CAPITULO 24

(Pov Tate)

-VIOLETT!- volví a gritar por el pasillo-.

¿Se había asustado, se había asustado y se había ido?.

-No- dije pensativo, apoyé mi espalda en la fría pared de color rojo sangre del pasillo y cerré los ojos-.

Por un momento, por un efímero momento pensé que se había ido, hasta que ella apareció al final del pasillo y pensé que era mi cabeza, que esta me estaba jugando una mala pasada.

-Tate...-.

Se acercó y me abrazó. Hice lo mismo. La levanté del suelo y la llevé a mi cama, a mi habitación.

-He tenido una pesadilla- dije y la tumbé en la cama-.

Ella asintió.

-¿Que pesadilla?-.

Me puse sobre ella y la besé en los labios.

-No quiero asustarte-.

-No me asustas- susurró-.

-Eso es raro, tampoco te asusta mi familia ¿dónde estabas?-.

-Estaba hablando con tu padre-.

-¿Sobre qué?-.

-Sobre... los estudios y eso-.

-Entiendo-.

Bajé la línea de su cuello dando pequeños mordiscos sobre sus pechos.

Ella gimió un poco y su mano vino a mi cabello, cerré los ojos y la sujete de las caderas.

-Haría tantas cosas contigo Violett-.

-Hazlas...-.

La miré por encima de sus pechos, un bonito refugio, ella me estaba mirando, sus labios ligeramente entre abiertos y la falta de aire indicaban claramente lo que quería y a que se estaba refiriendo en ese preciso momento.

-No sabes lo que dices-.

-Quiero que lo hagas... haz lo que quieras conmigo-.

(Pov Atenea)

Llamé a la puerta de la casa de mi hija y me recibió Hakon vestido con una camiseta con agujeros y unos pantalones de los que estaba segura de que si se dejaban en un rincón se podrían sostener de pie ellos solitos.

-Está... Xinia...-.

-Ella está trabajando-.

-¿Tu no trabajas guitarrista?- dije entrando en casa, aparté mi cabello de un lado de mi hombro y miré a mi yerno-.

-Tenemos que hablar sobre Tate-.

-Está arriba con su novia y no quiero molestar, así que... podemos ir a un bar y desayunar, tengo hambre-.

-Vale-.

Esperé a que el guitarrista abriese la puerta y salí, lo esperé en mi coche, un capricho que V me había dado, un bonito Audi A3 dos puestas.

-Bonito coche- dijo el guitarrista-.

-Gracias, sube-.

Subió en el asiento del copiloto y se frotó la cara con las manos.

-¿Una noche dura?-.

-Ni te lo imaginas-.

Puse rumbo a un restaurante que conocía en el centro y ahí pude hablar con él.

-Tate no está curado-.

-Lo sé-.

-No creo que sea seguro que tenga a una chica como Violett cerca de él-.

-Atenea, Troy... Hannival... están con mujeres mucho más jóvenes que ellos mismos, y son más peligrosos que Tate-.

-Ellos no matan creyendo que están salvando a alguien, además

Tate puede mejorar, Hannival y Troy están condenados eso no es nuevo para nadie-.

-Entiendo, pues intenta separarlos-.

-Yo no quiero hacer eso, soy su abuela, quiero lo mejor para él-.

-Entonces deja que todo siga su curso-.

-eres demasiado místico-.

-Y tú demasiado... racional-.

-Oh, tú estás casado con una médica-.

-Pero ella es especial-.

-Eso ya lo sé, ahora hablemos de Tate-.

-Estamos hablando de Tate-.

-Vigílalo continuamente, necesito saber si esto lo mejora o lo empeora-.

-A tus órdenes- encendió un cigarrillo-.

-te compraré un zumo-.

-Gracias-.