Ninguno de los personajes aqui descritos me pertenece. ¿Que mas quisiera yo?
Espero disfruten la continuacion de la historia.
Capitulo 8. Baile, Enfrentamientos...y de vuelta a casa.
Era una hermosa noche. El aire fresco inundaba los alrededores del maravilloso salón de eventos en la Aldea de la Arena. El lugar estaba decorado de una forma sencilla, pero muy elegante y tradicional.
La gente lucia sus mejores vestidos, pues no cualquier día se asiste a un evento tan especial como una fiesta realizada por el mismísimo Kazekage de la villa; si, aquel frío y en ocasiones sádico chico, anunció unas semanas atrás la fecha para el evento, algo demasiado extraño viniendo de él.
El Kazekage caminaba por su oficina impaciente, sus pasos lo llevaban de un lado a otro y se podía notar la frustración en su rostro. La noche había llegado¿y Hinata? Esa era la razón de su estado de nerviosismo, ya era momento de bajar y recibir invitados, luego deberían bailar¿el problema? Hinata no estaba.
¿Cómo era eso posible? Ella accedió a su "propuesta" para bailar con él. Y piensa en la palabra propuesta entre comillas porque no se lo pidió por vergüenza, sino que la chica lo adivino por ¿instinto¿intuición femenina¿o solo le gustaba hacer quedar mal a su sensei?
¡Un momento¿por qué se hacia preguntas estúpidas en un momento como este? Sus hermanos lo seguían con la vista mientras seguía caminando sin detenerse, con la cabeza gacha, los brazos a la espalda, la mirada perdida y el ceño fruncido.
Esa alumna que había escogido...¿por qué nunca se le ocurrió que algo así podría pasar cuando ella acepto¡Ah si! Ahora lo recordaba, era Hinata Hyuga la elegida¡claro¿quién podría desconfiar de la "tímida, linda e inocente" chica? Quien levantara la mano seria un idiota, o posiblemente moriría bajo la arena del ojiverde. ¡Esto no podía empeorar!
-¿Podrías detenerte Gaara?- pregunto su hermana mayor.
-Si hermanito, estas por hacer una zanja en el piso.- agregó en tono burlón su otro hermano.
-...- El no dijo nada, pero por su mente pasaron imágenes de un castaño con maquillaje morado en su rostro siendo aplastado por mucha, mucha arena. Una sonrisa siniestra se dibujó en su agraciado rostro, provocando que por la nuca de Kankuro rodara una gota de un frío sudor, mientras que Temari reía de lo lindo.
----Mientras en la habitación del Uchiha----
-¡Esto es un asco!- gritaba furioso el moreno con su sharingan activado al mismo tiempo que lanzaba su corbata sobre la cama.
Talvez él era un vengador, el mejor novato años atrás, el chico mas codiciado de la aldea de Konoha, un joven atractivo...demasiado atractivo...sexy...seductor...perfecto...
Se dio una bofetada mentalmente. Su ego si que era grande. Si eso pensaba de si mismo, no se extrañaba que un grupo de chicas locas lo persiguiera y acosara día y noche.
Volviendo a lo importante. Él era respetado y reconocido por su fuerza, había matado a Orochimaru y derrotado a su hermano, pero una corbata...eso era otra cosa...
----Con Hinata----
Se miró al espejo una ultima vez, todo parecía estar en su lugar.
Su largo cabello color azabache estaba recogido, un peinado sencillo, unos cuantos rizos.
Sus pies lucían unos tacones algo altos para una ninja común, pero ¿qué son ocho centímetros? Caminó de nuevo al tocador y su pregunta se respondió inmediatamente. ¡Una tortura¡Una trampa mortal para una chica torpe como ella! Pero quería quedar bien con Sasuke y no defraudar a su sensei.
Lo mejor era ir a la oficina del menor de los Sabaku no y decir que ya estaba lista.
A no ser que esperara hasta que el pelirrojo estuviera lo suficiente molesto como para liberar al Shukaku y que comenzara el espectáculo, pero bueno¿que podría hacer mientras eso pasaba? Nada, todos estarían abajo en el baile, y otros intentarían calmar al demonio. Lo mejor era salir de una vez.
----De vuelta con Gaara...en su zanja personal----
Se encontraba de espaldas a la puerta, miraba distraídamente por la ventana. Su rostro seguía mostrando su ceño fruncido. Pero ya había dado un "largo" paseo esa tarde por su oficina y creía conocerla lo suficiente para no perderse.
Suspiró pesadamente mientras se preguntaba donde estaba la ojiblanca.
Como si Kami-sama hubiera escuchado sus ruegos, la puerta fue golpeada levemente y luego abierta.
Se giró dispuesto a gritarle a la joven por su retraso, pero al abrir la boca, las palabras se negaron a salir.
Frente a él se encontraba un ángel.
Talvez había muerto de un coraje, o estaba inconsciente dentro de la zanja que provocó en el piso. Esa era la explicación mas lógica para tal visión. O quizás se había quedado dormido mientras esperaba a su discípula.
-Lamento la tardanza. ¿Podrías cerrar la boca Gaara?- dijo en tono burlón la joven.
-Llegas tarde- comentó cuando se repuso de su shock.
-He dicho que lo siento- repitió ella.
-Bajemos de una vez. La gente ha comenzado a llegar- respondió mientras se acercaba a la joven y la tomaba de la mano para empezar a caminar.
----En el baile...con Sasuke...----
Se encontraba sentado en una esquina, viendo a toda la gente caminar de un lado a otro. Escuchaba las estúpidas risas de algunos jóvenes y los comentarios y criticas entre chicas.
Odiaba esos eventos.
¿Y Hinata? Bueno¿qué esperaba? La señorita no quería deberle nada a su "sensei". ¡Vaya farsa! Pensó molesto.
Se notaba que a ese tipo le gustaba SU Hinata y ella le coqueteaba.
Y él no estaba celoso.
Claro que no lo estaba.
Mataría al que le dijera que se encontraba celoso.
¿Quien podría pensar eso.?
Entonces miró a la entrada para distraer un poco sus pensamientos y lo que vio lo hizo olvidarse de cualquier cosa que no fuera la hermosa chica que entraba de la mano de Gaara.
La miró de arriba a abajo. No dejó pasar ni un solo detalle mientras la veía avanzar hacia el centro de la pista.
Su cabello azulado se encontraba recogido en un peinado sencillo. Sus pies adornado con unas zapatillas negras de un tacón lo suficientemente alto como para provocar un feo accidente. El maquillaje era leve, pero aun así no pasaban desapercibidas sus largas y oscuras pestañas, su perfecto delineado que hacia lucir perfectamente el perlado de sus ojos. Sus labios eran aun mas tractivos con ese ligero tono rozado sobre ellos.
Por un momento sintió el impulso de levantarse de su silla y probar los labios que lo llamaban constantemente, invitándolo a iniciar un juego sin descanso y a conocer el paraíso en la tierra.
Pero se contuvo cuando las luces se apagaron y la música comenzó a sonar.
Era un vals simple. Algo en él ardió cuando vio como el joven de ojos aguamarina posaba sus manos en la estrecha cintura de SU chica.
Miraba a Hinata embobado.
Su vestido era negro, ajustado. Dejaba ver perfectamente sus curvas.
Sus caderas bien marcadas, su cintura pequeña, sus pechos bien proporcionados.
La abertura del vestido dejaba ver la blanca piel de las estilizadas piernas.
Sus mejillas ardieron.
Esperaba pacientemente el final de la pieza para ser el siguiente en bailar con ella esa noche.
----Con Gaara y Hinata----
-¿No te sientes avergonzada al estar frente a todos?- preguntó el atractivo pelirrojo mientras la hacia girar en la pista.
-No lo estoy. ¿Tu si?- cuestionó con una dulce sonrisa en sus labios.
-Eres muy especial Hinata. ¿Lo sabias?- inquirió mientras sonreía como pocas veces lo hacia, solo con ella era así de libre, ella era su mejor amiga, como la hermana que siempre quiso tener y que podría desplazar a Temari con mucha facilidad.
-¿Cuándo le pedirás matrimonio a Matsuri?- preguntó mientras una sonrisa de superioridad se formaba en su rostro.
-El próximo fin de semana...un momento¿cómo sabias que yo...?- comenzó el chico pero ella lo interrumpió.
-Era algo lógico por la forma en que la miras. Estaré esperando la invitación a la boda. Es una pena que ella no este aquí ahora, deseaba saludarla- comentó divertida.
-Es una suerte que no se encuentre, no entiendo por qué no se llevan bien- dijo un poco desencajado.
-Tu novia es algo celosa- dijo despreocupadamente la peliazulada.
-No tanto como el Uchiha- repuso él.
No dijo nada. ¿Para qué seguir discutiendo por una tontería como esa¿Sasuke celoso¡Oh por Dios¿La creía estúpida o le gustaba dejarla sin palabras? Gaara si que era extraño. ¡Ja! Sasuke celoso. Vaya idiotez.
----Volviendo con Sasuke----
¿Celoso? Preguntó una parte de él mientras veía la pareja moverse al compás de la melodía y conversar animadamente.
No. Respondía inmediatamente.
¿Y ahora? Inquiría la voz, mientras Hinata y Gaara terminaban de bailar y caminaban tomados de la mano, perdiéndose de la vista del publico curioso.
No. Volvía a responder, pero sus acciones demostraban lo contrario, y con pasos acelerados pero silenciosos siguió a ambos chicos para espiar un poco.
----Con Gaara y Hinata----
Gaara le ofreció una pequeña cajita de terciopelo negro a la Hyuga, quien al abrirla se quedó boquiabierta por tan extravagante sortija de compromiso. ¡Oh por Dios! Decir que era hermosa era como oír a un mudo. ¡Era mas que eso! No existían palabras para describir la sorpresa provocada por tan majestuosa joya, y ella era la primera en verla.
Si ella estaba así de sorprendida, no se imaginaba como estaría Matsuri.
-Es preciosa Gaara- dijo al fin. Para después sonreír dulcemente y abrazarlo.
Era su forma de decirle que todo saldría bien y su novia quedaría fascinada.
Él le regresó el abrazo. Sabia que era la forma de Hinata de desearle suerte.
Pero esta escena no era bien apreciada por los ojos rojos de un pelinegro.
----Con Sasuke----
Ahora si que estaba molesto.
¿Esa era un anillo de matrimonio?
¡Lo sabia!
Esos dos tenían un romance secreto y ese tipo...
Acababa de pedirle matrimonio a Hinata.
¡Eso no era correcto!
-Hinata- le llamó con normalidad.
-¡Oh Sasuke¿ocurre algo?- preguntó mientras miraba a Gaara y luego a Sasuke.
-Solo quería invitarte a bailar- dijo mientras se acercaba a ella y le ofrecía su mano.
Ella la aceptó gustosa y se despidió del pelirrojo mientras le regresaba la sortija bajo la sorprendida mirada del Uchiha.
Tal parecía que todo había sido un error.
O talvez había rechazado su oferta.
Se encaminaron a la pista de baile y sus cuerpos comenzaron a seguir la dulce melodía.
Una canción lenta y romántica.
Justo lo que sus corazones anhelaban.
----Con Gaara----
Una sonrisa se formó en sus labios mientras veía a la Hyuga y al Uchiha danzar entre los demás invitados.
Lo podía notar en sus ojos.
Estaban enamorados.
Era un amor muy fuerte.
Pero el orgullo del pelinegro no le permitía reconocerlo.
Y la nueva personalidad desarrollada por la Hyuga la obligaba a no dejarse engañar por falsas ilusiones.
Pero él lo sabia.
No tenia una sola duda.
Ellos dos acabarían juntos tarde o temprano.
Quizás mas temprano de lo que pensaran.
Miró la luna desde el bacón donde se encontraba.
Solo esperaba que todo saliera bien para la pequeña chica.
Y que ese compromiso al que estaba siendo obligada fuera superado por ambos.
Solo había una forma de superar los obstáculos en su relación.
Y esa era: permaneciendo juntos.
Justo como se encontraban ahora.
Notas finales: Aqui esta el siguiente capitulo. Como pueden ver...Hinata sabe bailar xD
Si lo se, 8 cm no es una tortura para las chicas que podemos usarlos. Pero debemos recordar que hay chicas torpes (como Bella de crepusculo, mi alumna AnnA y mee persona xD) que podriamos morir facilmente con unos zapastos asi. n.n
En fin...espero sus comentarios.
