Disclaimer: Nada que reconozcáis es mío, solo lo uso para entretenerme en lugar de estar haciendo algo productivo o bien estudiando...
El primer partido
Sirius, Andrew, Remus y Phoebe- Peter aun seguía durmiendo a pierna suelta en su cama- se dirigían hacia el campo de quidditch, donde se encontraban Lily y James-junto al resto del equipo de quidditch de Gryffindor- dispuestos a entrenar.
Sirius: Aun no me puedo creer que Evans vaya a jugar al quidditch.
Phoebe: Me muero de ganas de verla, con los reflejos que tiene seguro que lo hace fenomenal.
Remus: Eso espero, sino tendrán que tragarse todo lo que le dijeron ayer a Malfoy-comentó el licántropo y los dos morenos le miraron extrañados.
Andrew¿Qué pasó ayer con Malfoy?
Phoebe: Empezó a picar a James y Lily se hartó, le aseguró que ganarían la copa de Quidditch-resumió la rubia.
Andrew: Ahora entiendo el porqué de que Lily se apuntara al equipo. Me extrañaba que fuera por propia voluntad. A esta chica la puede el orgullo…
Remus: Mirad, ya está James dando órdenes-dijo una vez llegaron al campo y pudieron ver al equipo de pie con las escobas en la mano y a James paseándose por delante de ellos, gritando.
James: Bien chicos, nuestro primer partido es la semana que viene, tenemos que estar preparados. Ravenclaw tiene un gran guardián, aunque sus cazadores no es que sean ninguna maravilla. Tenemos que procurar atacar en parejas, eso nos dará más posibilidades de despistar a su guardián y poder marcar.
Nuestra principal misión es conseguir el mayor número de puntos posibles para poder ir más relajados de cara a los dos partidos siguientes.
Mientras hablaba todo el equipo-a excepción de Lily, que empezaba a bostezar- le miraba con suma atención escuchando cada palabra y asintiendo con la cabeza en señal de que entendían lo que había que hacer.
James: Sabiendo esto quiero que los tres cazadores practiquéis este tipo de ataque mientras los dos golpeadores tratan de impedir que marquéis.
Los cinco jugadores asintieron y tras subirse en sus respectivas escobas se elevaron a la altura de los aros.
James: En cuanto a ti –añadió mirando a Lily- tengo un entrenamiento especial.
Los demás habían subido a las gradas para poder ver de cerca el entrenamiento.
Phoebe: James se parecía más al general de un ejército que a un simple capitán de un equipo deportivo escolar…-opinó la rubia
Remus: Cierto, se emociona cuando tiene una escoba en la mano
Andrew: Y hablando de escobas-le interrumpió la morena, la cual miraba, con los ojos entrecerrados, a la pequeña figura conocida como Lily- ¿Cómo va a jugar Lily al quidditch cuando tiene miedo a las alturas?
La pregunta se quedó en el aire, pero pareció como si la propia Lily la escuchara ya que en el momento en el que James la ordenó que se montara en su escoba gritó.
Lily¡¡¿QUÉ¡NO! Ni de coña me subo yo en este palo traicionero-aseguró negando con la cabeza
James¿Y cómo pretendes jugar el partido?
Lily: Para el partido aun queda una semana, podré mentalizarme…
James¿Me estás diciendo que pretendes jugar al quidditch cuando te da miedo volar?
Lily: No me da miedo volar, me dan miedo las alturas…
James¡Eso es una tontería!
Lily¡¿Tontería¡Me subo en una silla y me tiemblan las piernas¡Y tú pretendes que me monte sobre un palo y revolotee por ahí arriba como si nada!-exclamó ofendida
James: No te vas a caer.
Lily: Permíteme que lo dude…las estadísticas están en tu contra Potter…
James: Súbete-ordenó el moreno
Lily¿No me has oído? He dicho que no
James: Lily por favor.
Lily: Que no-repitió y el moreno, cansado, se acercó a ella y cogiendo la cara de la chica entre sus manos la obligó a mirarle.
James: Lily, voy a estar sentado justo detrás de ti, en la misma escoba. ¿Crees qué permitiría que te pasara algo?-preguntó elevando las comisuras de los labios en una leve sonrisa.
Lily: Yo…yo…yo
James: Vamos Lils… además, piensa en la cara de Malfoy cuando ganemos la copa. Y para ganarla tú tienes que perder el miedo a volar ¿verdad?- la chica asintió, insegura, con la cabeza, incapaz de apartar la vista de los ojos marrones del chico que la miraban con intensidad- En ese caso te vas a subir en esa escoba y vamos a demostrarle a todos los idiotas que tenemos como amigos que eres capaz de volar mejor que nadie ¿de acuerdo?
Lily: Si-dijo finalmente con un hilo de voz y James la soltó sonriendo orgulloso de si mismo para después agacharse a coger la escoba que había dejado en el suelo.
La pelirroja sacudió la cabeza para ordenar sus ideas y mirando al moreno con los ojos entrecerrados y los labios apretados se agachó y cogió una piedrecilla que había en el suelo tirándosela a James y acertando en su cabeza.
James¡Ay!
Lily: No vuelvas a llamarme "Lils" no tienes la suficiente confianza conmigo, Potter-le reprochó demostrando que había recuperado la seguridad que tenía en si misma. Y con ese mismo aire de prepotencia le quito la escoba a James de las manos y se subió en ella. Luego le miró dotando a su mirada de un toque de desesperación.
Lily¿Subes o qué? Tengo un entrenamiento de quidditch, no tengo todo el día para esperar a que tú te decidas…
James: Pero… -intentó defenderse pero desistió al instante y suspiró mientras negaba con la cabeza- Eres increíble-añadió sentándose tras ella.
Lily: Lo sé. Y mucho cuidadito donde pones las manos porque te juro que te las corto-le amenazó.
James: Dedícate a volar.
Lily¿Cómo¿Tengo que conducir esto yo sola?
James: Claro ¿qué pensabas?
Lily: Ay madre…-murmuró tragando saliva y luego, tratando de recordad las lecciones recibidas en primer año se elevó vagamente del suelo.
Mientras, en las gradas tanto Andrew como Phoebe sonreían ampliamente.
Remus¿A qué vienen esas caras?-preguntó el castaño mirando a las chicas y a la pareja que empezaba a elevarse, alternativamente.
Andrew: Prestar atención. Esto va a ser divertido.
Phoebe: Si, que pena no haber traído un paquete de palomitas-comentó la rubia y Sirius la miró alzando una ceja.
Sirius: Phoebe… ¿para qué quieres tú ahora unas palomas?-preguntó sin encontrar ningún sentido al comentario que había hecho la rubia, la cual empezó a reírse escandalosamente en cuanto escuchó la pregunta- ¿Y ahora qué he dicho?
Andrew: Sirius…las palomitas son un tipo de aperitivo muggle, maíz tostado
Sirius¿Y para que tuestan el maíz?
Andrew: Son muggles…
Sirius: Ah, claro.
Remus: Chicos, me da la impresión de que Lily y James no llegan intactos al suelo ni por asomo-opinó el licántropo fijándose en las volteretas, tirabuzones y demás acrobacias que hacía la escoba, acompañadas de los gritos histéricos de Lily.
Sirius¡Madre mía¿Lo está haciendo ella a propósito?
Andrew: Por los gritos deduzco que no.
Phoebe¡¡Lily¡¡Sujeta el mango de la escoba más arriba¡¡Y mira hacia delante, no hacia abajo!!-gritó la rubia poniendo ambas manos alrededor de su boca para asegurarse de que la pelirroja sería capaz de escucharla.
Unos minutos después la escoba que llevaba a Lily y a James dejó de parecer un caballo encabritado y la de ojos verdes empezó a coger confianza y a deslizarse, suavemente, por el cielo.
Sirius, Remus y Andrew miraron a su amiga rubia con la boca abierta de par en par.
Phoebe¿Qué pasa¿Qué he hecho?-preguntó sin entender las mirada de sus amigos
Sirius: Exactamente… ¿desde cuando sabes manejar una escoba?
Phoebe: Soy capaz de hacer cualquier cosa que no requiera un exceso de coordinación por parte de mis piernas.
Andrew: Desde luego, no falla. Basta que haya un obstáculo, por pequeño que sea, en tu camino y que te tropieces con él…y ahora le estás dando clases de vuelo a Lily…
Phoebe: Está visto que este año va a ser bastante sorprendente… Remus y yo juntos, tú saliendo con el chico al que describías como "proyecto de hombre fallido", Lily volando con James detrás de ella…como te descuides mañana te vemos agarrada del brazo de Rachel las dos vestidas iguales.
Andrew: Antes beso a Snape…-aseguró la morena poniendo una mueca de asco que hizo reír a Sirius.
Lily: Bueno, te has liado con Black, no creo que haya mucha diferencia…-opinó la pelirroja apareciendo frente a ellos e ignorando la mirada de odio que el aludido la dedicaba.
Remus: Vuelas bien-comentó el licántropo observando a la pelirroja, la cual le sonrió como respuesta al cumplido.
Lily: Gracias, y créeme, es difícil hacerlo cuando tienes un estorbo como James Potter medio ahogándote, a la espalda.
James¡Joder¡Encima quéjate! Nunca había tenido miedo a volar…hasta que me subí contigo ¡A punto me matas!- exclamó indignado y la pelirroja suspiró.
Lily: Tú me has obligado así que te guardas tus opiniones y se las cuentas a quien le interese.
Andrew: Bueno… ¿No se supone que esto es un entrenamiento¿Qué hacéis aquí?-preguntó la morena mientras James se bajaba de la escoba de Lily.
James: Tienes toda la razón. Pelirroja, a entrenar-ordenó sacando la varita y encantando a su escoba para que se acercara volando hasta él. Descuido que pago caro, porque mientras estaba concentrado en traer su escoba no se dio cuenta de cómo Lily también se hacía con su varita y le ponía el pelo de color verde moco.
Sirius rompió a reír a carcajadas mientras los otros tres trataban de disimular al ver la cara de James.
James: Qué… cómo… ¡¿POR QUÉ HAS HECHO ESO?!- gritó a pleno pulmón con los ojos vidriosos.
Lily: Odio queme llamen "pelirroja" y odio que me den órdenes. Y en media hora que llevamos aquí no has hecho otra cosa que ordenarme que hiciera cosas… me he cansado- dijo más fresca que una lechuga ignorando el detalle de que James estaba a punto de echarse a llorar.
James¡¿Y qué pretendes¡Esto es un entrenamiento¡Y yo tu entrenador!
Lily: Se llama "educación". A ver, repite conmigo E-du-ca-ción-dijo al más puro estilo "Barrio sésamo"
James: Señorita Lillian Evans, si a usted le parece bien, deberíamos empezar a entrenar porque a este paso nos van a dar una soberana paliza en el partido. ¿Sería tan amable de ir volando hacia esos tres aros de ahí y esperarme? Necesito romper algo-dijo apretando la mandíbula y haciendo rechinar los dientes en cada palabra.
Lily: Será un placer- dijo emprendiendo el vuelo y alejándose de ellos.
James¡Merlín! Si no me gustase tanto la odiaría
Sirius: Prongs…te contradices-le avisó secándose una lágrima que asomaba a sus ojos provocada por el ataque de risa.
James: A ti ya te mataré luego por haberte reído de mi, amigo de pacotilla.
Sirius: Desiste, luego estaré demasiado ocupado aclarando con mi novia eso de que soy un "proyecto de hombre fallido"
Andrew: Es simple, un proyecto de hombre conseguido es un hombre atento, detallista, dulce, cariñoso, guapo… ¿De toda esa lista, y eso que la he resumido, cuántas características tienes tú?
Sirius¿Yo? Todas-dijo ofendido, como si eso fuera obvio, claro que su novia no lo vio tan obvio.
Andrew: A ver cómo te lo explico para que puedas entenderlo, eres el típico chico-algodón de azúcar. Bueno por fuera, vacío por dentro
Sirius: Lo que no me explico es que haces aquí conmigo entonces
Andrew: Me pueden los dulces. Y además, para pasar el rato no necesito a un hombre demasiado profundo
Sirius¿Ahora soy un "entretenimiento"? De acuerdo-dijo levantándose, ofendido, y dirigiéndose a la salida.
Andrew: De verdad…ahora me tocará ir a consolarle…En fin, que entrenéis bien-le dijo a James mientras se levantaba- Os veo luego-añadió despidiéndose de los otros dos y salió corriendo siguiendo el camino por donde había pasado Sirius hace escasamente unos segundos.
Remus: Y tú vete con Lily antes de que vuelva a usar su varita con fines poco beneficiosos para ti y tu pelo-le aviso a James y este se acarició el pelo verde poniendo un enorme puchero.
James: Más la vale que esto se arregle porque te juro que la dejo calva. Total, a mi me gustaría aunque tuviese tres ojos, y la piel violeta-dijo encogiéndose de hombros y tras subirse en su escoba salió volando velozmente.
Remus: Madre mía…que cuatro…-murmuró negando con la cabeza.
Phoebe: Lo que yo decía, este año va a ser un año lleno de sorpresas-repitió la rubia juntando las yemas de sus dedos y luego desvió la vista hacia su novio, el cual la miraba con una ceja alzada- ¿Y tú Remus¿Algún secreto del que deba enterarme?
De pronto todas las alarmas del licántropo empezaron a sonar dentro de su cabeza. ¿Sabía algo¿Andrew había dicho algo? No, era imposible que Andrew le hubiese traicionado de esa manera. Pero entonces ¿a qué se estaba refiriendo Phoebe? Aunque pensándolo bien igual no se refería a nada en concreto y era él el que estaba paranoico perdido. Total, en siete años que llevaba en Hogwarts solo se habían enterado sus amigos tras pasar cinco años pegados a él día y noche. Era imposible que Phoebe en las pocas semanas que llevaban juntos se hubiese dado cuenta.
Phoebe: Nave nodriza llamando a Remus. ¡Remus responde!-le grito pasando la mano por delante de los ojos del castaño intentando hacerle reaccionar.
Remus¿Eh¿Qué pasa?
Phoebe¿Te han secuestrado los hombrecillos verdes?
Remus¿Qué hombrecillos verdes¿Phoebe de qué hablas?
Phoebe: Desde luego…en Navidades te vienes a mi casa, necesitas un intensivo de cultura muggle.
Remus¿De qué me sirve la cultura muggle?-preguntó escéptico.
Phoebe: Servir… para nada. Pero seguro que Sirius se emociona cuando descubra el maravilloso mundo de la electricidad.
Remus¿Ele-qué?
Phoebe: Lo dicho…intensivo muggle.
Y tras una dura semana cargada de intensos entrenamientos llegó el día del primer partido de la temporada. Un enorme sol brillaba en lo alto de un cielo libre de nubes. Algo curioso teniendo en cuenta que a finales de octubre pocas veces brilla el sol.
Las gradas del campo de quidditch estaban atestadas tanto de alumnos de ambas casas como de alumnos de las otras dos casas que se habían acercado a ver el partido. Y dentro del vestuario de Gryffindor los ánimos a flor de piel, los ejercicios de relajación y algún que otro estiramiento era lo único que ocupaba la atención de los jugadores. Eso y el discurso rutinario de su capitán.
James: Vamos chicos, Ravenclaw es fácil, podemos ganarles, y además con una buena ventaja. Tenemos una estupenda guardiana que no va a dejar que nadie le marque un solo tanto. Dos golpeadores que hacen perfectamente su trabajo. Y a los tres mejores cazadores del colegio. Así que más nos vale salir ahí y demostrarles a esos Slytherin que, si tienen intención de ganar la copa de quidditch, más les vale irse a dormir y soñar con ello porque esa copa lleva nuestro nombre.
Lily: Venga Potter, deja de tocar la moral que ya tenemos suficiente presión encima…
James: Pero si solo trato de daros ánimos…
Lily: Dar ánimos es decir: Vamos chicos, no importa el resultado, lo importante es divertirse. No: Hay que aplastar a Ravenclaw para ganar la copa.
James: Eso no es animar, es consolar y solo se consuela cuando se pierde…nosotros no vamos a perder.
Mike: Bueno venga, vosotros dos. ¿Tenéis que discutir por todo?-preguntó uno de los golpeadores y tanto James como Lily se sonrojaron.
James: Tienes razón Mike, somos un equipo. ¡A por ellos!
Lily: Oe…-susurró de forma que solo se escuchase ella misma y luego sonrió considerando ingenioso su añadido a la frase de su capitán.
Los siete integrantes del equipo, vestidos con el uniforme del equipo, con la escoba en la mano, el bate en la mano de los dos golpeadores y el nudo en el estómago propio de los minutos previos al comienzo del partido, salieron del vestuario.
Las gradas rugieron al ver a todos los jugadores ya sobre su escoba recorriendo el campo. Lily pasó volando cerca de sus dos amigas, guiñándolas un ojo como saludo, y luego se colocó frente a los tres aros que debía proteger, según James, aunque le fuese la vida en ello. Drew, guardián del equipo de Ravenclaw, pasó volando frente a las gradas, demostrando su habilidad en el vuelo y sin borrar la sonrisa de su rostro. Esto arrancó suspiros y exclamaciones por parte de todas y cada una de las chicas, ya que, si los merodeadores eran guapos y populares el Ravenclaw no se quedaba atrás, ni mucho menos. Se colocó frente a los tres aros situados en su lado del campo y, una vez allí, miró a Lily alzando la barbilla en un gesto de seguridad y arrogancia.
Mike y Jessica, golpeadores de Gryffindor, se colocaron, cada uno, en uno de los extremos del campo, frente a los golpeadores de Ravenclaw, sujetando el bate con fuerza.
Nicky, Luca y Alice, los tres cazadores de Gryffindor se colocaron también en su posición, esperando a que Hooch lanzara el quaffle y empezara el partido.
Y por último, James subió volando por encima de las cabezas de todos los miembros de su equipo, y justo antes de situarse donde debía, lanzó al aire un pequeño frasco de cristal que explotó en mil pedacitos vertiendo sobre las gradas minúsculas partículas de un polvo grisáceo que se iban transformando en bolitas irregulares de color blanco.
McGonagall¡¡Potter!!-gritó la profesora de transformaciones y jefa de la casa Gryffindor mirando a su alumno con cara de pocos amigos.
El chico se limitó a sonreír inocentemente con cara de niño bueno mientras se rascaba la nuca. Luego buscó con la mirada a cierta chica rubia que cogía al vuelo las bolitas que caían y se las metía en la boca ante la atenta mirada de su novio y sus dos amigos.
James¡Gracias Phoebe!-gritó y la chica hizo un gesto con la mano restándole importancia.
Phoebe¡Gracias a ti¡Están deliciosas¡Suerte!-contestó y luego miró a sus acompañantes y se encogió de hombros- Palomitas-aclaró.
A los pocos minutos cesó la lluvia de palomitas y la profesora Hooch se situó en medio del campo con la caja que guardaba las pelotas en el suelo, a su lado. Soltó los bludgers que pasaron cerca de los jugadores, volando y haciendo el ruido similar a una risa aguda. Y después dejó que la pequeña snich dorada escapase. Revoloteo alrededor de la cabeza de los dos buscadores y después desapareció.
Hooch: Quiero juego limpio por parte de los dos equipos- los jugadores asintieron mientras ella cogía el quaffle dispuesta a lanzarlo al aire- ¡Qué empiece el partido!-gritó lanzando la pelota, la cual fue cogida, casi al instante, por Alice.
Los tres cazadores siguieron al pie de la letra la estrategia trazada por James y, esquivando a los cazadores de Ravenclaw, consiguieron llegar frente a Drew. En apenas unos segundos la quaffle pasó de manos de Luca a Nicky y este hizo un amago de lanzar descolocando por completo a Drew. Con el guardián desorientado fue fácil devolverle el pase a Luca y que este marcase el primer tanto del partido.
El contraataque de Ravenclaw fue rápido y eficaz. Antes de que los tres cazadores de Gryffindor fueran capaces de reaccionar Drew ya había pasado el quaffle a su mejor cazador, el cual se acercaba peligrosamente a los tres aros de Gryffindor. Allí le esperaba Lily, sus ojos verdes clavados en la pelota roja y una sonrisa de seguridad dibujada en su boca. Veía perfectamente las intenciones del Ravenclaw reflejadas en su rostro, por como desviaba la vista supo enseguida que pensaba lanzar hacia el aro de la izquierda aunque, por como alzaba el brazo, pareciese que lanzaría hacia la derecha. No se equivocó en absoluto y pudo atrapar el balón antes de que pasase por el aro, lo que supondría un empate. Lanzó el quaffle en dirección a Alice y le dedicó una, extremadamente dulce, sonrisa al cazador de Ravenclaw, el cual empezaba a maldecirla en todos los idiomas que conocía.
Y sobre ella, James revoloteaba en busca de la snich pero sin ocultar una enorme sonrisa que abarcaba prácticamente la mitad inferior de su rostro. Le hacía gracia ver a Lily con ese exceso de confianza en si misma. ¡En el fondo se parecía a él!
A medida que iba pasando el partido la ventaja de Gryffindor iba en aumento gracias a la gran actuación de Lily, a la cual solo habían sido capaces de encajarla 20 puntos. Y a la perfecta coordinación entre los tres cazadores de Gryffindor. Les sacaban ni más ni menos que 90 puntos a las águilas cuando James vio aquel resplandor dorado tan familiar sobre una de las torres del campo de quidditch, para ser más exactos sobre la torre de Slytherin. Y para mejorar aun más la situación el buscador de Ravenclaw parecía no haberlo visto, lo cual le daba una ventaja extra al joven de pelo revuelto.
Tratando de disimular lo más posible James se fue acercado a la torre de color verde con el dibujo de una serpiente plateada. Su estrategia consistía en alejarse sin que el buscador contrario lo notase demasiado y cuando estuviese a una distancia óptima lanzarse a por la pequeña pelota, pero algo cambió sus planes por completo. Cuando ya estaba recorriendo el campo a toda velocidad alargando el brazo para coger la snich y con el buscador de Ravenclaw pisándole los talones pudo ver como uno de los golpeadores contrarios bateaba con fuerza un bludger en dirección a los tres aros de Gryffindor.
Lily estaba lo bastante centrada en el juego para no percatarse de que la pelota marrón se acercaba a una velocidad increíble y el nudo que a James se le formó en la garganta fue comparable al tamaño de dicha pelota. ¿Qué debía hacer el moreno¿Seguir tras la pelotita dorada rezando para que su pelirroja se apartase del camino del bludger¿O, por el contrario, olvidarse del juego e ir en su ayuda?
Un sudor fría caía por su nuca y sus ojos pasaban del puntito dorado a la pelirroja que aun no había notado la presencia del bludger. En ese momento en su mente solo apareció una palabra. Lily.
Había visto como James salía pitando tras la snich dorada y ahora uno de los cazadores de Ravenclaw se acercaba a ella con rabia en los ojos, estaba empeñado en marcar para no permitir que a esa pelirroja, que jugaba hoy por primera vez en su vida, se le subieran los humos. Pero si había algo que caracterizaba a la Gryffindor era sin duda lo cabezota y obstinada que podía llegar a ser. Se había prometido a si misma salir imbatida de ese partido y la habían marcado dos veces. Ni por asomo permitiría una tercera.
De lo siguiente que ocurrió apenas fue consciente. En menos de unos segundos vio como James giraba bruscamente y se dirigía a ella con el miedo en la mirada, como un bludger se acercaba, como si tuviese vida propia, dispuesta a impactar contra ella, como el quaffle lanzado por el cazador de Ravenclaw pasaba por el aro central y por último como James llegaba a su lado y, tras empujarla, ambos caían al suelo.
El estadio se quedó en completo silencio, todos estaban pendientes de los dos chicos que estaban tendidos en el suelo. Lily se llevó la mano a la cabeza frotándose la frente dolorida. Después levantó la cabeza y pudo ver a James, tendido bocabajo, a su lado.
Lily¡James!-gritó acercándose al moreno y zarandeándole- ¡James la snich¡Has dejado la snich!
La sonrisa que se dibujó en la cara el de gafas la hizo dudar de su estado mental pero entendió al momento la felicidad de este al ver como levantaba la mano derecha y la pequeña bolita dorada, atrapada entre sus dedos, guardaba las alas dándose por vencida.
La grada de Gryffindor rugió de alegría al ver esos 150 puntos subir al marcador de su equipo. Primer partido, primera victoria y primer gran espectáculo proporcionado por su idolatrado buscador.
Apenas un cuarto de hora después James se encontraba en la enfermería con el hombro vendado y totalmente inmovilizado. Pero ni eso fue capaz de borrarle la sonrisa de satisfacción al recordar como había vencido el partido.
Tan sumido estaba en sus pensamientos que no vio venir a la pelirroja, la cual sujetaba una bolsa de hielo sobre el lado derecho de su frente.
Lily¿Cómo estás?-preguntó más por educación que por verdadera preocupación mientras se sentaba en una banqueta que había junto a la cabecera de la cama del chico.
James: Feliz-contestó risueño y ella negó con la cabeza.
Lily: Digo físicamente, idiota.
James: Oh…bueno, he estado mejor-murmuró encogiéndose de hombros, cosa que lamentó al instante al notar el agudo pinchazo en su hombro izquierdo.
Lily: Gracias…-murmuró terriblemente sonrojada bajando la cabeza. El moreno la miró mientras alzaba una ceja- Si no me hubieses empujado el bludger me habría dado directamente en la cara.
James: Lily, mírame-la ordenó y los ojos esmeralda de la pelirroja se clavaron en los del chico- Ahora sonríe- volvió a ordenar y la chica abrió más los ojos, sorprendida, luego sonrió- Definitivamente vale la pena estar con el brazo así si con eso consigo salvar tu sonrisa-aseguró estudiando la cara, cada vez más sonrojada, de la pelirroja.
Lily: Que te conste que, por tu culpa, me han marcado el tercer tanto-le reprochó fingiendo estar enfadada.
James: Bueno, eres la guardiana menos batida del colegio.
Lily¡De dos guardianes que hemos jugado!
James¿Ves? La menos batida. Además, dudo que el manazas de Slytherin sea capaz de parar menos de tres quaffles, por no hablar del de Hufflepuff.
Lily¿Qué te ha dicho Pomfrey de tu brazo?
James: Que técnicamente podría curármelo enseguida y mañana volvería a ser yo mismo. Pero como es el izquierdo y no lo necesito para los estudios dejará que se recupere de forma "natural" y así dejaré de hacer de las mías-contestó con una mueca de disgusto.
Lily: Que gran idea. Unos 40 días contigo medio inmovilizado.
James: La próxima vez dejo que el bludger te de en la cara.
Lily: Admítelo James, el colegio respirará más tranquilo ahora que sabe que uno de los merodeadores está lesionado.
James: Dejémoslo. ¿Qué tal va tu cabeza?-preguntó tras fijarse en la bolsa azul que sujetaba la chica contra su frente.
Lily: También ha estado mejor. Mañana voy a tener un chichón importante, pero podría haber sido peor.
James¿Cómo te lo has hecho?
Lily: Tu cabeza impactó contra mi frente-le informó- Imagina lo cabezón que eres para dejarme la frente así-le dijo mientras apartaba la bolsa con hielo y dejaba a la vista la frente enrojecida e hinchada.
James: No, imagina lo cabezota que eres tú que tras impactar mi pobre cabeza contra la tuya solo te he hecho eso.-contraatacó el moreno, y justo en el momento en el que Lily iba a protestar se abrió la puerta de la enfermería y entró un Sirius dando pequeños saltos con la bufanda de Gryffindor alrededor de su cuello, seguido de Andrew, Phoebe, Remus y Peter.
Sirius¡Prongs hermano¿Qué tal ese brazo? Te juro que cuando vi como caías al suelo pensé que te habías matado.
James: Hola Padfoot, gracias por preocuparte tanto por mi.
Andrew¡Huy! Viendo la escayola que llevas alrededor del hombro deduzco que Pomfrey ha optado por el método muggle-afirmó la morena estudiando la masa blanca que cubría el hombro del de gafas.
James: Así es. Dice que así evitará que yo haga de las mías.
Sirius: Andy, cuando te digo que pienses en meterte a medimaga te lo digo enserio.
Andrew: Anda Sirius cállate, que calladito estás mucho más mono.
Phoebe: Pienso lo mismo que Sirius, se te daría bien-añadió la rubia coincidiendo con el animago.
James¡Eh! Soy yo el que está postrado en una cama, lesionado y sin poder moverse, todo por salvarle la vida a Lily. Es a mi al que deberíais hacer caso- se quejó el moreno reclamando la atención de los presentes en la enfermería.
De pronto una centella rubia pasó junto a todos los que estaban reunidos allí y se tiró al cuello del merodeador.
Juliette: Por supuesto que si Jamie, tienes toda la razón. Tú arriesgando tu vida por esa pelirroja y nadie te hace caso. Pero tú tranquilo, yo estoy aquí para cuidarte.
Cinco de los seis chicos que estaban allí acompañando a James- Peter estaba totalmente de acuerdo con la rubia y planeaba quedarse también con su ídolo- miraron la escena entre sorprendidos y divertidos. Pero fue Sirius el que decidió meter baza con intenciones de picar a su "pobre" amigo.
Sirius: Bueno Prongs, visto que estás en buenas manos-dijo señalando a Juliette- Nosotros te dejamos tranquilo para que ella pueda cuidarte como es debido-añadió empujando a Lily y a Andrew en dirección a la puerta de la enfermería mientras Remus y Phoebe les seguían.
James¡No¡No se os ocurra dejarme solo!-rogó el chico mirando con horror el panorama que se le presentaba
Remus: Adiós James, que te mejores.
Phoebe: Si, suerte.
Lily: Y gracias por evitar que me diera el bludger.
Los cinco chicos cerraron la puerta al salir, dejando a un James desesperado, aguantando la compañía de una Juliette que no hacía más que tocarle, acariciarle y abrazarle y un Peter que le miraba de la misma forma que un niño de cinco años cuando ve a Papá Noel en un centro comercial.
Y se acabó (por fin!) este capítulo. Que, por cierto, lo mío me ha costado. En fin, espero que os haya gustado y ya veremos en el siguiente capítulo lo que le pasa a James y a su pobre brazo escayolado.
Trixi-Black: Hola!! Me encanta esa enfermedad! Ha sido todo un puntazo en serio. Lo que me reí cuando lo leí XD. Jajaja En serio crees k James se pasó en el chap anterior?? Bueno, igual si fue un poco cargante…si yo fuera Lily le hubiese matado jeje. En fin, espero que este chap te guste…después de todo lo que me ha costado terminarlo más vale…Besos!!
Kathy: Hola!! Como no iba Andrew a perdonar a Sirius? Con lo monisimo y adorable que es (es mi debilidad, lo admito) Y me alegro de q t guste la idea de ver a Lily de guardiana, al principio dude en ponerlo pero al final me convenció el imaginarme a Lily y a James jugando juntos y obligados a ponerse de acuerdo por el bien del equipo. Besos!!
MMPOTTER: Hola!! Tú tranquila, te aseguro que no me importa en absoluto la monotonía a la hora de decirme lo bien que escribo y que te gusta mi historia etc.… es más me encanta jejejeje Y di que si, tu con la verdad a todas partes, gran virtud es esa.
Verdad que Sirius es un amor! Cada vez que me imagino esa escena me da una envidia jooo yo quiero ser Andrew tmb…xq no existirá un Sirius aish… Y Lily no lo ha hecho mal, le han colado tres pero ya lo ha dixo James es la menos batida;-P Besos!!
LiLy-EvAnS17: Hola!! Muchas gracias por tu rr. Me alegro de que te guste mi fic para eso lo escribo no? Jejeje. Bien, espero que ya no estés tan intrigada respecto a Lily y James, aunque si un poquito. Siempre es bueno para el escritor dejar algo de intriga. Besos!!
Y nada más por hoy Ciao! Baci tutti!
