SENTIMIENTOS PROBLEMATICOS
Los personajes no son míos pertenecen a Masashi Kishimoto.
∞Recuerdos∞
∞Presente∞
Capítulo 14:
"Los amo, esa es la razón"
Lo que se hace por amor está más allá del bien y el mal.
Friedrich Nietzsche.
.
.
.
-¿Cómo te fue?-le pregunto a Shikamaru con una sonrisa, sin notar su cara de molestia y tristeza.
-Salgo de misión ahora mismo-se escuchaba molesto, ella se estremeció, jamás le había hablado de esa forma-te quedaras con mi madre.
-¿Qué misión?-lo vio tan molesto que sintió unas ganas tremendas de llorar.
-Traer de vuelta a Itachi Uchiha-la miro con una tristeza profunda, vio su rostro preocupado, desesperado, sí, seguro que todos esos sentimientos eran para Itachi, seguro que ella solamente se preocupaba por aquel, por su bienestar, ¿y él?, ¿Dónde quedaba él en su corazón?, él, que solamente se había dedicado a hacerla feliz, no era merecedor de todos esos hermosos sentimientos de Hinata, pero era solo lógico, ella si había sido completamente de Itachi y él ni siquiera podía tocarla mucho en esos días porque lo rechazaba.
Ella se puso pálida, no por Itachi, claro que le importaba, pero en ese momento le preocupaba más Shikamaru, Itachi estaba tan débil en el momento de enfrentarse a Madara que seguro los dos seguían vivos y Madara era terriblemente fuerte, comenzó a llorar, Shikamaru la miro, también había lágrimas en sus ojos, ella se acercó a él, buscando algún consuelo, pero se quedó sola, él se había alejado.
-Shikamaru…-lo miro realmente triste, su bebé pudo sentirlo y se estremeció, ella se tocó el vientre, respiro para tratar de calmarse y darle tranquilidad a su hijo-Shikamaru yo…
-Por favor Hinata, no digas nada, yo te amo más que a mí mismo y si acepte esta misión fue para que tú puedas ser feliz, te amo, pero no quiero esas lagrimas tuyas, no quiero que mojes mi hombro con lágrimas que son para alguien más-ella boqueo tratando de explicarle, pero él se fue, se metió en la alcoba, ella respiraba profundamente y trataba de relajarse, tenía que ser fuerte, por su bebé.
Shikamaru salió después de unos minutos enfundado en su traje de ANBU, con la máscara de venado en su mano, paso de largo de ella, apenas se detuvo un instante antes de salir.
-Mi madre ya está en camino-giro un poco su rostro, cuando la vio, se sintió realmente mal-me vo…
-Shikamaru-ella lo interrumpió para tratar de detenerlo-el bebé… el bebé quiere… quiere que te despidas de el-su voz se quebró en el último ínstate, se tocó el vientre y bajo la mirada, él trato de no hacer caso, toco el pomo de la puerta, alertando con el ruido a Hinata-si no lo haces, no podrá calmarse… te necesita… yo te necesito-soltó el pomo, dio la vuelta sobre sus talones, y sin dirigirle la mirada a Hinata, se arrodillo frente a ella.
-Tsk, problemático-dijo entre dientes, rascando su nuca, sin duda traer a Itachi era una cuestión complicada, pero hablar con su hijo, eso, eso estaba sobrepasando sus límites, suspiro, volvió a rascar su nuca como si de esa forma salieran las ideas, al bajar su mano, ocurrió algo que no había pasado nunca, de forma natural se apoyó sobre el vientre de Hinata y sintió un ligero movimiento, se estremeció, su corazón latió más fuerte, por instinto sonrió, levanto el rostro decidido a compartir su felicidad con Hinata-se movió, se movió para mí-su voz maravillada, llena de orgullo y de ilusión, se aclaró la garganta, Hinata solamente lo veía con preocupación y felicidad, por fin lo sentía realmente cerca-prometí protegerlos y eso es lo que estoy haciendo, te protegeré con mi vida, protegeré tu felicidad y tu futuro-su mano estaba esperando otro movimiento, pero no llego, miraba el vientre, sabía que tenía que decir algo más , pero estaba asustado, sentía miedo de decir lo siguiente, pero sabía que su hijo quería escucharlo-hijo, yo…yo… voy a extrañarte mucho-se acobardo, no pudo decir esas dos palabras, no pudo decirle lo que sentía por él, pensaba que si lo decía en voz alta, cuando Itachi volviera y se los arrebatara, le dolería mucho más, prefería guardar sus sentimientos y así, tal vez, le harían menos daño.
Se puso de pie, él bebe no volvió a moverse, se colocó su máscara de venado y cubierto por ella pudo mirarla una vez más, se veía hermosa, un poco pálida, con ojeras bajo sus ojos, con su rostro cansado y su apagado sonrojo, pero con la sonrisa más hermosa de toda la gama, sonrió bajo la máscara, sintió la presencia de su madre acercarse y con ella, pudo sentir la felicidad que conocia desvanecerse.
.
.
.
Habían pasado aproximadamente dos meses, cada día se sentía más cansada y preocupada, llegaban reportes casi a diario sobre aquella misión, pero nunca decían nada para ella, la Hokague simplemente le decía que Shikamaru estaba bien, solo eso, no le daba más detalles, ni uno solo, sentía que le ocultaban las cosas, y en cierta forma los entendía, se sentía realmente mal y cualquier mala noticia podría ser perjudicial para su bebe, se la pasaba los días enteros acostada en el sillón de la casa de los padres de él, miraba por horas la ventana que daba al horizonte, esperando que en cualquier momento el volviera, acariciaba su vientre hasta que se quedaba dormida, estaba tan agotada que ni siquiera podía soñar con él, cuando no dormía, soñaba despierta, anhelaba el día que volviera, el día que su hijo naciera y que los tres juntos pudieran estar sobre el césped de aquella colina hermosa, aquel lugar perfecto para mirar las nubes y vivir sin preocupaciones por un momento, anhelaba poder ser simplemente feliz al lado del hombre al que amaba y verlo feliz con su pequeño en brazos.
Los días se pasaban, el anterior idéntico al siguiente, vacío, sombrío, porque aunque el sol brillara, para ella era permanentemente esa parte del día donde no hay estrellas, donde no hay luna y que hay nada. Esperaba, lo esperaba, trataba de recordar su voz, sus manos, su mirada, se reprendía por pensar mal de él, por alejarlo, por pensar que tal vez no amaba a su hijo, estaba tan equivocada.
Ino iba a revisarla al menos dos veces a la semana, por encargo de Shikamaru, él no la había dejado abandonada, Chouji la visitaba a diario, trataba de hacerla sentir bien, relajada, Kiba, Shino, Asuma y Kurenai tampoco la abandonaban, antes de marcharse había ido a verlos para pedirles que la cuidaran, el pequeño Asuma se lo dijo en secreto pues él les pidió que no dijeran nada, ¿por qué?, ¿acaso quería castigarla, acaso no quería demostrarle que la amaba?, no lo sabía, pero no le gustaba pensar mucho en eso.
.
.
.
Todo había pasado rápido, era búsqueda y captura, lo encontraron de prisa con el byakugan de Neji y los poderes sensitivos de Naruto, pero no estaba solo, Madara estaba cerca, imperceptible como siempre, tuvieron una pelea colosal, su mente les había llevado a la victoria, al menos eso pensaba, apenas estaba despertando y no tenía la certeza de cómo había terminado aquello, ¿Cuánto había dormido?, se sentía adolorido, suponía que tal vez un par de días.
Abrió los ojos lentamente, lo primero que vio fue el rostro de Itachi, esos ojos inexpresivos, esa expresión tan igual, tan muda, se llevó la mano a la frente, una punzada de dolor lo invadió, miro sus manos, recordaba sus uñas mucho más cortas, entonces su cerebro trabajo y se dio cuenta que no había dormido unos pocos días, durmió meses, mínimo dos.
-¡Hinata!-dijo sentándose de golpe, fue lo primero que pensó, ya casi se aliviaba, si no es que ya lo había hecho, él necesitaba estar con ella.
-Tranquilo, no debes de moverte bruscamente o nunca nos iremos de este lugar-no lo escucho, solo pensaba en ella, en como estaría.
-¿Cuánto tiempo ha pasado?-miraba al vacío, necesitaba moverse, necesitaba verla, necesitaba verlos.
-Dos meses, Madara murió, enviamos su cuerpo en un sapo de Naruto de vuelta a la aldea, el único herido fuiste tú, tenías la guardia baja y una roca golpeo tu cabeza, por eso quedaste inconsciente-Sasuke fue era el que respondió, Itachi solo lo miraba inquisitivo, nadie le había dicho, aun, algo sobre Hinata, ¿Por qué Shikamaru la llamó con tal desesperación?
-¿Cómo están?-miro a Sasuke con consternación inscrita en su mirada, el Uchiha menor supuso que preguntaba por Hinata y su hijo.
-Bien, dentro de lo que cabe, la Hokague no le dijo nada sobre tu condición para no preocuparla, ella esta delicada, no podían decirle, tus esperanzas de vida eran de un 5%, los médicos de una aldea te atendieron después mandaron a Sakura, gracias a ella estas aquí, sin embargo, que despertaras o no, era algo que no se podía decir con exactitud-Hinata, tenía que verla, tenía que regresar con Itachi a salvo.
-¿Cuándo volvemos?-dijo un poco más tranquilo, agradecía que no la hubieran preocupado.
-Solamente estábamos esperando a que despertaras-Sasuke le dio una sonrisa.
-¿Itachi?, ¿Vas a volver a Konoha?-no lo miro, tenía miedo de ver amor en sus ojos.
-Claro-no dijo más, era lógico que tenía sentimientos por Hinata y que ella lo correspondía, pero aún tenía una duda, "¿Cómo están?", ¿por quién más pregunto?, de cualquier forma, si Hinata estaba enferma, él tenía que volver para cuidarla.
-Me alegro, por fin podré hacerla completamente feliz-dijo en un suspiro.
-¿A qué te refieres?-Sasuke fue el primero en hablar, sin embargo, la pregunta estaba en la mente de Itachi también.
-Itachi, en Konoha te espera Hinata y tu hijo-los ojos de Itachi brillaron con esperanza, los de Sasuke confundidos, ¿se suponía qué ahora sería tío?
-Pero ella es tu esposa-Sasuke se encontraba confundido y desesperado-¿Por qué aceptaste llevar a mi hermano de vuelta?, eso te quitaría tu felicidad-estaba molesto, por un momento desconfió de Shikamaru, tal vez planeaba hacer algo contra su hermano.
-Los amo, esa es la razón-nadie dijo algo más, el dolor, el amor, la tristeza, todo lo que Shikamaru sentía cobro sentido, ya no había dudas en su corazón, los vería feliz y eso sería más que suficiente para que el pudiera serlo.
.
.
.
El camino de vuelta a la aldea, fue el viaje más corto de su vida, a pesar de que iban muy despacio, debido a su condición, el tiempo voló, le hubiera gustado prolongar un poco más su reencuentro, sin embargo, las puertas de Konoha ya estaban frente a ellos.
-Jamás hubiera pensado que estarías tan feliz por volver, una nueva familia te espera-dijo Sasuke de pronto, Naruto se había callado, gracias a Sakura, hace unos instantes y todos estaban en silencio.
-Quiero verlos, es todo-su voz plana de siempre se dulcifico un poco, Sasuke sintió una punzada de celos, su hermano sonrió feliz, como no lo hacía desde que él era un niño.
-¿Familia?, eso es nuevo-Naruto interrumpió con un tono picaron, ya estaban a dos pasos de la entrada, unas siluetas comenzaron a tomar forma, estaba Ino, Chouji, Kakashi, Tsunade y alguien en una silla de ruedas, alguien que esperaba pacientemente.
.
.
.
Ese día, esperaba, como todos los demás, que todo fuera triste, pero una inesperada visita llego, se trataba de un ANBU, traía un recado para ella, firmado por la Hokague, la invitaba formalmente a dar la bienvenida al escuadrón que trajo de vuelta a Itachi Uchiha, al parecer hace un tiempo que la misión dejo de considerarse secreta y peligrosa y lo que al principio era un escuadrón ANBU, ahora era solo un grupo de Jounin, que podían volver a la aldea sin cubrir sus rostros.
Estaba realmente feliz, lo volvería a ver, la madre de Shikamaru le ayudo a vestirse, le cepillo el cabello, le sonrió y le dijo que le pusiera ánimo, que iba a recibir a su hijo con vida y no muerto, no era que tuviera cara de funeral a propósito, esos días se sentía muy mal, sin fuerzas, con trabajo podía caminar, así que iría a recibir a Shikamaru en una silla de ruedas.
Esos días comenzaba a tener una sensación distinta, pero tenía que ser fuerte, para verlo una vez más, solamente, una vez más.
Llevaban 10 minutos mirando el horizonte, se sentía muy ansiosa, trataba de calmarse pero necesitaba tanto de él, vislumbraron unas siluetas, que poco a poco tomaron forma, y pudo verlo, su semblante tranquilo, su caminar cansado, y su corazón volvió a latir con fuerza aunque ya resignado.
.
.
.
Camino los últimos pasos que lo separaban de la aldea, descubrió que su Hinata era la persona en silla de ruedas, apresuro el paso, ella se puso de pie, se veía muy mal, así que corrió, corrió hasta ella, la abrazo, justo a tiempo, porque ni siquiera podía sostenerse.
-Estas de regreso-le dijo con voz cansada, él no dijo nada-creí que no volvería a verte-el negó suavemente sobre su hombro-sabes, a mí no me queda mucho, pero el volver a verte me dio fuerza para vivir un poco más.
-No digas cosas así, por favor, no quiero escucharte decir cosas así-la interrumpió desesperadamente, ella solo sonrió con amargura.
-Nadie quiere decírmelo, pero yo lo sé, así que escúchame-tomo su rostro entre sus manos temblorosas, sus labios estaban secos, sus ojos bañados en lágrimas, Shikamaru supo que decía la verdad, pero se resistía a creer tal cosa- necesito que lo cuides, que no le falte nada, necesito que sea feliz, que tu vivas feliz a su lado, por favor… prometiste hacerme feliz-se desvaneció, perdió la mayor parte de su fuerza entre sus brazos, el lloraba desesperado-cumple tu promesa-perdió toda conciencia, la tomo entre sus brazos, Tsunade le dijo que corrieran al hospital, Itachi corría a su lado, corrieron, un camino que le pareció eterno, las lágrimas no le permitían ver del todo bien, todos lo estaban apoyando, Sakura e Ino corrían para atenderla, cuando llegaron al hospital se la arrebataron, sintió un vacío enorme, la soledad lo golpeo, se sentía culpable por abandonarla, tal vez si él la hubiera cuidado estaría mejor, pero se fue, cuando ella más lo necesitaba.
.
.
.
El tiempo comenzó a pasar y nada pasaba más que el tiempo, Ino salió corriendo, él se puso alerta enseguida.
-¿Qué pasa?-pregunto desesperanzado.
-Están muriendo-fue lo único que dijo, Itachi y el entraron al quirófano, todo era un caos, Sakura, Shizune e incluso la Hokague lucían agotadas.
-¿Se puede hacer algo?-pregunto Itachi.
-Nada, solamente quería despedirse-respondió Tsunade con la voz ida.
-¿Y él bebe?-volvió a preguntar.
-Débil, no durara mucho-fue lo único que pudo decir Sakura.
-¿Aun puedes trabajar un poco?-le pregunto Itachi.
-¿Qué quieres hacer?-pregunto Sakura con desconfianza.
-Lo mismo que se hizo con Gaara.
-No puedo hacer eso-respondió tajante.
-Yo ya viví mucho, y tampoco durare mucho más, tú lo sabes, estoy enfermo…
-¿Y Sasuke?-lo interrumpió.
-Sabe que estoy muriendo, él lo entiende, además… es mi hijo, merece vivir-Sakura quedo paralizada, ese bebe era un Uchiha, no había nada más que replicar, coloco sus manos sobre el vientre del bebe, e Itachi bajo estas, justo como aquella anciana y Naruto, él bebe comenzó a vivir en ese instante, mientras que la vida a Itachi se le escapaba de los ojos, lo último que pudo ver fue un par de enormes ojos negros, su corazón quedo tranquilo, su espíritu contento, después de todo, el sufrimiento que vivió valió la pena, nada había sido en vano y con solo ver esos ojos tuvo su recompensa.
Itachi Uchiha murió con una sonrisa en su rostro.
.
.
.
Cuando entro al quirófano, todo era caos, busco a Hinata con la mirada y se dirigió corriendo a ella.
-Hinata-no lloro, ella se veía tan tranquila, se arrodillo a su lado, escucho lo que Itachi dijo, y lo que hacía, tomo una decisión, el haría lo mismo, pero por Hinata-Ino, has lo mismo que Sakura, pero con Hinata-hablaba con seriedad, la sangre de su amiga quedo helada.
-Shikamaru, si hago eso, morirás-se le escaparon un par de lágrimas poco profesionales.
-No lo harás-dijo Hinata con una sonrisa-si lo haces, no podré ser feliz…
-Pero…-hablo con ansiedad.
-Shh, por favor, solo quédate conmigo, como si miráramos las nubes, por favor…-el llanto de una nueva vida inundo el lugar, la sonrisa de Hinata creció mucho más-ahora soy completamente feliz, los tengo a los dos, conmigo, como si estuviéramos juntos mirando las nubes, los tres juntos, juntos por siempre -hablaba tranquila, con la paz que tiene alguien que ya acepto su destino-sé que la harás muy feliz…-lo miro directo a los ojos, trato de limpiar sus lágrimas, el tacto frio de la chica lo hizo volver un poco a la realidad de la que buscaba desesperadamente huir-Shikamaru, yo te amo, por favor se muy feliz, que yo estaré… siempre a tu lado-las últimas palabras se le escaparon como un suspiro, su alma abandono su cuerpo ya frio, la expresión de su rostro era de felicidad, una mueca agradable de mirar, parecía que solamente estaba dormida, hundida en el sueño más hermoso, del que no se quiere despertar.
-No Hinata, lucha, por favor, por favor…-el sonido que marca el pulso desapareció hasta convertirse en un sonido seco y doloroso-quédate conmigo, quédate…-rompió en llanto, lloraba sobre su vientre, en ese instante algo de él murió, pero algo nuevo se obligó a nacer, lloro, lloro hasta sacarlo todo, y entonces, comenzó a cumplir su promesa, por amor, los haría felices, sabía que donde quiera que Hinata estuviera, estaría feliz si ellos lo estaban, los amaba y esa era razón suficiente para seguir luchando.
.
.
.
NOTAS: Terminado, penúltimo capítulo, ya saben que paso, así que por favor sus comentarios, por favor, no me odien.
Como esta historia está llegando a su fin me siento realmente emocionada, feliz y triste, les agradezco desde ya por leerme, por opinar, por ayudarme a mejorar.
Los quiero, de verdad que sí.
GRACIAS POR LEER.
