Hola! Aquí estoy de nuevo con el segundo capítulo de esta historia. Ojalá les guste.

Los veo abajo!

OoOoOoO

"Menuda muerte"

por RedRoseFairy

Capitulo 2: "¿Ha llegado mi hora?"

Arthur y Molly entraron a La Madriguera. Ahí los esperaban sus tres hijos que restaban: Charlie, Fred y Ron. Al ver que sus padres regresaron, Charlie y Fred fueron a su encuentro.

"¿Cómo les fue?" Pregunto Charlie.

"No muy bien" Dijo Arthur decepcionado.

"¿Le pasó algo a Ginny?" Esta vez habló Fred. "¿Está bien?"

Molly no aguantó más y derramó una lágrima que recorrió su mejilla, no podía aguantar más. Estaba tan triste, perdería otro hijo más. Eso respondía todas las dudas de los hermanos.

"¿Ella… Ella murió?"

"No, Fred, no ha muerto… Aún" Dijo Arthur, quién también había comenzado a llorar.

"¿Osea que le queda poco tiempo?" Dijo Charlie comenzando a llorar.

Molly sólo asintió con la cabeza estallando en llanto. Otra vez sufriría el dolor de perder a un hijo y no estaba segura de poder soportarlo.

"¡No lloren tanto! Algún día se tenía que morir" Dijo Ron sin ni siquiera dirigirles la mirada.

"¡Cómo puedes decir eso ahora Ron! ¡¿Qué no ves que Ginny va a morir?! ¡Acaso no ves lo que está pasando!" Dijo Charlie desesperado, rojo de ira. ¿Cómo podía Ron decir eso? A veces no podía creer que Ron había cambiado tanto.

"Sí lo veo, pero la verdad no me influye" Dijo con indiferencia. Ron era así desde el accidente, ya no era el mismo Ron alegre y sarcástico de antes, era otra persona.

"¡¿Qué dices?!–" Dijo Fred, quien se iba abalanzar encima de Ron, pero rápidamente Molly lo detiene.

"Déjalo, Fred… No vale la pena" Dijo Molly en tono triste.

Tantas desgracias había sufrido que ya pensaba que no iba a soportar mucho. Pero debía ser fuerte, debía seguir luchando por su familia. Y eso era lo que hacía, tendría que soportar la muerte de Ginny con fortaleza. Nada más podría hacer.

"Son todos unos llorones" Dijo Ron levantándose del sofá y dirigiéndose a su habitación.

"¿En qué momento Ron cambió tanto?" Pregunto Fred con voz triste.

"Desde el accidente Fred, como todos nosotros" Respondió Arthur.

"Pero nadie cambió tanto como él, papá. Es como si fuera… otra persona" Dijo Charlie con resentimiento en la voz, y tenía razón. Ron había cambiado demasiado, y Charlie no sabía cuanta razón tenía.

"Él es así, no hay nada que hacer" Dijo Molly.

Y así la familia Weasley pasó una entre tantas noches tristes que habían vivido, y estaban dispuestos a enfrentar juntos.

O•O•O

Estaba nadando junto a muchas sirenas, había muchos peces y el agua era muy clara, y también estaba él. Y era un tritón. ¡Pero si las sirenas no existen! ¿Cómo era posible? Y aparte, ¿Por qué estaba ahí? Además, yo no puedo nadar por mi maldita enfermedad. Todo era muy extraño.

Luego miro hacia atrás y no tenia piernas, ¡Tenia una cola de sirena! Yo nunca he sido una sirena y ¡¡Las sirenas no existen!! ¿Qué pasa? ¡Ei! ¿Por qué estoy aquí?

Aquel chico estaba hablando con una sirena ¿Cómo iba a hablar debajo del agua? Pero que pudiera hablar debajo del agua pasó a segundo plano. Sentía como un calor en mi estomago se acumulaba y luego subía por mi garganta, estaba bastante enojada con esa sirena y lo único que quería era arrancarle las aletas y metérselas por la nariz de tanta rabia que sentía. Y aumentaba al verlos reír juntos. Tenía que admitirlo, estaba celosa. Aquel chico hablaba y reía con ella y no conmigo. Pero ¿Cómo iba a sentir celos y celar a alguien que no conozco?

Luego una sirena nos hace un ademán con la mano para que nos acercáramos, y vi lo más asombroso que había visto en mi vida.

Era una enorme ciudad, con un castillo enorme en el centro blanco que era iluminado con la luz de la luna y las ondas del mar lo adornaban y le daban un toque místico. Alrededor había pequeños parques y edificios, en los parques había todo tipo de algas y flores de los más diversos colores, pequeños tritones y sirenas jugaban con los más extraños juguetes, pero que tenían la misma función que los que conocía. Había una concha de almeja con unos cojines y estaba colgada con unas algas, parecido a un columpio. Habían muchos edificios de diversos colores pero colores muy pálidos, como vainilla, blanco y más y eran muy parecidos a las casas comunes y corrientes.

Yo miraba fijamente a la sirena, sentía un profundo odio hacia ella y no sabía por qué. Cuando ella se percató de que la miraba comenzó a burlarse de mí y me sacó la lengua. ¡Quien se cree que es! Mi rostro ya se confundía con mi pelo de lo rojo que estaba por toda la rabia que tenía acumulada. Así que fui hacia aquel chico y lo tomé del brazo, sin saber realmente por qué lo hacía.

"¿Podemos hablar? Es algo importante" Le dije, apartándolo de esa… sirena.

"¿Qué pasa?" Dijo él mientras yo lo llevaba lejos de esa sirena detrás de una roca.

"¿Quién es ella y quien se cree que es? Dile que si no deja de ser tan perra voy a sacarle los ojos y ¡Se los voy a embutir por el culo!" En verdad estaba enojada, yo nunca usaba esas palabras, pero me salían de la boca y no las podía retener. Y para ser sincera, tenía muchas ganas de cumplir ese deseo.

"¿Qué pasa, Gin? ¿Estás… celosa?" Dijo él aproximándose con una sonrisa. Yo lo miré asombrada, como si acabara de ser descubierta, y luego recordé el por qué estaba tan enojada.

"¿Qué? Eh… Yo… Ah… ¿Qué cosa? ¿Por qué tendría que estar celosa?" Le reclamé recobrando la compostura "¡Y tu como sabes mi nom… ¡Espera!" No tuve tiempo de preguntarle, porque caí en un barranco y todo se volvía blanco, en el fondo estaba su rostro y se iba desvaneciendo. Todo era blanco y en el camino mi cola de sirena se convertía en mis piernas. Luego una luz me cegaba…

O•O•O

Ginny despertó en su habitación, pero esta vez estaba muy nerviosa y tiritaba debido a los nervios. Pero ¿Por qué estaba nerviosa? Cuando recordaba el sueño, al recordar la ciudad de las sirenas se tranquilizaba, cuando recordaba a la sirena que hablaba con el chico de siempre se enojaba, y cuando recordaba al chico arrinconándola tiritaba aún más.

"Tranquilízate Ginny, fue sólo un sueño" Pensó. Un sueño no podía afectarla tanto. Aunque se sentía algo mareada, siempre le pasaba lo mismo desde que empezó a tener esos sueños tan extraños.

Pero había algo más extraño, ¿Quién era ese chico y por qué siempre estaba en sus sueños? Eso si que era extraño, ni siquiera lo conocía y estaba en todos los sueños que había tenido últimamente. Además se enojó con esa sirena por el simple hecho de que estaba hablando con Él. Y el sueño se veía bastante real. Los sueños siempre se ven borrosos y ella siempre notaba astutamente que era un sueño y hacía lo que se le diera la gana. Pero estos eran muy reales, era muy extraño.

Un ruido la sacó de sus pensamientos. Alguien tocaba la puerta.

"Pase" Dijo Ginny desganada, aún tenía un poco de sueño.

"¡Ginny! ¿Cómo has estado?" Dijo el doctor Miller. No debía demostrar tristeza ante Ginny, debía actuar como si todo estuviera bien para que no se deprimiera más.

Aunque él sabía muy bien que las cosas no andaban nada bien.

"Muy bien, gracias Dr. Miller"

"Te noto un poco extraña, ¿Pasa algo?"

Algo le dijo a Ginny que no debía mencionarle nada sobre los sueños y sus extraños mareos al Dr. Miller. Si lo hacía, su familia se alarmaría y causaría un desorden. Así que decidió guardar el secreto, y así lo hizo.

"No, nada" Dijo ella no muy convencida.

"Ah, bueno Ginny, vengo a hacerte algunos exámenes para ver como te encuentras"

"Está bien, ¿Qué debo hacer?"

"Sólo tómate esto y relájate" Dijo, pasándole un vaso con un líquido con un tono azulado.

Ginny lo bebió todo, tenía un muy buen sabor. Poco a poco todo se volvía borroso y sólo escuchaba voces.

"¿Para qué son los exámenes, doctor Miller? Si esta claro que la paciente morirá en unas semanas" Dijo una enfermera, Ginny sólo pudo ver que era rubia.

"Nada especial, Fleur. Sólo es para saber cuanto tiempo le queda exactamente"

Ginny ya no escuchaba más, sentía mucho sueño, y decidió saciar su deseo.

"Mm… aún no está muy claro, pero no le queda tanto tiempo como habíamos pensado."

"¿Osea que morirá luego?"

"No sé exactamente cuando, pero será luego"

O•O•O

Era de noche con millones de estrellas muy brillantes y era un lugar muy hermoso, estaba en las nubes y estas eran de todos colores. Con un gran castillo en el centro y tenía cuatro tronos por fuera, dos muy grandes y los otros dos grandes pero no tanto como los otros. Era la tierra de las hadas. Y la reina también era muy hermosa. Tenía un vestido muy largo dorado y tenía unas alas plateadas y más grandes de lo normal, también tenia un centro largo verde con una rosa enorme en la punta que cambiaba de color constantemente. Tenía el pelo rojo fuego pero más oscuro que el mío, casi color vino, y unos hermosos ojos verdes que se me hacían muy familiares, pero no sabía porque.

La reina sonrió, y ahora se me hacía aun más familiar. Esa sonrisa, esos ojos. Tenía que ser la mamá de aquel chico que está en mis sueños. Porque su hermana no era, era demasiado mayor para eso.

Pero esta vez yo no estaba en ese lugar, era como si estuviera ahí y a la vez no, como si estuviera observando desde otro lugar lo que estaba sucediendo ahí.

Había muchas hadas, todas eran distintas, de diferentes colores y poseían diferentes poderes. Habían con poderes para dominar plantas, otras el fuego, unas la luz, el agua, el aire, el hielo, y muchos poderes más, o por lo menos eso supongo, por los colores de sus ropas, aunque ninguna estaba controlando nada. Pero me llamo la atención un hada con un traje rosa, con el pelo enmarañado y el pelo y los ojos marrones. Estaba sola, no tenía amigas, pero se veía bastante agradable.

Luego apareció un hada pero en vez de mujer era hombre, en vez de vestido tenía un pantalón. Tenía alas doradas también más grandes de lo normal, tenía un centro igual al de la reina, pero en vez de una rosa tenía muchas hojas que formaban una flor. Y su rostro era IGUAL al del otro chico que aparece en mis otros sueños, solo que este tenía los ojos castaño claro. Entonces deducí que era el padre de aquel chico y el rey de las hadas.

Luego apareció aquel chico de ojos verdes, ¡Pero ahora tenía alas! Estas eran más pequeñas que las de sus padres pero más grandes que las de los demás. Era un hada igual que sus padres, y estaba vestido igual que su padre, sólo que los pantalones de su padre eran naranjas, en cambio los pantalones de aquel chico eran blancos.

"¿Cuándo debes ir a buscar a la chica que cuidas?" Preguntó la reina a su hijo. ¿La chica que cuida? ¿A que se refería con eso?

" No falta mucho, sólo unas horas" Contestó el príncipe. Todo era muy extraño. ¿A quién se refería?

"Bueno, ya deberías ir en camino, esta amaneciendo en Londres" Dijo el rey. Entonces la persona que venía a buscar el príncipe estaba en Londres.

"¿Sabes dónde está exactamente?" Preguntó la madre preocupada.

"Sí, esta en la calle Tottenham Court RD en el hospital Middlesex en la habitación 4056" Dijo el príncipe, pero esperen… ¡Esa es mi habitación! ¿Me vendría a buscar a mí?

"Muy bien, anda ya que se te hace tarde. Ya son las 7 a.m. en Londres" Dijo el rey.

"Bien, me voy ¡Adiós, mamá! ¡Adiós, papá!" Dijo el príncipe, pero lo detuvo su padre.

"¡Espera!, hijo. ¿Recuerdas lo que te hable sobre ena-" Dijo el rey pero inmediatamente lo interrumpió su hijo.

"Sí, papá. Lo recuerdo. Te prometo que no me ocurrirá a mí" Dijo el príncipe decidido. ¿A qué se refería? ¿Tendría algo que ver conmigo?

"No prometas sobre esas cosas hijo, uno no manda el cor-" Dijo el rey, pero nuevamente lo interrumpió su hijo.

"Lo sé, papá. Pero a mí no me ocurrirá, ¿Por qué ahora me ocurriría?"

"No importa, hijo. Sólo me preocupo por ti y espero que no te ocurra" Dijo el rey. ¿De qué estaría hablando?

"Cuídate mucho hijo, regresa pronto. Recuerda que estar mucho tiempo fuera de-" Dijo su madre, pero otra vez la interrumpió su hijo.

"Sí, sí, ya lo sé. Es peligroso. ¿Hace falta que se preocupen taaanto por mí?" Interrumpió aquel chico. La verdad lo comprendía. Lo trataban como a un niño pequeño siendo que ya no lo era .Y no había nadie que lo comprendiera tanto como yo. "Estaré bien, ¡Adiós!" Y dicho esto, voló rápidamente a la salida del reino. Mi vista lo seguía, pero luego no lo veía, ¡Y se alejaba!

"¡No! ¡Espera! ¡No puedes irte! ¿Me vienes a buscar a mí? ¡ESPERA" Y todo se volvió oscuro.

O•O•O

Ginny despertó muy agitada y sudando. Miró el reloj para ver si era cierto lo que decía el rey. Pero eran las 8:00 a.m. Cada vez era más extraño todo eso de los sueños que había tenido. ¿Y si era verdad? ¿Y si aquel chico la venía a buscar?

"No Ginny, no te impacientes por sueños tontos" Dijo Ginny para tranquilizarse, aunque no estaba muy convencida. "Se dice que los sueños son recuerdos almacenados en nuestra mente, talvez por eso dijo mi dirección"

Aunque también se dice que en los sueños se muestran los verdaderos deseos. Tal vez en el fondo deseaba que la fuera a buscar.

Pero para no impacientarse encendió el televisor y buscó algo que ver.

O•O•O

Molly estaba en la cocina, y de repente tocan la puerta.

"¡Carta para la señora Molly Weasley!" Dijo un señor muy bajito, con un uniforme azul y una voz extrañamente aguda.

"Muchas gracias, señor" Dijo Molly, cogiendo la carta que le ofrecía el cartero.

"No es nada señora, adiós" Dijo el cartero, alejándose de La Madriguera.

"¿Quién era cariño?" Preguntó Arthur con curiosidad.

"Era el cartero, trajo una carta de-" Pero Molly se quedó muda, era del hospital donde se encontraba Ginny. ¿Le habría pasado algo a su hija?

"¿De quién?"

"Es… Es… Del hospital" Molly estaba algo pálida.

"¡¿Del Hospital?! ¿Qué dice?"

"No lo sé, Arthur. ¡Ni siquiera la he abierto!" Dijo Molly reprochándole con la mirada y recuperando su color natural.

"¡Está bien! Lo siento…" Dijo Arthur mostrando arrepentimiento. Cuando Molly se ponía así había que tener cuidado. En otra situación Arthur se habría enfadado con su esposa por estar alterada con él, cuando él no tenía la culpa de lo que pasaba, pero la entendía a la perfección.

Molly abrió el sobre con mucho cuidado y con mucho miedo. ¿Qué habrá pasado para que le mandaran una carta a su casa? Tenía mucho miedo, ¿Y si le había pasado algo a Ginny?

"¿Y si mi niña está mal?... Pero en que cosas piensas Molly, no debes tener miedo. Debes ser fuerte y abrir la carta de una buena vez" Se dijo Molly a si misma. De repente, Arthur pone su mano en el hombro de Molly en señal de apoyo.

"Molly, yo estoy contigo. No tengas miedo" Dijo Arthur en un tono de voz muy tranquilizador para Molly.

"Estaremos bien, sólo abriré la carta" Pensó Molly.

Molly desdobló la carta para leerla, y se encontró con una muy triste noticia:

Estimados señores Weasley:

Siento mucha tristeza al informarle que le hemos hecho unos exámenes a Ginevra para saber cuanto tiempo más resistirá, y los resultados no han sido muy alentadores. Me temo que Ginevra tiene menos tiempo del que les había mencionado, incluso creo que le quedan sólo una semana más de vida. La enfermedad ha avanzado demasiado rápido últimamente, debilitando mucho más a Ginevra mucho más rápido de lo que pensábamos.

Les avisaré en cuanto tenga novedades sobre Ginevra, y pueden venir a visitarla cuando quieran.

Se despide atentamente

Edgard Miller

Paraplejia, Cuadriplejia y Parálisis

Molly y Arthur lloraban desconsoladamente. Ginny, su pequeña Ginny, moriría en pocos días. Sentían como si el tiempo se les escapara como el agua entre los dedos.

"Mamá, ¿Has visto mi-" Charlie apareció en la sala "¿Qué pasa mamá, papá?" Pregunto Charlie impresionado de ver a sus padres llorando de esa manera.

"Ginny… Ginny…" Intentó decir Molly, pero antes de lograrlo estalló en llanto. Charlie ya podía imaginar lo que pasaba.

"Ginny… ¿murió?"

"No aún, pero morirá en unos días" Dijo Arthur, ya que Molly no podía hablar.

"¿No… le quedaban semanas?" Preguntó Charlie, cuidando las palabras que decía para no lastimar más a sus padres.

"El doctor mandó una carta que decía que… que la enfermedad había avanzado demasiado y… y… Ginny… morirá en poco tiempo… le queda menos tiempo del que le habían diagnosticado" Dijo Molly tomando aire para hablar, pero aún así le costaba hablar debido a que había llorado demasiado.

"No puede ser… ¿Por qué nuestra familia tiene que sufrir tanto?" Dijo Charlie comenzando a llorar, uniéndose a sus padres.

Tenían muy pocos días para ver a Ginny y no iban a desperdiciar ni un minuto más. Molly tomó su abrigo y su bolso y se dirigía a la puerta.

"¿Adonde vas mamá?"

"Voy a ver a Ginny, no me perdonaré si no me despido antes de que se vaya"

"Yo te acompaño" Dijo Arthur.

Y así Molly y Arthur salieron de la casa para ver a Ginny por última vez, pero lo que no sabían era que el tiempo se les acababa.

O•O•O

Ginny estaba realmente aburrida. No había nada en la televisión que le interesara, además se sabía de memoria todo el programa de cada canal. Pues no sabía que más hacer que ver la televisión todo el día.

Pero se había quedando pesando en esos sueños tan extraños que había tenido últimamente.

Primero fue cuando soñó que arrancaba de algo y estaba aquel chico de siempre corriendo delante de ella y se preocupo mucho por ella, la segundo vez soñó que él era un tritón y ella una sirena. Nadaba en una clase de ciudad de las sirenas y aquel chico estaba conversando con una sirena muy animadamente y estaba muy celosa de alguien que no conocía. Y la tercera y más extraña era que Ginny estaba observando que sucedía en el supuesto país de las hadas, pero ella no estaba ahí. Era como si estuviera viendo en el televisor que era lo que pasaba en ese lugar. Aquel chico era un hada y sus padres también, sus padres eran los reyes y por consecuente él era el príncipe. Hablaban sobre algo que al parecer era importante pero no pudo averiguar que era, sólo sabía que tiene algo que ver ella, ¿Pero que era?

Liberación de la reencarnación

Si una persona hace buenas obras queda obligada a volver a nacer dentro de este universo material, para gozar de las reacciones de sus actividades buenas. Y si hace malas obras queda obligada a volver a nacer dentro de este universo material, para sufrir las reacciones de sus actividades malas.

La liberación del samsāra se consigue después de haber expiado todo su karma (todas las reacciones de sus actividades buenas y malas.

El hinduismo se esfuerza en trascender este proceso mediante la liberación definitiva que supone el acceso al nirvana, o sea, el estado ideal y supremo que consiste en la liberación de todo dolor y en la ausencia de todo sentido de individualidad.

Si el alma no tiene karma, luego de su última muerte sale del universo material y se funde en la Luz Divina (la refulgencia que emana de Dios), con la creencia de que el alma individual (atma), y el alma universal (Brahman) son idénticas

Pero si el alma ha desarrollado una relación con Dios, no sólo sale del universo material, sino que se dirige a alguno de los innumerables planetas espirituales, donde goza eternamente de la presencia de Dios

Pero el cristianismo de mayoría rechaza la reencarnación, basado en la Biblia. La afirmación más contundente se encuentra en la Carta a los Hebreos:"Está establecido que los hombres mueren una sola vez, y después viene el juicio" (9,27).

Ginny se detuvo en ese canal, le interesaba lo que decía. Tenía tantas dudas, como que le pasaría cuando muriera, si viviría otra vez, como Dios iba a juzgarla. Ahí decía que el hinduismo creía en la reencarnación, pero el cristianismo no. Y aunque ella fuera católica, tenía dudas. La verdad no sabía que prefería, aunque le gustaría que le dieran otra oportunidad, porque francamente, lo que ella tenía no era vida. Pero volver a ese mundo lleno de sufrimiento, guerras, hambruna e injusticias tampoco se le hacía placentero.

"¿Después vendrá el juicio? ¿O reencarnaré?" Se preguntaba Ginny.

De repente, las luces se apagaron y el televisor también. Tembló levemente y sintió un ruido extraño. Ginny estaba asustada.

"Me temo que no es ninguna de las dos opciones" Dijo una voz masculina que le resultaba extrañamente conocida.

Ginny dio un pequeño grito del susto, giró y ahí estaba. Era aquel chico con el que había soñado las últimas noches. Detrás de él había una clase de portal o vórtice de color verde, el que le gustaba a Ginny. Ginny no entendía nada.

"¿Qui… ¿Quién eres tú?" Preguntó Ginny asustada pero demandante, luego de salir de su asombro.

"Yo soy tu guardián, he venido a buscarte" Dijo el chico. Ginny estaba aún más confundida.

"¿A… buscarme? ¿Para qué?" Preguntó dudosa, ¿A buscarla? ¿Dónde la llevaría?

"Para llevarte al otro lado, el Mundo de los Muertos" Dijo él con un tono desinteresado.

"¿Al mundo… de los muertos?" Ginny llegaba a tiritar de sólo pensarlo, se lo imaginaba oscuro, frío, aterrador.

OºOºOºO

Hola! Como están? Yo estoy muy bien, de vacaciones y descansando. Recibí tres reviews, igual que la vez pasada. Pero la verdad no cambié casi nada de ese capítulo, quedó igual excepto por la parte final. Y de este cambié algunas ideas o formas de expresarse y pensar de los personajes. Dejando el tema, contestarñe los reviews:

Julietaa: ¡Muchas gracias por leer mi historia! Y me alegra mucho que te gusté. También muchas gracias por dejar un comentario esta vez y si hay algo que no entiendes, házmelo saber, te lo explico con gusto si no está dentro de la historia que aún no está contada.

anatripotter: Sí, lo sé. Siempre he comprendido eso. La verdad siempre lo he dicho, yo en lo personal no encuentro que sirva para esto, así que no espero tantos comentarios ni mucho menos alabanzas diciendo que soy una gran escritora. Pero en un minuto me llegó a afectar, y es que de verdad he dedicado mucho de mi tiempo para hacer esto, y ver que no muchas personas lo apreciaban… A veces molesta. Lo siguiente me extrañó :S Y es que no cambié casi nada en ese capítulo, la verdad me extrañó que te haya parecido mejor el otro, está igual. Y te equivocas, lo sé muy bien. Ginny tiene los ojos marrones, y me CARGA que en la película la pongan con los ojos azules, pero aquí tiene una razón, osea Ginny tiene los ojos azules POR ALGO, y después te darás cuenta. Incluso, en mi otra historia pongo claramente que Ginny tiene ojos marrones, marrones los tuvo y marrones se quedan. Yo odio cuando ponen que tiene los ojos azules por ignorancia, pero no es mi caso. En todo caso gracias porque me di cuenta que tienes todos los detalles claros ;) Y de verdad, muchas gracias por dejar un comentario, pues siento que me hablaste con la verdad, no simplemente dejar comentarios porque sí, y eso es algo que de verdad agradezco. Y por supuesto agradezco que leas la historia. ¡Muchas gracias!

astrid91: Hola! Cómo estás? Sí, lo sé fui un poco cruel con los Weasley's, pero era necesario. Pronto lo entenderás, no te preocupes, de a poco verás de qué se trata la historia. ¡Feliz año a ti también y muchas gracias por leer la historia!

Bien, eso es todo. Creó que actualizaré en quince días más como esta vez. Mm… el dos. El dos de Febrero estará aquí el cap. 3, así que si les interesa pueden pasar por aquí.

Bueno, me despido. Me encantaría que dejaran comentarios por si algo les molesta o tienen alguna crítica. Y gracias por leer la historia.

Aioz!