Disclaimer: Nada es mío…que nadie me denuncie.
La curiosidad mató a las leonas
Sirius Black miraba las cartas que tenía en la mano y la sonrisa burlona de sus amigos. Sin duda alguna tenía la partida perdida y eso lo sabía la cuestión era ¿debería alargar mucho su sufrimiento tratando de agotar sus últimas posibilidades en vano mientras sus dos supuestos amigos se regodeaban a placer o debía admitir ya su derrota y dejar que cayese sobre él la tortura del perdedor de una forma rápida y lo menos dolorosa posible?
El joven de cabello oscuro dio un largo trago a su whisky y tiró las cartas sobre la mesa.
Remus: Ha sido demasiado fácil…Pad estás perdiendo tu habilidad con las cartas ¿eh?
Sirius: Vete a la mierda y pregunta de una vez-musitó picado logrando que los otros dos se rieran a carcajadas.
James: Pregunto yo-pidió y Remus asintió con la cabeza, consiguiendo que en la cara de James Potter apareciera una sonrisa de pura maldad-. Durante los meses que estuvisteis juntos…
Sirius: Ay madre que mal pinta esto-murmuró preocupado.
James¿Conseguiste meter a Cullen en tu cama o se te resistió?
Al otro lado de la puerta, esa pregunta consiguió que la cara de la peli-azul adquiriese un tono carmesí intenso. Sus amigas la miraron, preparadas para sujetarla si la respuesta de Sirius hacía que la chica perdiera los papeles y las delatara.
Sirius: Me niego a responder a esa pregunta-la carcajada fue bastante escandalosa, mientras el moreno permanecía impasible viendo como sus amigos se partían de risa.
James: La primera mujer que se ha resistido a tus encantos ¿eh Black?
Sirius: No me tires de la lengua Potter porque llevas cuatro días con Lily con lo que dudo que tus fantasías sexuales se hayan hecho realidad. Además, he dicho que no pensaba contestar, no que no me la hubiese tirado.
Remus: Venga anda, no seas fantasma. Si no contestas es porque no te la has tirado-le dijo Remus aun sonriendo.
Sirius: Piensa lo que te de la gana Moony, ese tema es algo entre ella y yo. Fin de la discusión-sentenció tajante.
James: Nada Sirius, paga prenda entonces-le dijo el de gafas aun con una gran sonrisa en la cara y el moreno se quitó la camisa y la tiró hacia atrás.
El hecho de que Sirius estuviese sentado frente a la puerta cuando se quedó desnudo de cintura para arriba provocó que las tres chicas tuvieran que taparse la boca para no hacer demasiado ruido.
Phoebe: No tengo ni idea de que juego es este pero espero que la próxima partida vuelva a perder Sirius-confesó, entre susurros, la rubia sin apartar la mirada de los perfectos abdominales del moreno.
Andrew¡Eh! Dejad de mirarle-ordenó pero no pareció que ninguna de sus dos amigas hicieran mucho caso.
Lily: Tú has cortado con él, ahora es patrimonio de la humanidad… ¡joder que bueno está!
Andrew¡Shhhh!-la pelirroja estaba hablando demasiado alto y los tres merodeadores podían haberlas oído.
Por suerte no pareció que así fuera porque la partida continuó. Por el momento parecía que Sirius iba ganando y era Remus el que no las tenía todas consigo…bueno, en realidad no tenía ni una sola carta decente. Estaba nervioso y eso sus dos amigos lo habían notado a la perfección porque ambos sonreían.
Sirius¿Qué pasa Remusín¿No puedes hacer nada?
James¿Te traicionan las cartas Moony?-ambos morenos se burlaron sin piedad consiguiendo que la mente de Remus se colapsara. Dejó las cartas en la mesa y aceptó la derrota.
Sirius¡Yo pregunto!-exclamó-. ¿Por qué no eres capaz de decirle a Phoebe que eres un licántropo?
James¡Toma¡Justo en el clavo Pad! Que poco delicado eres-le reprochó su amigo al ver como la cara del castaño palidecía más de lo normal.
Fuera la pelirroja abrió los ojos impresionada, pero fue la única que al parecer se sorprendió con la inesperada revelación. Andrew, que conocía el secreto de Remus, miró a Phoebe la cual no daba ningún indicio de estar sorprendida o asustada.
Remus: Porque no he tenido la oportunidad de decírselo-contestó pero las caras de los morenos indicaron, sin necesidad de usar las palabras, que esa respuesta no era catalogada como verídica-. Vale, no me miréis así…me da miedo que me rechace por ser lo que soy…
James: Ahí está lo bonito del amor Remus, que la chica te quiera no por quién eres sino por lo que eres.
Sirius¿Desde cuándo lees tú novela rosa James?-preguntó mirando al de gafas con los ojos entrecerrados y este le tiró una almohada a la cara.
James: Yo no leo novela rosa…es solo que estoy enamorado.
Sirius¡Oy qué bonito! Dentro de poco te veo en el prado con las mariposas, las margaritas...-se burló aun a riesgo de recibir el golpe de otra almohada.
James: Mira quién lo dice, el que suspira por Andrew…pero claro como ella le ignora pues tiene que hacerse el duro-al final, la almohada acabó estampándose contra la cara del de gafas.
Remus: A ver Bambi¿quieres dejar la almohadita en el suelo y repartir las cartas?-le dijo a James cuando estaba a punto de volver a tirarle la almohada a Sirius.
James¡Pero si ha empezado él!-replicó como los niños pequeños obedeciendo y empezando a repartir las cartas.
Sirius: Remus ¿cuándo piensas decirnos qué es un Bambi de esos? Llevas 7 años llamando a James así
Remus: Es uno de los grandes secretos de la humanidad Padfoot. Ahora céntrate en la partida.
Esta tercera partida de cartas la perdió Sirius estrepitosamente ya que se negaba a volver a perder y se negó a rendirse hasta que no tuvo más remedio con lo que los otros dos pasaron unos agradables diez minutos regodeándose mientras Sirius se rompía la cabeza pensando en como salvarse de la derrota inminente.
Sirius: Os odio…-musitó derrotado mientras sus amigos se reían.
Remus: Me toca preguntar-tosió para aclararse la garganta-. Dinos Paddy ¿Conseguiste meter a Cullen en tu cama o se te resistió?
Sirius¡Eh¡Eso no es justo¡Ya os he dicho que a eso no voy a contestar!
James: Pues te toca pagar prenda…esas son las reglas.
Sirius: Sois unos jodidos tramposos-. Murmuró mientras se deshacía de sus pantalones y las tres chicas se quedaban boquiabiertas.
Phoebe¿Creéis que si vuelve a perder…
Andrew: Más le vale que no…bueno, más os vale a vosotras no mirar si es que si-corrigió mientras las cerraba la boca.
Después le toco el turno a James que perdió por muy poco permitiendo salvarse a Sirius que empezó a saltar de alegría por la habitación mientras Remus pensaba la pregunta que le iba a hacer.
James: Vale ya ¿no?
Remus: A ver Prongs… ¿cuánto tiempo vas a tardar en intentar meter a la pelirroja en tu cama?-el puño de la pelirroja se crispó mientras Phoebe se preguntaba desde cuando le interesaba a Remus saber esas cosas.
Sirius, al escuchar la pregunta volvió a sentarse en el suelo mirando a su amigo con una sonrisa burlona en la cara."quién la hace la paga" decían sus ojos.
James: Lo que yo siento por Lily es algo que va mucho más allá de tirármela antes o después. Por primera vez en mi vida os puedo asegurar que eso es lo que menos me importa-dijo, poniendo una cara de profundo enamoramiento, y hablando con el corazón.
Remus¡Ay Bambi que te nos has enamorao!
Sirius¿Ves? Lo que yo te decía, que la pelirroja con mala leche le tiene tonto…dentro de nada al campo a por flores-se burlaron de él pero no les hizo el menor caso, James estaba encantado con sus mariposas en el estómago-. Venga James, paga prenda.
James ¡Si anda¡He contestado!-replicó y los otros dos negaron con la cabeza.
Sirius: Has contestado a lo que te ha dado la gana, no a la pregunta de Remus. Camisa fuera.
James se quitó la camisa mientras refunfuñaba y las chicas, tras la puerta, cada vez estaban más deslumbradas.
Phoebe: Si hay alguien ahí arriba que escucha mis plegarias…por favor que estos tres sigan negándose a contestar preguntas-rezaba la rubia con las manos juntas y los ojos cerrados con fuerza mientras Andrew y Lily no dejaban de mirar a los dos morenos.
Lily: Pues así, comparando…está mejor James-opinó la pelirroja que no le quitaba el ojo de encima a su novio.
Andrew: Porque estás loca por él, tu opinión no es objetiva
Lily: Y tú loca por Sirius así que ninguna es objetiva y todos felices-replicó y volvieron a prestar atención a la partida que acababa de empezar.
Partida que, para no variar, perdió Sirius Black…tercera partida que perdía esa noche…las cosas no podían ir peor. O eso creía él.
James: Pad…me da a mi que el ver a Andrew y a Regulus tan juntitos te está afectando más de lo que pensábamos ¿eh?
Remus: Por cierto, según he oído tiene una cita con ella a final de mes. Van a ir a Hogsmeade juntos.
Sirius¡¿QUÉ?! Ni de coña… ¡Lo mato antes!-gritó levantándose de golpe y James le agarró antes de que saliera del cuarto.
James: Quieto tigre que vas en calzoncillos…-le recordó tirando de él para que se sentara de nuevo.
Remus: A ver, Sirius, pregunta…
Sirius: No la hagas que ya me la sé-le interrumpió-. "¿Te tiraste a Cullen?" No pienso contestar a esa pregunta, ya os lo he dicho.
James: Perfecto, has perdido… ¿En cuánto lo dejamos la última partida Remus?-preguntó el moreno y Remus se acercó hasta su baúl y cogió un cuaderno.
Remus: La última vez te toco a ti pagarnos cinco galeones a cada uno.
James: Venga Black, suelta la pasta.
Sirius¿Tengo que recordaros que me fui de mi casa y que estoy viviendo en tu casa, James? Soy pobre…
James: No mientas que sabemos que tu tío te pasa dinero…los diez galeones-le exigió el moreno y Sirius no tuvo más remedio que ir hasta su baúl y darles el dinero.
Terminada la partida y con solo botella y media de whisky de fuego bebida ninguno de los tres estaba dispuesto a dar por finalizada la fiesta con lo que las mentes de los tres chicos, en especial la de James y la de Sirius, empezaron a maquinar.
Sirius¡Un momento!-exclamó poniéndose de pie y captando la atención de sus dos amigos-. Peter Pettigrew ha osado traicionarnos y aun no le hemos dado su merecido…-prosiguió dotando a su voz del tono propio de un actor en pleno monólogo dramático-. Y nadie que se atreva a traicionarnos a nosotros puede salir indemne-y culminó su brillante interpretación alzando un brazo hacia el techo mientras fruncía el ceño.
Dos almohadas, lanzadas desde distintos lugares de la habitación, volaron por los aires hasta golpear al moreno que, sin saber que tres chicas estaban fuera observando sus dotes de actor, seguía en calzoncillos.
Remus: Deja de hacer el payaso.
James: Pero tiene razón…yo no lo diría de forma tan cursi pero si que se merece un escarmiento-coincidió con su amigo y empezó a rascarse el mentón mientras pensaba.
Sirius¿Algún plan Prongs?
James: Podría decirse, pero necesito algunos ingredientes de las mazmorras. Sirius, ponte unos pantalones y ven conmigo. Tú, Remus, ve preparando un caldero. Yo voy a mirar el mapa a ver si hay alguien que pueda descubrirnos.
Andrew¡Mierda! Tenemos que salir de aquí ¡ya!-ordenó la morena mientras sus amigas asentían con la cabeza.
Salieron a hurtadillas del pasillo de los chicos y fueron, corriendo, hasta su habitación.
Cuando James miró el mapa las chicas aun estaban subiendo las escaleras que llevaban a los dormitorios de las chicas pero por suerte el merodeador tenía la vista fija en las mazmorras y no se percató de los tres cartelitos con los nombres de su novia y sus dos amigas que iban de camino a su habitación.
Las tres chicas llegaron a la habitación, exhaustas tras la carrera. Andrew, que fue la última en entrar, cerró la puerta tras ella y apoyó la espalda en la madera, dejándose caer hasta quedar sentada en el suelo. Sus dos amigas estaban tumbadas en sus respectivas camas jadeando y tratando de sofocar el ataque de risa que les acababa de entrar.
Lily: Pues ha…merecido…la pena-opinó la pelirroja cerrando los ojos para recordar la cara de pánfilo que ponía su novio cuando hablaba de ella.
Andrew: No ha estado mal…
Phoebe: Andrew…-susurró la rubia y un "Hmm" fue lo único que dijo la peli-azul-. ¿Te acostaste con Sirius o no? Es que llevo toda la maldita noche con la intriga…
Andrew no pudo reprimir una pequeña sonrisa cuando Phoebe le recordó como Sirius se había negado en rotundo a contestar. La verdad es que había sido un detalle por su parte. Un detalle que no se esperaba, ya que se imaginaba el presumido de su ex novio pavoneándose y narrando paso por paso todo lo que supuestamente habían hecho, como buen fantasma que era.
No sabía si la causa de ese comportamiento era que le avergonzaba admitir que a lo más que habían llegado había sido a dormir juntos o que ella aun era importante para él. Pero, al margen de querer saber los motivos, la chica se conformaba con el simple gesto.
Phoebe¡Eh¿Si o no?-insistió cansada de esperar una respuesta.
Andrew: No, pesada.
Phoebe¡Oh por las barbas de Merlín! Tienes la oportunidad de probar al que dicen que es el mejor de todo el colegio y vas tú y la desperdicias-se lamentó la rubia llevándose las manos a la cabeza mientras Lily se reía y Andrew suspiraba, cansada.
Lily: Tranquila Phoebe, si mi instinto no me falla, y no suele hacerlo, nuestra inocente Andrew volverá a tener la oportunidad de comprobar si los rumores son ciertos.
Andrew¡¿Qué?! Ni hablar, me niego…bastantes dolores de cabeza me ha dado ese cretino ya…se lo regalo a mi querida amiga "Ra" con moño y todo-aseguró tajante aunque ninguna de sus amigas se creyó una sola palabra.
Ya que estaban analizando todo lo que habían escuchado en esa habitación, ahora le toco el turno a ciertos temas que incumbían a la joven de ojos grises.
Andrew¿Y tú Phoebe¿Qué vas a hacer ahora que te has enterado de que Remus…
Phoebe: Seguiré esperando a que sea él el que me lo diga. No pienso ir mañana, según me levante, a exigirle a Remus una explicación acerca de lo que he escuchado…Supongo que en algún momento aprenderá a aceptarse tal y como es y se atreverá a decírmelo.
Lily: Es lo más maduro que te he escuchado decir en estos 7 años que hace que te conozco Phoebe…
Phoebe: Bueno, algún día tendría que madurar ¿no? Y ahora, me temo que yo me voy a dormir que estoy destrozada-anunció acurrucándose entre las sábanas y cerrando los ojos.
Andrew: Si…-bostezó-. Creo que yo voy a hacer lo mismo…Quiero estar despejada mañana para ver lo que esos tres le van a hacer al pequeño Pettigrew…no es que apruebe su comportamiento-se apresuró a añadir al ver los ojos verdes de su amiga Lily juzgarla sin piedad-. Pero opino que un buen escarmiento a esa pequeña rata no le vendrá nada mal. Buenas noches chicas.
Lily: Que descanséis.
A la mañana siguiente, cuando los tres chicos bajaron al gran comedor dispuestos a devorar todo lo que cayese entre sus manos, se encontraron con que las tres chicas ya estaban allí y les miraban con expectación.
James: Eh… ¿buenos días?-lo dejó como una pregunta esperando a que Lily diera alguna señal de que ya no estaba enfadada por la pequeña broma con la escoba.
La gran sonrisa de dientes blancos que la chica le regaló sirvió como señal y el de gafas la besó en la mejilla, cariñosamente, mientras se sentaba junto a ella.
El hecho de que Lily y James solo tuvieran ojos el uno para el otro y que Remus se mostrara de lo más cariñoso con Phoebe, dándola pequeños besos en el cuello mientras ella se reía, hizo que Sirius se viera obligado a tratar de entablar una conversación, preferiblemente civilizada, con la peli-azul, si no quería morir de aburrimiento hasta que Peter bajara a desayunar.
Andrew¿Noche movidita ayer?-preguntó con maldad desconcertando al chico.
Sirius¿Por qué lo preguntas?-se puso a la defensiva.
Andrew: No, por las ojeras… ¿qué hiciste¿Alguna clase de diversión nocturna propia de la soltería?
Sirius: Si, pasé la noche en compañía de una Ravenclaw impresionante. Seguramente vuelva a quedar con ella para ir a Hogsmeade a final de mes. Igual te la puedo presentar-propuso mientras sus labios se curvaban en una malévola sonrisa.
Justo en ese momento Peter entró en el gran comedor aunque ninguno de los seis se dio cuenta de ello.
Andrew: Bueno, no creo que a Regulus le importe pasar a saludaros un momento…
Sirius: Veo que vas enserio con mi hermanito-la interrumpió y ella suspiró.
Andrew: No tengo nada con tu hermano ¿cuántas veces tengo que decírtelo? Simplemente me cae bien y tú deberías conocerle.
Sirius¿Y se puede saber por qué debería hacer algo semejante?-preguntó.
Andrew: Porque presumes de no ser un Black, de no juzgar a la gente por algo tan simple como si su sangre es pura o no…No eres mucho mejor que ellos, te dará igual la sangre pero en el momento que etiquetas a una persona no te permites el conocerla. Según tú esa persona es de una manera ¿qué importa que realmente no sea así y no la conozcas? Es tu opinión la que vale ¿no?-cuando terminó el discurso todo el gran comedor estaba en absoluto silencio mirando a la pareja.
Sirius: Vaya…por lo visto conoces perfectamente a mi hermano-murmuró con sarcasmo-. Por supuesto, él jamás intentaría engañarte fingiendo ser quién no es ¿verdad?
Andrew: Al menos yo trato de conocer a las personas…si me engañan no es culpa mía…-argumentó en su defensa y el moreno se rió a desgana.
Sirius: Yo lo que no entiendo es por qué siempre eres tú la que tiene razón en todo, la que todo lo hace bien, la que es justa y un ejemplo para todos de altura moral…Deberías aprender a ver tus propios errores antes de echarles en cara al resto los suyos porque no te creas que tú eres mejor que yo.
Ambos chicos estaban de pie, sin importarles estar dando un espectáculo gratuito a todo el colegio. Simplemente estaban ellos, su mala leche, y su duelo de miradas en absoluto silencio.
Silencio que rompió un desgarrador grito procedente también de la mesa de Gryffindor y que hizo que la atención se desviara de la pareja hacia un chico rubio, regordete y al cual se le estaban empezando a llenar las manos de un tupido vello marrón.
James: Genial, desayuno con espectáculo-murmuró el de gafas sonriendo al ver como su elaborado plan nocturno daba comienzo.
El pelo de las manos de Pettigrew seguía creciendo, y a medida que pasaban los segundos el vello le iba creciendo por todo el cuerpo hasta que donde antes había estado comiendo Peter Pettigrew, ahora solo quedaba una bola de pelo que gritaba asustada.
Sirius: La próxima vez recuerda a quién le debes lealtad antes de ir contando secretos por ahí-le gritó apretando los puños con rabia.
El anciano director del colegio se levantó de la silla en la que estaba y alzó la varita hasta colocarla en su garganta.
Dumbledore: McGonagall acompañe a ese alumno a la enfermería. Black, Cullen, a mi despacho-ordenó con voz firme y Sirius apartó la silla que tenía tras él, de una patada, mientras salía del gran comedor seguido de una Andrew que refunfuñaba sin parar.
Una vez en aquel despacho, que les resultaba tan familiar a los dos, vieron las dos sillas colocadas frente al escritorio de su director. Andrew decidió sentarse, con los brazos cruzados y el ceño fruncido. Por su parte Sirius optó por apoyar la espalda en la pared y quedarse de pie con las manos en los bolsillos.
Cuando el anciano director entró en el despacho les miró a ambos y negó con la cabeza mientras caminaba hacia su cómoda silla.
Dumbledore: Señor Black, por favor, tome asiento. Lo que tengo que decirles no va a ser precisamente breve-le invitó mientras invocaba un pergamino con el nombre de su alumna escrito en él-. Bien, sé muy bien que solo llevan una semana de castigo y que eso significa que aun les quedan tres para conseguir que sus alumnos mejoren sus calificaciones, no obstante me he permitido el lujo de hacer una pequeña evaluación de esta primera semana y me ha inquietado bastante que la señorita Fraser no mejorara en absoluto cuando sus dos compañeros si han mejorado ligeramente…
Sirius: Te lo dije pero como siempre hay que hacerlo todo como a ti se te antoja-murmuró interrumpiendo al director y consiguiendo que la chica perdiera los nervios.
Andrew¿Perdona? Te recuerdo que soy yo la única que hace algo, tú te limitas a pasar una hora mirando al techo-replicó y antes de que Sirius pudiese contraatacar Albus Dumbledore golpeó en la mesa.
Dumbledore¿No ven el problema alumnos? Son incapaces de ponerse de acuerdo en nada… ¿cómo pretenden ayudar a nadie?-sus ojos azules miraron, severamente, a ambos chicos-. Tienen tres semanas para superar sus diferencias. Si no quieren hacerlo por ustedes mismos al menos háganlo por su alumna. Ambos tienen un gran corazón y no creo que quieran ver como esa chica fracasa por su comportamiento infantil-los dos chicos agacharon la cabeza, avergonzados-. Ahora pueden marcharse y piensen en lo que les he dicho.
Sirius fue el primero en salir del despacho, caminando con paso firme y decidido. Sentía que necesitaba pegarle un puñetazo a alguien, y antes de llevar a cabo ese deseo pensó que lo más inteligente sería encerrarse en su habitación hasta que consiguiera calmarse un poco. Y para colmo no había podido disfrutar de su venganza…definitivamente este no era un buen día.
Andrew: Lo siento-murmuró una vez abajo, lo bastante alto para que el moreno, que estaba a unos cuantos pasos de distancia, lo oyera.
Se detuvo un momento apretando los puños con fuerza.
Andrew: Siento lo que te he dicho en el comedor…realmente no pienso eso de ti…pero me da rabia que no quieras conoc…
Sirius: Conozco a Regulus perfectamente Andrew-la interrumpió girándose para encararla-. Es mi hermano ¿recuerdas? He vivido catorce años con él ¿te parece poco tiempo para conocerle?
Andrew: No le conoces como yo Sirius, si le dieras la oportunidad…
Sirius: Tú tampoco le conoces como yo. No conoces al crío mimado que se pasaba el día tras las faldas de mamá. Conoces lo que él quiere que conozcas ¿no te das cuenta?-se acercó a ella mirándola a los ojos, suplicante-. ¿Acaso no ves lo que pretende?
Andrew: Es mi amigo Sirius y yo confío en mis amigos…creía que tú, mejor que nadie, entenderías eso.
Sirius: Lo entiendo, pero no lo comparto.
Andrew: Está bien-aceptó considerando el tema zanjado-. Dumbledore tiene razón…Iciar no se merece que nos comportemos como dos críos cuando pasamos más de cinco minutos juntos…se supone que, no hace mucho, nos compenetrábamos bien.
Sirius: Si, esa enana me cae bien-admitió tratando de sonreír aunque apenas consiguió elevar, vagamente, las comisuras de sus labios-. Y si estamos de acuerdo en que debemos ayudarla supongo que podremos coincidir en algo más…
Andrew: Entonces ¿lo hacemos por ella¿Firmamos una tregua por Iciar?-preguntó la peli-azul alargando su mano hacia el chico, para zanjar el trato.
Sirius: Está bien, pero que te conste que únicamente lo hago por ella-aclaró con una sonrisa estrechando la mano de la chica.
De pronto ambas miradas se centraron en esas dos manos unidas y tras unos breves segundos ambos chicos separaron su mano de la del otro al sentir como una pequeña corriente eléctrica les recorría el brazo.
Sirius: Eh…se-será mejor que…que suba a mi habitación-titubeó confundido.
Andrew: Si…yo creo que iré a…-pensó en cualquier sitió cuyo camino para llegar fuera el contrario al que seguiría el moreno-. Eh…a la biblioteca…si eso, a la biblioteca. Buscaré algo en los libros para la clase del lunes-añadió y ambos chicos siguieron su camino, sin despedirse siquiera, mientras un tenue rubor cubría las mejillas de Andrew y las orejas de Sirius.
Mientras, las dos parejas de tiernos enamorados habían decidido salir fuera. Pese al frío propio de Enero, el cielo estaba completamente despejado y el sol iluminaba los terrenos de Hogwarts cubiertos de nieve.
Phoebe Que frío-dijo acercándose más a Remus mientras este la rodeaba con ambos brazos para darla algo de calor.
Por el contrario a James y a Lily no parecía que el frío del invierno les afectara lo más mínimo.
Cuando James se adelantó para comprobar si se podía pasear por la nieve sin hundirse hasta las rodillas la pelirroja se agachó y recogió un buen montón de la fría masa y tras hacer una bola se la lanzó a James acertando en la coronilla.
James¡¿Quién ha sido?!-exclamó mirando a Remus con furia en la mirada y el castaño señaló a Lily con un dedo muy extendido.
Remus: Ella.
La expresión del moreno se suavizó al ver como la chica hacía verdaderos esfuerzos por contener la risa y tras entrecerrar los ojos y sonreír con maldad empezó a correr hacia ella.
James¡Te vas a enterar pelirroja!
Lily: Tendrás que cogerme primero-le aseguró alejándose de él y agachándose de vez en cuando para coger algo de nieve y tirársela a su novio. Por supuesto James no se quedaba atrás, sin que nada ni nadie pudiera quitarle la sonrisa de la cara, sus manos se llenaban ocasionalmente de nieve. Nieve que volaba por los aires hasta caer sobre Lily mientras las carcajadas de ambos llenaban el ambiente.
Phoebe: Míralos que monos intentando matarse mutuamente a base de bolazos de nieve-murmuró acurrucándose junto al pecho de Remus que seguía abrazándola casi posesivamente.
Remus: Hacen buena pareja-opinó apoyando la mejilla sobre la cabeza de la chica-. Casi tan buena como nosotros.
Phoebe: Los que me preocupan son los otros dos merluzos…que por no decirse que se siguen queriendo se destrozan mutuamente.
Remus: Les conoces, sabes que hasta que no se den de morros contra la pared un par de veces no escarmentarán…son los dos igual de cabezotas. Pero al final acabarán siendo sinceros el uno con el otro.
Phoebe: Y hablando de sinceridad…¿Cómo va tu miedo a que no te acepte tal cual eres?-preguntó con toda naturalidad y el castaño se apartó bruscamente mirándola con los ojos como platos.
Remus¿Qué?
Phoebe¿Recuerdas cuándo me dijiste que no te gustaba guardarme secretos? Si dijiste eso es porque algún secreto me guardas y empiezo a pensar que no me lo cuentas porque tienes miedo a que me avergüence de ti-mintió con descaro y el castaño clavó su mirada en la fina película de nieve que el viento levantaba del suelo.
Remus: Verás Phoebe yo…
Phoebe¿Tan grave es¿Crees que voy a huir de ti entre alaridos?
Remus¿Cómo?-otra vez volvía a sospechar que la rubia sabía más de la cuenta.
Phoebe: Hagamos una cosa Remus, esta noche te espero en la torre de astronomía. Creo que ya es hora de que te cuente una serie de cosas sobre mi-le propuso acercándose a él y rodeando la cintura del chico con sus brazos.
Remus se limitó a abrazarla mientras en su cabeza se arremolinaban las sospechas, las dudas y un cierto temor.
Ajenos a esto Lily y James habían dejado de lanzarse nieve y de corretear por todas partes y se limitaban a descansar, apoyándose en sus rodillas, mientras trataban de recuperar un ritmo normal de respiración entre risas y jadeos.
James: Eres diabólica…e hiperactiva…-la acusó y la chica se rió.
Lily: Y tú un blandengue… Pero vamos Jamie, mira el lado bueno, hemos hecho ejercicio y nos sirve como entrenamiento de resistencia para los partidos de quidditch.
James: Si claro, como si a ti te importara el quidditch-repuso incorporándose y acercándose a ella.
Lily¿Insinúas que no me tomo en serio mi brillante futuro como estrella del quidditch?
James: Si, lo insinuó-afirmó mientras la acariciaba la cabeza y luego los hombros.
Lily¿Qué haces?
James: Tienes nieve en el pelo, el los hombros y…-le dio un suave beso en la punta de la nariz-…en la nariz.
Lily: Tú también estás lleno de nieve-le revolvió el pelo y luego le quitó la nieve de los hombros-. ¡Huy! Que curioso…aquí también tienes nieve.
James¿Dónde?
Lily: Aquí…-indicó delineando el labio superior del chico con el dedo índice. James sonrió mientras la atraía hacia él.
James: Bueno, pues quítamela ¿no?-sugirió aproximándose hasta que ambas narices se rozaron.
Lily curvó los labios en una sonrisa antes de besarle con algo más que inocencia. Lo cierto es que el beso empezaba a aumentar en intensidad a la vez que aumentaba su duración.
Hasta que un más que simpático y agradable Sirius Black llegó hasta donde estaba la pareja y le echó a James nieve por la espalda.
James¡La madre que te p…
Sirius¿Qué decías de mi adorada madre James?
Lily¿Se puede saber qué narices haces aquí¿No se suponía que estabas con Andrew en el despacho de Dumbledore?-preguntó la pelirroja mientras ayudaba a James a quitarse la nieve de la espalda.
Sirius: Y lo estaba-aseguró-. De hecho acaba de terminar nuestra agradable reunión y yo iba tan feliz hacia mi cuarto cuando he visto el espectáculo que estabais dando…Chicos, tenéis que aprender a controlar vuestros instintos más básicos que esto es un colegio…-les reprochó y su amigo le miró con cara de incredulidad-. Con lo que he decidido acercarme y ayudar a James a enfriar un poco sus ideas-finalizó sonriendo.
James: Muchas gracias querido amigo…no sé que haría yo sin ti…-murmuró apretando los dientes mientras le pasaba un brazo por los hombros.
Lily al ver la cara del de gafas decidió dar un par de pasos hacia atrás porque sabía que esa cara no presagiaba nada bueno. Y no se equivocaba, segundos más tarde Sirius estaba tumbado boca arriba en la nieve y James arrodillado junto a él llenándole de nieve.
Sirius¡Socorro¡Evans ayúdame¡Remus¡Quítame a este sádico de encima¡¡MAMÁ!!
James: Hay que enfriarte Pad que últimamente tienes unas ideas un poco calientes y no podemos permitir esa clase de ideas en un colegio ¿verdad que no?
Al final, cuando ambos amigos empezaron a rodar por la nieve, enzarzados en una amistosa pelea, la pelirroja decidió irse con gente menos primitiva y llegó hasta donde Remus y Phoebe disfrutaban de una agradable mañana de sábado, en silencio.
Remus¿Y James?-preguntó el castaño extrañado al verla llegar sola.
Lily: Está tratando de meterle a Sirius por el cuello de la camiseta toda la nieve que hay en los terrenos. Cuando termine le decís que me he ido a buscar a Andrew. Quiero saber que les ha dicho Dumbledore a ella y a Black.
Phoebe: Tranquila Lils, si no cogen una pulmonía y hay que llevarles con urgencia a la enfermería, nosotros se lo decimos-aseguró la rubia sonriendo al ver a los dos morenos en la lejanía.
Lily: Gracias Phoebe…en fin, os veo luego-se despidió entrando en el colegio.
Efectivamente, tal y como la rubia había predicho, cuando terminaron de pelear, ambos morenos tuvieron que subir hasta la enfermería, completamente empapados, para que les echaran la bronca por pelearse en la nieve y para que les diesen algún remedio contra el catarro que muy probablemente tendrían al día siguiente por la mañana.
Esa misma noche, tras asegurarse de que sus dos amigos dormían como marmotas, Remus cogió la capa de invisibilidad de James y subió hasta la torre de astronomía donde Phoebe le esperaba asomada a la ventana.
Remus: Siento la tardanza ¿Llevas mucho esperando?-la rubia se giró y le miró sonriendo.
Phoebe: No. Acércate, quiero que veas algo.
El castaño se acercó a la ventana y su mirada siguió el dedo de la rubia hasta encontrarse con esa esfera plateada que tanto le perturbaba, la luna.
Phoebe: Es preciosa…pero te aterra tanto ¿verdad?
Remus: Más de lo que te imaginas…-admitió girándose para mirar a Phoebe a la cara-. Déjate de juegos Phoebe ¿qué es lo que sabes?
Phoebe: No sé mucho la verdad…si te estás refiriendo a cierta nimiedad como que cada luna llena te crece el pelo más de lo habitual y aúllas un poco…
Remus: No bromees, a mi no me resulta gracioso ser lo que soy-la interrumpió haciendo que la chica le mirara son seriedad.
Phoebe¿Qué eres Remus? O mejor dicho ¿qué consideras que eres?
Remus: Soy…soy… ¡soy un maldito monstruo¿No te das cuenta? Aun no entiendo como no te aterra saber lo que soy…-murmuró apesadumbrado sentándose en el suelo con la espalda apoyada contra la pared.
Phoebe: Remus John Lupin, mírame a la cara-le ordenó arrodillándose frente a él-. No eres un monstruo Remus…monstruos son los bichos asquerosos con muchos ojos y patas peludas que cuida Hagrid, no tú. Mírame-cogió la barbilla del chico y le obligó a mirarla-. Lo que de verdad me aterra no es que seas un licántropo, es que te consideres algo tan horrible…Tus amigos, Andrew, yo…todos sabemos lo que eres y a ninguno nos has visto huir de ti ¿Sabes por qué? Porque queremos a ese chico que, al margen de sufrir pequeñas transformaciones involuntarias una vez al mes, es dulce, atento, sereno, responsable y adicto al chocolate. ¿No te das cuenta de que eres mucho más que una bola de pelo cuando hay luna llena¿Tanto te cuesta entenderlo?
Remus: Lo que no entiendo es que vosotros seáis tan inconscientes como para acercaros a mi-musitó desviando la mirada y la mano que sujetaba su barbilla ascendió acariciando su mejilla.
Phoebe: No somos unos inconscientes…simplemente te queremos. Como sabiamente dijo tu amigo James anoche lo bonito del amor es que te quieran por lo que eres y no por quién eres.
Remus¡Nos espiasteis!-la acusó pero una gran sonrisa denotaba que no estaba enfadado-. Por eso sabías que soy un licántropo-la rubia negó con la cabeza.
Phoebe: Yo lo sabía desde hace tiempo ya-admitió soportando la mirada interrogatorio del castaño.
Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh se terminó jijijiji me reservo la incógnita para el capítulo siguiente y así me aseguro lectores juju. Que nadie me acuse y me diga que soy malvada y maligna porque esto es una simple estrategia de marketing…capto lectores para el próximo capítulo aun a costa de que vosotros os acordéis de toda mi familia pasada, actual y futura…pero podré vivir con ello jijiji…..reviews:
Iciar: (las estrellitas en tu nick las va a poner tu madre guapa) Mírala ella! Más feliz que un niño en Navidad porque sale en un fic de Harry Potter jajaja aunque hoy solamente te nombran…pero es que tampoco les voy a poner a dar clases en sábado que los chicos también tendrán que disfrutar ¿no? Ale "quiero más quiero más" aquí tienes otro capítulo pa que disfrutes y cuidado con lo que me escribes que luego te arrepientes XD
Armelle Potter: Por lo visto estoy en racha y me salen los capítulos como rosquillas XD después de siete meses sin subir nada más me valía no?? Solo espero que no se acabe la inspiración demasiado pronto aunque mis dedos tienen agujetas ya de tanto teclear jejeje. Un beso y disfruta del cap
Hayley Cullen: A ver, centrémonos, Harry Potter…¡¡QUÉ TE HAS LEIDO ECLIPSE!! No me cuentes nada pero ¿merece la pena o es un chasco como Luna Nueva? Ay ay ay que ganas tengo de leerlo jooooooo mi Edward…y mi Jasper . Por cierto, es verdad, me colé al escribir y puse Regulus en vez de Remus, así me gusta, que estés atenta jajaja y la noche de chicos tampoco ha tenido demasiada relevancia…hormonas aceleradas en cuerpos de niñatos de 17 años…espero que te guste el cap!!! Un beso
Clau malfoy: Phoebe es especial, parece que es inmadura y despistada pero en el fondo tiene la cabeza en su sitio. Y toma, ahí tienes la venganza aunque lo cierto es que tampoco la he dado tanta importancia como debería…me interesan más Andrew y Sirius que la rata peluda la verdad Y lo de Hogsmeade…igual os sorprendo…o igual se matan los hermanos entre ellos ¿quién sabe? Jejejeje espero que te guste el cap un beso!!
Trixi.Black: Yo es que soy de las que piensa que el alcohol no ayuda a escribir algo con argumento…lo mismo me pasa si mis personajes están borrachos con lo que simplemente les desinhibí un poquitín de forma que tuviesen la lengua más suelta de lo normal…consecuencias? Que la reputación de Sirius se ha ido al cuerno pero si, como tu dices…eso es para otro capítulo jejeje. Espero que te guste el cap. Un beso!
Piofa: Dios Santo la Biblia en verso!! Jajaja te vas superando ehh cada día más largos y no, aun no dejo que asimiles el capítulo anterior…es otra de mis estrategias, yo escribo seguido y así no os dejo pensar y llegar a la conclusión de que soy una pésima escritora que no tiene con qué entretenerse jejeje. Respecto a lo de los niños tengo un hermano de 12 años y se como están pero aun así mis tres niños no son tan malos…aun…simplemente están en la edad del pavo. En lo referente a Lily y a James no soy capaz de imaginar una escena suya romántico-empalagosa…no me sale no les veo…
a) Personalmente a mi si mi novio me dice que es un licántropo me preocuparía bastante pero bueno, a Phoebe no demasiado ahora la cuestión es… ¿y esta cuando cuernos se enteró? Aaahhh
b) El triángulo Regulus-Andrew-Sirius tiene lo suyo y hasta aquí puedo leer que yo no soy Pettigrew.
c) Se me ha terminado el mata-ratas así que me temo que Peter va a seguir vivo una temporadita más…más o menos hasta que Harry cumpla los 17 XD
Te leo en unos días/horas! Disfruta del cap! Un beso!
espero que os guste el cap y si véis que tal podéis dejar un rr que se agradecen...sin más que añadir...me voy a dormir...Ciao!!!
