Disclaimer¿Qué es la propiedad para vosotros¿Eh¡Vosotros¡¡Que sois unos enamorados del arte!!... en fin, que lo que es mío es mío lo que no, no...Ese rollo de siempre.

Capítulo 31: Segundas oportunidades.

Sentado en el tejado de una de las torres más altas del castillo y con su escoba junto a él, James Potter dejaba vagar a su mente por los recuerdos de aquella mañana. Estaba más que enfadado ya que, en menos de cinco minutos, había pasado de tener la copa de quidditch prácticamente en la mano a depender únicamente de ganar el partido contra Slytherin.
Y luego estaba el hecho de haber perdido una snich en un partido, cosa que no ocurría desde que había empezado a jugar y sentía como su orgullo estaba profundamente herido.

En ese momento una figura negra se elevó por el cielo y voló hacia él. Entornó los ojos para poder distinguir, en la oscuridad, quién era la figura. Cuando vio un destelló rojo se le aclararon las dudas y se hizo a un lado para permitir a Lily que se sentara junto a él.

James: La última vez que subiste aquí estabas aterrorizada-recordó cuando la chica bajó de la escoba y se sentó junto a él.

Lily: Y tú estabas de mejor humor-añadió ella provocando que James mirara hacia otro lado, disgustado-. ¿Se puede saber qué narices te pasa James? Llevas unos días, insoportable por culpa del maldito quidditch. Tus amigos están preocupados, yo también. La vida es algo más que escobas y pelotitas ¿sabes? Hemos ganado el partido, seguimos siendo el equipo con más posibilidades de ganar la copa ¿quieres volver a ser tú mismo?

James se mantuvo en silencio, mirando hacia otro lado y con los labios fruncidos. ¿Es que ahora no tenía derecho a enfadarse?

Lily: James mírame por favor-la obedeció a regañadientes-. ¿Qué te ocurre?

James¡Nada! Estoy enfadado ¿qué pasa¿No puedo enfadarme? Me molesta no haber conseguido la snich, así de simple. Aquí todo el mundo se mosquea cuando le da la gana y yo no puedo ¿o qué?-replicó enfadándose aun más y consiguiendo que Lily también se enfadase considerablemente.

Lily: Te juro, James, que hay momentos en los que no te soporto. Este es uno de ellos.

James¿En serio? Pues nada, el cielo es amplio, no tienes más que coger tu escoba y largarte-musitó ya sin importarle lo que decía y a quién se lo decía.

Lily le mantuvo la mirada, desafiante, y al final acabó cogiendo su escoba y marchándose sin pronunciar palabra alguna. Si eso era lo que el estúpido de su novio quería pues eso tendría. Llevaban dos semanas en plan me enfado te perdono y me vuelvo a enfadar y estaba más que harta de discutir, la mejor solución era alejarse de él y romper algo inanimado antes de acabar rompiéndole la cabeza al propio James.
Él la vio alejarse, montada en su escoba, mientras en su cabeza se desahogaba a gusto. Estaba dolido y quería estar solo, estaba cansado de las miradas de reproche de Lily cada vez que pensaba que sus reacciones eran exageradas. Quería que la que supuestamente era su novia, le apoyase un poco ¿era tanto pedir?
Pese a los muchos meses de entrenamiento a Lily seguía sin gustarle volar así que no estuvo mucho más tiempo sobre su escoba. Aterrizó cerca del sauce boxeador y se tumbó, derrotada, en el suelo. Su mirada se fijó en el oscuro cielo, carente de luna, y suspiró a la vez que dejaba que tímidas lágrimas salieran de sus ojos y cayeran por su sien hasta su melena pelirroja.
De pronto una cabeza oscura la tapó la vista del cielo. Alarmada se incorporó de un brinco, con la varita en la mano.

Snape: Guarda eso Evans, no voy a hacerte nada-siseó el Slytherin evaluando el aspecto de la pelirroja. Estaba despeinada, con la ropa llena de ramitas y la nariz y las mejillas rojas por el frío.

Lily¿Qué haces aquí Severus?-preguntó con un tono frío y monótono. Él se encogió de hombros.

Snape: Creo que podría hacerte la misma pregunta pero soy lo suficientemente intuitivo como para saber la respuesta. Después de la inutilidad que ha demostrado Potter esta mañana, añadido a su orgullo herido y a lo prepotente que es...diría que no te ha recibido con los brazos abiertos ¿no?-la miró más atentamente y se rió-. Esas lágrimas confirman mis sospechas.

Lily: Vete a la mierda-contuvo las ganas que tenía de pegarle y se dio la vuelta dispuesta a irse. Snape cogió su mano, impidiéndoselo.

Snape: No te marches Evans. Lo siento, de veras...no pretendía ser desagradable pero no te imaginas lo mucho que me enfurece pensar que el imbecil de Potter ha provocado esas lágrimas-explicó, tratando de disculparse, pero Lily no se volvió, simplemente agachó la cabeza dejando que el flequillo cubriera sus ojos.

Lily: Suéltame Severus.

Snape: Escúchame Lily...no quiero seguir así contigo, fuimos muy amigos ¿recuerdas?

Lily¡Oh! Si claro, claro que me acuerdo... ¡También recuerdo que en su momento me llamaste sangre sucia!-gritó girándose y mirándole con odio.

Snape: Ya te pedí perdón por eso...y realmente me arrepiento. Yo... ¿por qué a todo el mundo le das una segunda oportunidad y a mi no?-preguntó frunciendo el ceño-. Al idiota de Potter...

Lily¡Basta! Deja ya de hablar de James y más en ese tono despectivo-le interrumpió tirando de su mano hacia abajo, soltándose-. Puede que no sea la mejor persona del planeta pero le quiero ¿de acuerdo? Y hablando así lo único que consigues es que siga enfadada contigo.

Snape: Está bien...está bien-alzó las manos y agachó la cabeza-. Te prometo que no volveré a decir nada acerca de Potter si eso es lo que quieres...-de nuevo la pelirroja le interrumpió.

Lily: No Severus, no se trata de lo que yo quiera. No me gusta que llames imbecil a mi novio, por muy mal que te caiga. No delante de mí.

Snape: De acuerdo. Respeto tus sentimientos y si Potter es tan importante para ti procuraré no faltarle al respeto, delante de ti.-escupió las palabras como si le ardieran en la boca-. Pero por favor Lily, te echo de menos, eres la única amiga que he tenido nunca.

Lily miró esos ojos oscuros y pequeños y se apiadó de él. Sabía que si accedía a perdonar a Severus, James pondría el grito en el cielo pero si el slytherin estaba dispuesto a tragarse el orgullo solo por recuperar su amistad ¿por qué no podría hacerlo James también? Con más razón, además. Se suponía que James era su novio, que la quería y que aceptaría sus decisiones aunque no terminase de estar de acuerdo con ellas.
La decisión estaba tomada. Sonrió, aunque su sonrisa era un poco forzada, y le tendió la mano al chico de pelo graso. Al ver este gesto los ojos de Snape se iluminaron y una sonrisa apareció en su rostro al estrechar la mano de Lily.

Lily: Es tarde, volvamos al castillo-dijo girando sobre sus talones y empezando a andar, en silencio y con Snape detrás de ella.

A la mañana siguiente James se levantó más temprano de lo habitual. Había dormido poco pero no podía aguantar en la cama por más tiempo. Se fue a por su ropa reparando, antes, en la maraña de piernas, brazos y sábanas que se suponía que era su amigo Sirius, el cual estaba hablando en sueños; murmurando incoherencias acerca de un perro amarillo con gafas de sol.
El moreno negó con la cabeza, pensando lo triste que resultaba que su mejor amigo soñara con su peluche favorito de cuando era niño. Y luego cogió el uniforme y demás cosas que pudiese necesitar, dispuesto a darse una ducha fría para despejarse un poco.

El colegio estaba prácticamente desierto ya que aun faltaban un par de horas para que empezase la actividad. James aprovechó el silencio, la tranquilidad, y los primeros rayos de sol que iluminaban los terrenos para salir a dar una vuelta.
Caminó con las manos en los bolsillos y vagamente encorvado para protegerse del frío, dejando que sus pies dirigieran su camino hacia un destino no determinado. Tras una larga caminata llegó hasta el campo de quidditch y pensó que entrar en él le ayudaría a enfrentarse a sus fantasmas.
Efectivamente, así fue. Se encontró cara a cara con su fantasma particular. Laura se encontraba también en el campo de quidditch. Volaba bajo mientras perseguía una snich que atrapaba y dejaba escapar sucesivamente. Al reparar en la presencia del moreno atrapó definitivamente la bolita y bajó al suelo, apoyando el palo de la escoba sobra su hombro.

Laura¡Potter¿Qué haces aquí?-James se encogió de hombros e ignoró la pregunta.

James¿Vienes todas las mañanas a entrenar?

Laura: Si, despeja bastante y me ayuda a no quedarme dormida en clase...créeme, en días como hoy que tengo dos horas de historia de la magia seguidas, me viene de maravilla- confesó con una sonrisa y James se sorprendió al darse cuenta de que él mismo también sonreía-. ¡Oh! Perdona por lo de ayer...no fue muy elegante engañarte para conseguir la snich pero era la única manera de conseguirla. Si me hubiera enfrentado a ti sin esa pequeña ventaja Hufflepuff no habría conseguido un solo punto en el partido de ayer-se excusó encogiéndose de hombros y consiguiendo que el desinflado orgullo de James se inflara de nuevo.

Al fin alguien le decía lo que necesitaba escuchar, que no había dejado de ser el magnífico buscador que era y que si no atrapó él esa snich fue porque se había confiado y su rival había resultado ser más hábil de lo que esperaba.

James: No digas tonterías, eres la mejor buscadora contra la que me he enfrentado durante todos los años que llevo jugando al quidditch. No solo eres rápida si no también muy inteligente y perspicaz. Si no fuera porque tu equipo es mediocre, por no decir desastroso, seríais el claro favorito a ganar la copa-el chico sonrió al escuchar como de nuevo podía decir algo amable y podía pensar en los demás en lugar de compadecerse de sí mismo. Laura le miró inclinando la cabeza hacia un lado y alzando una ceja.

Laura¿Te apetece una revancha? La snich, tú y yo, aquí y ahora-le desafió alzando la mano que contenía la snich dorada, cuyas alas se movían suavemente. James sonrió con petulancia.

James: Dame una escoba y presta atención. El maestro te va a enseñar como se atrapa una snich.

Efectivamente, esa primera snich la atrapó James sin dificultad alguna, pero era imposible pretender que dos adolescentes que disfrutaban tanto al ir sobre una escoba se conformasen con perseguir la snich una única vez con lo que al final acabaron rendidos, tumbados en el suelo y sin poder dejar de reír.

Laura: Y al final el alumno sobrepasó al maestro-dijo con voz serena recordando las diez veces que había atrapado ella la snich frente a las tres de James.

James: Te he dejado ganar porque eres mujer y más pequeña así que procura que no se te suba a la cabeza-replicó girando la cabeza para mirar a la chica a la cara. Ella negó con la cabeza y se incorporó.

Laura: Ganarte me deja hambrienta, creo que será mejor que vaya a desayunar algo ¿te vienes?-antes de que terminara de formular la pregunta James ya estaba de pie con ambas escobas en la mano y esperándola impaciente.

Las clases de por la mañana fueron algo tensas ya que Lily y James seguían sin dirigirse la palabra y los otros cuatro tampoco querían provocar al ira de alguno de los dos, con lo que fueron pocas las palabras que se cruzaron hasta que llegó el recreo.

Sirius salió como un misil del aula, estaba harto de la cara de perro rabioso de su mejor amigo y quería alejarse de él por un tiempo. Una vez fuera, en el patio donde solían pasar los recreos, se fijó en una chica que se sentaba sola en un banco de piedra. Sonrió al reconocerla y se acercó, agachándose frente a ella.

La niña, que estaba concentrada en el polvo de sus zapatos, alzó la mirada al ver al chico y se forzó a sonreír.

Iciar: Hola Sirius-le saludó con poca efusividad.

Sirius¡Uh! Que "hola" tan carente de sentimiento...y ese "Sirius" no estaba caracterizado por la emoción que suele causar el verme-comentó sentándose junto a ella en el banco y poniendo el dedo índice bajo la barbilla para levantarle la cara-. ¿Qué ocurre pequeña?-preguntó con dulzura y la niña se encogió de hombros y miró hacia un grupo de cuatro chicos que hablaban animadamente. La mirada del moreno siguió la de la niña hasta comprender el problema, pero esperó a que fuera ella la que hablase.

Iciar¿Qué hay que hacer para que un chico se fije en ti, Sirius? He estado observando a las chicas mayores y sé que hay que sonreír mucho y pestañear como si tuvieras algo en el ojo. Eso puedo hacerlo, pero también las he visto que van con la falda muy corta y que se desabrochan los primeros botones de la camisa para enseñar escote...pero yo no tengo escote que enseñar-confesó muy preocupada.

Sirius¿Tan simples crees que somos los chicos Ici?-preguntó con una sonrisa amable y ella se encogió de hombros-. Es cierto que se nos van los ojos al ver un buen trasero pero cuando no hay más que un cuerpo solemos perder muy fácilmente el interés. Verás, para gustarle a un chico lo que tienes que hacer es...

En ese momento Andrew se detuvo tras ellos y se apoyó en una de las columnas mientras escuchaba los sabios consejos que su novio le daba a la que fuera su alumna. No pudo evitar sonreír con ternura al ver la estampa.

Iciar: Pero...esas cosas si que las sé hacer ¿si hago eso le gustaré?-preguntó con un brillo de esperanza en los ojos.

Sirius: Pues si el chico es mínimamente inteligente seguro que si-contestó y la niña sonrió de oreja a oreja y luego abrazó al moreno con fuerza, dándole un beso en la mejilla-. Te está mirando... ¿no querrás que se ponga celoso no?-se separó y le miró con una ceja alzada.

Iciar¿Celoso de ti¡No digas tonterías! Eres demasiado mayor para mi, lo siento-le dio unas palmaditas de consuelo en la espalda antes de salir corriendo hasta donde estaba el chico en cuestión.

Sirius se la quedó mirando, pensativo, y no reparó en la presencia de Andrew hasta que esta le pasó los brazos por los hombros y lo besó en la mejilla.

Andrew: Eres tan tierno como el pan Bimbo-le dijo y el chico le acarició las manos.

Sirius¿Cuánto tiempo llevas ahí? Mi pequeña cotilla.

Andrew: El necesario para darme cuenta de lo increíblemente adorable que puedes llegar a ser-contestó tumbándose en el banco y apoyando la cabeza sobre las piernas del chico. Este sonrió y se inclinó para besarla. Después la miró alzando una ceja.

Sirius: Andrew... ¿qué es el pan Bimbo?-preguntó con curiosidad y ella se rió. Después giró la cabeza para mirar al grupo de cuatro chicos y a Iciar, que se alejaba con paso decidido y la cabeza gacha, como si su cabeza estuviese maquinando algo.

Andrew: Sabes...a mi me pasó algo parecido en mi primer año. También estaba locamente enamorada de un chico de mi curso pero no sabía como acercarme a él. ¡Oh! Y tampoco tenía nada que enseñar-añadió riéndose y los ojos de Sirius recorrieron el cuerpo de la chica sin poder evitar una sonrisa.

Sirius: Te aseguro que ahora no es así-murmuró y ella llevó su mano hasta la mejilla del chico y le giró la cara para que la mirara a los ojos.

Andrew: Deja de mirarme las...-Sirius puso su mano en la boca de la chica.

Sirius: Si tu madre escuchara lo mal que hablas...-negó con la cabeza y luego retomó el tema de conversación original-. ¿De quién estabas tú locamente enamorada?

Andrew: Pues...-se sonrojó de repente al recordar su pasado y se incorporó.

Sirius la miró alzando una ceja mientras veía como ella se levantaba del banco y huía, literalmente, de él. La llamó pero ella no se giró, siguió andando y Sirius tras ella hasta que la pared detuvo la huída de la chica. Sirius la cogió de la mano y la dio la vuelta aunque ella no alzó la cabeza para mirarle.

Sirius¿De quién?-continuó el silencio mientras Andrew apoyaba la espalda contra la pared y las manos de Sirius se deslizaban, una hasta su cintura, y la otra hasta su barbilla. Cuando los ojos azules de Sirius se posaron en los suyos sintió como se le formaba un nudo en la garganta.

Andrew: Me da vergüenza. No lo saben ni Lily ni Phoebe. No se lo he dicho nunca a nadie-confesó pero poco le importaba a Sirius. Se había despertado dentro de él la portera cotilla y hasta que no supiera quién había tenido ese corazón que ahora le pertenecía no pensaba descansar.

Sirius: Voy a empezar a pensar que es algo patético, como que te gustó Pettigrew o Snape...

Andrew¡No¿Tan mal gusto crees que tengo?

Sirius¿Mal gusto? En absoluto-negó-. Estás conmigo, tienes un gusto exquisito. Pero un error lo tiene cualquiera-le miró incrédula.

Andrew¡Eres el tío más egocéntrico que he conocido en mi vida!

Sirius¡Eh! No me desvíes del tema, que te conozco-la advirtió mientras alzaba el dedo índice que antes había estado en la barbilla, por la mejilla hasta la oreja, donde le colocó un mechón de pelo-. ¿Quién fue tu primer amor?

Andrew: Mi primer amor dice...yo diría que más bien fue el único amor que he tenido, al menos de momento.

Sirius¡Anda¿Y yo qué¿Yo qué soy para ti?-preguntó indignado.

Andrew: Eres increíble Sirius. Te juro que eres increíble.

Sirius: Ya, lo sé, pero eso no responde a mi pregunta-insistió y ella le empujó para apartarle y escapar- ¡Eh!

Andrew¡Tenemos clase!-le gritó sin girarse y dejándole aun con la indignación reflejada en el rostro.

Una tarde, durante esa misma semana, una más que cansada Lily se dirigía hacia la biblioteca en busca de un par de libros que necesitaba para sus deberes de pociones.
Camino de la biblioteca se cruzó con Snape, el cual, al verla, sonrió ampliamente y se acercó. Ella correspondió a la sonrisa de forma tímida y le saludó.

Lily: Severus...

Snape: Buenas tardes Lily ¿Dónde vas?-preguntó con interés y ella señaló con la cabeza la puerta por la que entraban dos alumnas de Hufflepuff-. Oh, a la biblioteca ¿qué es lo que buscas?

Lily: Un par de libros para pociones. Slughorn se está tomando en serio lo de los exámenes y más me vale esforzarme un poco si quiero pasar su EXTASIS.

Snape: Si quieres yo podría ayudarte, ya sabes que las pociones no se me dan nada mal-se ofreció pero Lily torció el gesto al no considerar la oferta como algo beneficioso para su inestable relación con James. Temor que se confirmó cuando el susodicho apareció en su campo de visión y les vio juntos y hablando.

Se acercó con los puños crispados y expresión de furia. Lily negó con la cabeza, ocultando la cara tras sus manos y Snape se irguió, cuan alto era, para hacerle frente.

James: Aléjate de ella Snivellus-le advirtió acercando, peligrosamente, su cara a la de Severus.

Snape: Y si no me da la gana ¿qué me vas a hacer Potter?-le desafió y luego sonrió con sorna-. Mejor dicho ¿qué me vais a hacer que no me hayáis hecho ya?

James: Te lo advierto, no te quiero ver cerca de mi novia y mucho menos que la dirijas la palabra-repitió sin hacer caso de la cara de incredulidad de Lily.

Lily¿Disculpa¿"Tu novia"¿Ahora eso me convierte en algo de tu propiedad que manejas a tu antojo?-preguntó captando la atención de ambos chicos-. Mira James, Severus es mi amigo, y si mal no recuerdo yo sigo siendo una persona libre para hacer lo que me de la gana y no pienso permitir que el salir contigo me prohíba relacionarme con los demás. En su momento le dejé muy claro que no iba a permitir que te criticase en mi presencia porque eres mi novio y te quiero pero tampoco estoy dispuesta a permitir que tú decidas con quién puedo y con quién no puedo hablar-. Le aclaró y sus ojos verdes desafiaron a James a contradecirla. Por supuesto su sentido común le recomendó no hacerlo pero ¿desde cuándo un merodeador hace caso de esa vocecilla interior a la que todos llamamos conciencia?

James: No quiero que te acerques a este. No es precisamente tu amistad lo que quiere conseguir...

Lily¡¿Pero qué dices?!-espetó interrumpiéndole.

James¡¿Qué que digo¿No le has visto¡Te devora con los ojos! Y a mi me odia porque estoy contigo-Lily se rió amargamente ante esas declaraciones.

Lily: Claro, el que seas un capullo integral no es más que un detalle sin importancia ¿verdad?

James¡No se trata de cómo sea yo¡Se trata de las intenciones de ese...ese

Lily¡Últimamente no te soporto, James! Cuándo se te pase la tontería avísame, hasta entonces olvida que existo ¿Estamos?-le cortó y se alejó de ambos chicos sin tratar de disimular la rabia y el enfado.

James¡¿A dónde vas?!-la gritó indignado.

Lily¡A la mierda!-chilló apretando el paso para que no la siguiera aunque eso no habría servido de mucho si James se hubiese propuesto impedir que se fuera.

Se limitó a ver como se alejaba mientras la sangre le hervía de rabia. Que no le soportaba había dicho. ¡Como si ella estuviese soportable! En esos últimos días, cuando más la necesitaba, no hacía más que criticar todo lo que hacía y ponerle más nervioso de lo que ya estaba. Y esto era lo último ¡Lily amiga de Snape¿Es que no se daba cuenta de que lo único que Snape ansiaba era separarles? De nuevo empezó a notar ese hormigueo en las manos y las ganas de pegar a alguien fueron tan grandes que decidió que lo mejor era irse antes de cometer una imprudencia al tener a Snape demasiado cerca y mirándole con regocijo al ver su enfado.

Mientras tanto, en la sala común de Gryffindor, Phoebe y Andrew ojeaban folletos de distintas pistas de esquí mientras se repantigaban en los sofás.

Phoebe: No veo nada que me guste-musitó la rubia apoyando las rodillas en el reposa brazos del sofá.

Andrew¿Y si nos vamos en plan muggle? No creo que sea tan difícil pasar unos días en los pirineos, en un hotel, sin magia. De hecho creo que sería divertido-propuso y Phoebe la miró interesada.

Phoebe: Si, la idea no está nada mal. Además, conozco una estación que nos vendría de maravilla. No la conoce mucha gente y tiene buena nieve, aunque es más bien pequeñita. Si le escribo una carta a mi padre seguramente podría reservarnos una habitación para las tres.

Andrew¿Si? Pues perfecto. No creo que a Lily le cause mucha molestia prescindir de la varita durante unos días y será divertido ver a James y a Sirius viviendo como muggles-sonrió al imaginarlo y su amiga la miró alzando una ceja.

Phoebe: Andrew...no viene ninguno de los dos. Remus tampoco.

Andrew¡Qué ingenua eres¿En serio pensaste que Sirius cedería con tanta facilidad? Me apuesto lo que quieras a que tarde o temprano aparecen "por casualidad" en el mismo sitio que nosotras.

Phoebe¿En serio crees eso?-Andrew asintió con la cabeza pero ella parecía dudosa aun-. No sé, yo creo que por esta vez nos dejarán tranquilas. Además, a ellos también les viene bien una separación. En especial a Lily y a James.

Andrew: Diez galeones a que aparecen-apostó tendiéndole la mano y la rubia la estrechó sellando la apuesta.

En ese momento entró Lily por el hueco del retrato sin dejar de murmurar frases inteligibles. Se sentó junto a sus amigas con la mirada fija en una de las ventanas y siguió murmurando.

Andrew: Lils, necesitamos subtítulos, no te entendemos

Lily: Estoy cabreada. Las dos neuronas que hay en el cerebro de mi novio se han desconectado y ya no rige. Tengo ganas de romper algo-las otras dos se miraron de forma cómplice y suspiraron.

Phoebe¿Ves lo que te decía? Necesitan separarse un poco.

Andrew: A ver Lils¿qué ha hecho James esta vez?-preguntó provocando que la lengua de la pelirroja se activara y empezara a farfullar a toda velocidad.

Tras el monologo de Lily sus dos amigas solo entendieron algo acerca de que Snape y ella volvían a ser amigos, que James era idiota, cosa que ya había mencionado antes, y que, según ella, estaba celoso.

Phoebe: Lily, dentro de un mes estaremos en los pirineos, solas y con James a muchos kilómetros de distancia. Solo tienes que relajarte y aguantar ese mes más antes de poder liberar tensiones.

Andrew: Y si sabes que Snape y James no pueden verse ni en pintura... ¡Por lo que más quieras! No les acerques o acabarás con dolor de cabeza-añadió exasperada pero Lily no pareció muy de acuerdo con esa recomendación

Lily: Es mi amigo, James no tiene ningún derecho para decidir de quién puedo y no puedo ser amiga.

Andrew¡Por supuesto que no! Pero deja de ser tan orgullosa y piensa un poco. Si no se soportan no les hagas aceptarse mutuamente porque acabarás tú hasta las narices. Te lo digo por experiencia y eso que en mi caso al final acabaron colaborando...

Phoebe: En tu caso eran hermanos, no enemigos declarados-la recordó y Andrew asintió con la cabeza.

Andrew: Además, a ti tampoco te hace mucha gracia esa amiguita nueva que se ha echado James. La buscadora de Hufflepuff, Laura ¿no?-añadió y Lily torció el gesto y se levantó.

Lily: Voy a ver si duermo un poco antes de la cena. Tengo un dolor de cabeza inimaginable.

Algo parecido les pasó a Sirius y a Remus. Ambos estaban en la biblioteca, adelantando deberes ya que se acercaba la próxima luna llena y los exámenes estaban lo suficientemente cerca como para no poder permitirse el lujo de relajarse.
La pluma de Remus rasgaba el papel continuamente, descansando solo cuando el licántropo miraba su libro para comprobar alguna cosa. Al contrario, Sirius solo miraba los libros que volaban por toda la estancia mientras su mente daba vueltas.

Remus: A ver ¿qué demonios te pasa?-preguntó cuando la curiosidad por saber la causa que producía que Sirius estuviera en su mundo, pudo con él. El moreno fijó su vista en él y alzó las cejas sin comprender-. ¿A qué viene que no estés haciendo nada¿Qué te ronda por la cabeza?

Sirius¡Oh! Pues...-se quedó pensativo un momento y luego siguió hablando-. Supón que Phoebe te confiesa que de pequeña estuvo enamorada de un chico y que tú le preguntas de quién pero no te lo cuenta porque le da vergüenza-Remus asintió con la cabeza-. Y al final acaba diciéndote que ese chico fue su único amor-el castaño sonrió pero aun no dijo nada-. No solo no te dice de quién estuvo enamorada en su día sino que además te deja claro que lo que siente por ti no es nada comparado con lo que sintió por ese niñato de 11 años-finalizó indignadísimo.

Remus: No me puedo creer que me estés diciendo eso en serio. ¿No te has dado cuenta de lo que Andrew te estaba diciendo?

Sirius¿Eh¿El qué¿Quién ha nombrado a Andrew? Estamos hablando de un hipotético caso entre Phoebe y tú-le corrigió y su amigo se inclinó hacia él y le dio una colleja.

Remus¡Eres un animal! Y no un perro precisamente, yo diría que te pareces más a un burro-le espetó negando con la cabeza-. Vamos a ver, si ese crío del que Andrew se enamoró cuando tenía once años dice que es su único amor, y todos sabemos que ahora está enamorada de ti. Algo no cuadra, o miente y tiene dos amores y no uno o es el mismo.

Sirius: Entonces...hablaba de...-se quedó embobado mirando hacia la puerta con la sonrisa en la cara. Remus volvió a coger su pluma y miró su pergamino.

Remus: Ya estás tardando en salir de aquí e ir a pedir perdón por burro.

Dicho y hecho. Sirius se levantó y lo más que hizo fue tirar, de mala manera, su pluma a la mochila de Remus y empezar a andar para salir de la biblioteca. Total, los libros que tenía en la mesa y el pergamino que estaba usando se los había prestado Remus.

Sirius¡Ah!-se paró en seco y se giró para mirar a su amigo-. Nadie ha dicho nada de Andrew ¡cretino!-le repitió y después siguió andando hasta que salió de la biblioteca y empezó a correr, esquivando alumnos, por los pasillos.

La necesidad de llegar cuanto antes a la sala común para encontrar a Andrew y comérsela a besos, hizo que su atención disminuyera y se chocase contra James, cayendo ambos al suelo.

James¡¿Y a ti que te pasa¡¿A qué viene que vayas corriendo por los pasillos?!-exclamó incorporándose y frotándose la cadera mientras le miraba con una ceja alzada. Sirius sonrió con expresión infantil mientras se levantaba.

Sirius: Voy a ver a Andrew-dijo como si eso explicase todo y al fijarse en la expresión de mala leche de James su sonrisa desapareció-. ¿Y a ti que te pasa?

James: Que ahora a Lily le ha dado por ser amiga del imbecil de Snape y se supone que yo tengo que aceptarlo ¿lo ves normal?-su amigo se encogió de hombros.

Sirius: Jamás he visto a tu novia como una persona "normal" pero si tenemos en cuenta que tiene un corazón enorme, si. Es normal que le de una segunda oportunidad a Snivellus-razonó aunque no como James esperaba que lo hiciera-. Si te lías con Teresa de Calcuta te arriesgas a estas cosas Prongs-este bufó y se dio la vuelta queriendo alejarse-. ¡Eh¡¿A dónde vas?!

James¡Y a ti que te importa!-dio rienda suelta a toda su mala leche y Sirius, enfadado, le dio alcance con facilidad y le sujetó del brazo.

Sirius: Conmigo no te pongas así. Primero porque no te he hecho nada, me has hecho una pregunta y te he contestado. Y segundo porque sabes que no soporto que te las des de víctima cuando la gente no te dice lo que quieres oír-el de gafas giró la cabeza para huir de la mirada a acusadora de esos dos grandes ojos azules.

James: Suéltame Sirius-ordenó pero no obtuvo lo que deseaba, la mano de su amigo seguía sujetando su brazo-. ¡Qué me sueltes¡Joder!-se las arregló para empujarle y liberarse.

Una gélida mirada se cruzó entre los dos amigos hasta que James volvió a darse la vuelta, dispuesto a alejarse.

Sirius: Te vas con la tal Laura ¿no?

James¿Y a ti que te importa?-musitó deteniéndose.

Sirius: Nada-admitió-. Puedes hacer con tu vida lo que te de la gana, yo solo te advierto que si tú eres libre para pasar todo el tiempo del mundo con esa nueva amiguita tuya entonces no eres quién para reprocharle a Lily que sea amiga de Snape.

James¿Tú también Pad?-se volvió para mirarle, sintiéndose traicionado. Sirius no le entendió-. ¿Tú también te pones en mi contra?

Sirius¡Por favor James¿A qué viene eso de "en tu contra"? Eres mi mejor amigo y me limito a decirte lo que pienso. Esto no es una guerra y lo de a favor o en contra es una tontería que tienes tú en la cabeza. Comprendo que te sentara mal lo del partido porque soy tan competitivo como tú y a mi me pasaría pero esto ya es exagerar. Llevas días sin dirigirnos la palabra, no haces más que discutir con Lily por todo, a mi mira como me estás tratando, lo único que haces es buscar a esa huffie y pasar el día con ella... ¿qué te pasa James?

James: Resulta que Laura es la única que está dispuesta a escucharme. Vosotros lo único que hacéis es juzgarme por todo lo que hago-repuso apretando los labios.

Sirius: En ningún momento has venido a contarme nada ¿qué esperabas¿Qué fuera detrás de ti rogándote que me confiaras tu sufrimiento? Pensaba que me conocías un poco...-ambos se quedaron en silencio. Sirius esperaba, pacientemente, viendo como su amigo se debatía interiormente. Y James no sabía que decir en ese momento, empezaba a pensar que igual si había sido un poco egoísta-. No estoy esperando una disculpa James, solo quiero recuperar a mi mejor amigo.

James: Yo...necesito pensar-susurró derrotado y Sirius asintió. Se dio la vuelta y empezó a andar, en dirección a las escaleras-. Sirius...-le llamó y este se giró lo justo para poder mirarle-. Gracias...hermano-una simple inclinación de cabeza y una sonrisa por parte de Sirius, bastó. La amistad entre ambos era tan fuerte que en ocasiones no se necesitaban las palabras.

Lo vio alejarse escaleras arriba y después empezó a andar de camino al invernadero. Sabía que esa tarde Laura tenía clase de herbología a última hora y le parecía buena idea pasar a recogerla. Hablar con ella le hacía bien porque le proporcionaba un punto de vista objetivo.
Llegó hasta la puerta del invernadero, donde alumnos de Hufflepuff salían con sus libros en los brazos y se le quedaban mirando asombrados, en especial las chicas. Y entonces la vio a lo lejos, caminando hacia la puerta. Iba acompañada de dos amigas con las que hablaba tranquilamente. Sonrió al verle y les hizo a sus amigas un gesto con la cabeza para que les dejaran solos. Después miró a James a los ojos.

Laura: Hola James-le saludó amablemente-. No te ofendas pero empiezo a plantearme seriamente el pedir una orden de alejamiento porque empiezo a pensar que me acosas.

James: Mírala ella que graciosa...-murmuró irónico y ella sonrió orgullosa.

Laura¿Sigues enfadado con tu novia y tus amigos?-preguntó empezando a andar con él siguiéndola los pasos.

James: No estamos enfadados, es solo que me molestan ciertos comentarios y miradas...estoy un poco susceptible, eso es todo-explicó encogiéndose de hombros y ella le miró escéptica-. Bueno, igual con Lily si que estoy enfadado ¡Pero es porque ha decidido que ahora es amiga del imbecil de Snape! Con lo que se le nota a Snape que está loco por ella. ¿Es que no se de cuenta¿No ve que solo quiere separarnos?

Laura¡Eh¡Frena máquina! Tranquilo-dijo asombrada de cuánta rabia impregnaba las palabras del moreno-. Vamos a ver, pensaba que eras mínimamente inteligente. Si Lily quiere ser amiga de Snape, por mucho que él la ame desesperadamente ¡déjala! Tú quedas, delante de Lily, como un novio maravilloso y comprensivo.

James: No es fácil-replicó poniendo un mohín de enfado.

Laura: Platéatelo de otra forma. Imagina que Lily se te acerca y te dice que está celosa de mí, que no quiere que te acerques más...

James¡No es lo mismo¡Tú no estás detrás de mí!-la interrumpió y ella suspiró cansada.

Laura: Era una suposición, James. Lo que intento explicarte es que Lily espera que comprendas que quiera darle una oportunidad a Snape y según lo que me cuentas, esa pelirroja tiene mucho carácter, con lo que no te recomiendo que le lleves la contraria.

James: Hablas como mi madre-comentó sonriendo y ella le dio una colleja.

Laura: Soy más madura que tú y además soy mujer, con lo que más inteligente.

James: No, que seas mujer significa que eres más retorcida, no más inteligente-afirmó y la chica le miró de reojo apretando los labios.

Laura: Pues nada, vete a consultarles tus problemas amorosos a tus amigos...como yo soy retorcida, dudo que pueda ayudarte-apretó el pasó y sonrió al oír como James se arrepentía de sus palabras...Hombres ¡siempre tan predecibles!

James¡No quería decir eso¡Las mujeres sois lo más inteligente que hay sobre la faz de la tierra¡Sin vosotras nuestra vida no tendría sentido!

Laura: Así me gusta, James, vas aprendiendo a tratar a una mujer-concedió entre risas y ambos amigos siguieron su camino hacia el castillo.

A Sirius, esa pequeña disputa con James le había dejado sin la felicidad que desbordaba minutos antes. Recorrió el camino que le quedaba a un paso relajado mientras fijaba la vista en el suelo y pensaba en las palabras que se habían dicho el uno al otro y en las expresiones de James. En parte si que tenía que haber ido antes a ver que le pasaba o si necesitaba ayuda o...hablar... ¡pero es que lo de hablar era cosa de tías¿Desde cuándo su amigo James se había vuelto una señorita remilgada que necesitaba hablar para arreglar sus problemas? Un hombre pega cuatro berridos y, si la ocasión lo precisa, le pega un buen puñetazo en la mandíbula a alguien. Ya está, se acabaron las tensiones y los quebraderos de cabeza. Pues no, ahora a James le daba por hablarlo todo con esa cría... y ¿quién se cree que es esa niña¿Su conciencia?
Decidió que lo mejor que podía hacer era dejar de pensar en el tema, ya que cuanto más lo pensaba más nervioso se ponía y estaba empezando a perder la aparente calma que había mantenido durante la discusión. Y tras tomar esa decisión, suspiró, dijo la contraseña, y atravesó el hueco del retrato de La dama gorda, entrando en la sala común de Gryffindor.
No pudo evitar sonreír como un idiota al verla. Estaba con Phoebe pero ninguna de las dos decía nada, se limitaban a mirar al vacío. Se preguntó en que estarían pensando ambas chicas.
Caminó hasta colocarse detrás del sofá de Andrew y cuando Phoebe le vio se levantó, captando la atención de su amiga.

Andrew¿A dónde vas?-preguntó mirándola con una ceja alzada.

Phoebe: Eh... A ver a Remus, que le echo de menos

Andrew¿Cómo puedes ser tan empalagosa?-preguntó con cansancio y su amiga se encogió de hombros y miró a Sirius, este le guiñó un ojo cuando pasaba junto a él y ella le despeinó el flequillo con la mano mientras se alejaba de la pareja.

Sirius¿Te he dicho alguna vez lo mucho que te quiero?-le preguntó al oído, sobresaltándola.

Andrew¡Idiota¡Qué susto me has dado!-exclamó mientras Sirius daba la vuelta al sofá en el que estaba la chica. La cogió de la mano para levantarla y después se sentó él en el sofá, tirando de ella, de nuevo, para que se sentara sobre su regazo. Ella se sentó pero se quedó rígida y con los brazos cruzados a la altura del pecho.

Sirius¿Sigues enfadada porque soy un zoquete y no me di cuenta de que te referías a mi el otro día?-se inclinó hacia ella hasta colocar la nariz bajo el lóbulo de la oreja de la chica. Ella inclinó la cabeza mientras cerraba los ojos, y suspiró al notar el cosquilleo que le producía la respiración de Sirius.

Andrew: Tengo más que asumido que eres bastante torpe, con lo que no, no estoy enfadada. Es solo que estoy preocupada por Lily y por James-confesó y se giró para poder mirar a Sirius. Él le devolvió la mirada mientras entrelazaba sus manos con las de ella.

Sirius: Si, a mi también me preocupan pero...no podemos hacer nada. Si les conozco bien, lo más seguro es que sigan en el plan en el que están "te perdono me peleo y te vuelvo a perdonar" hasta que se cansen de hacer el idiota.

Andrew: Les vendrá bien estar unos días separados en vacaciones, además así Lily liberará la tensión que tiene acumulada.

Sirius: Eh...si claro-titubeó provocando que Andrew sonriera mientras sus cejas se alzaban con curiosidad.

Andrew¿Y qué vais a hacer vosotros durante esos días?-preguntó con malicia.

Sirius: Teníamos pensado ir a casa de James. Sus padres no estarán y tendremos la casa para nosotros solos. Es una pena que queráis iros a esquiar solas y no os vengáis con nosotros.

Andrew: Si, una auténtica pena, sin duda-coincidió aunque se notaba perfectamente el sarcasmo en su voz-. Por cierto-. Entrecerró ligeramente los ojos mientras con un dedo delineaba la nariz del chico-. ¿Has deducido tú solo lo de que tú fuiste mi gran amor?-preguntó con curiosidad y cuando la yema de su dedo acarició el labio superior de Sirius este habló sin pensar.

Sirius: Que va...me lo ha dicho Remus.

Andrew: Eres lo peor- murmuró con una sonrisa, recostando la cabeza en el pecho de Sirius.

Sirius: Puede...pero tengo lo mejor conmigo-susurró acariciándola el pelo.


Bueno, momento pastelón para terminar el capítulo de hoy ¿qué os parece? Bueno, cambio de tercio en la idea que yo tenía para este fic..os juro que no tenía intención de darle demasiada relevancia al papel de Laura pero la idea de Piofa me gustó más de la cuenta y puede que esta chica tan mona de que hablar.

Voy a por rr:

Diana Prenze: Lily perdona a James cuando están en el vestuario pero no me pareció que esa escena tuviese demasiada relevancia y por eso no la metí. Están un poco pelmas estos dos, la verdad...pero es que necesitaba algo de emoción ahora que las parejitas están todas juntas y les ha tocado a estos dos...es lo que hay. A ver qué pasa en el próximo capítulo y a ver cuánta importancia pueden tener Snape y Laura...chan, chan, chan. Espero que este capítulo también te guste. Un beso.

Lady Zieth: Hola!! Pues si, a mi tampoco me gusta eso de todos happy forever and ever... ¿qué gracia tiene algo así? Pierde toda la emoción! Así que no te preocupes que tendrán todos sus más y sus menos hasta el final del fic. En cuanto a Malfoy, Bella y su influencia en la inocente mente de Regulus...es un tema que me resulta interesante...ahí queda eso XD. Un beso y espero que te guste el chap.

Getta Black: Jajajaja ahí tienes una apuesta...aparecerán los chicos en el mismo sitio al que vayan ellas "de casualidad" o se quedaran en casa de James como tres dulces e inocentes angelitos? Ahhh eso depende de mi retorcida y malvada mente...espérate cualquier cosa ajajaja. Espero que te guste el cap. Un beso!!

Armelle Potter: Venga vale, Remus para ti y Sirius para mi. Reparto justo y todos contentos :-D. James tiene demasiado carácter...digamos que es un poco cabezón, por suerte tiene a Sirius para pararle los pies de vez en cuando. Un beso guapa, espero que te guste el cap.

LauX: "me quedan 31 horas pa ir al musical!!" si pues para lo que vimos casi hubiese sido mejor no haber ido que quieres que te diga...NECESITO UNA DOSIS DE GODINO EN VENA!!! Jajajaja Bueno niña, sigues por aquí dando la murga ehh a ver si vas a enamorar a James y Lily se te va a tirar al cuello! Yo que tu me andaría con cuidado Jajajaja.
No fastidies! Sirius es un amor, es tan simple y tan inocente! Es como Colate jajaja y yo quero uno jops. En fin nena que ara ti veo. Besitos! Te keroo!!

Hayley Cullen: Me quedan 46 días para poder leer eclipse poco a poco va quedando menos para odiar oficialmente a Bella y más a Jacob, que ilusión Jajajaja.
Vamos a ver exagerada de la vida! Que yo os hice sufrir con Sirius y Andrew?? Pero serás mentirosa!! No tuvisteis que aguantar casi nada hasta que los volví a juntar! Sufrir se sufre en Luna Nueva cuando doña Stephanie decide separar a Edward y a Bella. En fin, espero que te guste el chap un besazo!!

Mery M. Potter: No seas tan crítica con Lily, James también se pasa un poco con su obsesión... Realmente en el vestuario no pasa nada. Se perdonan y listo, pero son de estos..."te perdono pero no lo olvido" y James se sigue comportando igual, de ahí la reacción de Lily después del partido. De todas formas es normal que Lily te caiga mal, más que nada porque a uno de los dos lo tenía que pintar un poco "malo" por así decirlo ¿no te parece? En fin, disfruta de este chap pre-vacaciones en la nieve jijiji. Un beso!

Piofa: Has sido mi inspiración! Te lo juro!! Como me gustó la idea de meter a Laura por medio pero no como una relación amor/odio, sino más bien como que James dependa de ella. Ahora tengo que ver como sigo esta historia porque unas vacaciones por ahí en medio, más Laura y Snape metiendo cizaña...no sé, puede salirme algo interesante.
Se a lo que te refieres en cuanto a lo de la inspiración, yo estuve 7 meses sin escribir nada porque no me salía...date un poco de tiempo ya verás como de pronto te da y vuelves a escribir, si te fuerzas no sale nada bueno, te lo digo yo. Un beso y espero que te guste este chap.

Iciar: ¡Ehhh! So desaparecida!! Ande te metes?? Ya me contó Yuki k al final el billete te salió hasta más caro...pero bueno, piensa que es por vernos a nosotras y al moño rubio :D ya verás como eso te anima jajaja. 7 días para Jesucristo juas juas toy atacá te lo juro! Te keroooooo

Carito-potter: Tienes razón, el egoísmo es malo. Remus pa ti PERO SIRIUS ES MÍO!! Jajajaja. El viaje...en el próximo, te lo prometo! Además va a ser un viaje muggle así que puede resultar interesante ver lo que pasa...y lo que se me ocurre XD Disfruta el chap! Un beso!!

Evansgirls: Otra que propone una de merodeadores apareciendo en los Pirineos de casualidad...admitirlo, queréis que haga que Sirius, Remus y James las sigan, no podéis vivir si los separo aunque sean solo cuatro días jajaja. No sé, ya veré como lo hago...igual las siguen, igual no...alguna idea tengo no te creas jijiji disfruta el chap!

ºAbrilº: Joosss me sacas los colores XD que se me da bien?? Bueno...será cosa de la práctica jajaja. Me alegro de que te guste el fic, y espero que te guste también este cap. Un beso!!

clau malfoy: Son hombres...¿qué esperabas¿qué opusieran mucha resistencia? Aunque bueno, lo mismo no se venden por unos besos y al final si que las van a seguir por eso cedieron...o lo mismo les gustó la perspectiva de cuatro días como solteros de nuevo, en casa de James...quién sabe?? Yo lo sé Jajajaja ya lo veréis.
James...está raro, así de simple...tanta competitividad no es sana, te lo digo yo. Espero que te guste el chap!! Un beso!

AniiTa: Bienvenida a mis fics XD me alegro de que te estén gustando...lo cierto es que a mi lo del empalagamiento me gusta pero en su justa medida...el mundo ideal solo existe en la película de Aladdin XD. Espero que este cap también te guste. Un beso!!

Bueno, y hasta aquí por hoy...solo deciros que me quedan 20 rr para llegar a los 200!!! Una humilde servidora pide un poco de ayuda que poner cuatro palabritas no cuesta nada!!! Gracias a todos por leer. Ciao!!