SENTIMIENTOS PROBLEMATICOS
Los personajes no son míos pertenecen a Masashi Kishimoto.
Este capítulo se lee escuchando "See You Soon" de "Coldplay"
∞Recuerdos∞
∞Presente∞
Capítulo 13:
"Después de la calma…"
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-Shh-coloco un dedo sobre sus labios-yo amare a este ser-coloco una mano en su vientre-como una extensión de ti, lo amare con la misma fuerza con la que te amo a ti…porque no importa lo demás, yo los protegeré con mi vida y aun a costa de ella-saco una pequeña caja del bolsillo de su pantalón, Hinata lo miraba dudosa, no podía sentirse feliz, no podía, vio que Shikamaru se arrodillaba, tembló, no quería que él le propusiera aquello, no podría negarse, no quería negarse, pero tampoco sabía si él lo hacía por verdadero amor, sabía que la amaba, pero llevaban tan poco tiempo juntos que no estaba segura de que en el futuro funcionara.
-Hyuga Hinata-se aclaró la garganta y tomo aire- siempre había creído que el amor era un sentimiento problemático, hasta que te conocí, contigo he aprendido que amar es sencillo, a tu lado el amor me sabe tan bien, se siente natural, se siente tranquilo y divertido, amarte a ti es para mí un privilegio, es algo que disfruto, amarte a ti es hermoso, y ahora no concibo mi vida sin ti a mi lado, sin ti siendo feliz por mi causa, porque es lo único que yo deseo, hacerte feliz, así que-hizo una pausa, miro a Hinata a los ojos, le regalo una sonrisa y estuvo seguro de lo que iba a pedirle, no tenía miedo alguno-¿Quieres pasar el resto de tu vida a mi lado?-Hinata estiro su mano, estaba tan emocionada que la voz se le había marchado, de alguna forma que ninguno de los dos recordaba, el anillo estuvo en el dedo de Hinata, se abrazaron y celebraron, lloraron, se rieron, fueron felices, sin importar el mañana, sin importarles el pasado.
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-Señor, estoy aquí para pedir su aprobación y bendición para nuestro matrimonio-después del silencioso sí que Hinata le había dado en la calle, fueron inmediatamente a hablar con los padres de Shikamaru y después todos juntos fueron a hablar con Hiashi, la madre de Shikamaru no entendía porque tanta prisa con el asunto, sin embargo, tenía sus sospechas.
-¿Cuándo piensan casarse?-la cara de Hiashi estaba completamente seria, apenas se enteraba de su noviazgo y ahora ya querían casarse.
-Lo antes posible-Shikamaru respondió antes que cualquiera-pensamos en algo sencillo-tomo la mano de Hinata, ella sonrió, después de la euforia del momento de la petición, su sonrisa no se veía muy convencida.
-¿Hinata, quieres de verdad casarte con este hombre?-su padre le hablo con amabilidad, como si quisiera convencerla de que se quedara con él.
-Bueno-dudo un momento-cuando estoy con Shikamaru yo me siento feliz, me siento segura, como si nada malo pudiera pasarme, me vuelvo más valiente-miro a Shikamaru, él le sonrió-Si padre, lo que deseo es casarme con él-no miraba a su papá, solo lo miraba a él.
-Entonces que así sea, tienen mi permiso y mi bendición, pueden casarse, solo díganme la fecha para que organice absolutamente todo-se puso de pie, tenía una sobria y pequeña sonrisa en el rostro, su hija supo que eso era lo más que había visto sonreír a su padre, Hiashi supo que su hija por fin seria completamente feliz, sin miedo a verse débil y aunque era un hombre que no se llevaba por sentimentalismos, abrazó a su hija, en silencio le dio su bendición y le deseo la mejor de las suertes.
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El tiempo había pasado a una velocidad vertiginosa, un día estaba pidiendo matrimonio y ahora ya solo faltaban 24 horas para que se casara, estaba por llegar a la mansión Hyuga, esos tres semanas había hablado menos que nada con ella, entre tantas cosas habían estado juntos pero nunca estaban solos, así que pasarían tiempo de calidad, sabía que tenían que hablar sobe el embarazo antes de que se casaran, tenía que aclarar cualquier duda que Hinata tuviera en mente
Cuando llego a la mansión ella ya estaba afuera, esperándolo.
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Todo paso tan rápido, estaban hablando tranquilamente, con mucha calma, sobre mañana, sobre la comida, estaba a punto de sacar el tema del bebe cuando se desplomo, corrió tan rápido al hospital con ella en brazos, que por un momento creyó que no tacaba el suelo, ahora estaba en la sala de espera, Ino la estaba atendiendo, lo que le brindaba cierta tranquilidad, esperaba que solo fueran nervios por el día de mañana.
Ino salió, su rostro se veía serio, eso lo puso alerta.
-¿Cómo están?-la voz le salió desesperada, Ino puso una mano en su hombro buscando transmitirle calma.
-Delicados-lo miro a los ojos, esa simple palabra logro ponerlo blanco-Hinata tiene un embarazo de alto riesgo, no debe de estresarse, no debe de hacer ningún esfuerzo, su matriz es débil, cualquier cosa podría hacer que lo perdiera, como hoy por ejemplo, ¿Por cuánto tiempo caminaron?.
-Alrededor de 15 minutos solamente-se oía asustado, quería entrar y verla, decirle que el la cuidaría.
-Bueno, pues entonces no puede hacer siquiera eso, sé que mañana es la boda, trata de que descanse lo más que se pueda, van a estar bien Shikamaru, solamente no puede esforzarse-le sonrió animadamente-y pon mejor cara o vas a preocuparla-la chica continuo con su camino, el tomo un respiro antes de entrar a la habitación.
Abrió la puerta con lentitud, ella estaba en la cama, una mano en su vientre, la otra en su corazón, se veía preocupada, él tenía que ser el fuerte, él tenía que ser quien le diera paz.
-Hinata-fue lo único que pudo decir, se arrodillo junto a su cama, le tomo la mano y beso sus mejillas, no podía detener su llanto.
-Shikamaru, tranquilo, estamos bien, solo necesito descansar-el alzó la vista y la vio sonreírle-¿qué tan difícil puede ser eso?
-Yo voy a cuidarlos-ambos sonrieron y después de muchos días, pudieron besarse, besarse enserio.
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Esa mañana Ino, Tenten, Kurenai, Sakura y Hanabi, irrumpieron en su habitación, la bañaron con un montón de líquidos distintos, sin darle tiempo a su pudor, la vistieron con un traje de novia al estilo occidental, le pusieron unas zapatillas bastante cómodas, Ino y Tsunade decidieron que era lo mejor debido a su situación, le hicieron un elaborado peinado y maquillaron suavemente su rostro, cuando se vio en el espejo, casi no pudo reconocerse, se veía brillante, se veía preciosa.
La boda se haría toda en los territorios Nara, cerca de su nueva casa, todo sería estilo occidental, su padre la tenía tomada por el brazo y esperaban las notas musicales que indicaban su entrada, Ino le había dado unas pastillas para que se sintiera relajada, por lo que los nervios normales, en un día como ese, para ella eran nulos, camino con seguridad hasta el altar, dijeron sus votos, se hicieron promesas y cerraron todo aquello con un beso.
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Había saludado a muchas personas, había recibido muchos abrazos, trataba de no esforzarse, Shikamaru le dijo que después de su primer baile se irían a descansar a su nuevo hogar.
La tarde llego, el presentador anuncio el momento de "el primer baile", Shikamaru no le había querido decir que canción había escogido, había dicho que aunque fuera problemático quería sorprenderla, él se puso de pie y la ayudo a levantarse, ese momento la preocupaba, ella bailaba terriblemente mal, se pararon en el centro de la pista, una guitarra comenzó a sonar, muy suavemente.
-Yo te guiare-la levanto del piso con facilidad y la coloco sobre sus pies, ella le sonrió agradecida, la canción era muy suave, hermosa, See You Soon, era una de sus canciones favoritas, se sintió transportada a otro lugar, se sintió dichosa, fuerte, amada.
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Caminaron hasta su nueva casa, estaba muy cerca de donde era la fiesta, a diez minutos caminado a paso normal, sin embargo iban muy despacio y se hicieron media hora, Shikamaru no quería que Hinata se esforzara ni un poco, se detuvieron antes de entrar a su nueva casa, Shikamaru la miro dubitativo un instante.
-Es de buena suerte que te cargue al entrar a nuestro nuevo hogar-no la miraba a ella, se sentía algo tonto diciendo aquello.
-Claro Shikamaru-se miraron, no sabían cómo empezar, hacia algo de frio y como ambientación musical se escuchaban solamente los grillos, Shikamaru dio un paso hacia a ella y estiro sus brazos, esperaba que Hinata continuara porque se estaba sintiendo verdaderamente incómodo, aún estaban lejos el uno del otro, ella camino la distancia que faltaba, sentía miedo, pero busco la mirada de Shikamaru y se sintió segura, no dejo de mirarlo ni un instante, lo abrazo por el cuello, se quedó esperando por mucho tiempo a que el la cargara, pero él estaba como en otro mundo, ella se rio suavemente.
-Shikamaru, ahora pasa tu mano derecha por detrás de mis rodillas y con la otra sostenme de la cintura-le hablaba muy suave, ese momento, en la oscuridad, con el cómo su única fuente de calor, tan perdido que ella tenía que volverse su guía, ese momento le había parecido perfecto, sentir sus brazos, su aliento, la textura de sus manos, respirar su esencia, se sentía embriagada, en ese instante tan íntimo y sin fallas, no tuvo más miedo, ya no sintió ninguna duda, había tomado la decisión correcta.
Hizo justamente lo que ella le indico, se sentía tan ansioso de ella que no podía pensar claramente, porque aunque quisiera hacerle el amor, no podría, tenía que concentrarse, tenía que contenerse, camino lentamente con ella en brazos, era tan ligera que le costó nada abrir la puerta, se dirigió hasta la alcoba, en un camino mudo de deseo y amor, sus ojos no se habían despegado un instante, la coloco en la cama, sentada, comenzó a deshacerle el peinado, una vez que libero todo su cabello la recostó completamente en la cama, se sentó a sus pies, ninguno decía nada, le retiro con extremo cuidado las zapatillas y beso la punta de sus pies, ese toque hubiera sido perfecto sin las medias de por medio, le levanto el vestido, con paciencia, otorgándole tiempo a Hinata de que lo detuviera, llego hasta el filo de sus medias y ella no dijo nada, su mirada se había vuelto más oscura y su sonrojo se había hecho presente, aunque de forma tenue, le retiro una y luego la otra, descendiendo suavemente, rozando su piel con la yema de sus dedos, beso sus rodillas, beso sus pantorrillas, el empeine de sus pies y por último la punta de su dedo pulgar, ella solamente suspiraba a cada contacto con él, su piel se estremecía y vibraba.
Shikamaru se puso de pie, se retiró la corbata de moño, los zapatos, el cinturón, se quitó el saco y se aflojo un poco la camisa, se acercó al pequeño mueble al lado de la cama y saco un frasco, se sentó nuevamente, ella lo miraba expectante, le levanto levemente y con suavidad los pies para dejarlos sobre su regazo, destapo el frasco, puso un poco de pomada en sus dedos y comenzó a darle un masaje, tan relajante que cerró los ojos y un sonido placentero se le escapó de la garganta.
-¿Te gusta?-ella abrió los ojos, él se veía tan tranquilo y contento que le sonrió de oreja a oreja.
-Sí, es solo que siento un poco de frio-el detuvo el movimiento de su manos, acerco su rostro a sus pies, ella se recargo sobre sus codos, el abrió lentamente su boca y dejo escapar su cálido aliento, lo miro sorprendida, se sintió feliz, se sintió deseada, se sintió hermosa, ese momento, sintiendo el suave rose de sus labios con sus pies, su mano tibia sobre sus rodillas, le pareció el momento más erótico, el instante más sensual y excitante que pudiera vivir.
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Ella aun dormía, pasar la noche a su lado, en completo silencio, había sido perfecto, él ya tenía un buen rato despierto, pero no podía dejar de mirarla, de mirar su expresión al dormir, se sentía como tirado en su lugar favorito mirando las nubes, solo que ahora podía tocarlas, delinearlas, sentirlas. En ese instante delineaba sus labios rosas, ella abrió los ojos y se sonrojo un poco al verlo.
-Buenos días Hinata-le dijo besándola en los labios, para muchos la noche de bodas se basa primordialmente en el acto sexual, para él, la noche de bodas se basaba en la entrega total y aunque Hinata y el no tuvieron relaciones sexuales, habían hecho el amor, porque el amor se hace y se vive de distintas maneras.
-Buenos días Shikamaru, ¿qué hora es?-ella se talló un ojo y bostezo.
-Cerca de medio día-la expresión somnolienta de Hinata se esfumo por completo y se puso preocupada-tranquila, a partir de hoy no tienes que hacer otra cosa que no sea descansar-la beso en la frente y se puso de pie.
-¿A dónde vas?-le pregunto ella con voz divertida.
-A preparar tu desayuno-se lo grito desde el pasillo.
Ella se estiro, la noche anterior le había parecido hermosa, él fue tan dulce con ella, la hizo sentirse cómoda, estaba un poco preocupada por no poder tener relaciones sexuales con él durante el tiempo de su embarazo, pero él la cuidaba tanto que ya no tenía miedo, se veía tan feliz y pleno que sintió que lo amaba aún más.
Soltó un suspiro y se puso de pie, entro al baño, se aseó un poco y salió directo a la cocina, él estaba acomodando los panqueques en un plato, ver cómo les ponía la miel, la hizo sentirse ansiosa, se le antojaron tanto, él la miro y le dijo que se sentara, que ya casi estaba listo, ella obedeció y espero, después de un rato comenzaron a comer, no se habían dicho mucho, él estaba frente a ella, con esa expresión tranquila que tanto le gustaba.
-¿Cómo se sienten?-le pregunto de repente.
-Bien, sin problemas.
-Me alegro.
-Yo también.
-¿Te gusto el desayuno?
-Estuvo delicioso.
-Me alegro.
-Yo también.
-¿Dormiste bien?
-Sí, dormí más de lo debido, ¿te alegras?
-Sí.
-Yo también-ambos comenzaron a reír, ambos estaban felices, más felices que nunca.
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Llevaban, aproximadamente, un mes juntos, su vientre ya comenzaba a abultarse, él había pedido que no le dieran ninguna misión, pues quería cuidarla todo el tiempo, él cocinaba, aseaba la casa y si ella hacia un intento por ayudarlo él la miraba molesto y le pedía que se recostara, le daba un masaje en los pies y, por muy extraño que parezca, automáticamente ella se quedaba dormida, estaba realmente delicada y se sentía cansada la mayor parte del tiempo.
La etapa de las náuseas ya había quedado atrás, pero ahora traía a Shikamaru haciendo panqueques todos los días, no podía dejar de comerlos, él la consentía, le masajeaba los pies todas las tardes, ella esperaba ansiosa ese momento del día, porque realmente le gustaba mucho, las primeras semanas no recibían visitas, pensó que suponían que al ser recién casados querían todo el tiempo del mundo para estar solos, y no distaba mucho de la realidad, les encantaba estar los dos solos, casi todos los días se tiraban bajo la sombra de un árbol en el patio de atrás y miraban las nubes, hace un par de días Hanabi los había visitado, estuvo poco tiempo acompañándolos, ella ni siquiera noto el vientre de su hermana, no porque Hinata lo ocultara, sino porque Hanabi estaba realmente distraída pensando en Konohamaru.
El día anterior había ido su suegra, para sorpresa de los dos llevaba un regalo, un regalo para el bebé, Hinata le pregunto cómo lo supo, ella respondió que "intuición de madre" y el hecho de quererse casar a toda prisa, el regalo era un pequeño vestido en color amarillo-Para el día que salga del hospital-le dijo a Hinata con los ojos llorosos de anhelo, Shikamaru le dijo que si era niño no usaría aquello y toda el aura de ternura de su madre se fue por el caño, dejando toda su furia, Hinata se divirtió mucho con ella, los dos le dijeron que su embarazo era de riesgo y ella prometió ir a visitarla lo más que pudiera.
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Habían pasado un par de meses más, su vientre estaba enorme y ya toda Konoha sabía de su embarazo, la visitaban muchas personas, Kurenai, Asuma, Sakura, Ino, Tsunade-sama, Shizune, Ko, Tenten, su primo Neji, incluso su padre iba tres veces a la semana a ver como se encontraba, a veces sentía que desde la mansión Hyuga él la miraba, eso porque una vez estuvo a punto de tropezarse, algo mínimo, Shikamaru la había atrapado, pero su padre llego en menos de cinco minutos preguntando si todo estaba bien.
En esos días estaba demasiado sentimental, a cada pequeño detalle ella le encontraba algo en su contra, si Shikamaru suspiraba, para ella significaba que ya estaba cansado de cuidarla, entonces se ponía muy seria y tartamuda, él le preguntaba con insistencia que le pasaba y ella solamente lloraba, se abrazaban, la besaba, le decía cuanto la amaba y cuanto adoraba estar a su lado, hasta que se quedaban dormidos, pero ahora mismo estaba pensado que él nunca había tocado su vientre, que nunca le había dirigido alguna palabra a su bebé, sintió miedo de que él no lo quisiera, no pensó que él no decía nada simplemente porque se apenaba un poco, ella no podía ver cuánto deseaba que su bebé llegara, lo mucho que se preocupaba por su bienestar y lo preocupado que se veía cada vez que ella hacia un gesto malestar.
En esos días, si él comenzaba a acariciarla ella se ponía muy triste, lo rechazaba hasta cierto punto, para él significaba que le molestaba, la realidad es que Hinata no quería incomodarlo, entonces el desaparecía unos momentos y luego regresaba, con su rostro tranquilo de siempre, pero Hinata sabía que no se sentía del todo bien, en lo que se equivocaba era en la razón, ella pensaba que estaba molesto por no poder intimar, cuando eso distaba mucho de la realidad, él estaba molesto por sentirse rechazado, a él le bastaba poder sentir su piel, besarla, masajearle las sienes o los pies, pero últimamente a ella eso ya no le parecía suficiente.
Él estaba preparando la comida mientras ella pensaba que tal vez no quisiera a su hijo, unos golpes apresurados los sacaron a ambos de sus pensamientos.
-¿Quién vendrá a vernos hoy?-dijo Shikamaru al aire, apagando una hornilla de la estufa, abrió la puerta y se encontró con un ANBU.
-La Hokague necesita verlo-reconoció esa voz en el instante, ese cabello negro y ese aire indiferente.
-¿Seguro?, estoy dándome un año sabático-le dijo el con tono de fastidio.
-Lo sé, me dijo que le dijera que era urgente, una emergencia-tenía que serlo, si mandaba a Sasuke a llamarlo tenía que ser importante.
-Ya veo, pero ahora no puedo, no debo dejarla sola.
-Me dijo que me quedara a cuidarla, que ella te necesitaba ahora mismo-suspiro, estaría a salvo con él, no tenía que preocuparse por ellos, pero algo le decía que eso tan importante era cosa de cuidado.
-Bien, debes de ser paciente con ella, estos días está muy sensible-le dijo en tono de complicidad, Sasuke entro y el salió.
-¿Y Shikamaru?-una voz desde atrás lo puso alerta, se giró lentamente y la vio de pie, con su enorme vientre, su cabello lacio y negro, y ese sonrojo tenue que le daba un aire cándido.
-La Hokague lo necesita-su voz fría le pinto una sonrisa en los labios-yo te cuidare mientras él no está.
-Sasuke-san, que bueno que vino a visitarnos-él se extrañó tremendamente, Hinata era la mujer más discreta y silenciosa que hubiera conocido, toda esa energía le recordaba más a Ino, había aceptado cuidarla porque creyó que estarían en silencio, pero sí que las hormonas hacen cosas impresionantes con las mujeres.
-No me llames por mi nombre cuando estoy trabajando para ANBU-le dijo él, frio, como siempre.
-Sasuke-san, quítese esa mascara cuando está conmigo, no me gusta-su voz dulce de siempre se escuchaba caprichosa, como él cuando era niño y quería que su hermano mayor estuviera con el todo el tiempo.
-Bien-sabía que Hinata debía de estar relajada, no quería importunarla, así que se quitó la máscara sin protestar, aunque visiblemente molesto.
-Que gusto me da verl…-ella se tocó el vientre, con una mueca de dolor, él estuvo a su lado en un instante.
-¿Están bien?-su voz sonó más preocupada de lo normal, puso una mano en el vientre de la chica y sintió algo muy extraño en su corazón, tuvo la necesidad de proteger a esa mujer.
-Sí, es solo que se movió mucho, es realmente fuerte-le dijo ella enderezándose, con ayuda de Sasuke se sentó en un sofá.
-¿Cuánto tiempo tienes de embarazo?-le pregunto, ¿por qué? Quién sabe.
-Cumpliré seis meses en un par de días-ella hablaba muy contenta, por alguna razón estando con Sasuke se sentía cerca de Itachi y de alguna forma le hubiese gustado que Sasuke supiera quien era el padre biológico de su hijo, sentía que tenía el derecho de saberlo, pues él siempre fue una persona que valoraba mucho el concepto de familia, que amaba a su familia más que a cualquier cosa en el mundo.
-Ya veo-dijo un poco incómodo.
-¿Para qué necesitan a Shikamaru?-pregunto para romper todo eso impersonalismo.
-Es una misión rango S, espero que entiendas que no puedo decirte nada-su voz se endureció y su mirada se puso preocupada.
-Entiendo, espero que todo salga bien.
-¿Sera un niño o una niña?-su pregunta la descoloco un poco.
-No lo sé, aún no se deja ver, pero yo creo que es una niña, la madre de Shikamaru quiere que sea una niña y mi padre quiere que sea un varón, a Shikamaru lo único que le interesa es que este bien, a mí también, pero yo creo que es una niña, siempre que le hablo de flores o le describo el vestido amarillo con el que saldrá del hospital se mueve mucho, como si sintiera emoción-su sonrisa era tan limpia que Sasuke se sintió extrañamente feliz.
-Ya veo, espero que todo salga bien.
-Muchas gracias Sasuke…-hizo una pausa, no estaba segura de su siguiente movimiento- tengo que decirte algo-su voz salió ansiosa, Sasuke movió la cabeza, dándole a entender que la escuchaba-veras, mi hijo es…-la puerta se abrió, Shikamaru entro distrayendo la atención de Sasuke.
-Me lo dices otro día, vendré a verte con Ino-Sasuke hablo frio y plano, desapareció en un remolino de hojas, dejando a Hinata con toda la melancolía atorada en la garganta.
-¿Cómo te fue?-le pregunto a Shikamaru con una sonrisa, sin notar su cara de molestia y tristeza.
-Salgo de misión ahora mismo-se escuchaba molesto, ella se estremeció, jamás le había hablado de esa forma-te quedaras con mi madre.
-¿Qué misión?-lo vio tan molesto que sintió unas ganas tremendas de llorar.
-Traer de vuelta a Itachi Uchiha…
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Notas: El Fic se está terminando, encantada de que continúen con esta historia, gracias por su apoyo.
Espero que se haya entendido lo de Sasuke, fue algo así como un "La sangre llama", también las reacciones de Hinata, imagínesela un poco más inestable, muy feliz un momento, muy triste al otro, es un cumulo de hormonas, es por eso y a Shikamaru, el pobre que se esfuerza tanto por verla bien y ella lo rechaza, me imagino que eso debe de ser horrible, por eso su reacción tan seca al final, digamos que el tener que traer a Itachi, un hombre del que se siente celoso, fue la gota que derramo el vaso.
Como siempre espero que haya sido de su agrado, que opinen, critiquen constructivamente y/o aconsejen, es importante para mí.
GRACIAS POR LEER.
