-¡Ah… Maldición! ...-Exclamó Skull mientras se retorcía de dolor en el suelo.

-Si me prometes que regresaras… dejare de mortificarte.-Dijo aquella mujer, era alta, muy alta, vestida de negro cuello alto, mangas largas, guantes, un velo en la cabeza, corsé y medias, aunque debajo del velo tenía un rostro muy bonito, labios delgados, rasgos finos como sus manos, ojos verdes, piel blanca, cabello negro, cejas delgadas y largas, una mujer guapa y más loca que una chiva.- Piénsalo, si regresas dejara de dolerte, de lo contrario el dolor te volverá loco.

-… ¡Antes muerto!-La nariz empezó a sangrarle por efecto de la maldición Cruciatus.

-¡Expelliarmus!-Dijeron dos voces a unísono, la de Viper y la de Reborn, el hechizo de Viper le quitó la varita y el de Reborn chocó directamente con el cuerpo de la hechicera haciéndola caer y rompiendo el efecto de la maldición sobre Skull.

Colonello y Fon ayudaron a Skull a ponerse de pie pero no podía mantener el equilibrio.

-Cárgalo.-Ordenó Colonello.

-¿Y porque yo?-Preguntó Fon indignado mientras ambos lo dejaban caer.

-Este no es momento para sus estupideces.-Entonces Lal, después de lo dicho tomó al joven en sus brazos.-Eres bastante ligero.

-Ya me lo han dicho antes…-Murmuró con voz cansada.

Estaban punto de correr hacia el castillo cuando escucharon un sonido… alguien estaba aplaudiendo muy sarcásticamente…

-Debo admitir que para ser un montón de mocosos sangre sucia, pudieron hacerme daño, pero no volverá a pasar.

-¡Corran!-Grito Verde y tan rápido como sus piernas se los permitían corrían hacia la entrada.

-Petrificus Totalus.-Entonces Luce dejó de correr y cayó al suelo.- Levicorpus.

-Tiene a Luce.-Grito Reborn, todos dejaron de correr, Luce estaba de cabeza, flotando hacia aquella mujer, entonces su collar cayó.

Unas cuantas lagrimas brotaron del rostro de Luce.

-Arresto momentum-La caída pareció pausarse, el collar lentamente se poso sobre el suelo y Skull quien ahora estaba de pie mantenía un contacto visual con la hechicera antes de correr.

Luce cayó pero Reborn pudo atraparla, en cuanto al collar ella estaba a punto de tomarlo con una de sus manos, pero no contó con que el joven de cabello morado en el último momento se barrió en el suelo y con uno de los pies le golpeo los tobillos, tomó el collar y la hizo caer… otra vez.

Entonces este se levantó y corrió en dirección de los demás arcobalenos pero una mano lo tomó de la tela del pantalón, cayó bocabajo pero se encargo de que el collar no tuviera daño alguno.

-Suéltame.-Empezaron a forcejear pero Skull estaba demasiado débil, así que lanzó el collar hacia Fon, quien con mucha facilidad pudo atraparlo.

-¡No se muevan, no me obliguen a lanzar una maldición de la que él no se pueda librar!-Ahora ella tenía a Skull, y había sacado su varita y la había puesto la en su cuello.

Sonrió con supremacía entonces una escoba, se puso a toda velocidad entre las piernas de ambos sin detener su curso, eso no solo hizo que se elevaran sino también salieron volando sobre esta a toda velocidad con dirección del castillo.

-No eres la única que puede hacer magia sin varita.-Dijo Skull en tono burlón mientras lograba quitarse la varita del cuello, entonces rompieron el vidrio de una de las ventanas de la torre de astronomía.

Además de que la escoba salió volando hacia otro lugar, y habían caído al piso ella había quedado encima de Skull, entonces ambos abrieron los ojos…

-¡Quítate!-Ordenó Skull mientras la empujaba a un lado.- ESTAS GORDA.

Ante lo dicho corrieron por las escaleras pero ella terminó por taclearlo y ambos volvieron a caer.

-Vieja gorda-Entonces volvieron a emprender la persecución, el rostro de la mujer además de tener dos moretones y tres muelas menos, estaba rojo de la furia de que su irrespetuoso hijo(a) le haya dicho gorda, en especial por la rigurosa dieta a la que se había sometido una semana atrás.

Los arcobalenos los vieron bajar por las escaleras, y todos fueron hacia uno de los patios.

Entonces un golpe los saco de su pelea, habían entrado en el rango de acción del sauce boxeador, el cual empezó a repartir golpes a diestra y siniestra.

En uno de los golpes que recibió la madre de Skull, este, la dejo en la entrada de un pasadizo, otro golpe, alcanzó al joven motociclista, que además de chocar con el tronco del sauce y algunas piedras picudas en la base, terminó por caer en la boca del lobo, cerca, muy cerca de ella.

-Chicos… ¡AYUDENME!-Gritó Skull mientras lo llevaban al interior del túnel.

-Desmaius.-Dijo ella antes de dejar al joven inconsciente.

Pero en esos cuerpos, los arcobalenos no resistieron más los golpes del sauce boxeador.

-¡Skull!-Gritó Reborn mientras se levantaba de golpe, ahora estaba en una cama, estaba en la enfermería junto a los demás.

-Ya despertaste.-Exclamó Colonello.

Entonces la maestra McGonagall quien prácticamente entró a la enfermería corriendo terminó siendo regañada por madame Pomfrey.

-Esa no es forma de entrar a la enfermería, además si quieres hablar con ellos tendrás que esperar, aun no están del todo bien, tratar sus heridas y mantener el encantamiento que Albus les puso no es tan sencillo.

-Pe- pero Poppy-Exclamó Minerva como exclama cualquier niño regañado.

Después de algunas horas sus heridas habían sanado, salieron de la enfermería antes de que la maestra McGonagall pudiera hablarles y se dirigieron al gran comedor.

-Ustedes por la güera esa.-Dijo Reborn a Verde, Viper, y Colonello, indicando a Lucius quien estaba hablando con Narcissa y Belatrix.-Nosotros por el cuatro ojos y el perro sarnoso.-Dijo a Lal y Luce, aunque Luce lo ignoró.

-Hey, miren quien está aquí.-Dijo James burlonamente, antes de recibir un puñetazo por parte de joven mafioso.- ¡¿Qué te pasa?!

-Yo soy el que debería preguntar eso, y más te vale que me respondas ya o encontraran tu asqueroso cadáver la sala común de Gryffindor…

-Responderte que.-Exclamó James enfadado.

-¿Cómo fue que ella encontró a Skull?-Preguntó Reborn, entonces se percató que uno de ellos caminaba "discretamente" a la puerta del gran comedor.

-Verdimillious.-Dijo Lal, mientras movía su varita en dirección de ese joven, entonces salió una nube de gas verde y entre esa nube unas cuantas chispas que terminaron por darle una fuerte descarga eléctrica y lo dejaron tendido en el piso, entonces se percataron que era nada más y nada menos que Sirius Black.-Yo que tu no me movería.

Reborn y compañía se llevaron a dos jóvenes del gran comedor, Sirius y Lucius (quien también había querido escapar)…

-¿Qué crees que nos hagan?-Preguntó Sirius.

-Solo un… interrogatorio.-Respondió Viper.

-Cuando mi padre se entere de esto…

-Cuando tu padre se entere, pequeña escoria Malfoy, ya estaremos muy, muy lejos.-Dijo Colonello.