Disclaimer: Nada que reconozcáis es mío, solo lo uso para entretenerme en lugar de estar haciendo algo productivo o bien estudiando...
Halloween
Pese a las continuas quejas de la pelirroja, y a sus envenenadas miradas, los cuatro merodeadores, ayudados por Andrew y Phoebe idearon la mejor broma de la historia de Hogwarts.
Apenas faltaban unas horas para la gran cena que se celebraba todos los años en el gran comedor, y con ello, apenas faltaban unas horas para que se pusiera en marcha la gran broma.
Nos encontramos en la sala común de Gryffindor, donde nuestros protagonistas planean hasta los últimos detalles de la broma.
James: Vale, está todo perfectamente planeado. Ahora solo tenemos que repartirnos el trabajo para que esta noche todo salga perfecto. En primer lugar Moony-miró al aludido- Phoebe y tú os encargaréis de vigilar a los profesores, en el momento en el que veáis que alguno sospecha algo tenéis que avisarnos, de esa forma cancelaremos la misión.
Phoebe: Sin problemas, no te preocupes James-le tranquilizó la rubia.
James: Vale, Wormtail, tú…-miró a su amigo y le vio la mar de concentrado siguiendo el vuelo de una pequeña mosca- Tú limítate a comer, dudo que seas capaz de hacer mucho más.
Peter¿Eh¿Me decías algo?
Andrew: Nada Peter, tú sigue a lo tuyo.
James: Bien, Andrew, Padfoot y tú…Un momento ¡¿Se puede saber dónde está Padfoot?!
Remus: Hace un momento le he visto subiendo a la habitación-contestó el licántropo.
Andrew: Si, ha dicho que iba a por no-sé-qué que según él nos serviría para esta noche.
Efectivamente, segundos más tarde la puerta que llevaba a la escalera que subía a los dormitorios se abrió de golpe y apareció el moreno con tres aparatos negros en la mano y una sonrisa de pura felicidad en el rostro.
James¿Dónde estabas?-preguntó su mejor amigo y él otro le guiñó un ojo mientras se sentaba junto a Andrew.
Sirius: Señoras y señores, os presento los "habladores a distancia"-dijo emocionado mientras les enseñaba a sus amigos los tres aparatos similares a unos teléfonos móviles- Me los ha dejado Phoebe. ¡No tenéis ni idea de lo útiles que son los cacharros muggles!
Phoebe: Sirius, se llaman Walkie-talkies-le corrigió la rubia y este se encogió de hombros.
James¿Y para qué podemos necesitar nosotros unos trastos muggles?-preguntó el de pelo revuelto.
Sirius: Son geniales Prongs. Mira, yo cojo uno, tú el otro y Moony el tercero. Y gracias a estos maravillosos aparatitos podemos comunicarnos desde una punta a la otra del castillo ¿No es genial?-le explicó totalmente emocionado.
James: Está bien, podrían servirnos. Bien, como estaba diciendo. Andrew y tú iréis a las cocinas y os encargaréis de poner en marcha la broma.
Andrew: De acuerdo.
Sirius¡Genial¡Nosotros la parte emocionante del asunto!
Remus¿Y tú qué vas a hacer?
James: Me temo que con el brazo como lo tengo-dijo levantando el brazo aun escayolado- Lo único que puedo hacer es encargarme de los efectos especiales y tratar que Evans no nos delate-esa última parte la dijo en un susurro ya que la pelirroja estaba lo suficientemente cerca para oírles.
Andrew: Vale, entonces ya está todo preparado.
Sirius¡No! Andrew…parece mentira que estés participando en una de nuestras misiones-el moreno negó con la cabeza mientras la chica alzaba una ceja.
James: Nos faltan los nombres-le explicó el de gafas encogiéndose de hombros- Es la parte que más le gusta a Sirius, ponernos nombres sin sentido para que nadie "nos descubra"
Phoebe: Eso no tiene mucho sentido si tenemos en cuenta que al final de cada broma siempre aparecen vuestros nombres en letras doradas y granates.
Remus: Ya, pero a Sirius le hace ilusión…
Andrew: De acuerdo Sirius¿qué nombres has pensado?
Sirius: Esta vez son absolutamente geniales. Se me ocurrieron la pasada noche mientras le daba una paliza a Peter jugando al ajedrez mágico-mientras el moreno hablaba todos les miraban expectantes- Nos llamaremos como las piezas de ajedrez… ¡Es genial!
Remus: Desde luego, son mejores que "pollo frito" y "arroz tres delicias"…
Sirius: Tenía hambre…-se excusó.
James: Está bien. Andrew y Sirius seréis "Alfil y Torre". Phoebe y Remus "Peón y Caballo". Yo seré "Rey". Y a Evans la conoceremos como "Reina". En el momento en el que algo falle "Jaque" terminará con la partida ¿Todo claro?
Los cuatro asintieron y en ese momento Lily cerró su libro y se levantó.
Lily: No me puedo creer que realmente sigáis con esto. Pensaba que habíais madurado…-les reprochó mirando a sus amigas sin disimular su decepción.
Andrew: Lily, por favor, ya hemos hablado sobre esto. Sabemos lo que opinas sobre la broma y sobre nuestra participación, pero queremos hacerlo.
Lily: Andrew ¡Por Merlín! Creía que eras lo suficientemente inteligente como para no participar en semejante tontería. Además ¿Qué vais a conseguir¿Pasaros todo un mes castigadas¡Genial¡Menudo planazo!-exclamó irónica y sus amigas agacharon la cabeza, aunque no se avergonzaban de lo que hacían tampoco querían discutir de nuevo con su amiga. Pero, curiosamente, esa vez si había alguien dispuesto a enfrentarse a la pelirroja, alguien conocido como James Potter.
Se levantó del sofá en el que estaba sentado y se plantó frente a la de ojos verdes. Pese a tener un brazo invalidado aun intimidaba bastante.
James: Mira Evans, llevo desde que empezamos con la broma soportando tu ceño fruncido, tus continuas quejas, tu mal humor, tus suspiros y tus representaciones del papel de víctima. En ningún momento te he dicho nada porque entiendo que seas una maldita amargada que vive por y para los libros y que, en el momento en el que alguien decide hacer algo que tú no catalogas como "maduro", te opongas radicalmente. Es tu vida… Pero ya me he cansado. Nos acusas de inmaduros, de críos y de estúpidos. La verdad, no sé quién de nosotros es más inmaduro, crío y estúpido. Si nosotros por querer divertirnos un rato o tú porque, como te da miedo que te pillen y se te termine ese pulcro y maravilloso expediente del que presumes, no quieras participar y encima decidas amargar la existencia a tus amigas que si han decidido participar. Así que haznos un favor y vete a la biblioteca a estudiar. Es lo único que sabes hacer.
La sala común se sumió en un silencio sepulcral cuando James terminó de hablar. Todos estaban total y absolutamente anonadados por la reacción del moreno. Y a los ojos de Lily empezaban a asomar las lágrimas. Las palabras de James la habían dolido terriblemente. Respiró hondo, tratando de evitar que las lágrimas resbalaran por sus mejillas y luego, sin ningún tipo de remordimiento de conciencia, alzó la mano y le dio a James una buena bofetada en la mejilla.
Finalmente alzó la barbilla, en actitud orgullosa, y dando media vuelta sobre sus talones salió de la sala común.
Andrew¡Lily!-gritó la morena tratando de evitar que se fuera, incluso se levantó para alcanzarla pero Sirius la cogió de la muñeca impidiéndoselo. Esta giró la cabeza y miró a su novio terriblemente enfadada, el chico negó con la cabeza ignorando la cara de asesina en serie que le puso su novia. Al contrario que Andrew él conocía a James demasiado bien y sabía de sobra que no tardaría demasiado en ir detrás de la pelirroja dispuesto a pedirla perdón de rodillas si eso fuera necesario.
Sirius: James-le llamó con voz calmada y con un simple cruce de miradas el de gafas entendió lo que debía hacer.
James¡Ya lo sé¡Me he pasado¡Voy a por ella!-exclamó dirigiéndose a la salida de la sala común.
Andrew miró a Sirius con los ojos abiertos de par en par.
Andrew¿Os leéis la mente?
Sirius: No-dijo con una sonrisa mientras tiraba de su brazo para que se sentara junto a él- Simplemente somos amigos-añadió mordisqueando el lóbulo de la oreja de la chica con suavidad mientras esta se reía.
Phoebe: Lo que James no sabe es que cuando Lily le vea lo más probable es que entre en un estado de cólera, le empiece a salir humo por las orejas, se ponga roja y le tire a la cabeza todo lo que esté a su lado.
Remus: Hablas de ella como si fuera Mister Hyde-bromeó el castaño.
Phoebe: Pues se da un aire.
Cuando salió de la sala común James se esperaba ver a Lily sentada en el suelo, con la espalda apoyada en la pared y la cara escondida entre los brazos para que nadie la viese llorar. Pero, curiosamente, no había por los alrededores ni rastro de Lily Evans.
Sin pensárselo dos veces salió en busca de la irascible pelirroja. Se recorrió el castillo entero, desde la torre más alta hasta la entrada, pasando por todos los pisos y entrando en todas las aulas. Pero nada. Solo había dos opciones, o se la había tragado la tierra, cosa que James empezaba a ver como posible, o Lily tenía una capacidad para esconderse asombrosa.
James¡Pero dónde narices se ha metido esta chica!-gritó exasperado y todos los alumnos que caminaban tranquilamente por el pasillo en el que se encontraba James se giraron para mirarle como si se hubiese vuelto completamente loco.
Xx¿Qué pasa Potter¿Has perdido algo?-preguntó una voz siseante a su espalda.
Molesto, el joven moreno se dio la vuelta dispuesto a encarar a Lucius Malfoy y a la camarilla que en ese momento le acompañase.
James: No es de tu incumbencia Malfoy-le espetó mientras paseaba su mirada entre los dos Slytherins. Malfoy y Snape… ¿Qué hacían esos dos juntos? Se preguntó, lo cierto era que ninguno de los dos se soportaba mutuamente…Bueno, nadie soportaba a Snape.
Malfoy: No me digas que por fin las chicas han visto la cara que se esconde entre tanto pelo… Ahora entiendo por qué salen huyendo de ti.
James: Muy ingenioso Malfoy, me sorprende que tu única neurona haya llegado a esa conclusión ella solita. Ahora venga, vete a dormir que la pobre necesita descansar.
Malfoy: Repítelo si te atreves-le retó, ofendido, y James sonrió de forma burlona.
James: Tengo mejores cosas que hacer que ir por ahí pegando a cada serpiente que se me cruza por el camino. Ya nos veremos-dijo de forma prepotente alejándose de ellos por el pasillo- O con suerte no-añadió riéndose después de su propio chiste.
No había dado dos pasos seguidos cuando sus pies se detuvieron en seco.
James: Joder James…eres idiota-murmuró golpeándose la frente con la palma de la mano- ¡Cómo no se me ha ocurrido antes!
De pronto dio media vuelta y salió corriendo en dirección a la torre de Gryffindor. Tardó escasamente diez minutos en llegar, y, tras cruzar como una bala la sala común, llegó hasta su habitación. Levantó el colchón de su cama y sacó de debajo un trozo de pergamino viejo, arrugado y roto.
James: Juro solemnemente que esto es una travesura-pronunció tocando el pergamino con la punta de su varita, y en este empezaron a dibujarse líneas y trazos por arte de magia- Y ahora vamos a ver dónde está esa pelirroja.
Se inclinó sobre el pergamino y empezó a buscar a la chica. Fuera cada vez estaba más oscuro y se empezaba a preocupar. Finalmente, tras varios minutos de búsqueda, consiguió dar con ella.
Estaba caminando sola por los terrenos de Hogwarts, acercándose peligrosamente al sauce boxeador.
James¡Joder¿Está loca?-exclamó tirando el pergamino al suelo y abalanzándose hacia la puerta. Afortunadamente retrocedió, y por el bien de los cuatro merodeadores guardó de nuevo el mapa donde lo había encontrado. Tras esto ya si que salió de la habitación como alma que lleva el diablo.
Al pasar por la sala común sus amigos se quedaron más estupefactos aun que cuando le habían visto entrar.
Andrew¿A dónde se supone que va ahora?-preguntó curiosa y tanto Remus como Sirius se encogieron de hombros- Peter se había marchado en el momento en el que aquella peculiar reunión se había transformado en cosa de dos-.
Remus: Se supone que estaba buscando a Lily.
Sirius: Igual no la ha encontrado.
Remus¿Crees que habrá ido a buscarla en…?
Sirius¡Claro! Seguramente será eso.
Las chicas giraban la cabeza para mirar a ambos chicos como si presenciasen un partido de tenis. Eso si, sin enterarse de nada en absoluto.
Phoebe¿Buscar a Lily dónde?-preguntó y ambos chicos se miraron impactados. Ciertamente ni se acordaban de que ellas estaba allí.
Remus¿Qué? No…esto…suponemos que habrá subido al cuarto para asomarse a la ventana a ver si veía a Lily fuera-mintió, terriblemente mal además.
Andrew: Ya… ¿Sirius?-miró al moreno esperando la verdad…o, en su defecto, una mentira un poco más creíble.
Sirius: Lo que diga Remus
Las dos chicas se miraron molestas y tras asentir ambas con la cabeza se levantaron.
Sirius¡Eh¿A dónde vais?
Andrew: Al cuarto, cuando decidáis contarnos qué es lo que pasa nos avisáis.
Remus¿Os habéis enfadado? Pero si no hemos hecho nada.
Phoebe: Nosotras no estamos enfadadas- aseguró antes de desaparecer por las escaleras.
Sirius: Están enfadadas-aseguró el moreno mientras su amigo asentía con la cabeza.
Remus¿Qué prefieres¿Nos arrodillamos delante de su puerta implorando perdón¿Nos vamos a Hogsmeade a por un ramo de flores¿Cantamos una serenata bajo su ventana?
Sirius¿Qué¿Yo¿Pretendes que Sirius Black se arrastre para obtener el perdón de una mujer? Ni soñarlo. Ya me echará de menos-dijo orgulloso mientras se tumbaba en el sofá.
Remus: Conociendo a Andrew y sabiendo que es incluso más cabezota que tú lo más probable es que o te arrastras o serás tú él que la eche de menos.
Sirius: Si ¿verdad? –se quedó pensativo un momento, luego se levantó de un brinco- Moony. Vamos a por ellas.
Lily, por su parte, se había pasado todo el rato que James la había estado buscando, paseando entre los árboles cercanos al castillo, mientras lloraba de rabia, maldecía a todo aquello relacionado con James, incluido él mismo, y golpeaba cualquier piedra u otro objeto que estuviese al alcance de su pie.
De esta forma, y sin darse apenas cuenta, llegó hasta el árbol al que llamaban "El sauce boxeador" Solo se percató de dónde se encontraba cuando, horrorizada, vio como el árbol levantaba varias de sus ramas e inmediatamente después las dirigía hacia ella con una fuerza y una velocidad impresionantes. En un vano intento de protegerse, la pelirroja se cubrió la cara con los brazos y esperó el impacto. Impactó que no fue como se esperaba, en lugar de sentir como una mole de ramas la aplastaba solo sintió un brazo rodeando su cintura y cómo caía al suelo deslizándose por una entrada situada justo debajo de aquel árbol traicionero.
Abrió los ojos aturdida y, cuando se acostumbró a la oscuridad, giró la cabeza para averiguar quién había sido su salvador. Claro que la sorpresa no fue demasiado agradable cuando vio al causante de su mal humor recostado junto a ella y frotándose el brazo escayolado con cara de dolor.
Lily¡Maldita sea! Con todos los alumnos que hay en Hogwarts tenías que ser precisamente tú el que me… ¡Tenías que ser tú!-exclamó levantándose más enfadada aun que antes.
James: Dilo Lily. Tenías que ser tú el que me…salvara la vida. Asúmelo, empiezo a ser tu caballero de brillante armadura.
Lily: Sigue por ese camino y lamentarás no tener a mano tu "brillante armadura"
James: Podrías por lo menos agradecérmelo…
Lily¿El qué?-preguntó inocentemente y el chico la miró alzando las cejas.
James: El salvarte la vida ¿quizás?
Lily: No te lo he pedido-contestó secamente y luego miró a su alrededor- ¿dónde estamos?
James: Debajo del sauce.
Lily: Genial. Levanta de ahí y aparta, quiero salir-ordenó dándole un ligero puntapié en el muslo y empezando a subir en busca de la salida. No avanzó mucho ya que James la cogió de la muñeca y tiró de ella, con tan mala suerte que la pelirroja perdió el equilibrio y cayó encima del chico y, por supuesto, de su brazo.
James¡Mi brazo!-exclamó poniendo cara de sufrimiento.
Lily¡Eso te pasa por tirarme¿Se puede saber por qué narices no me dejas salir?
James¿Se puede saber para qué narices usas tú la cabeza¿Crees que puedes salir así como así¿Y el sauce? Te recuerdo que lo de "boxeador" no se lo pusieron por gusto.
Como venganza por la contestación la pelirroja aprovechó la posición en la que estaba…
Lily: Ahora que lo pienso…-empezó a decir con el tono más meloso que encontró en su repertorio- Tienes razón, menos mal que estabas aquí y me has vuelto a salvar… ¿Qué haría yo sin ti?
James: Eh…ah…eh…-incapaz de decir palabra James se limitó a respirar mientras la pelirroja acariciaba los labios del chico con sus dedos.
Lily: La próxima vez que mi vida dependa de ti… Recuerda que nunca te he pedido que me salves-y para darle el toque final a su dramática interpretación se levantó apoyándose en el brazo del chico, el cual emitió un potente grito de dolor.
James: Auch…mi bracito…me lo has roto más de lo que estaba-lloriqueó.
Lily: Deja de comportarte como un bebé y levanta. Quiero salir de aquí.
James: Muy bien, sal. Si te gusta la idea de convertirte en una tortilla no tienes más que subir por ahí.
Lily¿Y qué solución propones listo?
James: Tendremos que esperar a que los chicos nos encuentren…-contestó levantándose mientras se apretaba el brazo contra el cuerpo para evitar que se moviese.
Lily¡Claro¡Seguro que tus tres amiguitos van a deducir que estamos metidos debajo del sauce¡Cómo si conociesen esto!-gritó molesta y el chico negó con la cabeza mientras empezaba a andar adentrándose en la oscuridad.
James: Te sorprendería saber de lo que somos capaces los merodeadores-murmuró.
Lily¡Eh¡¿A dónde vas ahora¡Espera!
James¡Date prisa! No puedo estar todo el santo día esperando a que decidas hacer algo coherente.
Lily¿A dónde vamos?-preguntó cuando consiguió darle alcance.
James: Este pasadizo lleva a una casa abandonada que hay en Hogsmeade.
Lily¿La casa de los gritos?
James¿La qué?
Lily: Es cómo la llaman últimamente. Dicen que las noches de luna llena se escuchan unos gritos desgarradores-susurró crípticamente y el moreno soltó una carcajada.
James: Pues si, vamos justo a la casa de los gritos.
Lily¿Estás seguro de que quieres ir ahí?
James: No te preocupes Lily, si sale el fantasma de los gritos yo te protegeré. Total, estoy acostumbrado a salvarte la vida…-dijo mirando a la chica de reojo sin borrar la sonrisa burlona de su rostro.
Lily: Imbecil-masculló tras darle una buena colleja.
El resto del camino que les quedaba hasta llegar a la ruinosa habitación donde Remus se transformaba cada luna llena lo pasaron en silencio. No les apetecía a ninguno seguir discutiendo y cada vez que alguno abría la boca terminaban así.
James: Bienvenida a la casa de los gritos. Ahora mismo el fantasma no está, ha ido a comprarse una sábana nueva, luego cuando vuelva te lo presento-se burló mientras se tumbaba en la vieja cama y cerraba los ojos.
Lily¿No te pone nervioso este sitio?-preguntó sentándose en la cama, al lado del moreno. Este abrió un ojo para mirarla y luego sonrió.
James: No hay ninguna razón por la cual deba estar nervioso.
Lily: Venga, ahora me dirás que no crees en los fantasmas.
James¡Cómo no voy a creer en los fantasmas¡Vivo con varios en el colegio! Pero aquí no hay ningún fantasma. Todo eso de los gritos no son más que leyendas pueblerinas.
Lily¿Cómo estás tan seguro? Podría…
James: Lily-la interrumpió incorporándose para poder mirarla directamente a los ojos- Confía en mí. Aquí no hay ningún fantasma. Este pasadizo lo encontramos hace dos años y hemos venido aquí muchas veces. No hay nada de qué preocuparse.
Lily¡Qué habéis venido aquí!-gritó levantándose de golpe- ¡Sois unos insensatos¡No se puede salir de Hogwarts¡Imagínate que Dumbledore se entera y os hecha del colegio!
James¿Tanta pena te daría que me expulsaran?-preguntó volviéndose a tumbar y la chica se sonrojó.
Lily: Por supuesto que no. Para mi sería un milagro librarme de ti.
James: Entonces ¿qué más te da lo que hagamos?
Lily: Pues… ¡Eres imposible James!
James¡¿Yo soy imposible?!-exclamó levantándose y acercándose a ella- ¡¿Quién es la que se queja por todo lo que hago?!
Lily¡Porque todo lo que haces está mal!
James¡Tú deberías hacer algo que estuviera mal por una vez en tu vida. Dejarías de estar tan amargada!
Por segunda vez en un mismo día James había hablado demasiado. Y por segunda vez en un día Lily le cruzó la cara deseando con todas sus fuerzas hacerle daño.
Lily¡Eres imbécil!-gritó dando media vuelta dispuesta a escaparse de nuevo, pero esta vez los reflejos del moreno actuaron a tiempo y cogió su mano antes de que se fuera.
James: Lo siento-susurró agachando la cabeza- Por favor, perdóname. No quería decir eso…yo…no quería hacerte daño…otra vez.
Lily¿Tan amargada crees que soy?-preguntó entrecortadamente, sin girarse siquiera.
James: No…bueno…creo que deberías dejar de interpretar siempre el papel de santa. Una gamberrada de vez en cuando no hace daño a nadie y mejora el humor.
Lily: Si que crees que soy una amargada…
James: Lily…-no supo que más decir, se limitó a atraerla hacia si y a rodearla con su brazo sano. Ella apoyó la frente en el pecho del chico y, mientras arrugaba la túnica de James entre sus dedos no pudo evitar romper a llorar.
Ajenos al problema que tenían Lily y James al estar encerrados bajo el sauce boxeador, el resto de los alumnos y profesores del castillo estaban ya en el gran comedor esperando a que diera comienzo el gran banquete. Bueno, no todos estaban en el gran comedor. Sirius y Andrew se encontraban en las cocinas, escondidos bajo la capa de invisibilidad de James.
Andrew: Ahora entiendo como sois capaces de hacer todo lo que hacéis. Entre la capa esta y vuestro mapita…sois unos tramposos. Jugáis con ventaja-le reprochó y el chico sonrió encantado.
Sirius: Aquí cada cual aprovecha las armas que tiene-contestó y luego se acercó el walkie a los labios- Caballo, aquí Torre ¿me recibes?
Remus: Alto y claro Torre. ¿Cómo están las cosas por ahí?
Sirius: Por aquí ningún problema. La broma está ya en marcha. ¿Alguna sospecha?
Remus: Nada, todo en calma. Y el mapa no muestra nada peligroso.
Sirius¿Alguna noticia de Rey? No puedo contactar con él.
Andrew: Lily tampoco ha aparecido.
Sirius: Me dice Alfil que Reina tampoco da señales de vida.
Remus: Ya, yo tampoco soy capaz de ponerme en contacto con Rey. ¿Qué hacemos¿Terminamos la partida?
Sirius: Ni hablar. Con o sin Rey el juego sigue. ¿No les ves en el mapa?
Remus¡No lo había pensado! Un segundo, déjame buscarles- ambos chicos se quedaron en silencio, esperando a que Remus volviera a hablar- Buenas noticias Torre, acabo de verles. Están los dos en el pasadizo bajo el sauce.
Sirius¿Qué narices hacen ahí?
Remus: No lo sé. Cuando terminemos con esto Peter tú y yo iremos a por ellos.
Sirius: No, iréis solo Wormtail y tú. Yo me quedo, alguien tiene que dar la cara tras la sorpresa.
Remus¿Estás seguro?
Sirius: Totalmente.
Remus: Como quieras. Ahora veniros, Dumbledore está a punto de invocar la comida. Intuyo que no querrás perderte la diversión.
Sirius: Por supuesto que no. En un momento estamos allí. Corto.-guardó el aparato en el bolsillo de su túnica y miró a Andrew- Empieza el espectáculo-anunció con una sonrisa.
Andrew: Anda vamos, no me quiero perder las caras que van a poner todos-dijo mientras cogía la mano de su novio y ambos empezaban a andar en dirección al gran comedor.
Bueno, para empezar… ¡mil perdones por la tardanza! Pero no tengo tiempo para sentarme delante del ordenador y pasarme varias horas escribiendo, solo puedo escribir un poco de vez en cuando…por eso tardo tanto. Pero bueno, aunque tarde, aquí está que es lo importante ¿no?
Muchas gracias a todos por los reviews del cap anterior, espero que este capítulo sea más emocionante que el anterior y que os guste. Y ya iré poniendo más escenas románticas, de momento, para el próximo cap tengo una en proyecto…no sé si al final la pondré pero en proyecto está ;-P. Y ahora más me vale ponerme a estudiar un poco…o por lo menos a abrir el libro y mirar letras…Muchos besos.
Ciao!
