-Síganme.- Dijo Skull a los demás arcobalenos.

-¿A dónde?-Preguntó Reborn sin darle mucha confianza a lo que decía Skull.

-Solo síganme.-Como sabían que Skull no les diría, y que no iba a desistir de llevarlos a donde sea que los iba a llevar, decidieron seguirlo.

Después de unos 10 minutos estaban navegando las aguas que conducían a Hogwarts, Fon, Verde, Lal y Luce estaban en una barca, y Reborn, Colonello, Viper y Skull estaban en otra.

-Esta entrada solo la pueden usar los de primer grado, el director nos dejo usarla porque es nuestro primer y tal vez único año.-Comentó Skull, pero sus compañeros estaban embobados, maravillados por la bella arquitectura del castillo.

Finalmente llegaron al castillo, caminaron junto a los de primer año ya que a diferencia de los demás jóvenes de otros grados, esa noche irían a su respectiva casa.

Al estar frente a la puerta que daba al gran comedor la mujer que los había escoltado desde que habían entrado al castillo que al parecer se llamaba "Maestra McGonagall", detuvo su andar súbitamente, volvió la mirada hacia ellos, era una bruja de edad mediana, era alta, tenía el cabello recogido en un moño, usaba una túnica verde esmeralda y su rostro denotaba severidad, tanto que quitando a Skull y Luce, los demás arcobalenos se sintieron un poco intimidados.

- Bienvenidos a Hogwarts.-Dijo la misteriosa e intimidante maestra.-El banquete de comienzo de año se celebrara dentro de poco, pero antes de que ocupen sus lugares en el gran comedor deberán ser seleccionados para sus casas… la ceremonia de selección es de suma importancia porque mientras estén aquí, su casa en Hogwarts será como su familia ya que tendrán clase con el resto de la casa que les toque, dormirán en el dormitorio de su casa y pasaran el tiempo libre en la sala común de su casa… Las cuatro casas que representan un orgullo para Hogwarts son: Gryffindor, Hufflepuff, Ravenclaw y Slytherin, cada una con su respectiva y noble historia, cada una con sus respectivos y nobles magos y brujas, mientras estén en Hogwarts con cada triunfo conseguirán puntos, cada infracción al reglamento, los quitara, y al final de año la casa con mayor número de puntos será premiada con la copa de la casa, uno de los grandes honores de Hogwarts, espero que todos ustedes sean el orgullo de sus casas.-Miro la puerta un momento.-La ceremonia empezara pronto, volveré en cuanto todo esté listo.

Después de eso la maestra McGonagall abandonó el vestíbulo.

-¿Como nos seleccionaran?-Preguntó Luce intentando imaginarse que clase de prueba les pondrían, cada vez que imaginaba algo, la dificultad aumentaba y con ella los nervios.

-No se ustedes pero yo, ya tengo un plan.-Exclamó Viper con una ancha, muy ancha sonrisa en el rostro.

-Si claro, como tú eres una gran ilusionista.-Dijo sarcástico el mini científico loco que los acompañaba.

-Verde.-Replicó Luce.

-Luce.-Arremedo Verde.

Entonces en el vestíbulo reino un silencio incomodo, la maestra McGonagall había vuelto, fue entonces que entraron al gran comedor, todos los veían, en especial James Potter, Sirius Black, Lucius Malfoy, una joven pelirroja de ojos verdes y una muchacha de cabello negro, ojos negros y piel blanca, que compartía físicamente un poco de similitud con Sirius Black.

Fue entonces que se percataron de que en ese comedor flotaban varias formas humanas, intangibles y frías, esas formas que usualmente se conocen como fantasmas.

-Eso, sí que es nuevo.-Murmuró Colonello.

-Admitamos que hemos estado en lugares más horribles.-Comentó Reborn.

-Lo admito.-Contestó Colonello sin dejar de ver a los fantasmas.

-Hagan una fila enfrente.-Dijo la maestra McGonagall, entonces los demás alumnos obedecieron, los arcobalenos quedaron en un lugar privilegiado, solo dos personas antes que ellos.

Entonces la maestra puso un taburete de cuatro patas en medio, y saco un sombrero viejo, raido y muy sucio, cosa que le daba cierto aire de misterio, fue entonces que en el sombrero se abrió una rasgadura parecida a una boca.

-Objeción eso sí que es nuevo.-Musitó Fon, acto seguido el sombrero empezó a cantar, y para ser un sombrero cantaba bien, muy afinado pero en la mente de Skull pasaban otro tipo de pensamientos:

"-Me dijo lo suficiente, dijo que tu lo mataste.-Dijo Luke, quien estaba sosteniéndose con la mano derecha para no caer al vacío, Darth Vader había cortado su otra mano con su sable de luz.

- No.-Dijo con voz severa.-Yo soy tu padre…-Tan tan tatan tan tatan tan tatan.

-No, eso no es cierto, es imposible.-Dijo Luke con un tono desesperado en su voz.

-Guíate por tus sentimientos y sabrás que es cierto.-Contestó Darth Vader.

-¡No!-Gritó Luke"

Skull no prestó atención a la canción, prefirió recrear la épica escena de "Star Wars" en su mente.

-Arriba la ciencia ficción, si la princesa Leia existiera me casaba con ella.-En este caso, el director Dumbledore, decidió que ellos serian los primeros en ser seleccionados.

-¿Qué?-Preguntó Verde sarcástico sin entender lo que Skull había dicho.

-Nada.-Contestó de golpe un poco sonrojado.

Acto seguido, la maestra McGonagall le hizo una seña a Fon para que se acercara, y Fon con un poco de cautela caminó hacia el taburete, se sentó, y la maestra puso el sombrero sobre su cabeza.

-Mmm… Vaya, vaya…

-Muy buenas noches extraña voz.-Saludo Fon.

-Buenas noches.-Dijo con voz amable.

-¿Quién eres?-Preguntó Fon dentro de su mente.

-Soy el sombrero que esta encima de tu cabeza.-Contestó el sombrero seleccionador.-Solo tú me oyes.

-Está bien, ¿Y qué necesita saber de mi?-Preguntó Fon intentando aligerar el trabajo del sombrero seleccionador.

-Como eres, pero no te preocupes yo me hare cargo, solo relájate.- Exclamó el sombrero.

-Está bien.-Contestó.

-Vaya…

-¿Qué?-Preguntó Fon después de un rato en el que estuvieron en silencio.

-Te gusta trabajar, disfrutas trabajando y eres leal a tus amigos, familia y personalmente a tus ideales.-Dijo el sombrero a Fon.-Entonces te pondré en… ¡HUFFLEPUF!-La casa de Hufflepuf donde residía en espíritu del fraile gordo estalló en aplausos, y Fon caminó hasta la mesa de su respectiva casa.

Acto seguido paso Colonello, se sentó y la maestra puso encima de su cabeza el sombrero seleccionador quien soltó una pequeña risa.

-¿Qué es tan gracioso?-Preguntó sarcástico.

-La manera en la que piensas.- Respondió en sombrero.-Pero determinar tu casa no será tan difícil.

-Tú solo ponme donde ese idiota de Black, para poder romperle la madre por quererle poner la mano encima a Lal.-Exclamó en voz baja sonriendo sádicamente.

-Que coincidencia, pues Gryffindor es la casa en la que te pondré… ¡GYFFINDOR!-Todos en Gryffindor aplaudieron al que se les unía, todos menos Black, quien ya estaba ideando un nuevo plan para infortunar al arcobaleno del pacificador azul.

Después paso Lal.

-¿Sabes?, le gustas a ese joven.-Dijo el sombrero seleccionador.

-S-Solo dime cual es mi casa.-Contestó Lal mientras se sonrojaba un poco.

-También te gusta ¿verdad?-Exclamó.

-¡Dime cual es mi maldita casa ahora, pedazo de tela vieja!-Dijo ya enojada.

-Si insistes… ¡HUFFLEPUF!

Lal se levanto y se fue con una mueca de enojo, la siguiente fue Viper.

-Tendrás que pagarme para que te diga en que casa quedaste.-Exclamó el sombrero.

-¿Y para que un sombrero necesitaría dinero?-Preguntó sin prestarle mucha atención al comentario que había hecho el sombrero seleccionador.

-Rayos, entonces… ¡RAVENCLAW!-Gritó el sombrero pero los jóvenes de la casa de Ravenclaw no estaban aplaudiendo de hecho estaban intimidados por la extraña aura que transmitía la joven, Viper solo fue y se sentó.

La siguiente fue Luce.

-Descuide sombrero seleccionador, ya se cual es mi casa.-Contestó Luce, sonriendo amablemente.

-En ese caso solo tendré que decir en alto el nombre de tu casa… ¡GYFFINDOR!- Luce transmitía lo contrario que Viper y eso agrado a los jóvenes de Gryffindor, quienes la recibieron con aplausos.

El siguiente fue Reborn.

-Ya sea en que casa te pondré…

-Solo ponme en la misma casa que esos idiotas del tren.-Dijo Reborn con un tono un tanto atemorizante en su voz.

-Me dejas terminar, si que llegaron raros este año.-Dijo el sombrero seleccionador.-Para que te calles y no empieces a monologar y a decirme tus sádicos planes de tortura que le harás a James Potter, te diré cuál es tu casa de una vez.

-Ya era hora.-Exclamó Reborn sarcástico.

-¡GRYFFINDOR!-Gritó el sombrero, muy pocos aplaudieron, ya que la cara de pocos amigos y la oscura y peligrosa aura que crecía alrededor de Reborn no lo ayudaba mucho.

El siguiente fue Verde.

-Otro más.-Exclamó el sombrero ya hartó de gente tan extraña.

-Solo dime cual es mi casa, no hagas esperar a una mente de grandes conocimientos como la mía.-Dijo Verde de manera presuntuosa.

-Ok, pero si no quieres que te ponga en la casa que no te corresponde pídemelo por favor.-Ordenó el sombrero.

-Y si me niego.-Contestó desafiante Verde.

-Es muy tu problema…

-Está bien, ¿por favor me dices cual es mi casa?-Preguntó enojado.

-¡RAVENCLAW!

Y los de Ravenclaw lo recibieron entre aplausos y gritos.

Y finalmente paso Skull, quien parecía nervioso, al llegar y sentarse al parecer se había resignado de lo que sea que estuviera pensando, fue entonces que una carcajada lo saco de sus pensamientos.

-Eres peor que tu madre y tu padre juntos.-Dijo el sombrero seleccionador.-Corrijo serás peor que tu madre multiplicada por infinito y tu padre juntos.

-No cites a la estirada de mi madre.-Dijo Skull con un ligero tono de voz irritado.-Sabes que odio a mi familia con cada fibra de mi ser, mi padre es un víbora literalmente, y mi madre es una bruja a la que se le ocurrió la brillante idea de unirme en santo matrimonio con un idiota.

-Lo que digas.-Contestó el sombrero seleccionador.- Por eso te fuiste.

-Sí, ¿Me puedes decir por favor cual es mi casa?-Preguntó Skull sin mostrar sentimiento en su voz.

-¿Seguro?-Preguntó en tono burlesco el sombrero.-Al menos reflejas la más grande característica de tu casa, la ambición, y como cualquier otro ser tu ambicionas libertad, la libertad que tu familia te quito.

- Cállate, no hables de ellos, y dime cual es mi casa-Dijo sarcástico.

-Tu casa es…-Un silencio incomodo reinó para los arcobalenos, Skull parecía un condenado a muerte, cerró los ojos fuertemente mientras esperaba, apretó los dientes en un gestó de tristeza.- Tu casa es… ¡SLYTHERIN!

Skull se levantó del taburete, se dirigió a la mesa y miró con frialdad a los demás jóvenes con los que compartiría el año, ninguno aplaudió solo lo miraban, no le temían pero se sentían perturbados con su presencia como si el realmente encarnara las verdaderas características de un Slytherin o mas aun de una verdadera serpiente.