Volver
Tras aquel encuentro fortuito en la cafetería ni Phoebe ni Andrew estuvieron muy dispuestas a salir de casa por miedo a encontrarse con ciertas personas, con lo que Lily se vio obligada a pasarse el resto de las vacaciones yendo de una casa a otra cargando con sus infalibles remedios para el mal de amor. Vease litros de helado de chocolate, varias películas de lo más empalagoso y lo mejor de todo, buena compañía.
¿Qué hay mejor que una tarde de invierno encerrada en el salón de tu casa con tus dos mejores amigas atiborrándote a helado de chocolate mientras lloras desconsoladamente porque se ha muerto Jack en Titanic?
De esa forma fueron pasando uno a uno los días hasta que las vacaciones de navidad llegaron a su fin, lo que irremediablemente significaba volver a subir a la locomotora escarlata que llevaría a cada estudiante, de nuevo, al castillo donde estudiaban.
Así, baúl en mano, túnica puesta y con solo 5 minutos para atravesar la pared y subir al tren, tres de los cuatro merodeadores corrían por toda la estación de trenes ignorando las miradas que les lanzaba la gente.
Remus: Me lo veo, no llegamos, nos quedamos en tierra, no podremos volver a Hogwarts, no nos examinaremos de los EXTASIS y acabaremos trabajando como cajeros de un supermercado dejado de la mano de Dios donde solo van a comprar las típicas marujas de turno-se lamentó el castaño entre jadeos sin dejar de correr.
James: Eso díselo a Sirius, que el muy idiota no podía salir de casa si no tenía su bote de gomina…y no cualquier gomina…solo la que él usa… ¡un cuarto de hora en busca de la dichosa gomina!
Sirius: Deja de criticarme, este fabuloso aspecto no se consigue conformándose uno con "cualquier gomina" –se defendió- ¡Queréis correr un poco más rápido que no llegamos!
Remus¿Y de qué te sirve tu fabuloso aspecto si Andrew sigue sin querer saber nada de ti?
Sirius: Eso…tú mete el dedo en la llaga… no es de mi del que huyen cuando digo "te quiero"
Remus¡Qué te jodan Black!
James: DEJAR DE DISCUTIR QUE NO LLEGAMOS-gritó desesperado atravesando la pared y viendo como la locomotora avisaba de que en breves momentos se pondría en marcha.
Por su parte Andrew, Lily y Phoebe ya estaban tranquilamente sentadas en uno de los compartimentos.
Lily había abierto el libro que Phoebe la había regalado por navidad, ya llevaba leído más de la mitad del libro y la verdad es que a cada página que leía más le gustaba.
Andrew estaba sentada junto a la puerta del compartimento con su gata hecha un ovillo sobre las piernas. Y Phoebe se limitaba a ver como los padres de los alumnos más pequeños despedían a sus hijos desde el andén cuando el tren estaba a punto de ponerse en marcha.
Phoebe¡Eh¿Esos no son Remus, Potter y Black? Como no se den prisa no suben al tren-comentó la rubia y Lily dejó de prestarle atención a su libro para mirar también por la ventana. Andrew simplemente lo ignoró.
Al final y por los pelos, los tres chicos consiguieron subir al tren y las chicas se volvieron a sentar, respirando más tranquilas.
Lily: Lo han conseguido-anunció dejando escapar una pequeña sonrisa de alivio.
Andrew: Genial…mi gozo en un pozo. Como vea que alguno de los tres tiene la más mínima intención de entrar en nuestro compartimento no respondo de mi misma.
Dicho y hecho. Para desgracia de la morena la puerta por la que los merodeadores habían entrado estaba demasiado cerca de su compartimento, y en cuestión de minutos los tres acalorados chicos aparecieron tras la puerta de cristal y se detuvieron pensativos.
Fue Sirius el que tomó la iniciativa y abrió la puerta, quedándose impactado con el efusivo recibimiento de la morena.
Andrew¡LARGO!-exclamó, sin mirarle, antes de que este pudiera pronunciar una sola palabra.
Sirius: Andrew…
Andrew: Para ti soy Cullen-le interrumpió mientras James aprovechaba la pequeña disputa y entraba en el compartimento dejándose caer, agotado, en el asiento junto a Lily.
Sirius: Andrew por favor…-la helada mirada que esta le dedicó le hizo desistir-. Está bien, Cullen. ¿Podemos hablar un momento?
Andrew: No-negó tajante volviendo a apartar su mirada del moreno, el cual empezaba a desesperarse.
Remus también había entrado en el compartimento y se había sentado junto a una avergonzada Phoebe que no dejaba de mirar por la ventana.
Sirius: Por favor…-insistió.
Andrew¿No me has oído? He dicho que no-repitió y el moreno suspiró cansado y entró en el compartimento colocándose frente a Andrew.
Sirius: Si, te he oído. Y no acepto un "no" por respuesta-repuso el moreno y, tras apartar a la pequeña gata que bufó porque la habían despertado, cogió a la chica en brazos y la sacó de allí ignorando los gritos y las quejas.
Los otros cuatro chicos observaron la escena impresionados y una vez el moreno desapareció de su vista se miraron entre ellos con la misma cara de sorpresa.
James: Sirius es único…
Lily: Pues que se ande con cuidado porque lo mismo no vuelve de una pieza-comentó como quién no quiere la cosa y el de gafas sonrió.
Dicen que los adolescentes son difíciles de manejar. Desde luego Sirius Black puede estar seguro de ello ya que no le resultó nada fácil llevar a Andrew hasta un compartimento vacío sin que esta se cayese al suelo a causa de lo mucho que se movía. Aun así lo consiguió, y una vez a solas la morena la dio la espalda mientras se cruzaba de brazos.
Sirius: No seas cría…
Andrew: Habló el maduro…Ya te he dicho que no quiero hablar contigo.
Sirius: Bueno pues escúchame…
Andrew: Pues no te escucho-añadió tapándose las orejas con las manos.
Sirius: Lo siento…de verdad-se disculpó y se calló durante unos segundos para ver si la morena mostraba algún indicio de que le estaba escuchando. No fue así, con lo que el moreno continuó-. No debí actuar así y mucho menos decirte todo lo que te dije, lo sé y lo admito, pero entiéndeme. Sentí celos…y eso es algo que nunca había sentido, o al menos no con tanta intensidad. No supe como actuar, nunca me había enfrentado a algo así-confesó sintiéndose terriblemente débil y un poco confuso-. Siempre solían ser ellas las que estaban celosas por mí. Nunca me ha importado tanto alguien como para sentir celos. Nunca me ha importado tanto alguien como me importas tú.
La morena dejó de taparse las orejas y se secó las lágrimas, que pugnaban por escaparse de sus ojos, con la túnica. Después se giró y, en silencio, miró a Sirius a los ojos durante unos segundos.
Más que cada una de las palabras que había pronunciado el moreno fueron sus ojos los que hicieron que la morena se diera cuenta de que hablaba en serio. No se trataba de un discurso aprendido de memoria y recitado perfectamente. Realmente hablaba con el corazón…pero… ¿y qué hay del corazón roto de la morena?
Andrew: Está bien Sirius, te perdono-dijo al fin con una medio sonrisa y en un impulso Sirius se acercó para besarla. Ella apoyó sus manos en el pecho del chico y le detuvo.
"Te perdono" No significa, está todo olvidado, bésame. Y eso la morena lo tenía muy claro, al contrario que Sirius que la miró con los ojos muy abiertos.
Andrew: He dicho que te perdono, pero eso no significa que esté dispuesta a volver contigo Sirius-le aclaró dándole palmaditas en el pecho.
Sirius: Andrew por favor-rogó rodeando las manos de la morena con las suyas-. Dame una segunda oportunidad.
Andrew: Ya te la di ¿recuerdas? Aquella vez que oí como le decías a Rachel que yo no era más que un juego y que a ti nadie te atrapaba.
Sirius: Andrew he cambiado…
Andrew: Me acabas de decir que son celos ¿no¿Te crees que yo no los sentí cuando le dijiste eso a Rachel? Y si no me equivoco no fui, hecha una fiera, a pegarla y a ti no te dije ninguna de las burradas que me dijiste tú a mi.
Sirius¿Me estás diciendo que no quieres volver conmigo porque no actué como tú lo hiciste?-preguntó empezando a enfadarse.
Andrew: No, cada cual es libre para actuar como quiera. No quiero volver contigo por lo que me dijiste. "Tú no confías en mi" No sé si confío en ti o no, a veces creo que no te conozco. "Y yo ya no confío en ti"…
Sirius¡Si qué confío en ti!-la interrumpió tratando de defenderse.
Andrew¿Y¿Te crees que no veo la cara que pones cada vez que hablo con Danny o con tu hermano? Y los dos son mis amigos y me gusta estar con ellos por mucho que tú les acribilles con la mirada. No es fácil estar hablando con un amigo tuyo sabiendo que tu novio le está maldiciendo interiormente.
Sirius: Sigo sin comprenderte.
Andrew: Tú confías en mi y yo confío en ti, vale, pero ninguno de los dos confiamos en "los demás" no tiene sentido que sigamos saliendo juntos…no tiene sentido seguir pasando malos ratos por lo que puedan hacer terceras personas.
Sirius: Pero...Andrew...te quiero.
Andrew: Y yo también Sirius, pero no basta...el amor no lo es todo y si no hay confianza el amor se queda pequeño-le explicó y él escuchó evitando mirarla a los ojos.
Sirius¿Estás completamente segura de esto?-preguntó para cerciorarse y ella asintió con la cabeza. Después soltó sus manos.
Andrew: Pero podemos ser amigos…
Sirius: No, soy demasiado competitivo como para conformarme con el premio de consolación. O todo o nada.
Andrew: Pues nada entonces-dijo mirándole desafiante mientras él sacaba de su bolsillo un pequeño paquete envuelto en papel de regalo.
Sirius: Yo también quiero darte tu regalo de navidad.
Andrew: O todo o nada Black…y hemos quedado en que nada-le recordó cerrando, con sus manos, la mano del moreno alrededor de la cajita-. El deseado Black vuelve a estar en el mercado-murmuró con sorna-. Cuídate-le deseó saliendo por la puerta sin volverse para mirarle una última vez.
Ninguno de los morenos volvió al compartimento donde estaban los demás y esto empezó a preocuparles.
Bueno, lo cierto era que desde que se habían ido Sirius y Andrew en ese compartimento no se había cruzado una sola palabra. Phoebe seguía ausente observando el paisaje y Remus, demasiado tímido, no se atrevía a preguntar qué la pasaba. Mientras que Lily y James estaban atentos por si escuchaban algún grito o golpe que les hiciera sospechar que sus dos amigos habían llegado a las manos a la vez que no dejaban de mirar a la rubia y al castaño esperando que alguno de los dos hiciera algo.
Con lo que al ver que ni Andrew ni Sirius volvían Lily vio la excusa perfecta para salir de allí antes de volverse completamente loca.
Lily: Voy a buscar a Andrew-anunció levantándose.
James: Déjala, si aun no ha vuelvo y no hemos escuchado nada raro lo más probable es que esté intimando con Sirius-la tranquilizó con una sonrisa y Lily negó con la cabeza.
Lily: James…Andrew no tenía intención de perdonar a Sirius, lo más probable es que cada uno esté solo en algún lugar del tren. Y me apuesto lo que quieras a que Sirius te necesita.
James: Que Andrew no pensaba…-repitió pero dejó la frase inacabada al ver como la cabeza de la pelirroja se movía negativamente-. Voy a por Sirius antes de que cometa alguna tontería.
Lily¿Cómo que una tontería? No querrás decir que puede hacer algo…
James: No-la interrumpió-. No hará nada contra su persona pero…Rachel también está en este tren.
Lily¡No por Dios!-puso los ojos en blanco mientras ponía una mueca de desagrado-. Vete a por Sirius ¡ya! Yo voy a buscar a Andrew.
Encontrarlos no les resultó demasiado difícil. Sirius no se había movido del sitio donde Andrew le había dejado, y ella estaba solo un par de compartimentos más lejos.
Lily: Andrew-susurró arrodillándose en el suelo frente al asiento en el que su amiga estaba tumbada. La acarició la cabeza con ternura apartándole el pelo de los ojos.
Andrew: Lily… ¿Crees que he hecho bien?-preguntó mirando a Lily con los ojos hinchados, consecuencia de haber estado llorando.
Lily: Le has dicho que no-no fue una pregunta sino una afirmación-. Pues no lo sé Andy, eso solo lo podrás saber con el tiempo. Lo mismo a la larga os dais cuenta de que no podéis seguir separados y os juntáis de nuevo.
Andrew: O a lo mejor conozco a mi príncipe de brillante armadura que viene a buscarme subido en su precioso y blanco corcel y me doy cuenta de que esta ha sido la mejor decisión que he tomado en mi vida.
Lily: A lo mejor-coincidió sonriendo ante el comentario.
Andrew: Entonces ¿por que me siento tan mal? No le viste Lils, no viste la cara de Sirius cuando le dije que no quería seguir con él…fue horrible.
Lily: Date tiempo Andy. Un par de semanas-la aconsejó-. Si ves que las cosas no mejoran entonces habla con él.
Una estampa bastante similar se encontró James al encontrar a su amigo. Sirius estaba sentado con los codos apoyados en las rodillas y la vista fija en la cajita que hacía girar entre sus manos.
James¿Qué tal ha ido?-preguntó inocentemente y su amigo levantó la cabeza para mirarle.
Sirius: Para serte sincero…no como esperaba.
James: Y algo un poco más explícito…
Sirius: Me ha perdonado por mi estúpida reacción en la fiesta y por las cosas que la dije pero no quiere volver conmigo…no quiere seguir sufriendo por el temor a terceras personas…o eso es lo que me ha dicho.
James: Lo siento…-fue lo único que pudo decir mientras le daba una afectuosa palmada en la espalda.
Sirius: Me da igual…será por tías-aseguró levantándose-. Desde que nos acercamos a esas tres nos estamos volviendo locos. Volvamos a ser nosotros mismos. Volvamos a perseguir a Snape para gastarle bromas.
James: No creo que Lily…
Sirius: Lily, Lily, Lily…siempre con el nombre de alguna en la boca. Estoy cansado Prongs…volvemos a estar los tres solos. ¡Volvamos a ser los merodeadores!
James: Pad…yo no puedo…-admitió con tono de derrota y Sirius suspiró.
Sirius: Y lo peor es que yo tampoco… ¡qué asco!-murmuró molesto dejándose caer otra vez en el siento-. ¡Mujeres¡No hay quién las entienda!
El hecho de que Lily y James hubiesen ido en busca de sus dos amigos dejó a Phoebe y a Remus solos en el compartimento y la posibilidad de arreglar las cosas a solo unas palabras de distancia…aunque a veces hablar no es tan fácil como parece. Y a Remus le resultó particularmente complicado.
Remus: Phoebe…llevas todas las vacaciones evitándome. Me gustaría saber qué es lo que hice o dije para que de pronto decidieras huir de mi… ¡No lo entiendo!
Phoebe: No se trata de ti Remus, soy yo…-confesó la chica dejando de mirar por la ventana y mirando al que se suponía que aun era su novio, a los ojos
Remus: Me suena a guión de película americana…te falta decirme que estás enamorada de otro-murmuró añadiendo una risa bastante amarga al final de la frase.
Phoebe: No es gracioso Remus.
Remus: Tienes razón. No lo es.
Phoebe: Verás…dijiste que me querías-le acusó como si esas palabras fueran suficientes para que el chico comprendiera la totalidad del problema. Como había pasado anteriormente cuando se lo contó a Lily, no bastaron.
Remus¿Qué hay de malo? Es lo que siento… ¿tú no me quieres?
Phoebe¡Si¡Claro que te quiero¡Te quiero un montón Remus!-exclamó antes de que el chico se pensara lo que no era-. Pero…me dio miedo escucharlo…yo no estoy a la altura de esas dos palabras. No soy capaz de decirlas aun.
Remus: Phoebe…-la cogió las manos mientras en su cara aparecía una sonrisa de pura tranquilidad-. Las acabas de decir.
Phoebe¿Qué?
Remus: Has dicho: "Te quiero un montón Remus"-citó mientras la rubia se quedaba pensativa y él expectante.
Phoebe¡Es cierto¡Las he dicho¡¡Remus te he dicho que te quiero!!-exclamó poniéndose de pie mientras Remus se reía-. ¿Ves? Puedo decírtelo…he pasado unas vacaciones tan malas…pero te quiero Remus… ya no me asusta.-el castaño se levantó y rodeó la cintura de la rubia con sus brazos mientras apoyaba su frente sobre la de ella y cerraba los ojos.
Remus: Déjame escucharlo solo una vez más-rogó y ella se puso de puntillas de forma que sus labios rozaran los del chico.
Phoebe: Te quiero-susurró contra los labios entreabiertos del castaño justo antes de besarle.
Sirius¡Por favor! Qué hay mentes jóvenes por el tren…hay cosas que sus inocentes ojos aun no deberían ver.-les interrumpió entrando en el compartimento y tumbándose en uno de los asientos.
Remus: Sirius… ¿sabías que existe algo llamado tacto y que no es precisamente un ingrediente de la pizza?
Sirius: Pues no, no lo sabía. Todos los días se aprende algo nuevo.
James: Bueno chicos, estáis de suerte, vais a disfrutar de nuestra maravillosa compañía lo poco que queda de viaje. Remus las manos donde yo pueda verlas. Padfoot aparta que me quiero sentar-el moreno negó con la cabeza mientras la pareja se miraba impactada.
Sirius: Tienes otro sofá, tú con la parejita.
No parecía estar muy de acuerdo con lo que directamente se sentó sobre el estómago de Sirius, el cual emitió un sonoro quejido.
Remus: Ya… ¿Y lo que viene siendo la intimidad¿Sabéis el significado de esa palabra?
Sirius: Moony, al contrario que tú nosotros cuando nos aburrimos no nos aprendemos el diccionario. Prongs quita que pesas lo tuyo-le ordenó empujándole por si la orden no surtía el efecto deseado.
Phoebe: Creo que no nos los despegamos ni con aceite hirviendo…-se lamentó la rubia mirando a Remus con una mezcla de preocupación y diversión en la cara.
Remus: Será mejor que nos sentemos, respiremos hondo y suframos su compañía hasta que lleguemos al castillo-coincidió con ella y las carcajadas de los dos morenos al ver como le habían fastidiado la diversión a su amigo resonaron por todo el tren.
Eran aproximadamente las seis de la tarde cuando el tren llegó a su destino y los estudiantes se dirigieron al castillo.
Una vez allí los dos merodeadores morenos planearon una perfecta tarde de ajedrez mágico en la sala común al calor de las llamas de la chimenea y, con un poco de suerte, con alguna que otra chuchería que Pettigrew pudiese robar de las cocinas.
Por desgracia ese perfecto y maravilloso plan no se pudo cumplir ya que en el momento que pusieron un pie en el castillo se encontraron con su querida profesora Minerva McGonagall esperándoles.
McGonagall: Potter, Black, Lupin, Pettigrew, Cullen y Thomson, al despacho del director inmediatamente- ordenó mirándoles a todos a través de sus gafas.
Sirius: La echaba de menos-le dijo a James con sarcasmo.
James: Esto…exactamente ¿recuerdas qué hemos hecho ahora?
Remus¿Te suena de algo Halloween James?-les recordó el licántropo y ambos morenos abrieron la boca.
James¡Es verdad¡Lo de los críos! En fin, vamos.
Los seis chicos emprendieron la marcha hacia el despacho del director. Unos más animados que otros.
Sirius: Año nuevo, vida nueva…y para no variar en nuestra vida nosotros castigados.-comentó el moreno liderando al grupo que subía por las escaleras de caracol que llevaban directamente al despacho del director.
Se detuvieron junto a la puerta al escuchar voces al otro lado. Al parecer el director estaba manteniendo una animada conversación con alguno de los anteriores directores del colegio. Fue Remus el que, tras unos minutos, llamó a la puerta con los nudillos y esta se abrió cuando Dumbledore les permitió la entrada.
Dumbledore: Buenas tardes alumnos, espero que hayan pasado unas buenas vacaciones-dijo mientras hacía aparecer seis sillas y ellos se sentaban.
James: Digamos que han sido unas vacaciones un tanto moviditas-admitió y su director le dedicó una afable sonrisa mientras juntaba las yemas de sus dedos.
Dumbledore: Bien, supongo que sabrán por qué les he mandado llamar-. Las seis cabezas asintieron al unísono-. Perfecto. Mañana, al finalizar sus clases, les espero de nuevo aquí, en mi despacho, para presentarles a sus alumnos. Ya me he encargado de preparar sus horarios de trabajo y he elaborado una lista con lo que cada alumno necesita aprender para dar por concluido el castigo-les informó mientras tres pergaminos levitaban hasta llegar a las manos de Remus, James y Andrew-. ¿Alguna duda, ruego o petición?-preguntó mientras los chicos miraban, por parejas, cada pergamino.
Sirius: Si, yo tengo una.
Dumbledore: Adelante señor Black-le animó el director y el de ojos azules primero miró a Andrew de reojo, la cual mantenía la vista fija en el pergamino.
Sirius: Verá profesor, no me siento demasiado cómodo con la alumna con la que tengo que compartir el castigo, me gustaría saber si podría cambiar las parejas-expuso fríamente y Andrew puso cara de sorpresa.
Dumbledore: Vaya, no parecía que tuviesen demasiados problemas cuando les puse juntos en Noviembre…
Sirius: Las cosas han cambiado.
Dumbledore: Comprendo…-se reclinó más en su silla mirando a Andrew aunque esta no se diera cuenta-. Señorita Cullen¿está usted de acuerdo con esta propuesta?
Andrew: Yo…-miró al director intentando disimular el temblor de su labio inferior-. Si, estoy de acuerdo-aseguró y esta vez fue Sirius el que desvió la mirada disgustado.
Dumbledore: Ya veo… Lo lamento mucho alumnos pero si en noviembre decidí esta distribución fue porque tenía mis razones para hacerlo, y esas razones siguen presentes. No hay cambio de parejas, tendrán que aprender a trabajar juntos-ambos asintieron con la cabeza aunque ninguno se miró en ningún momento-. Si no hay más dudas pueden retirarse.
Una vez salieron del despacho del director James explotó.
James: Vamos a ver… ¿a qué ha venido todo ese numerito del cambio de parejas?-preguntó mirando a los dos morenos, los cuales seguían sin mirarse siquiera.
Andrew: A mi no me preguntes, ha sido cosa del mandril que tienes como amigo-contestó la chica mirando al de gafas con pose altanera para después dar media vuelta y desaparecer sin hacer caso a los gritos de sus amigos.
Cuando la morena desapareció todas las miradas se centraron en Sirius.
Sirius¡A mi no me miréis así! No quiero estar cerca de ella. Se terminó la discusión-dijo el moreno marchándose por el pasillo opuesto al pasillo por donde se había ido la morena.
Durante la cena Lily y Phoebe no dejaron de mirar hacia las dos grandes puertas esperando que su amiga Andrew apareciera ya que desde que había salido del despacho de Dumbledore nadie la había vuelto a ver.
Fue entonces cuando, aprovechando que la atención de las dos chicas estaba en cuando y como aparecería su amiga, las dos compañeras de cuarto de estas se hicieron un hueco junto al que oficialmente era el nuevo sitio de los merodeadores en la mesa.
James¿Qué hacéis vosotras dos aquí?-preguntó el de gafas mirando a Rachel y a Juliette, las cuales le dedicaron una sonrisa tan sumamente dulce que tranquilamente podía producir caries.
Juliette: Jooo Jamesito…es que queríamos disfrutar un ratito de vuestra agradable compañía. No os hemos visto en todas las vacaciones- replicó con voz de niña pequeña, pestañeando coquetamente.
Lily: No…lo que me faltaba, aguantaros también mientras como…ni hablar. Largo las dos-ordenó la pelirroja pero ninguna de las dos chicas la prestó atención.
Juliette trataba de acercarse a James el cual cada vez se echaba más y más hacia atrás aun a riesgo de caerse. Y Rachel solo tenía ojos y oídos para un más que enfadado Sirius.
Rachel: Siri…-le llamó mientras le rodeaba con sus brazos, este no dio muestras de haber reparado en su existencia-. Me han dicho mis fuentes que te has quitado a la mosquita muerta de encima y que vuelves a ser el dios libre que eras antes…
Sirius: Mira Rachel, no estoy de humor para escuchar tus absurdos comentarios. Déjame en paz ¿quieres?-masculló zafando del abrazo pero no es tan fácil escapar de un par de arpías como esas.
Rachel: Huy…alguien tiene mal humor…pero yo sé como hacer que vuelvas a sonreír-le aseguró mientras deslizaba su mano por el muslo del chico agotando la poca paciencia que le quedaba.
Sirius¡Qué me olvides!-gritó levantándose del banco y saliendo del Gran Comedor.
Lily, cansada del acoso al que la rubia teñida sometía a James, agarró con fuerza la coleta de esta y tiró hacia atrás separándola del moreno.
Lily: Lo diré despacio para que vuestro diminuto cerebro, prácticamente derretido a causa de tanto usar el secador, sea capaz de captar la información. ¡L-A-R-G-O!
Juliette¡Qué grosera eres Evans!
Lily: Lo sé, y además es contagioso así que no te acerques mucho.
Rachel: Vámonos Jul…por lo visto no somos bien recibidas aquí…
Phoebe¡Que aguda!-exclamó irónica mientras las dos chicas se marchaban moviendo exageradamente el culo al andar.
Lily: Y como vea que esa…esa…rubia vuelve a ponerte la mano encima, cobras-le advirtió a James y este la miró alzando las cejas.
James¿Y yo que he hecho ahora?-preguntó sonriendo más de asombro que de diversión.
Lily: Estás avisado-insistió y luego se quedó pensativa mirando su plato medio lleno-. Estas dos me han quitado el hambre. Me voy a buscar a Andrew que me tiene preocupada.
La búsqueda fue más que infructuosa ya que por mucho que Lily buscó por todo el colegio no dio con la morena. Daba la sensación de que se la había tragado la tierra o algo similar. Con lo que, cansada, fue hasta su cuarto a esperar…en algún momento tendría que subir ¿no? a dormir por lo menos.
Una vez allí se dejó caer, boca arriba, sobre su cama.
Lily: Maldita sea Andrew… ¿se puede saber donde te has metido?-murmuró frotándose los ojos.
Andrew¿Alguien preguntaba por mi?-preguntó abriendo de pronto la puerta del cuarto y entrando, un poco avergonzada.
Lily¿Dónde demonios… ¡¿Pero qué te has hecho?!-exclamó mirando, boquiabierta, a su amiga.
Andrew: Estaba cansada de mi pelo. Llevo toda la tarde encerrada en el baño probando hechizos para conseguir modificar mi aspecto…-se miró en el reflejo de la ventana, sonriendo-. No me queda tan mal ¿no?
Lily: No, lo cierto es que estás muy guapa Andy-aseguró la pelirroja observando a su amiga.
Donde antes había estado una corta melena morena y rizada, normalmente recogida en un par de coletas ahora había una gran mata de pelo ondulado y largo hasta el pecho. Pero sin duda lo que más llamaba la atención era el color azul ultramar que este había adquirido, adornado con algún que otro reflejo celeste.
Lily: Como te vea tu madre…
Andrew: Mi madre que diga misa si quiere. Estoy cansada de pensar tanto en los demás…ahora quiero ser un poco egoísta y pensar más en mi y en lo que a mi me apetece.
Lily: A ver ¿qué ha pasado con Black?-preguntó conocedora de los arranques de rebeldía de su amiga siempre propiciados por algún mal momento.
La morena no pudo contestar ya que un fuerte golpe seguido de unos cuantos insultos subidos de tono procedentes de la sala común captó por completo la atención de ambas amigas que bajaron corriendo para ver qué pasaba.
Un corro bastante grande de curiosos rodeaba a los cuatro merodeadores y a Phoebe.
La imagen la verdad es que habría asustado a cualquiera. Pegado contra la pared y encogido como si realmente fuera un ratón asustado, estaba Peter balbuceando sin que nadie pudiese entender lo que decía.
Justo frente a él James trataba de contener, no sin mucho esfuerzo, a un Sirius que estaba rojo de ira y que forcejeaba tratando de librarse de la presa de su amigo.
Y un poco más retrasado Remus abría y cerraba el puño como si hubiese golpeado algo y ahora le doliera mientras Phoebe, abrazada al castaño, miraba a los cuatro chicos de hito en hito.
Las dos chicas bajaron las escaleras a toda prisa abriéndose paso entre la gente hasta conseguir llegar donde sus amigos. Allí se detuvieron junto a Remus y Phoebe, escuchando todas y cada una de las envenenadas palabras que soltaba Sirius por su linda boquita.
Sirius¡Traidor¡Maldita y sucia rata traidora¿Qué se suponía que le estabas contando al imbecil de Malfoy eh¡Da la cara cobarde! Para ir a contarle cosas nuestras a las serpientes si que tienes narices ¿no¿Por qué no las tienes para enfrentarnos?
James: Basta Sirius…
Sirius¡No¡Basta no¡Este maldito hijo de...de... ¡Qué ha estado a punto de contar cosas nuestras, James¡¡DE REMUS¡¿Cuántas veces te hemos salvado el culo?! Y tú…tú…¡Nos has traicionado maldito bastardo!-siguió forcejeando. Realmente tenía auténticas ganas de pegar al que se suponía que era su amigo, el cual había empezado a lloriquear.
Remus: Sirius…vale ya-el hecho de que fuera el castaño el que le pedía que se detuviese funcionó y ambos morenos vieron, asombrados, como su amigo se apartaba de las chicas y se acercaba a un Peter que cada vez temblaba más.
Peter: No me pegues Remus…otra vez no…yo no quería…me obligó…me chantajeó…me amenazó Remus…yo… ¿qué más podía hacer?
James: Traicionarnos no era la mejor solución ¿sabes?-le espetó James con un profundo odio en la mirada.
Remus¡BASTA!-gritó captando la atención de todos-. Me da exactamente igual qué fue lo que pasó Peter pero no quiero que vuelvas a acercarte a mi nunca más ¿entendido? Y por tu bien más te vale que no se te escape nada nunca más porque te juro que yo puedo hacerte muchísimo más daño del que Lucius Malfoy pueda hacerte en toda su vida.
Peter: Remus…lo…lo siento por favor…yo
Remus¡No te acerques a mi!-chilló encolerizado abriéndose camino entre la multitud para poder llegar a su cuarto mientras sus dos amigos seguían mirando al traidor llenos de rabia y odio.
Peter: James…Sirius…-apeló a la compasión de sus dos amigos arrastrándose hacia ellos. Ambos dieron un paso hacia atrás.
James: Ahora mismo vas a subir al cuarto, vas a recoger todas tus cosas y te vas a largar.
Peter: No James no…-rogó.
James: A los amigos se les debe lealtad Peter-prosiguió-. Un merodeador no traiciona a nadie, mucho menos a sus propios amigos.
Peter: Sirius por favor…te lo ruego…ten compasión.
Sirius: Mucho cuidado-le advirtió-. Ahora nadie me está sujetando y tengo muchas ganas de desfigurarte la cara con mis propias manos. Así que más te vale hacer inmediatamente lo que ha dicho James y después desaparecer de mi vista. ¿Queda claro o necesitas una explicación más gráfica?-preguntó levantando amenazadoramente el puño.
Arrastrándose aun por el suelo ya que el puñetazo de Remus había impactado contra su estómago, Peter subió las escaleras escoltado por un furioso Sirius mientras James se dejaba caer en un sillón y ocultaba la cara entre sus manos.
Andrew: Venga, se ha terminado el espectáculo, aquí no hay nada que ver-aseguró la chica tratando de dispersar a la multitud- ¡Venga joder! Centraros en vuestra vida y dejar de cotillear en la de los demás.
Phoebe¿Qué es lo que ha pasado?-la pregunta fue lanzada al aire, captando solo la atención de la peli-azul.
Andrew: Phoebe-la llamó pasando un brazo por su espalda sujetando sus brazos por encima de los codos-. Vamos al cuarto-la recomendó pero ella no se movió.
Phoebe: Quiero hablar con Remus…
Andrew: No creo que después de este lamentable espectáculo Remus tenga ánimo para hablar. Déjale solo, necesita pensar- la recomendación de la chica pareció razonable y la rubia cedió, dejándose guiar hasta la habitación de las chicas mientras Lily se sentaba junto a James y le acariciaba, tímidamente, la cabeza.
Lily: Vamos James…anímate…
James¡Déjame en paz! No entiendes nada de lo que ha pasado-soltó rabioso y la pelirroja se levantó y le miró impactada-. Lo…lo siento Lily…no es fácil… ¡joder!
Lily: No sé qué es lo que ha pasado James, es verdad que no entiendo por qué os habéis puesto así. Pero si me necesitas para algo estoy aquí-le prometió sentándose de nuevo junto a él y este se abrazó a ella ocultando el rostro en el hombro de la chica.
Esto pilló a Lily completamente por sorpresa y al principio no supo como actuar. Después simplemente se dejó llevar por la ternura que le producía verle así. Libre de la máscara de hombre irresistible que solía llevar, mostrándose vulnerable y humano.
James: Por un momento he sentido verdadera necesidad de ahogarle con mis propias manos…he estado a punto de hacerlo- murmuró contra la piel de la pelirroja, agradeciendo interiormente el calor de una de las manos de la chica sobre su espalda y las caricias de la otra en su cabeza.
Lily: No digas tonterías, has estado todo el rato tratando de detener a Sirius.
James: Sirius ladra mucho pero actúa poco…yo le he sujetado para tener algo en lo que pensar y no en como me sentiría notando en mis dedos como esa rata se quedaba sin aire.
Lily: Eso lo pensabas por culpa de la rabia…
James: Lily…esos pensamientos no son propios de mi, por muy enfadado que esté-aseguró separándose de ella-. Me he dado miedo-confesó y la pelirroja le sujetó la cara.
Lily: Si por algún casual estás pensando que eres malo quítate esos pensamientos de la cabeza porque no es así, James-le aseguró clavando la profunda mirada de sus ojos verdes en los de James-. Eres presumido, egocéntrico, bastante descerebrado en según que ocasión, pero no eres malo.
James: Qué consuelo-murmuró irónico-. Presumido, egocéntrico, descerebrado…menos mal que por lo menos no soy malo.
Lily: Bueno…a mi me gustas tal y como eres-confesó sonriéndole y él la miró escéptico.
James: Por lo visto me he debido quedar dormido y esto es un sueño, particularmente light para tratarse de un sueño mío-decidió convencido de que esto no podía ser real y Lily se levantó ofendida.
Lily: Eres imbecil Potter…-le insultó dispuesta a irse pero él la sujetó a tiempo y tiró de ella haciendo que se sentara de nuevo.
James: Asúmelo Lily…ni un pequeño besito…si es un sueño es muy soso. A estas alturas suelo estar ya en la cama contigo-admitió recordando.
Lily¿Sueñas que te acuestas conmigo¡Eres lo peor!-exclamó horrorizada y él se rió a carcajadas al ver la cara de espanto de la chica.
James: Tengo asumido que las posibilidades de que eso ocurra en la realidad son de una entre un millón con lo que lo sueño que encima me sale gratis- la pelirroja no pareció muy convencida y el chico se vio obligado a ponerse serio de nuevo-. Solo bromeaba. Es la única forma de que no piense en lo que acaba de pasar…si lo pienso es posible que suba ahí y consiga que Peter se precipite "accidentalmente" al vacío.
Lily: Si, tampoco me haría demasiada gracia ver como te pudres en Azkaban durante el resto de tus días con lo que lo mejor será que se me ocurra algo que te entretenga-se quedó pensativa un momento mientras el chico la observaba, divertido-. Ya lo tengo.
De pronto James se encontró con que los labios de la pelirroja presionaban suavemente los suyos dejándole sin respiración.
James: T-t-t-t-tú has…me…tú…beso…en…has…yo –balbuceó incoherentemente y Lily se rió.
Lily: El sueño ya no es tan light…y mira, ahora ya tienes algo en lo que pensar durante toda la noche. Que descanses James-le deseó besándole de nuevo, esta vez en la punta de la nariz-. Y que sigas soñando conmigo-añadió mientras se dirigía hacia su habitación dejando al chico completamente anonadado.
¡¡¡Estoy que lo tiro señores¿Cuándo actualicé la última vez? Hace nada ¿no? Buf¡Cómo se nota cuando una tiene tiempo libre y cuando no! Y que conste que este capítulo pensaba seguirlo pero…lo he meditado y como la coña del sueño de James me puede dar un poco más de juego en el siguiente capítulo y además este ya tenía una extensión más que necesaria pues he decidido cortar aquí.
Madre mía no se me ha ido la cabeza a mí en este capítulo casi ¿no? Qué de cosas!! Y yo también me quiero teñir el pelo de azul! XD aunque yo prefiero el pelo corto al pelo largo…¡con el calor que hace Uffff!...Mmmmmmm reviews:
Mery M. Potter: Echaba de menos tus rr!!!!!! Menos mal que has vuelto! Uffff XD
Esto que digo yo que vamos por pasos ¿no? Bien, en primer lugar…tampoco es para que quieras matarme mujer…pero o meto algo de acción por algún lado o se me muere la historia, anda que no es emocionante pasarte capítulos enteros comiéndote las uñas y gritando (interiormente) ¡pero se quieren liar otra vez ya! A Sirius le adoro y a Andrew más que es algo así como mi alterego pero que no, que tengo yo pensada ya una escena de reconciliación más que perfecta y para eso necesito broncas y créeme, tu querido Regulus dará que hablar Jajajaja ya verás ya…
En cuanto a Remus y Phoebe…tenia pensado separarles más tiempo pero Remus es tan tierno que no podía así que he dejado que la cabeza loca de Phoebe sea capaz de decir te quiero aunque sea por accidente…el problema les viene ahora con Pettigrew porque digo yo que la rubia querrá saber…la cosa es si el castaño contará algo o no…chan chan chan.
Y James es James…yo también soy de Sirius pero es que James es tan perfecto XD (sobre lo de que Sirius no ha estado hábil…digamos que últimamente tiene crisis de personalidad XD) y al final creo que Lily va a escuchar tu sabio consejo y va a pensar un poco con el estómago, de momento ya le ha besado que ya es un pequeño paso para la humanidad y un gran paso para Lily…lo que no sé yo muy bien es como voy a hacer a "Lily enamorada hasta las trancas" va a ser divertido escribir eso XD…y ya que al final va a ser más larga la contestación al rr que el propio capítulo jaja espero que disfrutes de este y ya sabes que me encantan tus rr así que…¿espero alguno para este chap? Un besazo!!!
Monse evans: Tranquila, que ya estoy aquí de nuevo…¿por qué todo el mundo me recuerda que tardé en actualizar como cosa de…7 meses? Joe! Tampoco fue tanto tiempo jijiji la vida del estudiante que me estresa y eso que aun no he empezado la universidad…verás tú el año que viene me da algo…voy a tener que conseguir que mis días tengan 48 horas para poder hacer de todo XD. Y no te doy más el coñazo, gracias por el rr y disfruta del chap. Un beso!
Piofa: (AVISO…TIENE SPOILERS) Evidentemente si que me he leído el 7…en 3 días, estaba yo que no podía con mi alma ya (que mal lo pasé leyendo por cierto…y le guardo rencor a la rowling por el odio que le tiene a los merodeadores) bueno, si puedo seguir escribiendo, además de porque es la forma que tengo, actualmente, de pasar las horas muertas, es porque no voy a cambiar las cosas de mi fic que ya tenía pensadas por mucho que a J.K. le de por desajustarme todo (¿Lily y Snape friends forever and ever? Venga anda…que a mi no me pega) es mi fic, no su libro…y lo que yo hago es sin ánimo de lucro luego puedo hacer con cada uno de sus personajes lo que me salga de la punta del pie. Y con los míos más XD
Volviendo a mi fic y ya que sacas el tema de los Black…para mi gusto en esa familia son un poco extremistas, no te quieren, te adoran…pero como te odien, te queman la casa como mínimo…pobre Andrew entre el traidor y el rencoroso…no me gustaría estar en su pellejo y menos tener a la suegra que tiene por no hablar de las pseudo cuñadas Cissy y Bella (oh! Mi querida y adorada Bella…desde que me leí el 7 soy fan de la señora Weasley XD)
El castigo…bueno, eso a medida que pasen los capítulos se ira viendo como va…Pettigrew de profe y con James como compañero de castigo…que bien me lo voy a pasar escribiendo!!!
La respuesta de Lily es más que evidente ya y en fin…la vida de Remus es en sí un sin fin de infortunios…siempre le pasa algo al pobre yo no tengo la culpa XD. Bueno, espero que te guste este nuevo cap y… ¿se me permite ilusionarme con leer un nuevo rr tuyo? JUAS XD Un besazo!!!
Espero que os guste este nuevo capítulo y si no es mucho pedir...un rr que otro a mi me sube la moral un beso!!!!!!!!!!
