Al llegar al Caldero Chorreante, fueron directamente a la habitación que habían alquilado.
Skull, quien traía consigo una mochila llena de piedras, plantas y raíces de aspecto extraño, puso todo encima de una mesa y lo que al parecer eran pedacitos de mandrágora en un mortero, un poco de alcohol, un mechón de cabello y un extraño liquido rojo, que empezó a mezclar hasta que los pedacitos de mandrágora se volvieron parte total de una pasta grumosa, y mal oliente con un extraño color naranja amarillento.
-¿Qué es eso?-Preguntó Collonelo.
-Es una pócima.-Contestó Skull.
-A si, pues apesta.-Dijo tapándose la nariz.
-Ni modo, el olor es un suave perfume en comparación a la pestilencia que despedirá después de que lo caliente.-Sacó la varita y dijo:"Lacarum Inflamarae", y esa mezcla se calentó rápidamente, y conforme pasaba, un olor podrido se hizo presente.
Todos empezaron a quejarse y a taparse la nariz salvo Skull, luego sirvió esa mezcla en ocho recipientes.
-No, nos vas a hacer tomar eso ¿Verdad?-Preguntó Verde asustado.
-Me temo que si.-Dijo sonriendo sádicamente.
-¡No, soy demasiado joven para morir!-Gritó Fon.
-Que hice para merecer esto.-Chilló Skull.
Pasó y les arrancó un mechón de cabello a cada uno y los hecho en cada vaso.
-¿Qué es eso?-Preguntó Lal.
-Esta poción nos permitirá parecer jóvenes de trece años y pasar inadvertidos en Hogwarts, ya que vamos a empezar el curso en el tercer año.-Le paso a cada uno un vaso y miraron la pasta grumosa, pero al menos ya no olía mal.-Beban, con confianza.
-Si claro, como tú no te vas a morir.-Refunfuño Collonelo.
-Solo bébanlo, por favor.-Skull fue el primero en beber de ese liquido, los demás hacían muecas de asco, hasta que mejor le hicieron caso.
Les empezó a doler el estomago, y después estaban tirados en el piso retorciéndose de dolor.
-¡Cabrón! ¿Qué nos diste?-Gritó Reborn medio agonizante a causa del dolor.
-Dejen de chillar pronto se les va a quitar.- Dijo Skull también retorciéndose de dolor, hasta que después de un rato en vez de parecer adultos, parecían adolescentes.
-Hey mi… mi voz, NOOOOOOOOOOO.-Gritó Reborn, hincado en el suelo al punto de sufrir un colapso nervioso.
-Tienes gallitos.- Exclamó Skull, con una muy marcada sonrisa.
-¡No, mis graves problemas de acné!-Después de lo dicho Colonello empezó a llorar, ya que tenía el rostro lleno de granos.
-No exageres, es un caso de acné leve.- Dijo Skull.
-Si claro, como tú tienes el rostro perfecto.-Dijo enojado.
-¡Mis brackets!, dure años para que me los quitaran, ¿por qué?-Chillaba Verde mientras intentaba quitárselos.
-¡Mis alergias!, ¡Achu!-Estornudo Fon, quien al parecer era alérgico a la mayoría de las cosas.-Lo malo es que necesito un inhalador y no lo tengo.
En cambio, Luce, Viper y Lal, eran chicas completamente normales.
Y Skull entre los chicos era el menos atacado por la madre adolescencia física.
-¡Ah!, que bello día es hoy.-Exclamó feliz.
-Cuando regresemos a nuestra dimensión Skull voy a darte la muerte más lenta y dolorosa que mi retorcida y enferma mente pueda llegar a pensar.-Dijo Reborn con una mano sobre su boca.
-Eso sí regresamos a nuestra dimensión.-Dijo Skull entre risas.
-Imbécil.-Dijeron los cuatro a unísono.
Skull se dirigió a donde Luce y le entrego un collar.
-Aquí esta almacenada el alma de tu futuro hijo o hija, así, no se interrumpirá tu embarazo, como los tiempos entre dimisión fluyen diferente, el tiempo de gestación igual, por eso no te lo debes de quitar nunca.-Le puso el collar.
-Gracias Skull.-Dijo Luce.
-Y ahora, ¿quién quiere cenar?-Preguntó.
-Quiero otro helado.-Exclamó Viper.
-Ok.-Dijo Skull.
-Y Colonello, no te vez tan mal.-Dijo Lal, ente esto el joven de cabellos rubios se sonrojo
-Sinónimo de "Colonello, te vez guapo y me gustas mucho".-Dijo Skull fingiendo la voz de Lal.
-Date por muerto.-Dijeron los dos al mismo tiempo, y corriendo salieron del Caldero Chorreante, para ir a cenar.
