CAPITULO 31
(Pov Violett)
Estaba nerviosa, esta misma noche me casaría pero antes conocería a mi padre, pero antes de eso, Tate lo conocería. No entendía mucho solo lo que Tate me contaba, pero al parecer todo era muy importante.
Suspire y mire hacia mis pies mientras estaba tumbada sobre la cama.
A pesar de todo estaba bastante tranquila. Por unos días no iría a clase y a pesar de que tenía 16 años, a un pude empezar la universidad ya que el instituto para mi había resultado bastante fácil y lo termine rápido.
Ya ahora estaba aquí, esperando que sea la hora para cambiarme con el vestido de novia que Tate me trajo esta mañana.
Mire hacia el techo, luego de nuestra boda viviríamos en el piso que era de Tate, así estaríamos solos.
La puerta de la habitación sonó, mire hacia allí.
-adelante -.
Al hablar la puerta se abrió y por ella entro la madre de Tate. Vestía un vestido largo negro ajustado al cuerpo, sus mangas eran tan largas que apenas se le veía los dedos de la mano.
Me senté en la cama y la mire, daba un poco de miedo, con ese cabello tan perfectamente peinado y negro, sus ojos... sus ojos eran negros, y grises con algo de azul. Eso creía, eran tan difícil definirlos.
-quiero hablarte -.
Asentí.
-puedes sentarte -.
-no, prefiero estar de pie -.
Me encogí de hombros mirándola.
-como quieras -.
-no quiero que lastimes a mi hijo o te degollare no sin antes toturarte todo lo lentamente que puedo, ¿me has entendido o te lo tatuó en la frente? -.
Me levante de la cama, y la mire de igual al igual.
-Tate, será mi marido. Y JAMAS. Le haría daño, y la única razón para que no te mande a la mierda Señora Winchester, es porque eres la madre de Tate -camine hacia la puerta y abrí la misma -ahora vete que tengo cosas que hacer -.
Ella me miro y pude jurar que estaba temblando se fue por allí dando aires de superioridad. Cerré la puerta y suspire negando con la cabeza.
(Pov Tate)
Y ahora estaba aquí, mirando a este tipo que decía que era el padre de Violett.
-bien -dijo duque -no puedes negarte, con un ADN se comprobaría todo -.
Gerard Raelly respiro hondo intentando controlarse, debía admitir que tenia algunos rasgos de Violett pero seguramente ella se parecería mas a su madre que él.
-no dudo que esa niña sea hija mía -dijo Gerard- pero es mujer, no puede ocuparse de mis negocios y lo sabes -.
-¿tienes heredero? -
-no, sabes que no -.
-entonces no hay más que decir, el marido de Violett se hará cargo, el muchacho ya tiene varios clubs a su nombre hablo con naturalidad -.
-¿un mocoso?, seguro no sabe cómo va el negocio -.
-lo sabe -dijo mi padre comiendo patatas fritas de una bolsa -.
-Hakon tiene razón -dijo Duque -Tate sabrá como hacerlo -.
Y todos en el salón se giraron a mirarme, estaba con una camiseta negra, con mi cabello despeinado y meciéndome en una mecedora que había en una esquina.
Medio sonreí mirando al tío.
-hola suegro -.
