CAPITULO 25
(Pov Tate)
Cogí a Violett de las rodillas y les separe las piernas. Ella me miraba expectante.
Ella llevo una de sus manos a mi pelo acariciándolo, pero rápidamente lleve sus manos detrás de su cabeza sujetando sus muñecas con unas de mis manos.
Sus pezones se marcaban perfectamente en su camiseta, estaba excitada. Lo sabía.
Toque sus pechos con unas de sus manos pellizcando sus pezones, ella gimió retorciéndose debajo de mi. Deslice mi lengua por su pezón haciendo que gimiera más alto.
La mire fijamente, me levante rápidamente de la cama y fui hacia el escritorio. Cogí la silla y la lleve al centro de la habitación, ella me miraba sin entender.
Volví y la cogí del brazo y la senté en ella esposando sus manos por detrás de la silla con unas esposas que había cogido también del escritorio, también ate sus tobillos a las patas de las sillas con otras esposas. Cogí un pañuelo de la mesilla de noche que estaba al lado de mi cama y le tape la boca. Era lo mejor, y se veía preciosa en esa postura.
Se apreciaban sus pechos erguidos, y su sexo totalmente abierto y húmedo.
Con mi mano toque tu pezón izquierdo, ella se tenso, rápidamente moví mi mano en su pecho masajeándolo. Mi otra mano comenzó a acariciarle su otro pecho.
No podía hacer nada, estaba inmovilizada. Baje unas de mis manos hacia su sexo rozándolo con las yemas de mis dedos, ella se gimió detrás de esa mordaza.
Acerque mi a sus pechos pasando mi lengua por ellos, succione su pezón con fuerza introduciendo mis dedos en su sexo, Violett empezó a temblar, podía notarla excitada.
Moví mis dedos bruscamente, introduciéndolos y sacándolos, pellizcando su clítoris.
Tenía sus pezones tremendamente duros, sus gemidos eran silenciado por la mordaza que ya eran casi gritos. Note como se estremeció, su cuerpo se tenso llegando al orgasmo.
(Pov Violett)
Tate me quito la mordaza y me beso en los labios salvajemente, mordiéndolos. Quería tocarlo, pero no podía moverme.
Tiro de mi labio inferior haciendo que gimiese.
Quería que me tocase de nuevo de esa manera, muchas veces.
Deslizo su mano por mi pecho, llevo a su a mi cuello mientras estiraba el mismo.
Cerré mis ojos disfrutando, y no se cuando me quito las esposas, y como si de una muñeca se tratase me llevo hacia la cama dejándome sobre ella boca abajo.
-esto acaba de empezar nena -me dijo con la voz ronca.
