Sueños y pesadillas
Para James dormir esa noche fue algo particularmente difícil. No fue hasta bien entrada la madrugada cuando el sueño venció al cosquilleo que sentía en el estómago cada vez que recordaba como su pelirroja le había besado.
Esto fue la causa de que los otros dos merodeadores se tuvieran que devanar los sesos para conseguir despertarle al ver que ni los gritos ni quitarle la sábana despertaban a la marmota con gafas.
Fue una de las brillantes ideas de Sirius Black la que consiguió que el bello durmiente despertara.
Sirius: Aparta Moony, verás que rápido abre los ojos-aseguró el chico mirando a su amigo con los ojos entrecerrados.
Después se inclinó quedando muy cerca de la cara del joven Potter y, con manos hábiles, le tapó la nariz.
Sirius: O despierta o se asfixia.
Remus: Joder Sirius…la delicadeza no es tu fuerte-se lamentó el castaño y justo en ese momento James jadeó al quedarse sin aire.
Sirius¿Lo ves? Ha funcionado-le demostró orgulloso de sus ideas-. Venga, a desayunar-decidió girando sobre sus talones hasta quedar frente al camino más corto hacia la puerta. No llegó a dar un paso ya que sus dos amigos no se habían movido aun.
Remus: James ¿estás bien?-preguntó el castaño y tanto él como Sirius miraron a su amigo con curiosidad.
James: No lo sé… Creo que ayer me pasó algo maravilloso, lo que no sé es si fue un sueño o fue realidad…y todo lo que recuerdo me indica que realmente fue un sueño-explicó frotándose los ojos y luego poniéndose las gafas.
Sirius: A ver, Prongs ¿qué recuerdas?
James¿Peter traicionándonos y nosotros con ganas de matarle?-miró a su alrededor y el no ver las cosas de su pequeño "amigo" fue suficiente para saber que no se trataba de un sueño.
Sirius: Realidad, siguiente recuerdo.
James¿Juliette y Rachel dándonos el coñazo y Andrew desaparecida?
Sirius: Realidad, otro.
James¿Andrew con el pelo largo y azul y Lily dándome un beso?
Remus y Sirius se miraron entre ellos y, aunque el castaño fue capaz de disimular Sirius no pudo evitar doblarse a causa de la sonora carcajada que escapó de sus labios.
Remus: Me da la sensación de que eso si fue un sueño James aunque… ¿solo un beso? Que puritano te has vuelto ¿no?
James: Eso es lo que digo yo…si en realidad fue un sueño…estoy perdiendo facultades-admitió muy serio mientras Sirius se secaba las lagrimillas que asomaban en sus ojos.
Sirius: En fin… vamos a desayunar por favor-rogó y su amigo cogió la ropa dispuesto a darse una buena ducha.
Mientras tanto, en la habitación de las chicas, contra todo pronóstico, era Lily Evans la primera en despertarse.
Se levantó, muy animada, y corrió las cortinas dejando que la luz del día despertara a sus dos amigas. Bueno y a las que no eran sus amigas pero esas dos nos dan lo mismo.
Lily: Buenos días chicas- las saludó con una sonrisa-. ¿No os parece que hace un día maravilloso?
Phoebe se incorporó y miró hacia la ventana, ilusionada, esperando ver un precioso, redondo y amarillo sol reluciendo en lo alto de un cielo azul.
Phoebe: Lily…hay tormenta-la informó desganada al ver el cielo gris y la incesante lluvia golpeando contra la ventana.
Andrew¡Por la santa madre de Morgana! Ahí fuera jarrea y tú dices que hace un día maravilloso…Bien acércate querida Lilliane para que pueda analizar los síntomas y diagnosticar la enfermedad que sufres en este momento-. La pidió su amiga y la pelirroja la ignoró mientras se paseaba por la habitación, en busca de sus cosas, tarareando una canción.
Phoebe¡Andrew¡Tienes el pelo azul¡Y largo!-exclamó sorprendida y ella puso los ojos en blanco.
Andrew: Ya lo sé Phoebe, ayer ya lo llevaba-la recordó y la rubia se quedó pensativa.
Phoebe: Si claro, ayer estaba yo como para fijarme en tu pelo. Pobre Remus, me tiene preocupada…
Andrew: Madre mía, esto es más grave de lo que me imaginaba. Ojos brillantes, sonrisa de gilipollas permanente, mirada soñadora, camina como si flotara. Lils ¿sientes como si tuvieses mariposas en el estómago?
Lily: Si…hacen cosquillas-contestó risueña y la peli-azul negó con la cabeza poniendo cara de preocupación.
Andrew: Lily, me temo que padeces un caso grave de enamoramiento crónico con un principio de Potteritis aguda-diagnosticó de un modo la mar de profesional y la rubia se rió.
Lily: No es verdad, yo no estoy enamorada…-aseguró.
Andrew: Entonces me puedes explicar ¿qué haces bailando con mi gata?
De nuevo lo único que se escuchó fue la inocente risita de Phoebe mientras Lily dejaba a la pobre y asustada gata sobre la cama de su dueña.
Lily: Voy a ducharme y a vestirme, os veo en el comedor que no quiero llegar tarde no vaya a ser que me dejen sin huevos revueltos-anunció saliendo de la habitación antes de que sus dos amigas pudieran poner en duda sus palabras.
No esperó sola en el comedor durante mucho tiempo, ya que enseguida aparecieron los tres merodeadores con cara de sueño y se sentaron en el banco que se encontraba frente a ella.
Lily: Buenos días chicos… ¿qué tal estáis? –preguntó procurando no mirar demasiado a James y centrando su atención en Remus y en sus marcadas ojeras.
Remus: No he pegado ojo en toda la noche, lo cual supone que hay un alto porcentaje de posibilidades de que hoy me quede dormido en clase-admitió el castaño sentándose y llenándose una buena taza con café.
James la miró para ver si la cara de la pelirroja le sacaba de dudas sobre si había sido un sueño o la realidad. Pero el hecho de que Lily concentrase todos sus esfuerzos en mantener una profunda conversación sobre el clima con Remus, y que sus ojos verdes le evitaran intencionadamente no ayudó en exceso. Con lo que al final aceptó que todo había sido un sueño y, vagamente desilusionado, centró su atención en el bacon y los huevos que tenía en su plato.
Minutos más tarde Andrew y Phoebe también llegaron al comedor, caminando por el lado de la mesa en el que se había sentado Lily. Al verlas…más bien al ver el nuevo aspecto de Andrew…los cubiertos de los tres merodeadores cayeron de golpe, impactando contra sus platos, mientras cada uno de los tres chicos se quedaba boquiabierto e impactado.
James¡Andrew¡Tú pelo¡Es azul!
Andrew¿Eh¡Ah! Si, estaba cansada de mi aspecto anterior y decidí cambiar un poco. Me ha salido bien la transformación ¿verdad?-presumió peinándose un poco el flequillo.
James: Andrew…tienes el pelo azul-repitió como si se tratara de un loro.
Andrew: Ya James…ya lo has dicho-ahora todas las miradas estaban centradas en como la cara de James se iba poniendo más y más roja.
James¡Tienes el pelo azul¡Eso tampoco lo soñé!-exclamó y de pronto se centró en la pelirroja mientras en su cara se dibujaba una ancha sonrisa-. Entonces, Lily, lo de ayer…lo de que tú…cuando me… ¿tampoco fue un sueño?
Una única sonrisa por parte de la chica bastó para que los ojos marrones de James se iluminaran de golpe mientras se levantaba y pasaba por encima de la mesa hasta dar un salto y quedar justo detrás de la pelirroja, la cual se giró un tanto avergonzada.
James: Lily… ¿me quieres?- preguntó mirándola a los ojos tratando de aparentar seguridad.
Lily:…Sabes que si-afirmó tímidamente y James, sin importarle lo más mínimo que el colegio entero estuviese allí mirándoles interesadamente, cogió la cara de la chica entre sus manos y la besó como si le fuera la vida en ello.
Los amigos de la pareja sonreían encantados al ver como por fin se habían puesto de acuerdo. Bueno, Remus y Phoebe sonreían, Andrew y Sirius se tronchaban de risa al ver como una más que sulfurada McGonagall se acercaba a ellos con las aletas de la nariz dilatadas en cada respiración.
McGonagall¡¡POTTER¿A QUÉ SE SUPONE QUE VIENE ESTE LAMENTABLE ESPECTÁCULO?-bramó cuando llegó junto a la pareja y James la miró sonriente.
James¡Qué me ha dicho que me quiere profesora¿Se da cuenta¡Lily Evans me quiere! Sinceramente, ahora mismo soy el hombre más feliz del planeta-afirmó antes de exclamar de nuevo-. ¡¡Lily Evans me quiere!!
Y ni corto ni perezoso le plantó un beso a la profesora en toda la mejilla, cogió a la pelirroja de la muñeca y se la llevó del gran comedor entre risas, y alguna que otra lágrima por parte de sus fans.
Andrew y Sirius se retorcían de la risa en sus respectivos asientos mientras Phoebe y Remus miraban a su profesora tratando de disimular la risa, cosa que les resultaba un poco complicado.
McGonagall: Dejen de reírse y terminen de desayunar antes de que lleguen tarde a sus clases-les ordenó sin poder evitar que las comisuras de los labios se le escaparan hacia arriba en un amago de sonrisa, mientras volvía a la mesa de los profesores.
Phoebe: Pobre Lily, no la ha dejado ni desayunar…-comentó entre risas.
Remus: Me da la sensación de que ambos tendrán tal nudo en el estómago que lo último que necesitarán es comer.
Phoebe¿Tú tuviste un nudo en el estómago cuando…
Remus: Si-la interrumpió antes de que terminara la pregunta y ambos se miraron sonrientes.
Sirius: Vais a conseguir que vomite lo poco que he comido…-comentó poniendo una mueca de asco mientras Remus negaba con la cabeza y Phoebe centraba su mirada en su plato sin dejar de sonreír.
Justo en ese momento, cuando aun las sonrisas aparecían en las caras de los chicos sin ser invitadas, con solo recordar la cara de su profesora de transformaciones, Peter Pettigrew, que había llegado hacía poco al gran comedor, se detuvo delante de los dos merodeadores, titubeante.
Remus: Se me acaba de quitar el hambre de golpe…-musitó lanzándole al chico una mirada envenenada mientras se levantaba y caminaba decidido hacia las grandes puertas con Phoebe detrás.
Sirius: Si, a mi también…ver ratas me revuelve el estómago-coincidió el moreno levantándose también.
Andrew: Sirius espera-le llamó y él se giró para mirarla, alzando una ceja.
Sirius¿Vuelves a dirigirme la palabra?-preguntó escéptico y la chica se quedó pensativa un momento.
Andrew: En ningún momento te la he retirado, lo único que pasa es que no me resulta agradable estar a menos de dos kilómetros de distancia de ti. Pero antes de aguantar a ciertas ratas traidoras me sacrifico y salgo de aquí contigo.
Sirius: Desde luego… desprendes dulzura por todos los poros de tu piel-murmuró irónico siguiendo a la chica hasta la salida del gran comedor.
Una vez fuera se encontraron con Regulus que tenía intención de entrar pero, al encontrarse con su peli-azul favorita cambió, repentinamente, de opinión.
Regulus¡Huy! Vaya cambio.
Andrew¿Te gusta?-preguntó la chica con una amplia sonrisa moviendo la cabeza consiguiendo que su nueva melena hondeara.
De pronto un fuerte portazo capto la atención de ambos chicos. Sirius se alejaba a grandes zancadas y con los puños apretados con fuerza mientras los ojos oscuros de la morena le seguían hasta que Regulus llamó de nuevo su atención.
Andrew¿Eh?
Regulus¿Qué tal en Siriusland¿Hace sol?
Andrew: Perdona Regulus…aun no me acostumbro a esta…situación.
Regulus¿Qué clase tienes ahora?-preguntó tratando de no tocar el tema Sirius más de lo necesario.
Andrew: Buen cambio de tema-el chico sonrió-. Pues si mal no recuerdo ahora tengo dos fantásticas horitas de pociones… para empezar bien el día.
Regulus: Pensaba que se te daban bien-comentó aun sonriendo y ella se encogió de hombros.
Andrew: Prefiero transformaciones la verdad.
Regulus: Por cierto, yo quería proponerte algo.
Andrew: Dime-le animó y esperó a oír la propuesta.
Regulus: A finales de mes hay una salida a Hogsmeade, me gustaría saber si te gustaría ir a tomar algo conmigo…tampoco te pido que estés todo el día conmigo, simplemente tomar una cerveza de mantequilla o dar un paseo…
Andrew: Me encantaría Regulus-le cortó antes de que siguiera andándose por las ramas y él la miró sonriente-. Y ahora será mejor que suba a por mis cosas que luego me toca bajar hasta las mazmorras…de verdad… ¡¿A qué persona se le ocurrió la brillante idea de ponerme a mí, que soy de Gryffindor y tengo que subir hasta una de las torres más altas del castillo, pociones a primera hora?! Precisamente el aula que está en las mazmorras…hay que tener mala leche.
Regulus: Y yo será mejor que entre a comer algo, tengo Historia de la magia y no hay quién se duerma en esa clase si te están sonando las tripas.
Ambos chicos sonrieron y después cada uno siguió su camino.
Ya en las mazmorras James y Lily estaban solos en el aula de pociones, esperando a que llegaran los demás, aunque la pelirroja no parecía estar de muy buen humor. Lo cierto es que estaba sentada en una de las butacas del aula con los brazos cruzados y con cara de pocos amigos.
Lily: Tengo hambre… ¡no me has dejado desayunar! Eres un desalmado James…-le acusó cuando el moreno trató de averiguar que le pasaba a su novia.
James: Lo siento pero…entiéndeme, me ha emocionado tanto que tú… que ahora seas mi novia ¡adoro decirlo!...necesitaba salir de ahí, aunque no lo creas hay veces que no me gusta que todo el mundo me esté mirando.
Lily: Ya, pero yo sigo teniendo hambre-repitió girando la cabeza para mirarle con los ojos entrecerrados y los labios apretados.
James: Bueno…para eso tengo solución-aseguró con una mirada de lo más traviesa mientras se inclinaba hacia ella y sus labios volvían a cubrir los labios de la pelirroja, que le esperaban sonrientes de nuevo.
Phoebe¿Qué chicos¿Limpieza bucal? Existen los cepillos de dientes… ¿lo sabíais?-les interrumpió la rubia entrando en el aula con sus libros en una mano y con la mano de Remus en la otra.
James: Eso, interrúmpenos sin más
Phoebe: Donde las dan las toman Potter. Te recuerdo que ayer en el tren hiciste exactamente lo mismo. Y las manos donde yo pueda verlas ¿eh?
James: Tu novia es un pelín rencorosa ¿no Moony?
Remus¿No es genial?-admitió con una sonrisa mientras se sentaba junto a James y a Lily y sentaba a la rubia sobre sus piernas.
Phoebe: Si que lo soy. Por cierto Remus, me gustaría hablar contigo durante el recreo…a solas-esto último lo dijo mirando al de gafas mientras el castaño asentía con la cabeza.
James: Si, como si no fuese a tener yo asuntos importantes de los que ocuparme-tras decir eso besó la sonrojada mejilla de Lily.
De nuevo la puerta de la mazmorra se abrió y esta vez fue Sirius le que entró y se sentó cerca de sus amigos, con los brazos cruzados, el ceño fruncido y sin mediar palabra.
James¿Pad¿Qué ha ocurrido?-preguntó el de gafas un poco asustado pero no obtuvo respuesta.
Remus: Habrá visto a Andrew y a Regulus hablando…otra vez-supuso el castaño que conocía particularmente bien a su amigo.
Sirius¿Por qué no cierras la boca Remus? Creo que nadie te ha preguntado.
James: Tranquilízate Padfoot-le pidió pero su amigo se levantó dándole una patada al taburete en el que había estado sentado y se fue un par de filas hacia atrás.
Sirius¡Dejarme en paz un rato!
Andrew¡Uh! Estamos de buen humor esta mañana-murmuró irónica mientras entraba en el aula y se acercaba a sus amigos.
Sirius ¿Dónde te has dejado a tu perrito faldero?-preguntó con malicia.
Andrew: Creo que precisamente tú no eres el más indicado para hablar de perros… ¿no te parece?-una gélida mirada se cruzó entre ambos.
James: Está el tema como pa'casarse…joder.
Lily: Desde luego. Se palpa el amor en el ambiente-coincidió la pelirroja sin dejar de mirar a los dos chicos.
Por suerte el aula empezó a llenarse de alumnos y la tensión disminuyó hasta desaparecer, según entró el profesor Slughorn por la puerta y empezó con la primera de las dos horas de clase que les esperaban.
Durante el recreo Phoebe se llevó a Remus a un lugar apartado de la multitud, donde pudieran hablar en privado y sin que nadie les molestara.
Remus: Dime¿qué es lo que ocurre?-preguntó curioso mientras le daba un mordisco a un trozo de chocolate.
Phoebe¿Tienes una reserva secreta de chocolate en la túnica? Porque si no, no me explico que siempre tengas un poco guardado en algún bolsillo.
Remus¿Era eso lo que querías saber?-preguntó riendo mientras partía la tableta por la mitad y la compartía con la rubia.
Phoebe: No…me has desviado del tema-le dio un mordisco y pensó en como podía preguntar lo que quería preguntar con sutileza, mientras masticaba-. ¿Por qué os habéis peleado con Peter?- por si no se ha notado, la sutileza no es el punto fuerte de la chica.
Remus: Nos ha traicionado-contestó secamente desviando la mirada.
Phoebe: Ya, eso lo repetisteis ayer como unas diez veces. Creo que el concepto nos quedó claro a todos. Lo que me gustaría saber es qué hizo Peter para…
Remus: No le llames por su nombre-ordenó frunciendo el ceño.
Phoebe: Qué os hizo Pettigrew… ¿mejor?
Remus: Rata sucia y traidora sería más apropiado pero si, con Pettigrew me conformo.
Phoebe¿Qué os ha hecho Pettigrew, Remus?-preguntó y después se limitó a esperar la respuesta del castaño.
Remus: Verás Phoebe-empezó respirando hondo, tratando de serenarse-. Quiero contártelo, no hay nada que más me moleste que guardarte secretos pero…es difícil y…
Phoebe: Está bien-sonrió mientras entrelazaba los dedos de sus manos con los del chico-. Puedo esperar si lo que necesitas es tiempo.
Remus: Gracias Phoebe-susurró con una sonrisa de agradecimiento mientras la atraía hacia él y la abrazaba.
Al finalizar las clases los cinco chicos se despidieron de Lily, la cual les aseguró que aprovecharía la tarde para practicar un poco con la escoba ya que cierto "desalmado capitán" ya les había puesto el viernes por la tarde entrenamiento de quidditch. Y subieron hasta el despacho de su director donde tres niños, con cara de estar asustados, les esperaban sentados en las sillas que el director acostumbraba a hacer aparecer cada vez que recibía la visita de alguno de sus alumnos.
Dumbledore: Estupendo. Adelante-les invitó a pasar mientras les hacía señas para que se acercaran a los que serían sus alumnos-. ¿Qué mejor forma de empezar que presentándonos? Bien, Potter, Pettigrew ustedes serán los profesores particulares de Christine McKimmie-una chica de pequeña estatura, con una densa mata de pelo negro y ojos almendrados de color marrón se levantó de la silla en la que estaba sentada y se acercó a los dos chicos con timidez. Saliendo después, los tres, del despacho por indicación del anciano director-. Lupin, Thomson les presento al joven Iván Murray- esta vez fue un chico larguirucho de piel clara, castaño, y poseedor de unos ojos azul claro, el que se levantó de la silla y caminó con tranquilidad siguiendo a sus nuevos profesores-. Y por último, Cullen, Black les presento a su alumna. Iciar Fraser-y por último una chica rubia de ojos azules se levantó de su silla y se acercó a Andrew, la cual la recibió con una amplia sonrisa.
Antes de decidir donde empezarían sus clases Andrew consultó el plan que el director les había dado el día anterior mientras Sirius miraba a la chica con los ojos entrecerrados.
Sirius¿Fraser¿No tendrás nada que ver con Daniel Fraser, de mi curso?-le preguntó intimidándola.
Andrew¡Pues claro que tiene que ver merluzo! Es su hermana. Lo que no sabía era que tenías problemas en Hogwarts ¿por qué no te ayuda tú hermano?
Iciar: Porque mi hermano es idiota-aseguró haciendo que la mirada de Sirius se iluminara mientras una amplia sonrisa surcaba su cara.
Sirius¡Qué bien me cae esta chica¿A dónde vamos?
Andrew: Vete y pregúntale a McGonagall si podemos dar clase en el aula de transformaciones-ordenó aunque el chico no parecía muy dispuesto a aceptar que la chica tomara el mando.
Sirius: Claro, por supuesto ¿desea algo más la señorita?-dijo con profunda ironía.
Andrew: Si, ya que vas puedes ahogarte en el lago si no te causa mucha molestia-contestó volviendo a prestar atención al pergamino con las notas de la hermana de su amigo mientras Sirius se quedaba de pie mirándola incrédulo y la chica les miraba a ambos con una sonrisa en la cara-. ¿A qué esperas? No tenemos todo el día-le espetó al terminar de repasar las notas y ver que seguía ahí plantado.
El moreno tenía la clara intención de replicar pero al ver que no tenía nada que decir desistió y se fue en busca de su profesora de transformaciones dejando a su ex-novia planeando la tarde y a su alumna riéndose disimuladamente.
Mientras tanto James lideraba su grupo de estudio hacia el aula once, aula que se encontraba en la planta baja del castillo y que actualmente no estaba siendo utilizada por ningún profesor.
La chica se sentó en un pupitre mientras sus dos profesores se sentaban frente a ella, James sobre otro pupitre y Peter en una silla.
James: Pettigrew, antes de empezar quiero que tengas clara una cosa, que tengamos que compartir un castigo no significa que puedas dirigirme la palabra con lo que no quiero oírte en ningún momento-dijo sin mirar al chico y este se encogió asustado-. Bien, ahora ¿por dónde quieres empezar? No es por presumir pero soy bueno en todas las asignaturas con lo que no tendré mucho problema en enseñarte lo que sea.
Chris¿De humildad sabes algo? Diría que muy poquito. Vamos a dejar clara otra cosa, para mi no eres más que un estúpido Gryffindor bravucón y presumido, con lo que cuando estés conmigo te bajas de la nube esa en la que vives porque yo no necesito tu ayuda para nada por mucho que diga Dumbledore- ambos chicos miraron a la niña impactados mientras esta se apoyaba en el respaldo de la silla y les miraba a ambos con desdén.
James: Una Slytherin de pies a cabeza…lo raro es que seas hija de mugg…
Chris: Cuidadito con lo que dices payaso, yo no soy hija de muggles. Mis padres fueron unos magníficos magos pertenecientes a Slytherin, por supuesto, que desgraciadamente murieron cuando yo era solo un bebé.
James: Que historia tan enternecedora… ¿te importa si empezamos con la clase? Creo que tenemos las mismas ganas de soportarnos el uno al otro.
El ambiente en el aula de Defensa contra las artes oscuras, donde se encontraban Phoebe y Remus no era mucho más agradable que el del aula once.
Mientras el joven castaño trataba de explicar desde el principio lo que su alumno había estudiado en la clase de defensa contra las artes oscuras nadie le prestaba siquiera un mínimo de atención.
Phoebe no podía evitar mirarle con esa cara tan típica de adolescente enamorada y su alumno, Iván, solo tenía ojos para su nueva profesora.
Iván¿Y por qué tienes que darme tú la clase? Yo prefiero que me las de ella-opinó el crío captando la atención de ambos jóvenes.
Remus le miró con mala cara, todo lo contrario a la cara que puso Phoebe.
Phoebe¡Qué encanto de crío¿No te parece encantador Remus?-preguntó despeinando al chico, el cual sonrió tan contento ante la atenta mirada de un celoso Remus.
Remus: Si…ideal… ¿podemos centrarnos un poco? Se supone que tenemos que enseñarle algo a este saco de hormonas si queremos librarnos del castigo-recordó y justo cuando el alumno estaba a punto de repetir sus deseos Phoebe se le adelantó.
Phoebe: Verás Iván, cielo, dudo que encuentres a nadie mejor que Remus en defensa contra las artes oscuras. Yo puedo ayudarte en herbología o en transformaciones si me esfuerzo un poquito…
Iván: Bueno, pues empezamos por esas…soy un inútil en todo así que da lo mismo el orden-propuso haciendo que Phoebe volviera a sonreír halagada y que Remus cerrara el libro de defensa que tenía en las manos y se cruzara de brazos mirando a Phoebe con el ceño fruncido.
Phoebe: No te pongas así Remus, el chico es como yo, encuentra aburridas estas clases ¿te importa que vayamos al invernadero?
Remus: Hacemos lo que a vosotros os de la real gana-murmuró enfadado aunque el chico no lo notó, o no lo quiso notar.
Iván: Vale perfecto, vamos al invernadero-y se levantó de la silla en la que estaba, cogiéndole la mano a Phoebe mientras andaban, con Remus andando tras ellos.
Mientras tanto, en el aula de transformaciones Andrew repasaba los hechizos que McGonagall enseñaba a los de primero y Sirius le enseñaba a su alumna pequeñas e inocentes bromas que podía gastarle a su hermano en verano.
Andrew¿Te importa poner algo de tu parte? Este castigo es para los dos, no solo para mí… ¡Y deja de mal influenciar a la cría!
Sirius: Es como un sargento…-musitó con el volumen suficiente para que solo la niña pudiese oírle, por supuesto ella se rió-. Por su puesto mí querida Andrew…ahora mismo voy.
Andrew¡Qué no me llames por mi nombre!
Sirius: Eso, tú dando ejemplo de dulzura y educación.
Andrew¡En qué momento se me ocurrió ayudaros a gastar una broma!-exclamó exasperada sentándose frente a la niña con el libro abierto sobre la mesa-. A ver Iciar, tú hazme caso a mí e ignora al mandril incompetente este ¿de acuerdo?
Sirius: Mira quién me llama a mi mandril incompetente.
Andrew¡Qué me olvides Black!
Sirius: Que no te estaba hablando a ti, egocéntrica.
Andrew: Inmaduro…
Sirius: Histérica
Iciar: Esto…no es que a mi me cause mucho problema el que estéis ahí discutiendo tranquilamente. Yo por mi hechizaba un bol de palomitas ahora mismo y me disponía a disfrutar del espectáculo pero me parece que no es para esto para lo que os ha castigado Dumbledore ¿no?-les interrumpió cuando ambos adolescentes estaban de pie con las caras a escasos centímetros de distancia y gritándose mutuamente.
Ambos se separaron de golpe y sin mediar palabra y la chica empezó a explicar el primer hechizo que aparecía en el libro. Aunque, para ser sinceros, no explicó demasiado ya que cada diez minutos ambos chicos volvían a estar enfrascados en otra absurda pelea de la cual Iciar disfrutaba tranquilamente.
Las cosas a lo largo de la semana no variaron mucho más. Durante las clases ya se empezaba a prestar más atención a los EXTASIS de los que los alumnos se deberían examinar en unos meses. Mientras que durante las castigos los chicos no lo pasaban precisamente bien. James seguía sin soportar a su alumna, lo mismo que le pasaba a Remus ya que Iván cada vez era más descarado…tan descarado como las habituales discusiones entre Andrew y Sirius cada vez que pasaban más de diez minutos juntos.
Ese viernes por la tarde James dejó a Peter encargado de la clase ya que él tenía entrenamiento de quidditch, en el cual no fue poco, precisamente, lo que tuvo que trabajar ya que el turrón, los mazapanes y las grandes comilonas de navidad se notaban en los miembros del equipo, en los cuales, la mezcla de vagancia y frío hacía que les apeteciese bastante poco pasarse una hora volando de un extremo al otro del campo de quidditch pasándose una dichosa pelotita. Pelotita que estuvo a punto de impactar contra la cara de James en más de una ocasión cuando el capitán sacaba de quicio a alguno de sus cazadores.
Terminado el entrenamiento de quidditch Lily ayudó a James a guardar la caja de las pelotas. Y justo cuando estaban dispuestos a volver a la torre de Gryffindor el chico se dio cuenta de que había olvidado su escoba en el campo. Salió corriendo, seguido por la pelirroja, hasta que llegó de nuevo al campo y ahí encontró su preciada escoba apoyada en uno de los palos.
James: Aquí estás preciosa mía…no vuelvas a alejarte de mi nunca más ¿de acuerdo?-bromeó mientras se abrazaba al palo de madera.
Lily: James, deja de hacer el idiota con el palo ese-le pidió la pelirroja y James pensó que podría ser divertido poner celosa a Lily.
James: No es un palo. Es mi escoba-la corrigió mientras acariciaba el inanimado objeto-. No la escuches preciosa, solo lo dice porque está celosa y pretende menospreciarte.
Lily¿Celosa¿De una escoba? James, no digas chorradas.
James: Lily está celosa…celosa de mi escoba preciosa-canturreó mientras salían del campo.
Lily: Deja de decir estupideces. ¡Cómo voy a estar celosa de un palo de madera deforme!
James: Lily está celosa…celosa de mi escoba preciosa-esta vez a la canción le acompañó un pequeño bailecito que acabó con la paciencia de la pelirroja.
Lily¿Sabes qué? Ahora te va a dar besos ese palo deforme. De mi olvídate-decidió apretando el paso para alejarse, ignorando los gritos del moreno.
Al terminar las clases con su alumno Phoebe decidió ir a buscar a Lily al campo de quidditch ya que, si sus cálculos no eran erróneos, estarían terminando. Mientras Remus subía hasta la sala común…vagamente molesto.
Regulus¿Asesinar a un niño de once años y esconder su cadáver en el bosque sigue siendo ilegal verdad?-preguntó sentándose en una butaca cercana a la que ocupaba su amigo Sirius.
Sirius: Déjame que piense…si, es ilegal, aunque si escondes bien el cuerpo y nadie te descubre no creo que haya mucho problema-contestó sin desviar la mirada de las llamas. Fue entonces cuando Remus reparó en la presencia de Andrew, frente a ellos, con un libro abierto en el regazo.
El castaño golpeó el brazo de su amigo con el codo mientras señalaba a la chica con la cabeza.
Sirius: No te preocupes por ella, cuando se pone esos tapones con música en las orejas no se entera absolutamente de nada-aseguró y el castaño respiró tranquilo-. Ahora dime ¿por qué quieres asesinar a un inocente crío?
Remus¡Inocente dice! Ese de inocente no tiene nada… ¿te puedes creer que el mico está intentando ligar con mi novia?-preguntó molesto y Sirius soltó una carcajada.
Sirius: Espera, espera… ¿intentas decirme que estás celoso de un niño de 11 años porque le gusta Phoebe?
Remus: No eres el más indicado para reírte cuando te atacas cada vez que ves a tu ex novia con tu hermano de 15 años…
Sirius: Dieciséis, que no es lo mismo-le corrigió alzando la barbilla y Remus puso los ojos en blanco.- Además¿por qué debería estar celoso? fui yo el que la dejó.
Remus: Y ella la que no quiso volver contigo.
Sirius: Eso…tú sigue metiendo el dedo en la herida…para que duela.
Remus: Lo siento…-se disculpó.
Sirius: A ver, cuéntame ¿qué es lo que hace nuestro Don Juan en miniatura¿La coge de la mano mientras ella le explica algún hechizo?-se burló.
Remus¡Más quisiera! El crío es como tú solo que seis años menor. No sé como lo hace pero siempre es él el bueno y yo el desagradable profesor que no le comprende ¡Le hace más caso que a mí!
Antes de que el moreno pudiese seguir burlándose del pequeño gran problema de Remus James entró en la sala común aun vestido con la ropa de quidditch y con la escoba en la mano.
Caminó hacia donde estaban sus amigos y se dejó caer, pesadamente, en el sofá que quedaba libre.
Remus¿Qué te pasa?- preguntó y justo cuando el moreno iba a contestar se fijó en Andrew señalándola con la cabeza.
Sirius: Que no os preocupéis que no se entera. Llevamos media hora aquí los dos, en amor y compañía y no me ha mirado ni una sola vez…se ausenta por completo.
James¡Oh! Pues me pasa que Lily no me habla…
Sirius: Para variar…-el de gafas le dedicó una mirada un tanto desagradable antes de continuar.
James:..No me habla porque dice que quiero más a mi escoba que a ella ¿lo veis normal?
Sirius: Dios mío… ¿Cuántos años tenéis? El uno que dice que un crío de once años le va a quitar a la novia el otro que resulta que su novia no le habla porque está celosa de su escoba…
Remus: Espera que aquí viene el que está celoso de su hermano pequeño a darnos lecciones de madurez-murmuró escéptico y el aludido le fulminó con la mirada.
James¿Sabéis que os digo? Que estoy hasta las narices de todo. Mañana es sábado, os propongo una de alcohol y cartas esta misma noche.
Sirius¡Cómo en los viejos tiempos! Yo traigo el mapa que esta vez me tocaba a mí guardarlo. Y vosotros dos encargaros de subir el alcohol y algo de comida-ordenó a la vez que la peli-azul cerraba el libro que tenía en el regazo, apagaba la música y alzaba la mirada reparando en los dos nuevos acompañantes de su compañero de castigo.
Andrew¡Hombre Remus, James¿Qué tal van los castigos?-preguntó con una sonrisa y ambos pusieron mala cara.
Remus: Me paso las tardes maldiciendo a Albus Dumbledore en todos los idiomas que conozco…
James: Lo mismo digo.
Andrew¡Oh! Como yo entonces…En fin, voy a mi cuarto a ver si puedo descansar un poco antes de la cena, discutir me agota bastante-dijo mordaz mientras le dedicaba una significativa mirada a cierto moreno que, ceñudo, desviaba la mirada.
Una vez en su cuarto se limitó a asegurarse que sus compañeras de habitación estuvieran por el castillo exhibiéndose como un par de trofeos y luego se limitó a tumbarse en su cama a esperar a que sus amigas volvieran mientras su gata se acurrucaba junto a ella dejándose acariciar.
Por suerte la chica no tuvo que esperar demasiado, ya que unos minutos después una molesta Lily entraba en la habitación seguida de Phoebe.
Lily¿Te puedes creer que el imbecil de James Potter dice que estoy celosa de su escoba y todo para picarme?-preguntó mientras se plantaba justo delante de la cama de su amiga y la miraba con gesto de indignación.
Andrew: Pues lo cierto es que si que me lo puedo creer. Igual que me creo que Remus está celoso del pequeño Iván-añadió mirando a la rubia, la cual se había tumbado en su cama y al oír el comentario se incorporó de golpe y miró a Andrew con los ojos como platos.
Phoebe: Vamos a ver señorita "hago lo que me da la gana y me entero de todo porque yo lo valgo" ¿Por qué sabes tú eso?
Andrew: Porque Sirius es imbecil-comentó como si eso explicara todo.
Lily: No lo niego, Sirius es imbecil, pero ¿qué tiene eso que ver con que tú sepas lo que nos ha pasado?-preguntó la pelirroja mientras se cambiaba de ropa.
Andrew: Estaba en la sala común leyendo con la música puesta cuando han llegado vuestros respectivos novios quejándose de todo y por todo. Cuando me han visto ambos se han callado pero Black, que tiene menos luces que un callejón oscuro, les ha asegurado que yo no me enteraba de nada cuando llevaba música…
Phoebe: Hombres…a ver guapa, ahora dinos exactamente qué es lo que han dicho. Palabra por palabra y sin omitir el más mínimo detalle.
Andrew: Lo haría gustosa pero vuestros queridos novios son más simples que el mecanismo de un chupete con lo que no hay demasiados detalles, Remus está celoso de Iván porque dice que es como un Sirius en miniatura y que le haces más caso que a él. Y James dice que no te entiende Lily, no entiende que dejes de hablarle porque pienses que quiere más a su escoba.
Lily¡Pero será mentiroso! No le hablo porque no ha parado de picarme desde que ha terminado el entrenamiento. Ha empezado con la estupidez de que estoy celosa de su escoba y, cansada, me he largado-explicó la pelirroja mientras Phoebe se reía y Andrew se encogía de hombros.
Andrew: A mi no me lo expliques que bastante tengo con los celos de Sirius como para aguantar los de vuestros novios también. Lo único que me queda por añadir es que esta noche los tres merodeadores han decidido celebrar una reunión-las dos chicas la miraron más interesada aun-. No me preguntéis de qué va, solo sé que Sirius ha dicho algo de su mapa, de cartas, comida y alcohol.
La rubia y la pelirroja se miraron poniendo las dos la misma sonrisa. Sonrisa que Andrew conocía y temía bastante.
Andrew: Ni se os ocurra ni mencionarlo-las advirtió-. Yo no pienso ir allí a espiar a esos tres mendrugos. Me importa un cuerno lo que digan cuando están de whisky hasta las cejas.
Ambas amigas se trasladaron hasta la cama de la peli-azul poniendo, cada una, un enorme y conmovedor puchero.
Lily: Vamos Andrew, si en el fondo te mueres de ganas por saber que dice Sirius de ti a tus espaldas.
Andrew: Pero no necesito colarme en su cuarto para espiarle, con ponerme música y coger un libro delante de él me basta.
Phoebe: Porfa…vente con nosotras a espiarles…tiene que ser divertido-insistió la rubia ya que si el chantaje no servía la cabezonería seguro que las ayudaría a convencerla.
Andrew: Que no, además ¿cómo pretendéis espiarles¿Escondiéndoos en su armario?
Phoebe: Pues no será la primera vez que nos escondemos en uno, te lo recuerdo…-sus dos amigas sonrieron al recordar su pequeña broma a principio de curso-. De todas formas yo creo que nos bastará con aparecer después de media noche y escuchar a través de la puerta.
Andrew: Claro…seguro que no la cierran ni ponen hechizos silenciadores. Como McGonagall es tan comprensiva si les descubre por la noche bebiendo alcohol…-murmuró irónica.
Lily: Andrew, estamos hablando de Sirius, James y Remus bajo los efectos del alcohol… ¿tengo que recordarte que se pasean por el colegio y los terrenos de noche aun a riesgo de que les descubra la mitad del profesorado?-comentó echando por tierra las excusas de la peli-azul.
Andrew: Me da igual, yo no tengo nada que hacer ahí y se acabó la discusión. No voy-sentenció y aunque sus amigas la dieron una tregua no se dieron por vencidas ni nada por el estilo.
La cena trascurrió sin demasiados accidentes, es decir, la conversación en la mesa entre los seis chicos fue la justa y la necesaria ya que cada uno tenía la cabeza puesta en la "reunión" nocturna de los merodeadores.
Pasada la media noche, cuando se suponía que los chicos llevaban ya más de media hora en sus cuartos, posiblemente dormidos. Dos merodeadores salieron, ocultos por una capa de invisibilidad, y bajaron hasta las cocinas donde se apropiaron de todo lo que encontraron, catalogado como "comida basura" y de las botellas de whisky de fuego que fueron capaces de transportar. Mientras Sirius Black abría el mapa del merodeador de forma que pudiese ver el despacho de McGonagall y el letrerito con el nombre de su profesora moviéndose en círculos por la estancia.
No fue hasta una hora más tarde, aproximadamente a la una de la madrugada, cuando las tres chicas…si, al final habían conseguido persuadir a Andrew a base de darla el coñazo…se colaron en la escalera que subía hasta las habitaciones de los chicos y se quedaron justo tras la puerta que daba al cuarto de los merodeadores.
Lily¿Ves como no han puesto ningún hechizo?-le dijo a su amiga entreabriendo la puerta para poder escuchar todo lo que se decía en esa habitación que ya empezaba a oler bastante a whisky y en la que Sirius parecía que iba a perder una partida de cartas.
Y aquí vuelvo con otro trepidante episodio más!!! (Salva de aplausos) Gracias, gracias.
Bien, no tengo mucho más que añadir ya que el capítulo se queda en el más absoluto suspense y me temo que como abra la boca algo se me escapa seguro con lo que solo agradecer a dos personas el que me prestaran sus nombres para la historia aunque no lo sepan XD…y ahora…rr:
Trixi.Black: ¿Guión de película? Venga anda XD Nada, me alegro de que te gustara la nueva y desenfadada Lily, lo que no sé es si la pelirroja seguirá así o si volverá a adoptar sus costumbres de chica razonable y recatada…lo de soltarse la melena tanto creo que no va con ella, alguien tendrá que pararle los pies a James ¿no? Un beso!!
Monse evans: Me gusta tu planteamiento, yo subo caps y tú lees y dejas rr (personalmente la parte que me gusta es la de que tú dejas rr XD) está bien, aceptamos barco como animal de compañía. Joeeeee pobre Sirius, compréndele…está loco por Andrew y ella le dice que no quiere volver con él ¿qué hace? Pues intenta volver al pasado cuando solo estaban sus amigos y él, las bromas y esas cosas…ahora el chico tiene una época mala…ya se le pasará XD Un beso!!
Piofa: Me encantan tus larguísimos rr!! Primero de todo, si supongo que Andrómeda era Slytherin porque según el libro el único tocapelotas que decidió saltarse la tradición fue Sirius con lo que…blanco y en botella. Ahora, centrémonos en el fic…Sirius es un tema aparte, ahora mismo está en plan veleta…lo mismo está enfadado con el mundo como quiere que todo vuelva a ser igual como se pone a maquinar su perfecto plan para exterminar a su adorado hermano…según le de el día. La que parece tener las cosas más claras es Andrew…se limita a odiarle y a estar todo el tiempo que puede con Regulus…lo que no sabemos es si porque el pequeño Slytherin le gusta o si solo es para darle celos a Sirius…aaahhh (yo lo sé pero no voy a ir por ahí traicionándome) En cuanto a James…bueno, yo ya he dicho que quiero uno por navidades así que con eso resumo un poco todo (aunque puestos a pedir prefiero un Sirius para que nos vamos a engañar) Y sobre Peter…pienso que un traidor nace, no se hace…y me lo quería quitar de encima que le tengo mucha manía…XD Espero que tmb te guste este chap!! Un besazo!!
Hayley Cullen: Jajaja y aquí se me juntan Crepúsculo con Harry Potter XD mis dos sagas favoritas XD A Edward no me lo menciones que a punto estuve de meterlo en la historia pero un vampiro en Hogwarts?? Buf demasiados problemas para mi pobre cabecita con lo que preferí dejarle en sus libros (y en mis sueños ) En fin, gracias por tu rr, me alegro de que te guste mi fic y aquí tienes un nuevo cap pa que lo disfrutes. Un beso!
Iciar: ¿Y tú de que me suenas? Jajaja ¿Serías tan amable de no ir contando por ahí las horas a las que me despierto? Eso es privado ehh¿Qué te han parecido los nombres de los micos¡SURPRISE! Jajaja ahora tendré que mandarle el fic a Ivi jajaja. Ea fea, sigue leyendo y dejándome rr que me hacen ilu!!! Te quiero mi Malena favoritaaaa!!! (Ya falta menos pa septiembre)
Clau malfoy¿Y por qué está loca Phoebe? Vale, te acepto que muy seria la chica no es pero tanto como estar loca… ¿qué ha hecho ahora? XD Peter es un desgraciado pero que esperabas? Que James y Sirius le atacaran y se formara ahí una sangrienta batalla en medio de la sala común… ¡qué es un colegio! Un poco de seriedad! XD lo de Lily/James…después de 25 capítulos…¡ya era hora de que les liara! Me ha costado XD Espero que te guste este chap tmb. Un beso!!
Armelle Potter: Mira, para serte totalmente sincera no tengo ni idea de cuantos chaps va a tener el fic…yo simplemente escribo lo que se me ocurre…cuando se me dejen de ocurrir cosas pues...se acabará XD No puedo decirte un número ni exacto ni aproximado me temo :-S. Pero si te puedo decir que…en cuanto a la reconciliación de Sirius y Andrew no sé si será pronto o tarde pero merecerá la pena esa ya la tengo pensada jeje. Espero que te guste este nuevo chap! Un beso!
Y con esto y un bizcocho…se acabó el capítulo (no rima pero me da igual) Espero que os guste y ya sabéis, un rr de vez en cuando a mi no me hace daño XD Ciaoo!!!
