Aquí vengo de nuevo, con el cuarto cap de "El grabado del lincho", espero k sea de vuestro agrado ;)

Sore-Chan: Tranquila XD que habrá muertes de sobra jajajaja. Me alegro de que te gusta, y aquí tienes el nuevo cap.

Kida Hori: JAJAJAJA ya llegaran las muertes, paciencia. Me alegro de que te guste, y disfruta del cap.

AnikaSukino 5d: ¿Ahorcarlos? *risa malvada* algo mucho peor les pasará…Me alegro de que te guste y aquí tienes el nuevo cap :D

"QUE PAISAJE TAN ENTRAÑABLE:

LOS CUERVOS HACIENDO NIDOS EN LAS CALAVERAS RESQUEBRAJADAS"

Laxus se acercó lentamente hacia Natsu, dándole unas cachetadas en el moflete, provocándole y haciendo que su puño se cerrase con fuerza.

-He dicho que nosotros somos los culpables de que tu hermana vaya a pasar los próximos 40 años de su vida entre rejas- Rió Laxus, haciendo que Natsu levantara su mirada, más que enfadado.

-Voy a…- Las palabras de Natsu fueron consumidas, por un cuchillo que sostenía Laxus, el cual pasaba por delante de la cara del pelirrosa, vacilándole.

-Con éste mismo cuchillo me gustaría atravesar su carne, y mandarla a la tumba, como hiciste tu con Gajeel- Replicó Laxus, haciendo que Natsu moviera los ojos de un lado a otro, siguiendo con la mirada al cuchillo que supuestamente a esos dos energúmenos les gustaría clavar en la delicada carne de su hermana. Otra vez, no podía moverse. "¡MIERDA, NO! ¡OTRA VEZ NO!" pensó Natsu, haciendo un esfuerzo por no caer en ésa sensación que lo carcomía, y que finalmente, derrotó a su parte racional.

.

Una sonrisa psicópata se dibujó en la boca de Natsu, repitiendo el inicio del asesinato de Gajeel.

.

-Es verdad, quizás la muerte de Gajeel fue demasiado aburrida… ¿Qué os parece la idea de que os saque los ojos de las cuencas, y después de estar un rato sufriendo, os reviente la cabeza con una maza? Sí, sin duda será una muerte mucho más sangrienta y divertida- Rió Natsu, mostrando de nuevo su personalidad asesina y psicópata. Laxus se fue alejando a pasos cortos de Natsu, el cual lo miró fijamente, con esos ojos que lo mataban por dentro. Unos ojos que marcaban la más profunda locura y que parecían matarle con la mente. Jellal izo lo mismo.

-No escapéis, solo escribiré vuestros nombres en el grabado del lincho- Gritó Natsu, haciendo que los ocho hermanos de Levy se agacharan, asustados.

-¡OS REVENTARÉ EL CRÁNEO EN UN BAÑO DE SANGRE!- Entonces Natsu empezó a correr detrás de unos despavoridos y traumatizados Jellal y Laxus.

.

Finalmente llegaron a la cocina, una cocina impecable y brillante. La fiesta de Levy seguía muy lejos de la cocina, ya que no había nadie y la casa era muy grande (a parte de que tenía dos pisos) Varias bebidas alcohólicas estaban puestas en fila, y Laxus no dudó en coger una botella de Vodka, y usar a Jellal como señuelo, provocando que Natsu le cogiera la cabeza y se la reventara contra el pico de la mesa de la cocina, llenando todo de sangre y riendo a modo de enfermo mental. Entonces se dirigió a Laxus, y en un movimiento rápido, éste le reventó la botella de Vodka en la cabeza. La imagen era terrorífica: Un Natsu sonriente y con semblante feliz, medio atontado por el golpe, sangrando, y con el Vodka chorreándole la ropa.

-Mierda- Laxus corrió rumbo al segundo piso, dónde tampoco había nadie, perseguido por un Natsu desenfrenado, aunque dolorido por el botellazo.

.

Finalmente, llegaron al cuarto de baño, un cuarto de baño impecable y brillante. Laxus cerró la puerta y puso una pequeña mesa que había en el baño en la puerta, bloqueando la entrada. La puerta estaba cediendo ante la fuerza de Natsu. Tenia que pensar en algo, y rápido. Entonces miró a un bote de lejía que había en uno de los cajones, lo cogió y se rebuscó el bolsillo, rezando.

-SÍ. Cabrón, prepárate- Laxus había tenido suerte, tenía un porro y un mechero en el bolsillo, y el mechero le iba a salvar la vida…Quizás. Natsu entró, descontrolado, y arrancó de cuajo una barra de vidrio que se usaba como posa-toallas, para usarla como arma.

.

Entonces, Laxus vertió un chorro de Lejía en la cabeza de Natsu mezclándolo con el alcohol. Y cogió el mechero, dejando horrorizado a Natsu.

-Sayonara, capullo- Entonces Laxus prendió fuego a Natsu, pero éste, mientras ardía y sufría, sin querer reventó la cabeza de Laxus contra la pared del baño con la barra, tintando toda la inmaculada pared con los sesos esparcidos del rubio. Tanta sangre solo la podía haber esparcido un loco como Natsu.

Entonces, Natsu salió del baño corriendo y se precipitó por la barandilla del segundo piso, cayendo en plena fiesta, y haciendo que todos se alertaran.

-NATSU, HIJO- Fue lo último que oyó el pelirrosa (la voz de su madre) antes de perder el conocimiento.

Cuando Natsu se despertó…

Natsu abrió sus ojos verdes, y forzó la vista y la mente para posicionarse en el tiempo y el espacio: estaba en un hospital, y al parecer tenía todo el cuerpo vendado (de arriba a abajo). Pequeños y traumáticos trozos de memoria venían a su mente, pero había muchas lagunas: No se acordaba de muchas cosas de lo que había hecho. Entonces, su madre irrumpió en la sala, muy feliz y corrió a abrazar a su aún vendado hijo.

-Hijo, estás bien, menos mal- Se preocupó su madre. Entonces desvió la mirada.

-Gracias por cuidar de mi hijo en mi ausencia, es muy buena persona- Natsu giró la cabeza para ver quien había cuidado de él. Se encontró con la cara de Gray, quien izo un gesto de "no ha sido nada".

-Al fin y al cabo soy el psicólogo de su hijo, tengo que cuidarlo- Afirmó, haciendo sonreír a Natsu bajo sus vendas. La madre del pelirrosa volvió a mirarlo.

-No tienen suficientes pruebas de que Lucy matara a Gajeel, a si que la van a dejar libre, mañana viene a verte, cariño- Natsu estalló en felicidad, con una sonrisa que le deshizo de cualquier carga emocional, y asintió.

Al día siguiente...

-¡NATSU, HERMANO!- Lucy, prácticamente se tiró encima de su hermano, abrazándolo.

-Lucy…- Natsu lloraba, pero lloraba de felicidad. Gray y sus padres los miraban felices.

-Creí que no te volvería a ver hasta dentro de cuarenta años…- añadió el pelirrosa, abrazando fraternalmente a su hermana.

-Bueno…- Dijo el médico.

-Ya te puedes quitar las vendas, Natsu, ya estás bien- Por fin, todo volvía a su normalidad, de cómo nunca tendría que haber salido.

.

Natsu se quitó rápidamente las vendas y miró contento a sus familiares, aunque estos pusieron una cara de impresión increíble, y una lágrima se resbaló por la mejilla de Lucy. ¿Qué demonios pasaba ahora, era felicidad? Lucy se llevó sus manos a la boca.

.

-Natsu, tu cara…- Pronunció su madre, apuntándolo con un dedo tembloroso.

.

Natsu corrió a ver su cara al espejo del cuarto del baño. Era…horrorosa, putrefacta, vomitiva. Debido a las quemaduras y ácido de la lejía, su piel facial había adoptado un color blanco nieve, con algunos toques de quemaduras que afeaban aún más el conjunto. Los ojos estaban bordeados por una quemadura que prácticamente le había consumido los parpados, y sus labios estaban resquebrajados y rojos por el fuego y el calor. Lucy corrió a Natsu y se abrazó a él, llorando en su regazo.

-Perdóname, es todo culpa mía, si yo no hubiera sido tan cobarde con Gajeel, nada de esto te hubiera pasado. Esto debe ser una pesadilla, es todo culpa mía Natsu, ¡yo te he hecho esto! ¡Por favor, mátame, me lo merezco!- Natsu tenía el rostro ensombrecido. Entonces un dolor fortísimo en el estómago lo mataba por dentro. Esta vez era muy, muy, muy fuerte. Aunque su cuerpo no se podía mover. Estaba pasando de nuevo, pero mucho peor.

-Lucy, gracias- Natsu sonrió, dejando ver un rostro que izo que Lucy estuviera de nuevo al borde del llanto. Su mirada su sonrisa, su rostro. Era terrorífico, horroroso, psicótico.

De repente Natsu empezó a reír sin poder parar.

-Gracias por darme el rostro más bello del mundo- Solo fue una simple frase, pero lo dijo en un tono y con una mirada en la que solo un loco lo diría. Simplemente…ese rostro daba a Lucy ganas de gritar. Natsu se había convertido completamente en un loco, que se reía de su propia desgracia.

CONTINUARÁ…

Espero k os haya gustado REVIEWS PLS BYE!