Disclaimer: Naruto no me pertenece u.u...
Advertencia: Este capítulo contiene lemon. No me hago responsable por la persona que lo encuentre ofensivo, ustedes decidieron seguir leyendo...
'Bad Boy'
Sasuke
Solté un bufido al verla irse corriendo. Llevaba rato siguiéndola, viendo su 'espalda'. Esa 'espalda' que me daban deseos de apretar.
Había entrado en la catedral. Qué chiquilla molesta. Pero no podría escapar tan fácil de mi.
Una parte de mi me decía que debía dejarlo ya, que ya había experimentado con ella, que la dejara en paz y buscara otra. Pero la otra parte gritaba por ella, me exigía que la hiciera mía de nuevo. Tal y como lo hice aquella vez en el baño.
Miré la enorme puerta de madera y la empuje para poder pasar. Una vez dentro, miré a mi alrededor. Estaba seguro de que había entrado allí.
Suspiré y avancé con paso ligero mientras miraba entre los asientos. ¿Dónde diablos estaba?
Giré, rápidamente, al escuchar algo golpear y un leve quejido. Ahí estaba. Observé como se abría la puerta del confesionario y se cerraba ágilmente. La tenía en mis manos.
Me acerqué y abrí la puerta raudamente. Allí estaba. Tan frágil, tan indefensa, tan... Sakura.
-Sakura- Dije mirándola fijamente. Ella me devolvía la mirada incomoda y... ¿desafiante? Interesante. ¿Pensaba retarme?
No se movió un solo centímetro cuando yo entré y cerré detrás de mi. Seguía sentada en ese banco. La falda tableada, escocesa, le cubría hasta sobre la rodilla, dejándome una amplia vista de sus torneadas piernas, las botas negras contrastaban de una manera exquisita con la blusa blanca y tenía el cabello recogido en dos pequeñas coletas.
¡Demonios! ¿Por qué tenía que ser así de tentadora?
Respiraba agitada. Imaginé que se debía al esfuerzo que había dado al huir de mi, o por los nervios.
-S...Sasuke-kun...- Dijo, y un suspiro escapó de sus labios. No podía contenerme mas. Debía ser mía. ¡YA!
Di dos pasos cortos al frente y ya estaba pegado a ella. Su calor me enloquecía. Sentía su aliento entrecortado contra mi pecho. Su respiración agitada mecía levemente mi camiseta estremeciéndome.
Sin retenerme un solo instante, la sujete del mentón y la acerqué a mi, besándola.
Noté como ella había dejado de respirar, sobresaltada. Luego, cuando pareció reaccionar, intentó apartarme.
Demonios. Cuánto más se resistía, más la deseaba.
Si, había estado deseándola estos días que me evitó.
La deseé desde la primera vez que la vi, y mas cuando notaba como miraba hacia otro lado cuando yo estaba cerca.
-Sakura...- Dije apartándome para observarla. Pude darme cuenta del brillo de sus ojos verdes. Sus labios hinchados, a causa de la ferocidad de mi beso, me incitaban a besarlos de nuevo. Su piel de porcelana, suave, esperando ser tocada por mis dedos, mis labios.
Bufé al recordar donde nos encontrábamos, pero no me importó. La necesidad era mas fuerte. Necesitaba tener a Sakura, necesitaba que su cabello acariciara mi cuerpo, que sus labios correspondieran mis besos, que sus manos devolvieran mis caricias.
Corté los escasos centímetros que separaban nuestros cuerpos y volví a besarla mientras dejaba que mis manos acariciaran su cuerpo por sobre la ropa.
La sentí soltar un quejido en mis labios cuando mi mano derecha apretó uno de sus pechos.
-Sa...Sasuke-Kun... detente por favor- Me susurró, agitada, cuando me aparté. –Es...esto está mal...- Me dijo posando sus manos en mi pecho para alejarme, pero me resistí.
-No te niegues... se que también lo deseas...- Dije, sobrante. –Me deseas...- Afirme susurrando en su oído, sonriendo cuando la sentí estremecerse entre mis brazos.
-Pero...- Intentó objetar, pero la callé besándola de nuevo.
-Eres... molesta...- Dije en un tono bajo, como en toda aquella conversación que habíamos llevado. Ella permaneció callada, mirándome.
Sus manos seguían posadas en mi pecho, rozando el algodón de mi remera.
Podía ver la inseguridad en sus ojos, y estaba matándome. ¿Por qué tenía que ser tan frágil?
Me hacía sentir como un monstruo aprovechador.
Un monstruo aprovechador al que no le importaba aprovecharse de su frágil e inocente victima.
Sonreí contento con mis reflexiones y me fijé en ella.
-Sakura...- Susurré para luego ocultar mi rostro en su cuello para besarlo y darle pequeños mordiscos. –¿Qué tiene de malo? Tu me deseas, yo te deseo... por eso... déjate llevar.- Agregué mientras mi mano derecha volvía a apretar su pecho, para luego viajar por debajo de la blusa, acariciando su espalda.
Sonreí complacido al escucharla soltar un suspiro. Ya la tenía donde quería.
Mi zurda acariciaba su pierna derecha mientras la besaba. Su piel era tan suave, como seda.
Mis dedos siguieron explorando su piel, hasta encontrarme con la tela de la falda, por lo que me detuve a jugar un rato con ella mientras me acomodaba sin dejar de saborear sus labios.
Me detuve al sentir que daba un pequeño respingo, cuando mi mano izquierda pasó por debajo de la falda.
-Relájate...- Le susurré en el oído, para luego besarle el contorno de la oreja mientras mis manos seguían paseando.
-S...Sasuke-kun...- Dijo en un tono, que interpreté como impaciencia, deseo. La besé de nuevo y sentí como correspondía. Había comenzado a dejarse llevar.
Sonreí de lado y comencé a deslizar, con lentitud, sus bragas, dejando que mis dedos jugaran con el elástico de ésta.
Mi mano derecha, se había abierto el paso, con agilidad, en su pecho. Había soltado el prendedor del sostén y ahora jugaba con sus senos. Apretándolos, acariciándolos.
¡Demonios! Era irresistible.
Ella se acomodó sin dejar de besarme, soltando pequeños gemidos cuando la acariciaba.
Me quedé un momento inmóvil, mirando el pequeño espacio, buscando una manera para estar mas cómodo. Sentía como el cuerpo me hormigueaba y comenzaba a entumecerme.
Fue allí, cuando ella también se puso de pie y me abrazo por el cuello besándome.
"Mph... no puede resistirse..." Me dije mentalmente, divertido. Satisfecho con aquella reacción, mientras ella se colgaba de mi para abrazarme con sus piernas, logrando que perdiera el equilibrio y cayera sentado sobre el banquillo donde ella estaba con anterioridad.
Luego de un momento, ambos nos sobresaltamos al escuchar a alguien sentarse en la cabina de al lado, para luego escuchar la voz del cura.
¡Diablos! ¡Rayos! ¡Demonios!
-Aquí estoy hijo mío... confiésate tranquilo...- Dijo él con serenidad, a lo que me contuve para reír, mientras le tapaba la boca a Sakura para que no hiciera un solo ruido. Obviamente, sin dejar de acariciarla.
Al parecer, aquel sujeto no se había dado cuenta de nada. Esa pequeña ventanilla en la que solo había un hueco muy enrejado para que pudiera verle la cara era la que me distanciaba de ese sujeto.
-Padre...- Dije en un suspiro, mientras Sakura me miraba atónita. –Absuélvame porque he pecado.- Agregué.
-Dios perdona todo hijo mío... dime... ¿cuál es tu pecado?- Dijo el cura con calma.
-No respeto los lugares Sagrados, padre. Soy... soy un pecador.- Comenté con un fingido tono de arrepentimiento. Estaba disfrutando todo aquello. Sentía la adrenalina en mis venas y la excitación me estaba matando.
-Tranquilo hijo- Susurró el al tiempo que Sakura soltaba un gruñido ante mis caricias. No iba a detenerme, me gustaba.
-Padre... soy un pecador... hago actos impuros en los lugares sagrados.- Dije mientras soltaba los botones de la blusa de Sakura.
-Calma...- Musitó el hombre –Si estás arrepentido de tus actos... no es necesario pedir disculpas a Dios... él va a perdonarte.- Agregó hablando de su 'Dios' como si fuera gran cosa. ¡Bah! –Solo debes rezar y orar para que estén en paz...- Culminó dándome a entender que solo debía decir una sarta de estupideces para quedar a mano con su 'Dios'.
-Si padre...- Dije mordiéndome el labio inferior, para no reírme, mientras jugaba con el pecho de Sakura quien entrecerraba los ojos, por el placer. –Si no le molesta... me gustaría quedarme aquí a reflexionar un poco...- Agregué, a lo que el cura aceptó y luego se marchó cerrando la ventanilla.
Sonreí satisfecho y miré a la peli-rosa.
-¿Dónde habíamos quedado?- Dije mientras le descubría la boca con calma.
-¿Te das cuenta de lo que hiciste? ¡Es un cura!- Se quejó, hablándome por lo bajo. No pude evitar reír pesadamente.
-¿Y?... ¿le mentí acaso?- Le pregunté, a lo que ella se quedó callada. Sin más continué con nuestro 'juego', acabando por deshacerme de toda su ropa, para luego dejar que ella hiciera lo mismo con la mía.
Sentándola en mis piernas, le besé el cuello y luego los hombros mientras la escuchaba soltar pequeños suspiros.
Luego, la acomodé para que estuviera frente a frente conmigo y le besé el pecho, jugando con sus pezones.
-Sasuke-Kun...- Se quejó ella por lo bajo, tirando la cabeza hacia atrás. Adoraba ver como me suplicaba.
Sin más preámbulo, suspiré y la sujeté de la cadera para luego pegarla mas a mí cuerpo.
Miré como ella se sujetaba de mis hombros para poder enderezarse un poco y acabar por sentarse sobre 'mi', consiguiendo que la penetrara. No pudo contener un leve gruñido. Al parecer había sentido dolor, o alguna incomodidad, que luego pudo solucionar al acomodarse, meciéndose levemente.
Despacio se apretó contra mi pecho, pasando ambos brazos alrededor de mi cuello, obligándome a estrecharla también. Noté como intentaba llegar al suelo con los pies y me incliné un poco para ayudarla. Ella pronto se sostuvo con la punta de los pies y comenzó a subir y bajar, apoyándose en ellos. Era un movimiento lento, pero exquisito. Yo continué aferrándome más y más, pues esta vez la que se movía sobre mi sexo era ella y la sensación...era increíble.
"Quizás debiéramos hacerlo siempre en la Iglesia" pensé yo, cuando ella aceleró los pequeños saltos que dábamos y apretó aún más su pecho contra mi torso, oprimiendo sus senos de una manera irresistible. De alguna manera me las arreglé para separarme un poco de ella y besarle con impaciencia los pequeños óvalos rosados, intentando calmar un poco de todo el calor que sentía. Ella se mordía los labios para no gemir y yo adoraba ese gesto. Yo por mi parte lamía y relamía sus pechos hasta que sentí como clavaba sus uñas en mi cuello.
Ahogamos un suspiro conjunto. Habíamos alcanzado el éxtasis una vez más.
N/A: BIEN!! ¿Qué les pareció este capitulo? Les confieso xD que pensaba alargar un poco más el momento de subirlo, ¿por qué? No, vergüenza no. Sino por el hecho de que pensaba en lo ofensivo que podrían encontrarlo algunos. XD por eso la aclaración al comienzo.
Como sea. Si llegaron hasta acá, es porque leyeron todo el capitulo.
Bueno, ya saben como hacerme saber si gustó o no...(R.E.V.I.E.W.)
Suerte!!
MaeryxPungirl
