Disclaimer¿No os cansáis de leer esto? Si ya os lo sabéis!! Que no es mío que solo lo tomo prestado en momentos de aburrimiento.
Capítulo 30: Viajes y partidos.
El despertarse, aquella mañana de domingo, para Sirius Black fue algo bastante curioso.
Estaba tendido boca arriba en el suelo, lo cual le había producido cierto dolor de espalda. Arrugó la nariz y se puso de costado buscando una postura más cómoda, dispuesto a seguir durmiendo. En ese momento sintió un cosquilleo en el pecho y abrió vagamente los ojos para ver de qué se trataba.
Al verla todos los recuerdos de la noche anterior volvieron a su cabeza provocando que un escalofrío recorriera su espalda. Aun le costaba creer que Andrew estuviese tumbada a su lado. Profundamente dormida.
Apoyó la cabeza sobre su brazo y se limitó a observarla con toda tranquilidad, con el cielo, aun estrellado, sobre su cabeza.
Pasados unos segundos vio como la piel del brazo de la chica se erizaba y Sirius reparó en que solo estaba cubierta hasta la cintura. Sonrió con ternura mientras la tapaba y ella se despertó. Se frotó los ojos mientras suspiraba, y al abrirlos y ver a Sirius a su lado sonrió.
Andrew: Buenos días-le saludó con voz ronca y él pasó el brazo que tenía libre, sobre su cintura, atrayéndola hacia él.
Sirius¿Qué tal has amanecido?-preguntó tragando saliva con cierta dificultad al ver como el dedo de la chica trazaba pequeños círculos en su pecho.
Andrew: No sé...me resulta extraño volver a estar así contigo. Pero lo cierto es que lo echaba de menos-confesó alzando la mirada, fijándola en los ojos azules de Sirius mientras este entrelazaba los dedos de su mano con los de ella librándose así de las bochornosas consecuencias que podría tener dejar que continuara con los círculos.
Sirius¿Y qué echabas de menos?-preguntó con una sonrisa pícara en el rostro y ella frunció el entrecejo, pensativa.
Andrew: Echaba de menos poder mirarte a los ojos sin sentir como mi cara se convertía en un tomate fosforescente. Echaba de menos la sensación de estar sonriendo como una estúpida al pensar en ti- iba enumerando lo que había echado de menos a la vez que liberaba su mano y trazaba, con la yema de los dedos, los rasgos de la cara del chico-. También echaba de menos la sensación de seguridad que me daba estar entre tus brazos. ¡Oh!-de pronto le empujó para que quedase tendido boca arriba y, apoyando los brazos sobre el torso desnudo del chico, se inclinó sobre su cara-. También echaba mucho de menos esto-añadió besándole y haciendo que perdiera lo poco que le quedaba de autocontrol.
Se dio la vuelta, para acomodarse sobre ella y con la punta de la nariz empezó a trazar dibujos irregulares por el cuello de Andrew, haciéndola reír.
Andrew: Basta-puso las manos sobre el pecho de Sirius y trató de empujarle para quitárselo de encima. Él se lo impidió estirando los brazos de la chica por encima de sus cabezas y entrelazando sus manos-. Sirius, es tarde, tenemos que volver a la sala común-insistió y él se rió.
Sirius: Y tan tarde. Fíjate, es de noche y todo-bromeó apoyando la frente en la curva del cuello.
Andrew: Hablo en serio Black. ¡Deja de pensar con tus órganos bajos por un momento¿Quieres?
Él alzó la cabeza y la miró con una ceja alzada.
Sirius: Por lo que más quieras. Deja de hablar como Lily-espetó y ella soltó una sonora carcajada de la cual Sirius se contagió mientras se dejaba caer hacia un lado.
Cuando cesaron las risas Andrew apoyó la cabeza sobre el hombro de Sirius mientras este jugaba con su pelo.
Sirius¿De que te ríes ahora?-preguntó al oír la débil risita de la chica.
Andrew: Me acabo de acordar de cuando te conocí en el tren, en primero. Es raro pensar que ese crío repeinado, que no hacía más que temblar porque sus padres le habían dicho que tenía que ir a Slytherin y él no quería ir a esa casa, seas tú-contestó y notó como el pecho del chico se agitaba al reírse él también.
Sirius: Tú no has cambiado nada en absoluto. A los once años eras una canija con trenzas repipi y mandona. Ahora sigues siendo igual solo que sin trenzas y seis años mayor.
Andrew: Y si soy así ¿cómo es que estás tan sumamente enamorado de mi?-increpó sin molestarse por el comentario.
Sirius: Ah...porque estás muy buena y con no escucharte basta.
Andrew¿Eres idiota?-preguntó incorporándose y mirándole incrédula.
Sirius: A veces creo que si-admitió incorporándose él también y dándola un beso en la mejilla-. Era broma mujer, lo que pasa es que me gusta la cara que pones cuando te enfadas.
Andrew: Así que soy mandona ¿eh?
Sirius: Si, no tanto como tu querida amiga Evans pero tú también tienes tu carácter, guapa. Lo cierto es que me sorprende que Dumbledore no te nombrara prefecta.
Andrew: Dumbledore conocía mis antecedentes delictivos, te lo recuerdo. De todas formas bastante tengo con controlarme a mi como para tener que controlar también a todos los niños del colegio-dijo encogiéndose de hombros mientras se estiraba para coger la ropa que llevaba el día anterior-. Bueno, será mejor que bajemos, no quiero quedarme sin desayuno.
Sirius: Pues a mi no me importa quedarme sin desayuno, de hecho me quedaría para siempre aquí contigo-admitió abrazándola, impidiendo que cogiese la ropa, y recostándose de nuevo con ella sobre su regazo.
Andrew: No lo dudaba. Pero yo tengo hambre-insistió peinándole el flequillo y dándole un golpecito en la nariz.
Después zafó del abrazo y empezó a vestirse mientras Sirius seguía recostado y la observaba. Cansada de ser el centro de atención en ese momento le tiró a Sirius su camiseta a la cara.
Andrew¡Vamos pesado! Que ninguno de nuestros queridos amigos saben lo que ha pasado y como te descuides ahora mismo están organizando un equipo de rescate y buscándote en las profundidades del lago.
Sirius¿Y por qué a mi?-preguntó entre risas.
Andrew: Porque soy más inteligente, más habilidosa, más rápida y tengo más mala leche que tú-contestó, pagada de si misma, terminando de ponerse las zapatillas y dirigiéndose a la puerta.
Sirius¡Eh¡Espérame!
Phoebe y Lily estaban en la sala común reposando después de un abundante desayuno. Y pensando si deberían salir a buscar a Sirius y a Andrew. Después de haberles visto a ambos en la sala de los menesteres, gracias a la ayuda de cierto mapa. Empezaban a plantearse la posibilidad de que se hubiesen matado mutuamente y lo único que quedase de ellos fuesen sus cuerpos sin vida.
Phoebe¿Crees que ese par se habrá reconciliado por fin?-preguntó acomodándose en el sofá en el que estaba tranquilamente sentada.
Lily: Ni idea. Supongo que si pero vete tú a saber. Según Remus están en la Sala de los Menesteres. Lo mismo llevan toda la noche tirándose muebles.
Phoebe¿Deberíamos ir a por ellos?
Lily¿Qué? Ni de coña-se negó en rotundo mirando hacia la entrada a la sala común. Hoy tengo entrenamiento de quidditch porque a James ya le ha entrado el complejo "capitán responsable" Pienso aprovechar cada minuto que tenga para no hacer absolutamente nada-explicó mientras estiraba los brazos.
Phoebe: Y hablando de no hacer nada. Nos queda mes y pico para irnos de vacaciones...
Lily: Y para que el estrés de los exámenes se cierna sobre nosotros...-la interrumpió con voz lúgubre.
Phoebe¡Lily¡No me recuerdes lo de los exámenes hasta mayo, por favor te lo pido-rogó mirándola de reojo y la pelirroja se limitó a encogerse de hombros-. Que he estado pensando que podríamos irnos de vacaciones las tres, sin merodeadores. Una semanita de deliciosa soledad.
Lily: Te escucho-la incitó a seguir explicando su idea mientras apoyaba los codos en las rodillas y la miraba interesada.
Phoebe: Pues en un primer momento pensé en que podríamos irnos esa semanita a la playa, tranquilamente. Irnos a Francia por ejemplo. Pero estuve mirando y según he leído en Francia no para de llover, con lo que se me ocurrió otra idea. ¿Qué os parece una semana esquiando en el pirineo?
Lily¡SI¡¡Si¡Cuenta conmigo¡Yo voy¡Vamos que si voy¡Con lo que me gusta a mi esquiar!-exclamó totalmente emocionada-. Y así pasamos una semanita descargando tensiones y lejos de nuestros adorables novios y cuando volvamos tendremos más ganas de verles. Phoebe, eres genial.
Phoebe: Si, ya lo sé-dijo sonriendo, orgullosa de su idea y del gran recibimiento que había tenido-. Aunque me da pena alejarme de Remus.
Lily: Por una semana no se van a morir. Además, es bueno que nos echen un poco de menos antes de que nos echen de más.
Phoebe: Bueno pues, si te parece, como tú hoy tienes entrenamiento, Andrew y yo podemos dedicar la tarde a organizarlo todo...si es que aparece, claro.
Lily: Vale, perfecto.
En ese momento, mientras las dos chicas empezaban a soñar con su viaje de Semana Santa, los dos desaparecidos caminaban hacia las escaleras para subir a la torre de Gryffindor.
Andrew: Al final me he quedado sin desayuno por tú culpa-le reprochó a Sirius, el cual la cogió por la cintura y la besó en la mejilla.
Sirius¿Acaso cambiarías el ratito que hemos pasado juntos por un bol de cereales?
Andrew: No me hagas esa pregunta cuando tengo el estómago vacío porque no me hago responsable de mi respuesta.
Justo en ese momento se encontraron con un Regulus que bajaba las escaleras de la entrada principal con su escoba en el hombro.
Sirius se irguió, cuan alto era, y miró a su hermano sin saber que debía hacer. En parte estaba muy agradecido pero por otra parte su orgullo seguía ahí y Regulus seguía siendo ese hermano pequeño al que le había tenido tanta manía. Regulus por su parte les miró a ambos y luego se encogió de hombros. Al final fue Andrew la que habló.
Andrew: Gracias Regulus. Este ha sido el mejor regalo que me han hecho nunca...y ha sido un gran gesto por tú parte-Regulus hizo un gesto con la mano quitándole importancia al asunto. Después miró a su hermano.
Regulus: Como la vea derramar una sola lágrima por tú culpa te juro que te haré trizas y luego iré enterrando tus trocitos por todo el bosque prohibido. ¿Estamos?
Sirius: Mira Andrew, el encanto Black también sale a la luz en el pequeño Regulus-se mofó y luego colocó a la chica delante de él y la abrazó, apoyando la barbilla sobre su hombro izquierdo mientras desaparecía de su rostro cualquier atisbo de broma-. Tranquilo hermanito. No pienso perderla otra vez. Menos sabiendo que ahora estás tu al acecho-Regulus asintió con la cabeza.
Regulus: Andrew...me temo que ahora ya no podré estar contigo tanto como me gustaría...
Andrew¿Por qué¿Por qué tu hermano y yo estamos otra vez juntos¡Eso es una tontería!-le aseguró y cuando Regulus quiso replicar un chico rubio de apariencia perturbadora, acompañado de una joven, morena, de facciones afiladas y mirada diabólica, aparecieron a su espalda.
Bellatrix: Primito...no deberías hablar con esta clase de gente-le reprochó como si regañase a un niño pequeño por comer muchos dulces, mientras señalaba a los dos gryffindors.
Lucius: Son un par de traidores a la sangre que se relacionan con los sangre sucia y los mestizos. Recuerda de qué lado estás Black-dijo con voz serena apoyando la mano en el hombro de Regulus. Sirius se agitó.
Sirius¿Qué mierda le estáis metiendo a mi hermano en la cabeza?-les espetó con rabia y su prima se rió con desprecio.
Regulus: No te metas en lo que no te concierne-dijo tajante y siguió su camino sin despedirse siquiera de la pareja.
Los otros dos Slytherin también se alejaron, sonriendo con superioridad. Y Andrew se dio la vuelta y puso las manos en las mejillas de Sirius y le obligó a mirarla.
Sirius: Esos...esos hijos de... ¡Le están comiendo la cabeza a mi hermano!-exclamó con impotencia.
Andrew: Tú hermano lleva mucho tiempo pensando de esa forma Sirius. Y no han sido ellos los que le han metido esas ideas en la cabeza, ya lo sabes. La culpa la tiene tú familia y la forma de pensar que la envuelve. Desde pequeño ha vivido creyendo que la pureza de sangre les hace superiores y por eso simpatiza con las ideas del estúpido ese que se hace llamar Voldemort.
Sirius: Andrew ¿no ves el problema¿No ves que esos dos le están intentando poner al servicio de Voldemort¡Maldita sea¡No quiero que mi hermano sea un mortífago!
Andrew¿Y qué puedes hacer para evitarlo¿Prohibírselo¡Por Dios Sirius¡Tiene 15 años! Hará justo lo que la gente le prohíba igual que hiciste tú antes que él-los ojos de Andrew estaban brillantes a causa de las lágrimas que pugnaban por salir de ellos. Sirius, rendido, la abrazó con fuerza, cerrando los ojos.
Sirius: Algo se me ocurrirá...no pienso permitir que mi hermano acabe como la estúpida de mi prima. Regulus aun no ha perdido el juicio.
Andrew: Vamos a la sala común. En cuanto entremos por el retrato nos bombardearán a preguntas y podremos olvidarnos un poco de este tema. Nos vendrá bien- sugirió y él volvió a rodearle la cintura con el brazo para reemprender el camino hasta la sala común.
Efectivamente, justo en el momento en el que atravesaron el hueco del retrato de la dama gorda y llegaron hasta donde estaban las dos amigas de Andrew estás les miraron con sendas sonrisas burlonas en la cara.
Phoebe: Buenos días...que juntitos os veo...
Lily¿Movidita la noche de ayer?
La pareja se miró de forma cómplice mientras Sirius se sentaba en uno de los sillones y Andrew se sentaba sobre él.
Andrew: Una noche memorable-la corrigió su amiga mientras la nueva pareja se miraba embobada.
La mente de Lily ya estaba maquinando el comentario despectivo que debía decir para que su amiga dejara de poner esa cara de idiota enamorada cuando un potente grito procedente de la garganta de su novio atrajo toda su atención.
James Potter entraba con paso decidido en la sala común, y con toda la atención fija en su novia. Por detrás iba Remus negando con la cabeza al presenciar el ataque de capitanía de su amigo James.
James¡Lily Evans, futura señora de Potter¡Qué demonios haces así vestida aun¡Falta una semana para el partido contra Hufflepuff y no hemos entrenado nada aun¡Te quiero ver con el traje de quidditch y tú escoba en la mano, lista para entrenar, en menos de cinco minutos-ordenó cual militar y Lily se levantó de golpe del sillón en el que estaba y se puso firme.
Lily: Señor, vuelve a llamarme "futura señora de Potter" y te tragas la escoba, señor.
James¡Sube arriba!-exclamó viendo como Lily le sacaba la lengua pero aun así obedecía.
Sirius: Desde luego James, Hittler a tu lado era un inocente corderito-se burló el moreno y su amigo hizo una bola con un trozo de papel que había sobre una mesita y se lo tiró a la cabeza. Falló por poco-. Menos mal que eres buscador, si no, no ganaríamos ni amigos en los partidos... ¡Ay!-esa vez no fue una bola de papel lo que lanzó, sino un contundente zapato. Y esa vez si que acertó, de pleno, en la cabeza de Sirius.
Andrew¡Eh¡James! Relájate un poco ¿quieres? Si me lo matas de poco me va a servir-le espetó acariciando la cabeza de Sirius y los dos recién llegados se fijaron, por primera vez, en la pareja.
Remus: Por eso no has venido tú a dormir. ¿Qué habéis estado haciendo vosotros dos?-preguntó mientras se sentaba en uno de los reposa brazos del sofá en donde estaba sentada Phoebe.
Sirius¿Tienes pensado trabajar para Corazón de Bruja en un futuro no muy lejano, Remus?-respondió con otra pregunta y su amigo negó con la cabeza-. En ese caso, lo que hayamos hecho es cosa nuestra.
Lily, fiel a la orden de su sargento y novio, James, bajó de su habitación vestida con la ropa adecuada para jugar al quidditch y con su escoba en la mano.
Lily¡Eh sargento Potter¡La cadete Lily está lista para el entrenamiento!-bromeó acercándose al moreno, que la miraba con los ojos entrecerrados.
James: Que graciosilla...-murmuró-. Venga vamos, el resto nos espera en el campo de quidditch.
Ambos salieron de la sala común y se quedaron los otros cuatro. En ese momento Phoebe consideró que debía informar a su amiga Andrew del plan de vacaciones que habían ideado hacía un cuarto de hora Lily y ella.
Phoebe: Andrew-la llamó y la aludida giró la cabeza para mirarla-. Tenemos que proponerte un plan que se nos ha ocurrido a Lils y a mí de cara a las vacaciones de Semana Santa.
Andrew: Soy toda oídos-aseguró escuchando con atención el plan que la rubia le proponía.
Phoebe: Hemos pensado que podríamos irnos unos días a esquiar a Francia las tres. Ya sabes para liberar tensiones de cara a los próximos exámenes...
Sirius¡Eh¡Frena¿Me traicionan mis oídos¿He oído "las tres"?-la interrumpió y Phoebe suspiró.
Phoebe: No Sirius, no te estás quedando sordo. Si, he dicho las tres porque pretendemos irnos las tres solas, sin vosotros. Esto pretende ser unas vacaciones tranquilas de tres amigas descansando en los pirineos y disfrutando del esquí. Necesitamos estar unos días sin vosotros y no creo que os venga mal perdernos de vista unos días.
Andrew: Así nos echáis de menos-añadió la peli-azul coincidiendo con su amiga pero ninguno de los dos chicos parecía estar del todo de acuerdo.
Remus: A ver. Entiendo que Lily y tú queráis libraros de estos dos-le dijo a Andrew-. ¡Pero prescindir de mí! Pero si yo no os incordio, simplemente estoy con mi novia.
Sirius: Gracias por tu apoyo Remus...tú si que eres un gran amigo-murmuró irónico.
Phoebe: No seas pesado Remus. Queremos estar las tres solas unos días, lejos del colegio, lejos de todo este ambiente, lejos de todo...
Sirius: Lo normal es que las parejas se vayan juntas de vacaciones-recordó él peinándose el pelo hacia atrás pese a que le volviese a caer el flequillo hacia delante.
Andrew: Y lo normal es que las parejas no estén desde que se levantan hasta que se acuestan juntas, todos los días de la semana-agregó cogiendo el mentón de Sirius y besándole, levemente, en los labios. Eso pareció convencerle.
Sirius: Si...a lo mejor no es mala idea separarnos. Solo serán unos días-. Cedió mirando a "su" Andy completamente embobado. Las dos chicas se rieron ante la docilidad de Sirius y Remus negó con la cabeza.
Remus: De verdad Pad...un beso y ya te has vendido-musitó decepcionado y en ese momento Phoebe le cogió de la camiseta, atrayéndole hacia él para que dejara de quejarse-. Vale, yo también me vendo-aseguró cuando los labios de Phoebe se alejaron de los suyos y los otros tres se rieron a carcajadas.
En ese momento Andrew se levantó del cómodo asiento en el que estaba y miró la puerta que llevaba a su dormitorio.
Andrew: Bueno chicos, me doy una ducha, me cambio de ropa y bajamos a ver el entrenamiento de quidditch ¿os parece?-propuso y los demás asintieron con la cabeza mientras Sirius se levantaba, dispuesto a hacer exactamente lo mismo que ella.
Una vez duchados, vestidos y sintiéndose, nuevamente, personas decentes, los cuatro salieron de la sala común y fueron bajando, piso por piso, hasta salir del castillo. Una vez fuera, mientras el frío aire de febrero les daba en la cara, enfriándoles la nariz, llegaron al campo de quidditch. Se escuchaban gritos, pero no los habituales gritos de James, en función de capitán del equipo, dirigiendo un entrenamiento. No eran gritos de ánimo, aliento o reproche. Y no era solo la voz de James la que llegaba a sus oídos.
Alarmados, los cuatro apretaron el paso hasta traspasar las altas gradas del campo de quidditch y llegar a su interior, donde figuras de color escarlata se fundían con otras de color verde mientras dos chicos, enfrentados el uno al otro, se gritaban sin percatarse del espectáculo que estaban dando.
Malentendido en cuanto al permiso para usar el campo de quidditch. Ese era el gran problema. Y ahí se encontraban ambos equipos, Gryffindor y Slytherin, al completo, viendo como sus capitanes discutían a voz en grito.
James estaba empezando a perder los nervios, cosa que le pasaba con bastante frecuencia cada vez que alguien le llevaba la contraria, sabía que tenía derecho a usar el campo para entrenar y eso, junto a los nervios previos al partido, estaba acabando con su paciencia. En vista del panorama Remus y Phoebe decidieron que lo mejor era ir a por los jefes de ambas casas, los únicos capaces de deshacer este entuerto. Mientras Sirius, que conocía de sobra a James, se acercaba a él antes de que pudiese cometer alguna imprudencia.
El capitán de Slytherin, George Nilsson, un tío tan grande como un armario empotrado, bravucón y con el cerebro de una ameba. Era conocido por todos los alumnos de Gryffindor por el odio y la envidia que les tenía a los merodeadores, en especial a James. Había pasado a ser el capitán del equipo el mismo año que James, aunque él jugaba como cazador, no como buscador. Y estaba empeñado en imitar a James en todo lo que hacía, dándole su toque personal.
George¿Qué pasa Potter¿Te vas a poner a llorar porque no puedes jugar un ratito a lo que vosotros llamáis quidditch?-miró a todos los integrantes del equipo con sus pequeños ojos marrón-verdoso mientras en su boca se dibujaba una mueca burlona que pretendía ser una sonrisa-. No lo intentéis, con lo mediocres que sois dudo que llegarais a ser como nosotros ni aunque entrenaseis todos los días las 25 horas diarias. Si ganáis es solo por enchufe, porque la cara buitre tiene influencia sobre el vejestorio que tenemos como director y amaña los partidos para que ganéis-aseguró sin percatarse de la incoherencia que estaba diciendo. Pero aun así logró lo que estaba buscando. James dejó de usar la parte racional de su cerebro y se centró, únicamente en el cosquilleo de sus manos.
A este le reviento la cara, fue lo que pensó en ese preciso momento y se abalanzó sobre el gorila sin importarle las consecuencias de sus actos. Por suerte Sirius le detuvo a tiempo, colocándose frente a él y sujetándole por los hombros.
Sirius¡Cálmate James¿No ves que solo quiere provocarte?-le espetó a su amigo mientras se esforzaba por detener a esa masa de músculos, huesos y adrenalina. Por suerte el resto del equipo también le echó una mano.
En ese momento la imponente presencia de la profesora McGonagall, acompañada del jefe de la casa Slytherin, Slughorn, calmó los ánimos.
McGonagall: Cálmese de una vez, señor Potter. Y usted, señor Nilsson, para empezar los días tienen 24 horas, no 25 como usted cree. Si no me equivoco, al decir "la cara buitre" se estaba usted refiriendo a los rasgos de mi cara, con lo que me permito restarle 15 puntos a Slytherin por su irrespetuosidad y por no tener la suficiente astucia como para asegurarse de que yo no estaba escuchando. En cuanto a las sospechas que tiene usted acerca de los supuestos amaños del director, al que usted ha llamado "vejestorio", supongo que él mismo estará dispuesto a aclararle sus dudas. Si me hace el favor de acompañarme-miró con severidad al alumno y después se dirigió al profesor de pociones-. Mis alumnos ayer me pidieron permiso para utilizar el campo hoy, si no me equivoco es su turno y sus alumnos deben retirarse.
Slughorn: Si, claro, por supuesto Minerva-con un gesto de cabeza les indicó a sus alumnos que se adelantaran y salieran del campo. Tras ellos salió él mismo, acompañado de McGonagall que llevaba a George cogido del cuello de la túnica.
McGonagall¡Ah! Potter...diez puntos menos para Gryffindor. La próxima vez aprenderá a mantener la cabeza fría antes de que sus amigos tengan que intervenir para impedir algo peor-le dijo antes de salir, y cuando desaparecieron de la vista de los Gryffindors, James golpeó el suelo con el pie, sin disimular su rabia.
James¿Qué narices estáis mirando vosotros?-les preguntó a sus jugadores y estos dieron un paso atrás, asustados. Por el contrario Lily se acercó y apoyó una mano en el hombro de James mientras en la otra sujetaba la quaffle.
Lily: Tranquilo James, ponerte así no soluciona nada y lo sabes tan bien como yo-James se apartó de ella, liberándose de su mano con un movimiento brusco. Su cerebro ya no razonaba con normalidad.
James¡¿Y tú por qué no te metes en tus asuntos?! O mejor ¿por qué demonios no te pones a entrenar? Al paso que vas no serías capaz de atrapar una quaffle ni aunque fuera tan grande como Hagrid...-la bofetada que Lily le dio resonó por todo el campo, impidiéndole seguir hablando. Pareció que esto le hizo reaccionar y la rabia desapareció de los ojos del moreno, que miraban a su novia, empañados por alguna que otra lágrima de dolor.
Lily: Eres imbecil, James Potter. Un completo y absoluto imbecil-se fue hacia los vestuarios, hecha una furia, y James vio como se marchaba.
James: Si queréis entrenar podéis hacerlo, si no, hacer lo que os de la gana-les dijo a sus jugadores y después se fue hacia la grada de Gryffindor y se sentó, abatido, apoyando la espalda en ella.
Sirius y Andrew se miraron sabiendo perfectamente lo que tenían que hacer. Voy con Lily. Y yo con James, dijeron sus miradas y cada uno se dirigió a donde debía.
El moreno se sentó junto a su amigo y se quedó, en silencio, mirando el despejado cielo invernal. Tras unos minutos de silencio James le miró cansado de esperar a que Sirius soltara el sermón de turno.
James: A ver ¿lo quieres soltar ya o no?-dijo molesto y Sirius le miró con fingida ingenuidad.
Sirius: Yo no tengo nada que soltar. Sabes perfectamente lo que has dicho, como te has comportado, el por qué de que el bofetón de tu novia se haya escuchado hasta en África y lo que tienes que hacer ahora si quieres que Lily vuelva a dirigirte la palabra para algo que no sea insultarte.
James: A ver ¿el qué?-preguntó y Sirius negó con la cabeza, después miró a su amigo.
Sirius: Tengo una teoría-dijo solemne-. Todas las mujeres del mundo funcionan exactamente igual que los cuadros de este castillo. Por ejemplo, tú te acercas al cuadro de la Dama Gorda, dices la debida contraseña y se abre ¿verdad? Pues las tías igual, también tienen su contraseña.
James¿Pero que estás diciendo?- el mal humor empezaba a disiparse, dando paso a cierta incredulidad.
Sirius: "Lo siento" Esa es la clave, James. Tú te acercas a la susodicha y pones la mejor cara de cordero degollado que tengas en tu repertorio. Después, dependiendo de la gravedad del error cometido acompañas a esas dos palabras con algún detalle o regalo. Y ya por último las dices: "Lo siento", añadiendo algo de sentimiento, y problema solucionado-se explicó-. Las mujeres son así de despiadadas, no hay nada que más las satisfaga que ver como un hombre se humilla a sus pies pidiendo perdón.
James soltó una carcajada y mientras se secaba las lágrimas que había causado la risa, miró a su amigo y dijo.
James: Y lo mejor es que tú mismo te lo crees.
Sirius¡Eh! A ver. Ve hacia atrás en el tiempo, ese verano cuando teníamos doce añitos y pasaste una temporada en casa de mis padres. ¿Recuerdas el día que nos encerramos en el baño, empeñados en que queríamos una piscina, y llenamos la bañera hasta que rebosó?
James¡Si, claro que me acuerdo! Nos recuerdo, a ti y a mí, los dos con el bañador puesto y el agua por los tobillos, metiéndonos en la bañera. Y recuerdo como tu hermano Regulus llamó a tu madre a gritos porque no le habíamos dejado venirse con nosotros.
Sirius: Que cabrón, como nos delató-le interrumpió.
James: Tu madre se puso hecha una furia y luego tu padre nos castigó sin cenar dos días y nos hizo arreglar todo lo que habíamos destrozado en el baño...
Sirius¿Ves lo que te estaba diciendo? Fue mi padre el que nos castigó. A mi madre la miramos con nuestra cara de "Jooo perdona, no ha sido a posta...no lo volveré a hacer" la pedimos perdón y por su parte ningún reproche ¿lo ves? La contraseña funciona-le demostró viendo como su amigo ponía los ojos en blanco.
James: Que bruto eres Pad...una mujer es muchísimo más complicada.
Sirius: Desde luego, sobretodo si es pelirroja y se llama Lily Evans. Pero en este caso tú escucha el sabio consejo de Sirius Black y vete ahí a decirle "Lo siento" con cara de pena. Ya verás como funciona-insistió poniéndose de pie y tendiéndole la mano a su amigo para ayudarle a que se incorporara también.
Ambos amigos caminaron hasta los vestuarios mientras el resto del equipo de quidditch volaba sobre sus cabezas, temiendo empeorar las cosas si no entrenaban.
Una vez allí encontraron a Lily y a Andrew hablando sobre sus nuevos planes para las vacaciones de Semana Santa. Al ver a James, Lily se quedó en silencio y le observó mientras este caminaba con deliberada lentitud hacia ella. Por la cara de perrito abandonado que ponía daba la impresión que iba a seguir el consejo de Sirius pese a que no terminara de estar de acuerdo con él. Andrew se alejó de ellos y, tras dedicarle una sonrisa a Sirius, ambos salieron del vestuario dejando a la susceptible pareja a solas.
Andrew¿Sabes? Hay más cosas de ti que echaba de menos-dijo metiendo la mano en el bolsillo trasero del pantalón de Sirius.
Sirius¿Cómo por ejemplo?
Andrew: Como por ejemplo esto-le pellizcó-. Que vuelve a ser mío-alzó la cabeza y le miró con una amplia sonrisa en los labios.
Sirius: Bueno, en ese caso, también yo me permito el lujo de tomar lo que me pertenece ¿te parece?- la mano de Sirius también fue a parar al bolsillo trasero de los pantalones de Andrew mientras ella apoyaba la cabeza en el hombro del chico, con los ojos brillando de felicidad.
De camino al castillo se encontraron con Remus y Phoebe que venían corriendo y sofocados, hacia ellos.
Remus: No hemos encontrado ni a McGonagall ni a Slughorn ¿qué ha pasado?-preguntó con un hilo de voz y después abrió la boca para coger aire.
Andrew: No os preocupéis, han llegado minutos después de que vosotros os fuerais en su busca, supongo que alguien iría a por ellos. Gryffindor está entrenando tranquilamente y Slytherin de camino al castillo-les explicó omitiendo el mal humor de James y la discusión con Lily-. Después de este accidente no creo que les apetezca tener público con lo que ¿os parece si volvemos a la sala común?
Sirius¡Si, eso! Me apetece una de ajedrez ¿Alguien juega contra mi?-preguntó entusiasmado de pronto y Remus asintió con la cabeza ofreciéndose como contrincante de Sirius.
Ese mismo campo del que salían los cuatro chicos, se llenó en cuestión de minutos una semana después. El amarillo y el negro inundaban parte de las gradas, enfrentándose al escarlata y dorado que llenaba la otra parte. Gryffindor contra Hufflepuff en un partido en el que todo el mundo apostaba por una victoria de Gryffindor. Los tejones venían de haber sufrido, en su primer partido, una aplastante derrota contra Slytherin. Sus ánimos estaban más bien bajos y la única jugadora que realmente merecía la pena, tanto por su juego como por su ánimo inagotable, era Laura, su buscadora. Una chica de cuarto año, de pelo castaño oscuro y muy rizado, facciones dulces y pequeña, lo cual jugaba a su favor a la hora de volar.
Su agilidad y sus reflejos eran increíbles y en muy pocos partidos el buscador del otro equipo era capaz de arrebatarle la snich aunque eso de poco servía. El resto del equipo era tan mediocre que por mucho que ella hiciera siempre solían perder estrepitosamente.
James estaba tranquilo de cara al partido. Pese a que no lo admitiera, su equipo se había entrenado muy duro y estaban capacitados para ganar el partido prácticamente sin despeinarse. Lily se había mantenido imbatida en todos los entrenamientos mientras que sus tres cazadores no perdonaban un gol. Su mayor problema estaba en esa buscadora con tanta fama y a la cual no estaba dispuesto a dejar que saboreara la gloria de arrebatarle una snich a James Potter.
Esa calma que sentía el capitán se trasmitió a su voz cuando les dedicó las palabras de aliento a sus jugadores antes de que diera comienzo el partido. Todo lo contrario ocurrió en el vestuario donde los de Hufflepuff se mentalizaban para perder otro partido más. Pese a que Laura tratara de animarlos a todos, de trasmitir su esperanza y su fe en el equipo. El resto la miró con una expresión mezcla de cansancio, envidia por su habilidad y rabia.
Ambos equipos salieron al campo acompañados de los gritos y los vítores de los alumnos de sus respectivas casas. Lily emprendió el vuelo y luego buscó con la mirada y sonrió al ver a sus amigas dejándose la garganta entre gritos de ánimo. Con detalles así daba gusto congelarse ahí arriba durante toda la mañana.
Dio comienzo el partido y Gryffindor se hizo con la quaffle sin ninguna dificultad, y en apenas unos minutos consiguieron su primera ventaja. 10 a 0 en el marcador y solo acababan de empezar.
La ventaja iba aumentando a favor de los leones cada vez que alguno de los tres cazadores se hacía con la quaffle. Los de Hufflepuff le ponían ganas y se esforzaban por detenerlos pero la diferencia de habilidad era abismal. Y las pocas veces que Hufflepuff se hacía con la quaffle y trataba de lograr marcar un gol ahí estaba la imbatible Lily Evans para evitar que esto ocurriera.
El partido era un recital de goles de Gryffindor. En menos de media hora se habían marcado ni más ni menos que 16 y la ventaja de los leones era ya de 160 puntos. Laura golpeó el mango de su escoba con rabia e ignoró por completo el partido centrándose solo en buscar la pelotita dorada. Apenas tardó unos segundos en ver su brillo cerca de uno de los aros que vigilaba su guardián y pensó que esa podía ser su oportunidad para terminar con el lamentable espectáculo que estaban ofreciendo. La idea que tenía en la cabeza no le permitiría conseguir la snich sin problemas pero si le daría cierta ventaja contra un James que la miraba, receloso, cuando no estaba concentrado en el partido. Cogió aire, infló los pulmones y chilló.
Laura¡¡Jacob¡Céntrate por favor¡Esa pelota es lo suficientemente grande como para que seas capaz de atraparla al menos una vez!-mientras gruñía se iba acercando al susodicho jugador. No despertó ninguna sospecha, su equipo la miraba incrédulo y James sonreía con burla al verla perder los estribos.
Aunque poco duró la sonrisa en su cara ya que de pronto él también vio el resplandor dorado y comprendió, ipso facto, lo que ocurría...Laura iba a por la snich, la pésima actuación de su guardián le daba lo mismo.
Sujetó con fuerza el mango de la escoba y se lanzó en picado tras la buscadora de Hufflepuff y la pelotita dorada pero la ventaja que le llevaba la chica era demasiada y eso, sumado a que era tan habilidosa como él, significó que Laura atrapara la snich y la ventaja de Gryffindor se redujera inmediatamente a 10 puntos a la vez que un pitido daba por finalizado el partido.
La mala leche de James se manifestó un segundo después de ese suceso y desde el momento en que bajó de su escoba el mohín de rabia y orgullo herido se quedó implantado en su rostro. No solo había perdido de golpe 150 puntos con los que contaba de cara a ganar la copa sino que esa niña le había ganado a él, y no por ser más hábil, sino por demostrar ser más perspicaz. Sin duda el enorme orgullo de James estaba herido y lo único que quería era esconderse del mundo indefinidamente.
Horas más tarde, tras una cena bastante tranquila y con una ausencia notable donde se sentaban los merodeadores y las chicas, los cinco subieron a la sala común.
Lily: Estoy cansadísima-aseguró la pelirroja mientras se estiraba-. Creo que hoy no voy a aguantar mucho más despierta.
Sirius: Me preocupa James...-murmuró ajeno a las palabras de Lily. Los demás le miraron-. Le ha molestado bastante lo del partido y no ha aparecido desde entonces. Debería ir a buscarle.
Lily: Pasa de él Sirius. Lleva un par de semanas insoportable y no hay quién le tosa. No le viene mal una dosis de humildad. Ya se dará cuenta de que la vida es algo más que el dichoso quidditch-replicó con cierto rencor adelantándose a los demás y entrando en la sala común.
Joeeeee este me ha costado más pero bueno, ya está aquí, no cunda el pánico y ahora vengo con un par de ideas más en la cabeza :-D. Gracias a Lau por dejarme usas su nombre en este capítulo aunque ella no lo sepa XD y ahora, reviews:
Trixi.Black: Vas a conseguir que me ponga colorada Jajajaja. Lo cierto es que este capítulo lo tenía pensado desde casi el comienzo de la historia con lo que he tenido mucho tiempo para darle vueltas y además me moría de ganas de escribirlo y eso ayuda a que las cosas salgan mejor. En fin, otro cap más arriba, que lo disfrutes. Un beso!
Brown-Potter: Si no te importa, discrepo. ¿Cómo es eso de apropiarse a los merodeadores? No, no, no. Remus y James son patrimonio de la humanidad, Sirius es patrimonio particular (usease, mío) Y Peter es un desecho de la sociedad. Las cosas claras y el chocolate espeso. XD, nuevo chap que espero que te guste
iCiAr: Y ahora quéjate!! El final de Quédate, un capítulo de esta más...me falta seguir con la fuerza del destino que no?? Dios si es que me tienes esclavizada...que poquito queda pa que vengáis!! Jur jur jur que ganas...y el desaparecido sigue desaparecido. Un besazo!!!
marinaevans: Sabía yo que este capítulo gustaría jajajajaja. A ver, James y Lily suben al cuatro pero aun no hay proyecto de Harry, eso me lo reservo para más adelante que me puede servir. Y confesaré un pequeño secreto...lo de Sirius al final se limita a cierta vagancia por mi parte...no me apetecía seguir escribiendo, ya llevaba bastante y pensé...¿y si pongo esto y me quito de problemas? Y ahí que lo planté XD si es que Sirius me da un juego... le adoro. Disfruta el chap jajaja
Aguss: Mira que hay personajes odiosos en la saga...pues yo a Regulus sigo sin poder odiarle, de hecho me parece un tío muy legal. Es cierto todo eso de que era mortífago y tal pero desde mi punto de vista se metió en todo eso por influencia familiar, no por cosa suya...madre mía, que pensamientos filosóficos tengo yo acerca de un personaje de un libro madre XD. Lo que quería decir es que me gusta Regulus y no quería que siguiera siendo "el malo" aunque a ver que hago ahora con él.. Disfruta el chap!
Mery M. Potter: Jajaja ya somos dos que estamos como tontas con Sirius...creeme, hombres así no existen, y si existen son gays...estoy convencida. Pero bueno, soñar es gratis así que me basta con soñar con un Sirius jaja. Si, claro que tocaba reconciliación, esta pareja me encanta y estaba deseando poder escribir este capítulo de una maldita vez!! XD por fin pude :-D y nada, disfruta del capítulo post-reconciliación y de las profundas reflexiones psicológicas de Sirius...en fin XD
ºAbrilº: Hola!! Lily amarga en que sentido? A mi no me parece tan amarga, pero es que no me imagino a Lily de otra forma...quizá pudiera hacerla más dulce, si pero eso es cosa de la evolución del personaje a medida que pase la historia. Ya veré lo que hago y como lo hago. Un beso disfruta el chap!
Diana Prenze: Te gustaron? Me alegro, para eso lo publico no?? Esperando que gusten. Aquí te va otro más, espero que no estés demasiado ocupada y puedas leerlo y dejar algún rr Jajajaja. un beso.
Armelle Potter: ¿Si verdad? Yo quiero un Sirius por navidad XD lo voy a pedir en mi carta este año jajaja. Me alegro de que te gustara el chap y espero que este tmb te guste aunque tiene menos romance jajaja. Un beso.
clau malfoy: Jajaja está bien, si tú dices que está loca la dejamos como una loca jajaja pero es una loca muy tierna o no? XD Si, a mi tmb me encanta el regalo de James, y estoy segura de que a Lily también le encantó. En lo que a los Black se refiere...es el encanto Black, viene en los genes... disfruta el chap!! Un besazo!!
MarisaBlack: Gracias por decir que escribo bien XD se hace lo que se puede jeje. Y creeme, es mejor que me vengan ideas, cuando no las tengo escribo capítulos desastrosos y súper simples así que mejor que me vengan las ideas aunque ya tengo de nuevo unas cuantas. Espero que te guste este chap! Un beso
LauX: Dios...estoy de cnt rr no te digo hasta donde XD aisss ojalá hoy también publicara pensando "Mañana voy al musical" aisss kiero volver a ver a Godino!!! Y a Troncoso!! (uuummm Troncoso) y a leandro!! Y a Juanito!! Jouuuuuuuuuu me deprimo vale? XD ahhh has visto?? Sales en la history si es que como soy de buena buenísima madre XD y si, debería escribir un libro con mi método es infalible!! Juas! Jajaj tenía que haber puesto la estrella de andrew con la de carrillo y la de Edu ajajajajaj o mejor con la de Godino jurjur anda fea, disfruta el chap y nos vemos...ehhhh mañana?? O en su defecto pasao ehh!! No te permito más! Te keroooo y esperoq ue encuentres la entrada...(ya nos ha contao meri ya)
Hayley Cullen: Tu tranquila que aun no te libras de mi, por cierto...hablando de Harry potter...me da que cada vez tengo menos ganas de leer eclipse, según he leído cositas por ahí le estoy cogiendo una manía a bella Uffff para matarla!!! Ehh volvamos al tema que nos concierne...lo del escobo es una incoherencia que me hizo gracia y por ahí que la metí...de vez en cuando me pasan cosas así, se me va la pinza y escribo lo primero que me viene a la cabeza...la comparación de las mujeres y los cuadros del castillo en este chap viene a ser un ejemplo. Ea! Disfruta el chap! Un besoo
Piofa¿Alguna vez te he dicho lo mucho que me gustan tus rr? Me encantan tus críticas. Lo de Remus y Phoebe tiene su explicación...Phoebe es así, no puede pasar desapercibida, forma parte de su carácter. Y lo de Remus es según opiniones, a ti te puede parecer egocéntrico...no sé, creo que regalarse a uno mismo es algo bonito...yo no me regalaría a nadie ni muerta eso lo tengo clarísimo. El regalo de James es genial, así de simple y el de Sirius...el de Sirius anda que no me ha dado trabajo porque si, yo pensé las pistas, pensé la cooperación de los dos hermanos porque no me creo yo lo de que Regulus sea malo y le tengo mucho cariño y porque hasta que pensé lo de la estrella no sabía que poner como regalo!! XD Y lo de Snape...alguna le tenían que hacer en San Valentín y qué mejor que arreglarle para una posible cita? Jijijiji pobrecillo. Espero que te guste el chap un beso muy fuerte!
Getta Black: ya somos dos...sirius es sirius y no hay más XD OLE TÚ! Toda mi historia de golpe! Eso se merece un premio en serio :D y me alegro de que te guste y te parezca graciosa, eso intento. Un beso y disfruta el chap.
Y con esto termino y me despido hasta el próximo capítulo!
