SENTIMIENTOS PROBLEMATICOS

Los personajes no son míos pertenecen a Masashi Kishimoto.

Recuerdos∞

∞Presente∞

Capítulo 10:

"Me quieres, te quiero"

Se separaron lentamente del largo contacto, Shikamaru se sentía excelente, Hinata, bueno ella, sentía algo de culpa, Shikamaru le sonrió encantadoramente y nuevamente terminaba con la distancia que los separaba…

-E-espera-dijo Hinata, volteando su rostro, el Nara se separó de ella, sentándose a un lado-Tengo, tengo que decirte algo.

-Te escucho-giro para poder mirar su perfil, noto lo nerviosa que la chica se encontraba, tomo su mano entre las suyas infundiéndole confianza, la chica se sonrojo un poco, girando para quedar de frente a Shikamaru, tenía que decírselo a la cara, no era momento de ser cobarde.

-Yo, yo no sé si merezca, tu cariño-la mirada de Shikamaru era de completa calma, se le veía feliz, como si sus palabras no lo desconcertaran, eso la ponía nerviosa por lo que tuvo que desviar su mirada, para lograr poder continuar-yo, yo, creo que te he traicionado-dijo con dificultad temiendo lo que Shikamaru pudiera decir.

-¿Por qué lo dices?-estaba completamente tranquilo, lo que la chica tenía que decirle, él ya lo había escuchado, pero sabía que era importante que ella se desahogara.

-Yo me enamore de ti, antes de irme a la misión yo conocía lo que siento por ti-dijo con más seguridad, aunque en su voz la culpa estaba presente al igual que el miedo-un par de días antes de que me marchara, te vi besando a Temari, así que pensé que salías con ella y yo no quise interferir en tu felicidad.

-Yo nunca he salido con Temari-esa parte de la historia no la conocía, ahora sabía que no se había equivocado con respecto al sentir de Hinata, eso lo hacía sentir aún más feliz, feliz de poder estar con ella.

-Lo sé, la Hokague me lo dijo-sonrió con algo de amargura- solo que algo tarde-hizo una pausa para tomar valor, sabía que al contar eso quizás perdería el cariño de Shikamaru- yo mentí sobre Itachi, el seguía con vida, comencé a sentir algo por él, y él se enamoró de mí, por lo que nos dimos una oportunidad, regresaríamos a Konoha, solo para despedirnos, después comenzaríamos de nuevo los dos juntos, pero él murió-el rostro de Hinata se hundió en penumbras, la tristeza se colocó en sus facciones, de pronto sintió algo cálido rodeando su cuerpo, Shikamaru la abrazaba…

-No te preocupes por nada Hinata, está en el pasado, no me has traicionado de ninguna forma-beso su cabello y cerro sus ojos disfrutando de la cercanía de la chica.

-Yo no te lo he dicho todo-se le escuchaba demasiado nerviosa, Shikamaru sabía lo que le diría, le dolía tener que volver a escucharlo, pero era necesario- yo, yo- el aire le faltaba, ya no era solo timidez, era miedo al rechazo-Itachi-kun y yo, bueno, nosotros, hicimos el…

-Shh, por favor no lo digas, por favor-él le silencio y la apretó más a su cuerpo, ella sabía que le causaba sufrimiento y eso le dolía.

-Por favor, perdóname, por favor-la Hyuga suplicaba, ya no importaba el rechazo, solo quería que él no sufriera por su culpa.

-Te quiero Hinata, solo eso importa, el pasado no, no te preocupes más.

El silencio se hizo presente, con el la calma y la esperanza.

Shikamaru se separó de ella, se levantó y ayudo a Hinata a ponerse de pie, la miro con ternura y dijo…

-Me prometiste que cuando volvieras tendríamos una cita-le sonrió, uso su sonrisa Nara, la más encantadora que Hinata había visto.

-Etto… y ¿Cuándo será?-la muchacha estaba sonrojada, pero con una sonrisa sincera en los labios.

-Te parece ahora mismo.

-Claro, Shikamaru-kun.

-Ven-dijo tomándola de la mano, entrelazando sus dedos, se dirigían a la aldea, todo el camino lo recorrieron de esa forma, hasta quedar frente a la barbacoa, entraron, pidieron suficiente comida y hablaron, Hinata le conto lo de Madara, Shikamaru le hablo sobre la boda de Naruto, ese tema ya era pasado de dolor olvidado para Hinata, él la hacía reír bástate, pues la boda había tenido sus accidentes, terminaron con la comida, el cielo ya se encontraba estrellado cuando salieron de local, la aldea se encontraba llena de vida, Hinata tomo la mano de Shikamaru y dieron un recorrido por la aldea topándose con una animada rubia que iba colgada del brazo de cierto Uchiha con el cual Hinata tenía un asunto pendiente.

-Shikamaru-grito la rubia y saludaba a su amigo con la mano libre.

-Hola Ino-dijo con tono de "Chica problemática"-Sasuke-el simple saludo para el Uchiha, que fue respondido con un movimiento de cabeza.

-Hola Hinata, ¿Cuándo has vuelto de la misión?

-Ayer por la noche Ino-san-dijo amable Hinata, la hiperactiva rubia noto que su compañero de equipo tenía a Hinata de la mano, su curiosidad creció, tenía que preguntarle, pero no enfrente de Hinata, de seguro se desmaya y mucho menos enfrente de Sasuke, lo amaba pero tenía que admitir que tenía mal carácter.

-Shikamaru me acompañas, tengo que comprar algo en esta tienda-dijo con gran alegría la mujer.

-Pero-dijo rascándose la nuca el muchacho en señal de fastidio.

-Pero nada, te necesito ¿me negaras tu ayuda?-dijo mientras lo tomaba del brazo y lo jalaba adentro de la tienda.

-Tsk, problemática-mascullo el Nara que no opuso mayor resistencia a el jaloneo de su amiga, afuera de la tienda, frente a una vitrina de cristal que dejaba ver tanto de afuera como de adentro, quedaron Sasuke y Hinata…

-Etto… U-Uchiha-san-el ojinegro dirijo su mirada hacia Hinata, dándole a entender que lo escuchaba- yo, etto… tengo algo que darle.

-Hmp-no era que le interesara mucho, pero si había una chica que le agradara en Konoha, era Hinata, nunca lo fastidio con acoso, y en pocas palabras no es molesta.

-Bueno yo…- los ojos del chico se abrieron con sorpresa, jamás lo hubiera imaginado, la chica rodeaba su cuerpo con sus brazos, no podía mirar sus rostro pues lo tenía sobre su hombro, la sensación fue extraña, sintió un calor familiar, como si la chica no fuera la que lo abrazara, sino alguien más cercano, inundado por ese sentir, coloco sus manos sobre los brazos de la chica, correspondiendo al abrazo y cerró los ojos disfrutando del contacto, el abrazo no fue ni corto ni largo, duro solo el tiempo preciso, se separaron sin sentir ninguna incomodidad, tampoco preguntaron nada, el Uchiha sabía de Itachi, no era ningún tonto, sabía que ese abrazo había sido mandado por él, sabía que no quería volver y lo respetaba, por esa razón las preguntas fueron innecesarias.

-Gracias-sin ningún esfuerzo el moreno agradeció, agradecía que ella también respetara la decisión de su hermano y no lo obligara a volver en esa misión que trataron de ocultarle, pero que descubrió, ¿Por qué no hizo nada?, fácil, respetaba las decisiones de su hermano.

-No hay nada que agradecer-le sonrió sinceramente, comprendió que él sabía de su hermano y lo admiro por no actuar de forma egoísta y dejar a Itachi tomar sus propias decisiones.

El silencio entre ellos no era incomodo, pero Hinata decidió romperlo…

-¿Cuándo se casaran?

-En un par de meses.

.

.

..

Al mismo tiempo, pero dentro del local, Shikamaru era bombardeado con múltiples preguntas por parte de su amiga…

-¿Shikamaru, desde cuándo?

-¿Desde cuándo qué?-su tono era de molestia, su amiga sí que era problemática.

-Ya Shika, sabes de que hablo, tú y Hinata-la rubia hablaba en tono pícaro, ella se encontraba de espaldas a la vitrina de cristal pero Shikamaru estaba de frente, pudo ver el abrazo entre ellos he inevitablemente sintió esa molesta sensación de celos, de posesión, con esa furia contesto…

-Es mi novia-dijo de forma simple, definitivamente cuando se trataba de Hinata no podía pensar con claridad.

-Ah! Que bien Shikamaru, que emocionante- la rubia estaba demasiado emocionada.

-Ya basta, por favor no lo digas a todo el mundo, aun no hablo con su padre, así que si puedes, que creo que será bastante difícil, no lo digas a todo el mundo.

-Sí, sí, está bien, está bien, guardare tu secreto-la rubia tomo del brazo a Shikamaru arrastrándolo a fuera del local.

-Listo- dijo emocionada Ino, mientras se colgaba del brazo de Sasuke y soltaba a Shikamaru.

-Hmp, hasta luego Hinata, Nara.

-Hasta luego Uchiha-san, Ino-san.

-Adiós Hinata-la rubia arrastraba a su prometido por las calles de Konoha mientras se despedía con un ademan de su mano.

Sin dirigirle la palabra Shikamaru comenzó con su camino, sorprendiendo a Hinata…

-Espera Shikamaru-la joven le dio alcance y lo miro un poco sorprendida, por su cambio de actitud-Etto… ¿Estas molesto?

-No, no lo estoy-dijo deteniéndose y rascándose la nuca como cansado con el mismo.

-Etto…-la chica abrazo a Shikamaru del cuello, sorprendiéndolo-muchas gracias, por este día me la pase muy bien-se iba a separar de él Nara, pero él la tomo de la cintura y la apego a su cuerpo en un gesto algo posesivo.

-Hinata, por favor no abraces a nadie más, me vuelvo un estúpido cuando abrazas a alguien más.

-Shikamaru…

-No sé qué me sucede-su tono era el habitual despreocupado de siempre-pero no pienso muy bien cuando alguien se acerca a ti.

La muchacha deshizo un poco el abrazo y tomo el rostro de Shikamaru entre sus manos…

-Yo te quiero Shikamaru, no debes tener duda de ello-le sonrió tiernamente y volvió a abrasarlo.

-Hinata, definitivamente eres la mujer menos problemática que conozco-se separó de ella, la miro fijamente, tomo sus manos-Hyuga Hinata, tengo algo que proponerle-ella asintió, se encontraba sonrojada-sé que es un poco inesperado, pero te quiero y quiero pedirte que seas mi compañera, en misiones ninja para demostrarnos, lo mucho que confiamos el uno en el otro, en los problemas, para que ambos los resolvamos y encontremos un refugio al cual llegar, yo quiero ser tu refugio y refugiarme en ti, en la situaciones buenas para mirar tus ojos sonrientes y sonreír contigo, sonreír por ti, quiero que estés a mi lado todos los días y así poder ver tu sonrisa, escuchar tu suave voz todo el tiempo, poder conocer tu sabiduría cuando necesite palabras de aliento, sentir tu piel, poder tocarla cada vez que lo necesite, cada vez que tú lo necesites, me quieres, yo te quiero y quiero que estés conmigo, solo confirma lo que mi mente ha pensado, confírmame que me quieres, así como yo imagino o sorpréndeme, dime que me quieres aún más que eso, si no lo haces simplemente no digas nada, no mates mis sueños, permíteme quedarme en la esperanza.

-Shikamaru, me encantaría, pero yo no sé, no sé si, bueno, ¿no te importa lo que hice en el pasado?-tal vez su respuesta fue poca, para semejante poema generando por la brillante mente del Nara, pero su impresión ha sido tan grande, que solo puede pensar en el pasado, en lo que hizo, en las posibles consecuencias.

-Hinata no me importa lo que haya pasado antes, te quiero, ¿me quieres?

-Claro que te quiero-pero aquí esta Shikamaru, su valiente héroe, el que la quiere a pesar de todo, el que la ama, ahora mismo, en el único momento que importa, el presente

-Entonces ¿aceptas?

-Si Shikamaru-kun- y como negarse, si su corazón late por él, se desboca y se calma al oír su voz, si con él se siente más grande, más fuerte, más segura, más poderosa, simplemente más de lo mejor, más amada que en cualquier momento, con él está completa.

Shikamaru cerro la distancia que había entre sus rostro sellando la promesa de amor con un beso, se separaron haciendo el tiempo del beso duradero, la tomo de la mano y se dirigieron a la mansión Hyuga, sumergidos en un cómodo silencio.

Al llegar haya, la servidumbre esperaba a la muchacha, en la puerta principal, Ko la miraba, sus labios se volvieron una sonrisa al verla, la expresión de Hinata se puso más animosa de lo que estaba.

-Hinata-sama, que gusto tenerla de vuelta-con una reverencia, su querido Ko le da la bienvenida a la chica.

-Ko, que gusto verte, te he extrañado-el hombre, levanto la vista y no pudo evitar sentirse incomodo al notar, por primera vez, la presencia de Shikamaru, que clase de Ninja distraído era, su incomodidad aumento al ver que traía a su pequeña Hinata-sama de la mano, y la expresión de su rostro era la de un hombre enamorado.

-Nara-san-dijo he hizo otra reverencia.

-Buenas noches Ko-ahora sí que se sentía sorprendido, lo que el amor hace, es la primera vez que Nara Shikamaru, el más flojo ninja de la historia de Konoha, le respondía con algo más que un "aja" o algo parecido, a un saludo de cortesía.

-Etto… Shikamaru, ¿quieres pasar?, preparare un té o lo que gustes tomar-ofreció la peli-azul, con un sonrojo candoroso en las mejillas.

-Claro Hinata, un té estaría excelente-el tono galante de Shikamaru, confirmó las sospechas de Ko, le agradeció al cielo pero sobre todo a él Nara, por curar a la amable Hinata, por quererla, ese joven le agradaba desde ya, por ser capaz de sacarle de la cabeza a, él ninja número uno en sorprender a la gente, empezaba a creer que lo amaría por siempre y que ella se convertiría en una sacerdotisa o alguna otra especie de mujer pura, dedicada a Kami.

Ambos entraron, el joven Nara espero, en una cocina tradicional por Hinata, que preparaba un té, suspiro con fastidio, a él sí que le gustaba mirarla cuando cocinaba, ver sus movimientos elegantes, sus formas delicadas, su cabello siguiéndola a todas partes como un manto protector, su concentración y toda su perfección, pensar en todo aquello no ayudaba, por un impulso, y haciendo algo demasiado raro en él, sin pensar se dirigió para haya, se la encontró estirándose para colocar un frasco con lo que supuso era té, no llevaba su chamarra, lo cual agradeció, se ve tan hermosa sin chamarra, la miro desde la lejanía de la puerta, esperando el momento en el que ella se diera cuenta de su presencia, suspiro sin ser consiente y por fin Hinata se giró para verle.

-Shikamaru-kun, ya casi está listo-la muchacha le sonrió de oreja a oreja.

-No importa, solo quería verte, me gusta verte cocinar.

-Shikamaru-kun-la voz de ella se volvió soñadora, prácticamente un suspiro.

-Hinata, ¿ya te había dicho cuanto te extrañe?-su voz era sexy y juguetona.

-No lo recuerdo-la tímida Hinata le seguía el juego con su habitual inocencia.

-Pues te extrañe mucho, no podía dejar de pensar en ti, te pensaba todo el tiempo.-Shikamaru ya se encontraba a escasos centímetros de Hinata, ambos tenían una mirada enamorada, sus bocas estaban cerca, los brazos de él en la cintura de ella, la joven agarrada a su cuello, sabía bien que en cuanto él la besara sus piernas temblarían, la tierra se estremecería y necesitaría algo de lo cual sostenerse…

-Mmm, mmm…-alguien se aclaraba la garganta sonoramente, para llamar la atención de los muchachos, el sonrojo de Hinata se fue por completo, se puso pálida, conocía esa voz, la había escuchado toda la vida por lo menos una vez al día.

-Nara aléjate, ahora-la voz de ultratumba de Hiashi Hyuga, estremeció al moreno, pero hizo como si nada pasara, se alejó, solo un poco, de forma lenta y delicada, pero Hinata no actuó del mismo modo, ella sí que se paralizo del miedo.

-Señor, buenas noches, lamento si mi presencia le incomoda, pero ahora puedo aprovechar para informarle algo-la voz de él Nara era despreocupada, cosa difícil hablando con semejante personaje.

-Buenas noches Nara, no me incomoda tu presencia, me incomoda lo cerca que estas de mi hija-¿celos, Hiashi?, pues sí, claro que sí, es un padre, sí, ha sido demasiado duro con ella, pero eso no impide que la ame, por lo tanto los celos son una reacción completamente normal.

-Señor, quiero pedirle su permiso para que Hinata sea mi novia, ella ya me ha dado el sí, solo quiero que usted lo apruebe, para que Hinata se siente más cómoda, de cualquier forma si se niega, sabe que encontrare la forma para verla, aún sin su permiso.

-¿Es una amenaza?-Hiashi se escucha extrañamente divertido, pareciera que cree que esta bromeando.

-Claro que no-el Nara le responde con una sonrisa de confianza.

-No podría negarme a tal relación, eres un joven listo, un ninja respetable y sobre todo mi hija te quiere, solo te pido un favor, no se porten tan cariñosos cuando yo esté presente o te daré un golpe junken directo en el hombro o en la rodilla para que te retuerzas del dolor-cualquier atisbo de sonrisa se borró del rostro del Nara dejando a su paso una expresión parecida al miedo, tomo como nota mental, mantener la distancia con su chica en la presencia de Hiashi-y Nara, no es una amenaza-el chico dio un paso lejos de Hinata, dando a entender, que lo hará sin rechistar.

-Padre, ¿Cómo ta ha ido en la misión?-pregunto Hinata un poco más aliviada por obtener la aprobación de su padre.

-Muy bien, veo que tú ya estás bien, que ahora eres más fuerte, no me he equivocado contigo, en fin, solo quiero dormir, espero y respetes tu hogar y mi presencia, confió en ti-el rostro de Hinata, se puso solemne, lleno de orgullo, Shikamaru se quedó admirándola, viendo una faceta que no conocía de ella, viéndola disfrutar el ser reconocida, por las personas que quiere, ahora nunca olvidara festejarle todos sus logros por más pequeños que sean, para poder ver en ella esa mirada en muchas ocasiones.

Con una reverencia el monarca de los Hyuga se retira.

-Shikamaru-kun-Hinata se lanza a los brazos del moreno, con una gran sonrisa.

-Salió bien, ahora tu eres mi chica oficialmente y ante todo el mundo.

-Eres muy valiente.

-Por ti, soy cualquier cosa.

-Te quiero Shikamaru.

-Te quiero Hinata, como nunca he querido-Shikamaru, toma el rostro de Hinata entre sus manos y la besa castamente en los labios, respetando la confianza otorgada por Hiashi.

-Shikamaru, el té está listo-Hinata se separa de él y sirve un poco del líquido en dos tazas.

-¿Quisieras, ir mañana a mi casa?, me gustaría presentarte a mi madre y a mi padre, sé que es problemático y todo eso, pero quiero que te conozcan.

-Claro, yo también quiero conocerlos mejor.

Esa noche, hablaron por largo tiempo, se rieron, opinaron y decidieron que estaban completamente enamorados, sin embargo en el corazón de Hinata aún latía la culpa, él era demasiado bueno y aún existía una esperanza de que Itachi estuviera con vida, "Itachi-kun, entenderá", ese pensamiento la alivio un poco, pero una idea le había estado dando vueltas, y si ahora estaba embarazada, no podría obligar a Shikamaru a cuidar al pequeño, y perderlo sería muy difícil.

-Adiós Hinata, tengo que irme-Shikamaru le saco de sus torturantes pensamientos, al ponerse de pie, se había perdido de todo, ya era bastante noche, tal vez más de la una de la mañana.

-Entiendo, debes de ir con cuidado-estaban en la puerta, mirándose, la verdad ninguno tenía ganas de separarse del otro.

-Hinata, te voy a extrañar mucho.

-Pero me veras mañana.

-Quisiera verte todo el tiempo.

-Algún día será así.

-Mañana veremos a Asuma, me toca cuidarlo.

-Genial, hace mucho que no lo veo.

-Él también te extraño mucho, me preguntaba por ti cada vez que le tocaba un baño, por alguna razón le divierte que tú lo bañes-los dos rieron al recordar a un Asuma desnudo por toda la casa.

-Eso es porque siempre le dejo hacer lo que quiera-Hinata hablaba aún entre risas.

-Hasta mañana-Shikamaru se acerca a Hinata y la abraza, como si se la quisiera llevar, besa su frente y se marcha, en una nube y un puf.

-Hasta mañana, Shikamaru-kun-Hinata le dijo al viento, con los ojos cerrados, para mantener el recuerdo de su amado que ya se había marchado.

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Notas: Lamento la tardanza, no hay excusa, ya tenía este capítulo desde hace mucho, pero estaba pasando por una etapa de sequía en cuanto a inspiración y la verdad es que no quedaba contenta con él, sentía que le faltaba el toque de cursi poesía, pero mi cerebro se rehidrato y surgieron las palabras como en una fuente y pues ya, siento que no quedo tan mal, pero ustedes son los jueces, como siempre espero que haya sido de su agrado, que opinen, critiquen constructivamente y/o aconsejen, es importante para mí.

GRACIAS POR LOS REVIEWS A LOS CAPITULOS ANTERIORES, ME HECHIZA LEERLOS, HACEN QUE MI CEREBRO SE PONGA FELIZ…

Y SOBRE TODO…

GRACIAS POR LEER…

TIENE UN LUGAR MUY EXCLUSIVO EN MI ALMA, SON SENCILLAMENTE EXCELSOS, ME INSPRAN A CONTINUAR SOÑANDO…