Los personajes aquí presentados no son de mi autoría, sino de la maravillosa mente de Hiro Mashima utilizando un argumento estúpido basado en los libros sosos que solía leer de niña escritos por Stephenie Meyer.

-¿Fernandes dijiste?- inquirí sin alejar mi vista de aquel muchacho de cabello azul.

-Así es-respondió Cana-la bajita sonriente de cabello azul es Levy, el alto bronceado junto a ella que parece querer asesinar a todos es Gajeel, los otros dos son Juvia y Gray-Bisca hizo una mueca cuando Cana mencionó a Juvia- y por último está Jellal, es el de pelo azul con cara de sufrido, el que parece que le clavan un lápiz por la espalda-.Y efectivamente, el mencionado tenía una cara como si algo le produjera asco. Cierto, lo que apestaba era la carne sorpresa de la cafetería. Puaj.

-Jellal-repetí aquel misterioso nombre, hermoso, una sinfonía aparecía en mi cabeza al solo pensar en ese nombre...Jellal, Jellal, Jellal.

-No os ilusionéis-dijo Bisca-viven juntos, y están juntos-.

-¿Todos son hermanos?-

-Nop-me explicó Wendy-Bueno, algo así. Son los hijos adoptivos de la doctora Fernandes y su esposo, Juvia y Gajeel son los mellizos Lockser, sobrinos de Polyuska, ella los adoptó cuando quedaron huérfanos a corta edad. Los otros tres, Gray, Jellal y Levy son simples huérfanos con un poco de suerte... Los Fernandes son realmente ricos-Wendy alzó las cejas al decir lo último-.

-Eso no cambia el hecho deque haya incesto en esa familia: Juvia con Gray, Levy y Gajeel. Son familia y deben respetar ese hecho-.

-Pero Bisca, no tienen lazos sanguíneos-repuso Wendy-no son parientes ni nada-.

-¿Y qué?-dijo Bisca-se nota a leguas que Makorov es un pervertido amante del Wincest entre Sam y Dean, no me extrañaría que fueran un sucio fan del amor entre los hermanos Kagamine-.

-¡Bisca! ¡Cómo te atreves a hablar así de la respetable familia de la doctora Fernandes!-dijo un muchacho de cabello largo y piel bronceada que se acercaba a nuestra mesa. Le dio un profundo beso a Bisca en la coronilla y se sentó junto a ella.

-Él es Alzack, pareja de Bisca-me explicó Wendy presentando a recién llegado.

-Mucho gusto, tú debes ser Titania-me dijo sonriendo el muchacho.

-Solo Erza-dije ruborizada y molesta. Odiaba que me dijeran así.

Mientras los demás en mi mesa comían, yo contemplaba a la mesa con los cinco guapos muchachos, casi no hablaban, solo se limitaban a jugar con la poca comida que tenían. En verdad eran bellos, su ropa estaba a la moda, su cabello era precioso, su rostro, tenían la nariz perfecta, ojos grandes y brillantes, y Jellal... Jellal, Jellal, Jellal... Sentí deseos de llamarlo, de que él me llamara... Erza...

Mi fantasía fue interrumpida cuando la mirada de la mujer que respondía al nombre de Juvia fue posada en mí. Me veía con desdén y entrecerrando los ojos, la forma en la que me observaba me hizo sentir pequeñita y sin valor. De pronto sus ojos se posaron en otro lado, seguí su mirar y noté que miraba a Bisca con rivalidad, la de cabello verde la veía de igual manera. Me pregunté por qué tanta rivalidad entre ellas, también cuando Wendy mencionó a la hija Fernandes, Bisca se puso así. Juvia susurró algo a regañadientes, tal vez una frase, o tal vez una sola palabra, no pareció decir algo mayor a tres sílabas. Incluso pasó por mi mente lo que pudo haber dicho, que en realidad sería una completa estúpidez… "Drip drip drop".

Mientras ellas seguían con su guerra de miradas, yo posé mis ojos sobre Jellal Fernandes. Era hermoso, más que todos sus hermanos. No era posible, no llevaba ni tres horas en el colegio y ya me sentía atraída así por un muchacho, pero su forma de mirarme era tan… ¡Esperen! ¡¿De verdad me estaba viendo?!. Sacudí la cabeza tratándome de sacar a ese chico de la mente…

-No te ilusiones-me aconsejó Cana al ver donde tenía yo puesta mi mirada-No le hace caso a nadie, ni a mí, ni a Wendy, ni a Bisca-el nombre de la peliverde lo dijo acompañado de una sonrisa sonsacarrona. La muchacha fulminó con la mirada a Cana.

-No me ilusiono, solo trato de conocer a la gente de la cafetería al menos por sus rostros-mentí volteando a ver a todos girando mi cabeza de manera mecánica, Alberona negó con la cabeza.

-Sé lo que te digo-.

Acabó la hora del almuerzo y me dirigí a clase, la única que fue conmigo era Wendy.

-Oye, ¿qué hay entre Bisca y Juvia?-inquirí chismosa.

-Oh, no es nada, solo que desde el día en el que ambas pisaron el mismo suelo se odian-respondió la Marvell con naturalidad. Marvell. Su apellido sí que era cool.

-¿Cómo es eso?-pregunté confundida.

-Bueno, los Fernandes llegaron hace 3 años, tengo entendido que los Lockser y Levy tienen 17, Jellal y Gray tienen 18-.

-¿Y eso qué?-dije en busca de más información, lo que Wendy respondía no era de mucha ayuda.

-Bueno, cuando llegaron eran muy jóvenes aún, Juvia es más joven que Bisca, por lo que tiene más oportunidades-.

Ok, ahora sí estaba confundida.

-¿Cómo coño es eso?-dije acomodando mis libros bajo mi brazo.

-Hablo de que muchos de los chances de "triunfar" que Bisca tenía, Juvia se los robó: certámenes de belleza, ferias de ciencias, reconocimientos escolares, Gray… Desde que los Fernandes entraron en la secundaria, Bisca los ha tratado de superar a todos, especialmente a Juvia. Y helos aquí 3 años después en preparatoria, sigue tratándo de ser mejor que ellos-Wendy suspiró

-¿Dijiste acaso que Gray también? Pensé que le gustaba Jellal-dije con ciertos celos. No por Gray, sino por su "hermano".

-Ajám, al saber que los cinco eran hermanos, nunca pensamos que fueran adoptivos. La pequeña Bisca de 15 años se esforzaba en llamar la atención de ambos Fernandes, especialmente de Gray, hasta que un día Bisca se le acercó a Gray con unos chocolates en la cafetería de secundaria, entonces le robó un beso al que creíamos era su hermano; como supondrás, fue todo un escándalo en el colegio, incluso en la ciudad-.

Oh, santa mierda.

-Ahí fue cuando la familia completa intervino y explicó el origen de los niños, que eran adoptados y todo ese rollo mareador. Si estás interesada en Gray, al igual que Bisca, solo te digo que Juvia es muuuy celosa-.

-¿Pero Alzack?-inquirí.

-A Alzack le costó un cojón conquistar a Bisca. Ellos están juntos desde hace medio año, tengo entendido, y sí, están enamorados y mucho, pero Bisca no perdona que Juvia le gane en todo.

-¿Qué hay de Levy?-.

-¿Levy? ¡Vaya! Ella es una monada. Es la personita más dulce del mundo, y la más sociable de su familia; si la saludas a pesar de no conocerla, ella te regresará el saludo con una sonrisa-parecía que a Wendy le agradaba la pequeña de los Fernandes.

-Y… ¿Jellal?-inquirí tratando de ocultar mi timidez, mi rostro se ruborizó al pronunciar su nombre.

-Mmm, lo que se podría decir de un patán de instituto. No le hace caso a ninguna chica, no sale del círculo social de sus hermanos, buen cuerpo, linda sonrisa, cabello de ensueño, buen auto…-¿Jellal tenía auto? ¿Uno bueno? No me había dado cuenta de que había estacionamiento en el colegio.

-Wow-dije con falso asombro.

-Y esa cicatriz en su ojo derecho es tan… Pero bueno, no es mi tipo, no soy su tipo...-.

Cuando me di cuenta, ya habían pasado cinco minutos desde que nuestra clase había comenzado, así que preferí ir a perder el tiempo al descuidado jardín de la escuela.

Me recosté en el pasto y decidí ver las nubes, ya había dejado de llover desde hace un buen rato y la verdad me castraba estar en un feo edificio tanto tiempo. En mi escuela de Crocus salía cada vez que podía con el pretexto de que iría al baño o algo así. De pequeña era claustrofóbica si no mal recuerdo.

Mientras holgazaneaba en el jardín a pesar de que los maestros alcahuetes me veían, escuché una voz masculina jodidamente sensual.

-Gajeel, yo… Tengo que estar fuera por unos días-.

-¿Por qué? ¿Qué cojones te sucede, Jellal?-.

Mierda, la voz era de Jellal, y… ¿Iba a salir?

-Yo… No puedo estar más aquí, no por un tiempo-la voz del apuesto muchacho sonaba preocupada.

-Debes decirme la razón, tienes que avisarle a los demás, a Levy, a Makorov…-.

-No tengo por qué darle explicaciones a esos-escupió Jellal. Me escondí un poco más entre los arbustos con tal de escuchar el chisme completo-Yo... No sé qué hacer-.

La forma en la que Jellal hablaba me angustiaba por alguna extraña razón.

-Está bien-dijo Gajeel alzando las manos como si se ridiera-tú decides qué hacer con tu jodida existencia-.

Jellal abandonó el jardín para ingresar al edificio, Gajeel permaneció fuera en el jardín cerca de donde yo me encontraba. Se acercó y yo fingí que no escuché nada y que tiraba mis libros, él caminó hacia el senderoque estaba al lado de mí y al ver mis cuadernos en elmsuelo, se acomidió a levantarlos. Me los entregó sin decir palabra alguna.

-Gracias-dije amablemente. Gajeel me fulminó con la mirada, casi como si yo tuviera la culpa dequensu hermano quisiera marcharse. Me encojí levemente de hombros y decidí entrar a clase.

Bueeeeno. Aquí esta el segundo capítulo de mi fanfic. Tuvo un final muy mediocre, sí, pero no estaba muy inspirada; les prometo que en el siguiente se responderán respuestas, surgirán preguntas y principalmente habrá mucha comedia y clichés estúpidos. Gracias por leerme, chavos, pero quiero reviews :c Les mando un besototote :*