada porque no me dijeras que eras el perro-me informó y sonreí.

Sirius: Si no me hubieras dicho que me querías...-vacilé un momento, asegurándome de que quería decir lo que iba a decir a continuación- Si no me hubieras dicho que me querías probablemente nunca me hubiese dado cuenta de lo mucho que te quiero yo a ti.

Sus ojos, abiertos como platos, me miraron de golpe...sonreí inconscientemente...parecía una ranita...

Andrew¡No me cambies de tema¡Estaba a punto de echarte la bronca por mentiroso! No me vengas ahora con cuentos sobre que me quieres y todo eso porque no te vas a librar

Sirius: Te quiero-repetí y me miró en silencio mordisqueándose el labio inferior.

Andrew¡Auch!-gritó dando un brinco sobre el colchón- me he modido ed dabio...¿cómo ce de ocude decidme ezo?

Sirius¿Qué he dicho?-pregunté

Andrew: Que me quiedes

Sirius¿Lo dudas?

Andrew: Si-aseguró tajante y abrí la boca ofendido

Sirius¿Tengo que demostrártelo?-pregunté alzando una ceja y ella asintió con la cabeza mientras una amplia sonrisa iluminaba su rostro.
Deslicé una de mis manos hasta apoyarla en su cadera mientras la otra, sobre su mejilla, iba acercando lentamente su rostro al mío. Por su parte, rodeó mi cuello con ambos brazos mientras sus dedos jugueteaban enredándose entre mechones de mi pelo.
Ambos nos mirábamos sonriendo sin saber por qué hasta que finalmente nuestros labios se fundieron en un beso. Efectivamente se había mordido el labio, pude notar un ligero sabor a sangre.

Sirius¡Ay!-exclamé cuando un latigazo me recorrió el pecho al intentar recostarme.

Andrew: Eres un animal. ¿Quieres tener más cuidado?-me regañó mientras me ayudaba a tumbarme y se tumbaba después junto a mi.

Sirius: Jo...me hago pupa y tú me regañas...que mala persona...-dije poniendo un enorme puchero y me respondió con un sonoro beso en los labios.

Andrew: Deja de quejarte-murmuró mientras yo cogía su mano y enlazaba mis dedos con los suyos.

Sirius: Quédate a dormir conmigo-rogué y vi como sonreía.

Andrew¿Seguro que quieres que me quede¿Luego Lily vendrá a rescatarme?

Sirius: Puedo con un lobo podré con una pelirroja-aseguré y ella se echó a reír.

Andrew: De acuerdo mi valiente caballero, me quedaré-dijo recostando la cabeza sobre mi hombro mientras nos cubría a ambos con la manta.-Buenas noches-susurró mientras bostezaba.

Sirius: Te quiero-susurré yo abrazándola y me pellizcó.

Andrew: Yo también- murmuró antes de quedarse profundamente dormida entre mis brazos.

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Y se acabó por hoy. Sé que este capítulo gira básicamente en torno a una pareja pero lo pensé hace mucho y me encantaba así que me vi obligada a ponerlo espero que os guste!

Coni: Hola!!! Muchísimas gracias por el rr, me alegro de que te guste el tema del fic. Y coincido contigo, a mi también me puede Sirius aunque cuando releo lo que escribo y lo veo desde un punto de vista objetivo, es decir, no pienso que es sirius...dan ganas de matarle!! Respecto a tu petición...casi orden...de subir un capítulo diario lo siento pero mi paciencia mi imaginación y mis dedos no dan para tanto, aun así tratare de no hacer muy larga la espera. ¿De verdad odias a Andrew? Ala jo...pero si la pobre chica no ha hecho nada malo! Es más buena que el pan...igual un poco cabrona pero...ciertamente yo tmb quisiera ser ella jajaja. Problema solucionado, cámbiale el nombre, imagina que eres tú jejeje. Muchas gracias por decirme que escribo bien y me alegro de que te rías con el fic. Un besazo enorme!

Mafee: Holas!! Gracias por el rr!! Bueno, has visto como al final si ha pasado algo con Sirius y Andrew jejejeje siesque me encanta esta pareja, no puedo evitarlo...Espero que te haya gustado el cap. Un beso!

Trixi-Black: Holas!!! En este cap me he dado más prisa no?? Jejeje Me alegro de que te gustara el capítulo anterior, la escena de Lily y James, he de admitir que al principio no estaba muy segura de dejar que se besaran pero me dieron penilla y les dejé. En cuanto a lo de Sirius y Rachel...no puedo prometerte nada, me da a mi que la chica esta le va a dar algún que otro dolor de cabeza a Andrew. Un besazo y hasta el próximo cap!

Kathy: Holas!! Como siempre te digo, no importa que te falte dejar rr en algún cap. En cuanto a lo de "pequeño" acercamiento...no se yo si pequeño es la palabra adecuada jejeje, tendré que pensar lo que les hago a esos dos, por ahora solucionado el problema de los dos morenos. Besos!!

MMPOTTER: Hola!!! Tienes razón, he estado mirando y ninguna de las dos comieron...soy una asesina! Las voy a matar de hambre jejeje bueno, en un momento como ese no creo que ni Lily tuviese ganas de comer (de hecho no las tuvo) En cuanto a lo del formato ves como mi amiga tenía mas razón que un santo jajaja Y en lo referente a la actualización voy rápido o deprisa según las ideas que se me ocurren pero no tengo imaginación como para ir a capítulo diario me temo Besos!!

Hermione granger de potter: Holas guapísima!! Me encanta tu nueva palabra, desconfuse, del verbo desconfusar jajaja un puntazo!! Y si, se tendrá que desconfusar nuestra lily...a ver como...ummm ya lo pensaré Besos!!

Mi-x-LuBrE-x-CaLa: Holas!! Me alegro de que te gustara el anterior fic, y espero que este también te guste!! Besos!!

BellaBlack: Holas!! Jajaja si que son impertinentes tanto Phoebe como Snape, pero...si no les interrumpen sabe Dios lo que hubiesen hecho esos dos adolescentes con las hormonas aceleradas (hablando parezco mi abuela k triste dios mío) Espero que este cap tmb te guste, aquí no hay impertinentes Besos!!

Nachita: Hola guapísima!! Hombre, escribir más rápido que lo que tú lees...que yo sepa aun no soy superwoman...a ver...no, no llevo la capa XD Has visto como en el fondo soy buena y las cosas entre Sirius y Andrew se han arreglado?? Un poco accidentado pero...eso es un detalle sin importancia jeje. Bueno guapísima se me acabó el tiempo de escritura (tengo aquí a mi madre con pose dictadora reivindicando sus derechos de ordenador jejeje) Besos!!

Un beso a todos

Ciao!!